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Veterinaria

Retención de huevo

Roberto C. Fernández Álvarez

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Pag. Anterior: En algunos casos la retención de huevo puede sufrir complicaciones como un prolapso de cloaca, o incluso de oviducto.
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EN PEQUEÑAS AVES

CASO PRÁCTICO

Texto y fotos:

Roberto C. Fernández Álvarez Veterinario especializado www.vetorni.com

Los criadores de pequeñas aves son conocedores de esta problemática que a menudo se presenta en sus aviarios durante la época de cría. Desafortunadamente, no siempre saben bien como enfrentarse a ella. Indagando en la bibliografía podemos encontrar muchos artículos sobre este tema, aunque en algunos casos pueden confundirnos más que ayudarnos. Muchos son artículos muy técnicos basados en la experiencia de los hospitales veterinarios, donde nos explican procedimientos clínicos difícilmente reproducibles en nuestros aviarios. Por otro lado también encontramos artículos más sencillos, pero que muchas veces se basan en “leyendas urbanas” con poca base veterinaria y que no siempre consiguen resolver nuestro problema. Por todo ello, vamos a intentar explicar como actuar frente a una retención de huevo de forma práctica y segura, utilizando tratamientos que podemos encontrar en cualquier aviario deportivo, y a la vez revisar como se previene este problema mediante la gestión de la alimentación y el ambiente.

Cuando hablamos de “Retención de Huevo” nos referimos al proceso por el cual la puesta del huevo se retrasa más tiempo del normal, ya sea en el primer huevo o en cualquiera de los que componen la nidada. La reproductora es incapaz de expulsar el huevo una vez formado, y normalmente no es debido a un tamaño excesivo de éste, sino a que el organismo de la hembra no puede finalizar el proceso de expulsión de forma correcta.

Tradicionalmente la retención del huevo se ha asociado con la deficiencia de calcio y la postura de huevos con cáscara blanda. Y si bien es cierto que la deficiencia de calcio es una de las causas de este problema, no es el único. El origen de esta patología suele ser multifactorial y son muchos los puntos críticos que nos conducen a la imposibilidad de las hembras para expulsar el huevo, como:

- hembras demasiado jóvenes - falta de celo o escaso desarrollo del aparato reproductor

- hipocalcemia - desequilibrios nutricionales - obesidad excesiva

- temperaturas muy frías durante la puesta

- agotamiento metabólico de la reproductora

Aunque es cierto que se produce con más frecuencia en las primeras puestas de la temporada, coincidiendo especialmente con hembras muy jóvenes o poco enceladas, también podemos encontrarnos este problema a lo largo del ciclo de cría debido al desgaste de las reproductoras tras una larga temporada de cría.

Según mi experiencia durante estos años, y viendo las consultas que me hacen llegar los criadores, podríamos clasificar la retención de huevo en tres niveles clínicos según su gravedad:

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En esta pag.: las hembras que no pueden expulsar el huevo llegan a entrar en shock metabólico debido al desgaste energético y la deshidratación. En algunos casos, pueden incluso morir durante la puesta debido a las complicaciones secundarias.

En esta pag.: las hembras que no pueden expulsar el huevo llegan a entrar en shock metabólico debido al desgaste energético y la deshidratación. En algunos casos, pueden incluso morir durante la puesta debido a las complicaciones secundarias.
En esta pag.: las hembras que no pueden expulsar el huevo llegan a entrar en shock metabólico debido al desgaste energético y la deshidratación. En algunos casos, pueden incluso morir durante la puesta debido a las complicaciones secundarias.
En esta pag.: las hembras que no pueden expulsar el huevo llegan a entrar en shock metabólico debido al desgaste energético y la deshidratación. En algunos casos, pueden incluso morir durante la puesta debido a las complicaciones secundarias.
En esta pag.: las hembras que no pueden expulsar el huevo llegan a entrar en shock metabólico debido al desgaste energético y la deshidratación. En algunos casos, pueden incluso morir durante la puesta debido a las complicaciones secundarias.

