Texto y fotos: José Antonio Abellán Baños
e todas las mutaciones aparecidas estos últimos años en el Cardenalito de Venezuela, la llamada inicialmente Isabela (actualmente catalogada como bruno + pastel) es una de las más bonitas y, diferente con respecto a sus antecesoras, por tener la melanina marrón reducida, siendo aún visible para su enjuiciamiento al potenciar el lipocromo rojo brillante por todo su plumaje.
Aún recuerdo, los primeros Cardenalitos de color Isabela que vimos en Europa en el criadero italiano de Fabio Peretti, en Verona,
Arriba: Hembra de Cardenalito isabela diluido, llamado ahora Bruna(o ) pastel + simple dilución.
unas pocas hembras y algún macho, y hará de esto unos veinte años. Peretti fue un criador pionero en Europa para traspasar las mutaciones de otros Carduelis al Cardenalito, con gran visión de futuro para saber cómo trabajarlas estudiando su genética.
Las hembras que nos pudimos traer de su criadero en el primer contacto, eran muy barradas en el diseño melánico de la espalda, con incrustaciones de lipocromo entre el diseño del dorso y flancos, y, con la melanina de las remeras y timoneras bastante oxidada con respecto al tono Isabela seleccionado en los canarios, dejando ver en la nuca un claro corte del capuchón más oscuro con el lipocromo de la espalda. Es así cómo las recuerdo y queda atestiguado en un artículo que escribí por entonces, para la revista de “España Ornitológica”, número 23, publicada en septiembre de 2001 por Luís Bellver Llorens.
En estos últimos veinte años, han ido surgiendo nuevas mutaciones en los Carduelis cucullata, unas veces traspasadas del prolífico lugano europeo, Carduelis spinus, o del fuerte Cabecita negra, Carduelis magallanicus. E igual que esta sucediendo en otras especies de fauna europea, las antiguas mutaciones de herencia genética ligada al sexo, están dando paso a las autosómicas de herencia dominante, e incluso de herencia recesiva.
Pero en el Cardenalito, sigue estando de moda y es muy valorada aún la llamada mutación Isabela, aunque hay controversia en la actualidad por la irrupción de otro fenotipo llamado también Isabela, en donde aparece la melanina bruna más diluida y con menor carga feomelánica, en contraposición con el antiguo color Isabela, que es de fenotipo bruno con la melanina reducida y más presencia de feomelanina. Pues el antiguo color Isabela, qué debería haber surgido del cruce de un bruno con un ágata, o el actual bruno + pastel, sucede que las dos mutaciones son genéticamente ligadas al sexo y tienen igual forma de transmisión, por lo que es fácil de crear confusión a la hora de reconocerlas y enjuiciarlas
No voy a decantarme por asegurar cual de los dos fenotipos es realmente Isabela, pues hace falta, para estar seguro, lograr una hibridación con canarias Isabela que en este momento no puedo, pero no por ello voy a ignorar que existen los dos fenotipos y tratar de beneficiar a uno e ignorar al otro, como están haciendo algunos autores de escritos sobre estas mutaciones.
Una vez que disponemos de cualquier Cardenalito de apariencia Isabela, el siguiente paso en la búsqueda de la belleza o rareza, sería el sumarle la dilución simple semidominante heredada del lugano europeo, y así, lograr reducir al máximo las melaninas, en beneficio de una mayor expresión del lipocromo rojo del Cardenalito ancestral.
Viendo el resultado obtenido en el fenotipo de una pareja de Cardenalitos Isabela + dilución simple factor, donde el lipocromo queda desnudo de melanina. Al observar estas fotos, realmente podemos apreciar en qué zonas del cuerpo expresa o queda depositado el lipocromo, pudiendo ser comparado con esa misma característica actual de zonas de elección en donde la genética del canario y la selección conjunta del hombre, han llevado al resultado que tenemos en una pareja -por ejemplo- de canarios lipocromo rojo mosaico.
Esta observación detallada nos puede generar serias dudas de que la “categoría” mosaico, sea herencia de la hibridación con el Cardenalito de Venezuela. Pues olvidándonos de la presencia melánica reducida al máximo y centrándonos en cómo ha quedado el lipocromo concentrado en ciertas partes del cuerpo de los Cardenalitos Isabela diluidos, podemos comprobar la gran diferencia fenotípica de donde queda concentrado el lipocromo rojo con respecto al estándar aprobado para los canarios rojos mosaicos.
Preguntando al respecto sobre este tema a un amigo experto en cruces entre canarios lipocromos y un buen estudioso de la genética, Patricio Estévez Gómez, me ha dado su opinión que merece ser tenida en cuenta:
Partiendo de la base, de que un canario rojo mosaico malo (poca expresión del factor mosaico), puede confundirse con una roja nevada mala (exceso de nevadura).
De igual forma en los canarios salvajes, existen diferencias entre el macho y la hembra, son meras observaciones mías, pero creo que muy evidentes.