I.Proceso leve: la hembra tarda más tiempo de lo normal en realizar la puesta del huevo, oscilando este periodo de retraso entre las 8 y 24 horas. Sin embargo su aspecto es saludable, con un comportamiento normal y ausencia de sintomatología clínica. A pesar de que dicho retraso suele provocar mucho nerviosismo en el criador, y por esta razón incluimos esta situación en la clasificación, no sería como tal una retención de huevo. Más bien es una puesta incompleta o un retraso en la puesta provocado normalmente por un fallo en la ovulación que hace que la puesta no se realice en días consecutivos. Ocurre con cierta frecuencia en las primeras nidadas y no necesitaría tratamiento.

II.Proceso grave: aquí la hembra, además de interrumpir o retrasar la puesta del huevo, también presenta una alteración más o menos acusada en su aspecto. Está más apática, con cierto erizamiento de la pluma, somnolienta, no sale tanto a comer o beber… y se percibe que existe una alteración generalizada de su organismo. En este caso deberemos controlar a la reproductora, y si su aspecto no denota demasiada gravedad, simplemente esperaremos 12-24 horas para ver si se produce la expulsión del huevo. En el 90% de los casos al día siguiente nos encontraremos con un nuevo huevo en el nido y a la hembra mucho más recuperada. En caso de no producirse la expulsión del huevo en pocas horas, o si su estado general empeora, nos encontraremos con el siguiente nivel de gravedad.

III.Proceso hiperagudo: es la retención de huevo como tal según su definición. Su estado orgánico se deteriorará rápidamente y se consideraría una urgencia clínica ya que si no actuamos de forma inmediata puede morir la reproductora. Presentan somnolencia, pluma erizada, dificultad respiratoria, ojos entrecerrados, debilidad motora, incoordinación de movimientos, y a veces diarrea líquida. En estos casos sin aplicación de tratamientos de soporte la hembra por sí sola normalmente es incapaz de llegar a expulsar el huevo y moriría debido a un shock metabólico.

Cuando se nos presente un caso clínico, ya sea del nivel II que del nivel III, emplearemos el mismo tratamiento. Debido a la velocidad de deterioro orgánico que puede provocar esta patología, no podemos esperar a ver la evolución del ejemplar y por precaución siempre actuaremos como si fuese una urgencia desde el inicio. Además, aunque en muchas retenciones de huevo al cabo de ciertas horas la hembra acaba por ser capaz de expulsar el huevo, debemos aplicar el tratamiento igualmente ya que aunque no corra peligro su vida debemos estabilizar su organismo con vista a las siguientes puestas y recuperarla como reproductora que es. De otra forma, muchas hembras que superan la retención de huevo ya no vuelven a poner en toda la temporada, o hacen puestas imcompletas y con huevos deformes, debido a las secuelas que le quedan a nivel reproductivo o metabólico.

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TRATAMIENTO RECOMENDADO

El tratamiento clínico ante una retención de huevo debe ser siempre dirigido en primer lugar a restablecer el estado orgánico del ave, y en segundo lugar a la expulsión del huevo, ya que en la mayoría de los casos si solucionamos el primer punto la expulsión del huevo se realizará de forma fisiológica. Tradicionalmente se hacía al contrario, estableciendo como prioridad extraer el huevo de la reproductora pensando que es el origen de su malestar. En realidad, el huevo salvo en contadas excepciones, no provoca ningún malestar a la hembra, es la alteración orgánica o metabólica en su organismo la que dificulta su expulsión, y que a término, puede provocarle la muerte.

En una retención de huevo hay tres factores metabólicos que debemos controlar:

- la deshidratación: debido al esfuerzo y estrés de la puesta fallida, las pequeñas aves se deshidratan rápidamente facilitando que entren en shock. Además, una vez deshidratada la hembra reduce la contracción de los músculos necesarios para poder expulsar el huevo y produce menos lubricante a nivel de oviducto, empeorando la situación y haciendo más difícil el tránsito del huevo hacia la cloaca.

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- la hipocalcemia: ya dijimos que no era el factor principal, pero es uno de los puntos críticos en el proceso. Aunque se piensa que la falta de calcio provoca la retención de huevo por la formación de huevos de cáscara blanda, es un planteamiento erróneo de base, ya que en estos casos sería más fácil expulsar un huevo blando que uno duro. La hipocalcemia está relacionada con otra función del calcio, como es la contracción muscular. Si hay déficit de calcio, los músculos del oviducto no se contraen correctamente y el huevo es incapaz de avanzar por la luz del oviducto hacia la cloaca para poder expulsarlo. Esta hipocalcemia puede producirse de forma primaria por un déficit de calcio en la dieta, o de forma secundaria por un consumo alto durante el esfuerzo realizado para intentar expulsar el huevo agotando las reservas orgánicas de este mineral.

- el fallo metabólico: debido al esfuerzo y desgaste de la reproductora durante la retención del huevo, su metabolismo consumirá mucha energía, lo cual unido a su estado de estrés que hace que no vaya a comer o beber, llegará un punto donde la energía disponible a nivel metabólico se agote y comiencen a comprometerse diferentes funciones vitales por falta de energía en los órganos, deteriorando rápidamente el estado general del ave.

Imagen del artículo, página 59.
Imagen del artículo, página 59.

Como comentamos anteriormente, si no estabilizamos a la hembra morirá por un shock orgánico debido al fallo funcional en diferentes órganos, no por el huevo retenido que no es capaz de expulsar. El tratamiento debe ir encaminado a cubrir las necesidades básicas que hemos expuesto anteriormente: hidratar al ejemplar y aportarle calcio y energía.

Esta patología es más grave cuanto más pequeña sea la especie de ave. En las aves de menor tamaño, que suelen tener un metabolismo mucho más rápido, su estado general también se deteriorará más rápido que en las aves de gran porte. Así la retención siempre se considera una urgencia, pero será mucho más grave cuanto más pequeña sea la especie a tratar.

Aunque es cierto que la administración de los tratamientos orales no es tan efectiva en la estabilización del paciente como los administrados por vía intravenosa o intraósea, en nuestra pequeña realidad dentro de un aviario deportivo es la vía más fácil de emplear y la única con la que podemos enfrentarnos a una situación de este tipo en caso de urgencia. Así, la terapia aquí expuesta irá en esta dirección, que aunque no sea la más rigurosa a nivel técnico, es la más eficiente a nivel práctico.

Cómo proceder ante una retención de huevo:

A NIVEL AMBIENTE: alojaremos a la reproductora en un lugar tranquilo y con poca luz, para reducir su estrés, y cálido para reducir el consumo de energía. A este efecto son muy recomendables las jaulas enfermerías donde podemos tener a la hembra tranquila en una pequeña jaula con una temperatura controlada de 2832ºC. También sería conveniente mantener la humedad en torno al 80%.

A NIVEL COMIDA: ofreceremos alimentos apetecibles, ricos en energía y fácilmente digestibles, como son las pastas de cría y los piensos. Aunque debido al estado deteriorado de la hembra seguramente no vaya a comer mucho y por ello basaremos el aporte energético en los suplementos que administraremos en el agua de bebida.

A NIVEL BEBIDA: prepararemos una mezcla reconstituyente para estabilizar a la reproductora que dejaremos a libre disposición en el bebedero, pero que si no observamos que la tome con frecuencia deberemos dársela directamente al pico cada 2 o 3 horas hasta la estabilización de su estado orgánico. En esta agua añadiremos:

- suero oral para rehidratar el organismo - azúcares de rápida asimilación para aportar energía

Suero oral rehidratante (Glucolyte), compuesto por glucosa y electrolitos

Suplemento vitaminjico en base a vitaminas del grupo B

Pienso compuesto

Suero oral rehidratante (Glucolyte), compuesto por glucosa y electrolitos
Suero oral rehidratante (Glucolyte), compuesto por glucosa y electrolitos
Suplemento vitaminjico en base a vitaminas del grupo B
Suplemento vitaminjico en base a vitaminas del grupo B
Pienso compuesto
Pienso compuesto

- calcio en forma de gluconato cálcico para corregir la hipocalcemia

- antibióticos de amplio espectro para evitar peritonitis o infecciones secundarias, como la enrofloxacina, doxiciclina o amoxicilina.

- vitamina B como regulador metabólico.

Con este procedimiento más del 90 o el 95% de las retenciones de huevo se resolverán en menos de 24 horas consiguiendo estabilizar y recuperar el estado general del ave. En caso contrario, cuando nos enfrentamos a ese pequeño porcentaje en el que no son capaces de expulsar el huevo

(huevos demasiado grandes, malformaciones en oviducto, tumores cloacales…) deberemos acudir a una clínica para resolver el caso mediante cirugía.

Una vez que el huevo es expulsado, continuaremos dándole en el agua de bebida antibióticos y rehidratantes orales durante seis días para evitar las infecciones secundarias y recuperar al ejemplar. También será interesante añadir aminoácidos en el agua o en la pasta durante 5-10 días para recuperar las reservas orgánicas, sobre todo para garantizar que la reproductora cuente con reservas para seguir la cría.

Para terminar el apartado de los tratamientos, quiero hacer una breve reseña sobre el uso de las hormonas en la retención de huevo y toda la leyenda que se ha creado entorno a ellas. Las hormonas de uso en mamíferos, como la oxitocina o la PGF2α, en muchos casos se han presentado como una panacea en la resolución de las retenciones de huevos en pequeñas aves. Concretamente el Methergin de farmacia se ha estado utilizando durante muchos años en los aviarios con la creencia de que era lo único que podía ayudar a la hembra a expulsar el huevo. Y esta afirmación no es cierta, al menos en su mayor parte. En mamíferos estas hormonas se utilizan para ayudar durante los partos debido a su actividad estimulando las contracciones uterinas por un lado, y aumentando la dilatación del esfínter vaginal por el otro. De este modo, la cría avanza a través del canal del parto y encuentra una abertura mayor para salir al exterior. El error de los criadores al utilizar este tipo de hormonas es pensar que en las aves sus efectos son similares. Y no es cierto. En las aves pueden mejorar la contracción de la musculatura del oviducto, lo cual es cierto que ayudaría a avanzar al huevo, pero al contrario que en los mamíferos no provoca la dilatación del esfínter vaginal por lo cual nos encontraríamos con que estamos forzando a avanzar al huevo pero contra una abertura demasiado pequeña que puede provocar la rotura del huevo antes de su expulsión, un prolapso de oviducto o cloaca, o incluso una rotura interna del oviducto… teniendo todas estas situaciones un desenlace fatal para la reproductora. Por ello, este tipo de hormonas en ningún caso están indicadas en una retención de huevo en aves, y solamente podría hacerse en un hospital veterinario siempre bajo monitorización del paciente y con la opción de la intervención quirúrgica de urgencia en caso de que el huevo no fuese capaz de ser expulsado. Y siendo así, ¿ por qué estas hormonas se han ganado tanta fama entre los criadores? Muy sencillo. Porque la mayoría de los casos que son valorados como “retención de huevo” y tratados con hormonas se habrían resuelto igualmente en pocas horas sin ningún tipo de intervención, y equivocadamente le hemos reconocido el éxito al tratamiento hormonal. Por otro lado, muchas hembras que han muerto tras este tratamiento puede haber sido debido a lo explicado anteriormente, por una contracción excesiva del oviducto sin una dilatación adecuada del esfínter vaginal.

La única hormona que provocaría en las aves la contracción del oviducto y la relajación del esfínter vaginal, al igual que ocurre en mamíferos con la oxitocina y la PGF2α, sería la hormona PGE.

RECOMENDACIONES PARA SU PREVENCIÓN

La prevención de la retención del huevo no difiere mucho de los protocolos convencionales que se emplean para la preparación de los reproductores antes de la cría. Un porcentaje mínimo de retención de huevo siempre podemos encontrarnos, puesto que es un problema natural de la puesta lo mismo que existen distocias en los mamíferos independientemente de la prevención que se haga. Es un caso fortuito y ocasional, una complicación/urgencia de la puesta, y no se puede reducir a cero. Pero hablamos de un 2, 3 o 5% como presentación normal. Cuando en un aviario encontramos porcentajes elevados (20, 30, 50%...) de hembras con problemas de retención de huevo, nos indica que tiene que haber algún problema ambiental o nutricional en la preparación de los reproductores para provocar una casuística de esta magnitud.

Tiras de luces LED y regulador de luz. Ideales para el control del fotoperiodo

Suplemento vitamínico, en base a vitaminas A, D3, E y C, indicado para la estimulación de la fertilidad.

Después de haber hablado anteriormente de las causas que pueden provocar la retención de huevo, y como se desarrolla, obviamente para su prevención deberemos trabajar a nivel de encelado de los reproductores y alimentación durante la cría. Si conseguimos encelar correctamente a las hembras, sus ovarios ciclarán regularmente permitiendo una formación correcta de los huevos a la vez que su aparato reproductor estará desarrollado por completo y tendrá espacio suficiente para permitir el avance del huevo durante la puesta. Por otro lado, si administramos una alimentación que cubra las necesidades de la hembra para su reproducción evitaremos problemas de falta de calcio, poco celo, desarrollo insuficiente del aparato reproductor, huevos frágiles,…

Las pautas a seguir serán: • Evitar utilizar como reproductoras hembras con menos de 9 meses de edad o que no presenten una correcta condición

Suplemento proteico, en base a lactosuero y ovoalbúmina.

Suplemento mineral, en base a Carbonato de Calcio.

Suplemento vitamínico, en base a vitaminas A, D3, E y C, indicado para la estimulación de la fertilidad.
Suplemento vitamínico, en base a vitaminas A, D3, E y C, indicado para la estimulación de la fertilidad.
Suplemento proteico, en base a lactosuero y ovoalbúmina.
Suplemento proteico, en base a lactosuero y ovoalbúmina.
Suplemento mineral, en base a Carbonato de Calcio.
Suplemento mineral, en base a Carbonato de Calcio.
Tiras de luces LED y regulador de luz. Ideales para el control del fotoperiodo
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corporal (demasiado gordas o demasiado delgadas)

• Evitar iniciar la cría cuando el tiempo ambiente es aún demasiado frío con bajadas de temperatura fuera del rango de confort de la especie que intentamos reproducir.

• Una correcta estimulación luminosa, ya sea natural o artificial, con suficientes horas de luz y un aumento progresivo en el tiempo.

• Un mes antes de juntar los reproductores administrar en la pasta de cría o en el pienso un suplemento proteico para mejorar el celo y estimular el desarrollo del aparato reproductor de las hembras, que sale de la fase de reposo y deberá aumentar su tamaño. A este respecto aclarar que como suplemento proteico siempre serán recomendados aquellos de origen animal, como lactosuero y ovoalbúmina, debido a su mejor asimilación y su aporte de aminoácidos esenciales más completo.

• También desde un mes antes de la cría añadiremos en pasta un suplemento mineral, que preferiblemente deberá estar formulado en base a Carbonato de Calcio, y que llevará además un aporte de fósforo, ya que el aporte alto de calcio sin un aporte de fósforo no servirá para nada porque no llega a asimilarse en el organismo si ambos minerales no están equilibrados en la dieta. Este aporte desde un mes antes de la cría permitirá que las reproductoras aumenten sus reservas de calcio en los huesos, de donde más tarde movilizarán este mineral (junto con el calcio absorbido en la sangre) para formar la cáscara del huevo.

• Igualmente, un mes aproximadamente antes de juntar las parejas podemos comenzar a administrar a nuestras hembras un complejo vitamínico AD3E. Se puede dar una semana seguida y luego continuar con dos días por semana hasta la realización de la primera puesta. Este complejo de vitaminas es importante por diferentes razones: la vitamina D3 por su importancia en el metabolismo del calcio; la vitamina E por su estimulación del celo; y la vitamina A por su actividad mejorando los tegumentos, como el del aparato reproductor.

Estas pautas nutricionales garantizarán que nuestras hembras lleguen a la fase reproductora con un buen desarrollo del aparato reproductor y una buena funcionalidad ovárica, además de evitar las temidas carencias minerales durante la cría.

A partir de aquí, siempre podremos encontrar una retención de huevo ocasional debida a causas individuales (malformaciones, quistes, lesiones en oviducto…), pero en general el conjunto de nuestras reproductoras realizarán la puesta de huevos de forma regular y sin incidentes.m

Publicado en Ornitología Práctica, número 94, páginas 56–63.
Texto: Roberto C. Fernández Álvarez. Créditos fotográficos conservados en el artículo.
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