Por ejemplo los machos tienen mayor tonalidad de lipocromo, más cantidad de eumelanina, menos cantidad de feomelanina, frente más amplia, bigotes más marcados,...y muchos otros caracteres que ya se expresan en la naturaleza, diferentes con respecto a las hembras.
El área del vientre, es la zona más distintiva de la categoría mosaico, incluso los mosaicos con poca expresión de la categoría mantienen esta zona blanca.
Estos caracteres de nevadura y mosaico, son posibles debido a la presencia de múltiples
Arriba: Canario lipocromo macho, mosaico rojo, del criador Juan Ángel Hermosa.
Dcha.: Macho de Cardenalito isabela diluido, llamado ahora Bruna(o ) pastel + simple dilución.
genes involucrados; y podría considerarse también la existencia de otros caracteres complementarios o modificadores. Al igual que algunas mutaciones que afectan a melánicos y que podrían formar parte del genotipo de un lipocromo, incluso mutaciones como la marfil que reducen el lipocromo, harían más patente esta categoría.

El concepto base, es que el factor mosaico no aumenta el dimorfismo o más bien el dicromatismo sexual, sino que solo lo destaca, únicamente su efecto de aumento de nevadura hace que apreciemos las denominadas zonas de elección de forma más nítida. Básicamente, cuando la nevadura es tan pronunciada, produce un color de la pluma blanco-tiza, especialmente en hembras. Las zonas de elección se vuelven muy evidentes, y el dicromatismo parece haber aumentado.
El ciliar es típico del canario. La Cardenalita hembra no tiene ciliar, ni el macho tampoco tiene máscara lipocrómica.
Muchos se confunden al pensar que las áreas de elección se crearon a partir de la hibridación con el Cardenalito, estas zonas ya existían y existen en canarios salvajes y verdecillos.
En fotos de hibridaciones de jilguero x cardenalita, y viceversa, nunca he visto un ciliar. Hoy en día tienen más máscara las hembras de línea macho, que los machos de línea hembra.
Por ello, pienso, que el factor mosaico, no es herencia del Cardenalito, sino fruto de la selección de canarios nevados.
Esta opinión tienen su lógica por la tendencia del genero Serinus de potenciar el lipocromo en la cabeza, sobre todo los machos, y disminuir ese lipocromo en la espalda y pecho. Y esta característica es corriente en muchos fringílidos europeos como el Jilguero, el Pardillo, el Verderón, el Lugano, el Verderón serrano, etc… Y sin embargo, si nos fijamos bien en el Cardenalito, lo que realmente tiene en la cabeza es melanina y apenas lipocromo rojo, siendo este lipocromo rojo difuminado sin tendencia a concentrarse como un antifaz o mascara.
Pienso, que el carácter mosaico se potenció con canarios de postura inglesa que aportaban una gran cabeza y plumaje más largo, para poder definir mejor la categoría mosaico, a los que se llamó mosaicos de “nuevo tipo”, teniendo el defecto inicial de poca intensidad de lipocromo y por el exceso de plumaje largo y sedoso, sí muchos quistes de pluma que se corrigieron con la mejor estructura de pluma que aporta los cruces de Cardenalito, y de paso, una intensidad superior de lipocromo, en cuya “ variedad roja” si es muy influyente los genes iniciales del Cardenalito de Venezuela.
Como por la década de los años 1970 al 1980 hubo una gran demanda de Cardenalitos silvestres para potenciar el lipocromo rojo de los canarios domesticos, se pensaría que estos también eran muy importantes para aportar la categoría mosaico, cuando quizás realmente, solo coloreaban las zonas ya definidas por los Serinus y seleccionadas genéticamente por los criadores europeos.
Si trasladamos esta característica de la categoría rojo mosaico, pero con lipocromo amarillo, es evidente que la categoría mosaico en amarillo, ya sea en canarios melánicos, como lipocromos, está bien conseguida sin el cruce del Cardenalito, y no veo otra influencia posible para mejorar el plumaje largo y sedoso de los mosaicos “nuevo tipo” que descienden del Gloster Consort, que la utilización de la estructura de pluma intensa de manera ocasional, incluso el factor marfil, y esporádicamente, también el cruce con el Verdecillo, que mejora la forma y plumaje y ayuda a la categoría mosaico. Y más recientemente, se esta usando para mejora del diseño barrado y la oxidación negra, el aporte imprescindible del cruce con Xanthogastra.
Descripción comparativa Por un lado, observamos que la hembra de
Dcha.: Pareja de Cardenalitos bruno pastel + simple dilución, en donde se aprecia bien en qué zonas del cuerpo esta depositado el lipocromo rojo.
Cardenalito bruna pastel + diluido (ex Isabela diluida) conserva bastante lipocromo en ambas partes del pecho en forma de herradura , y el lipocromo rojo le inunda las coberteras primarias, las secundarias y remeras, sin expresar nada de lipocromo en la cabeza. Ni siquiera un pequeño antifaz en los ojos. Por otro lado enseña bastante presencia de lipocromo rojo en el obispillo e inicio de la cola, dejando el resto del cuerpo sin lipocromo, en donde aprovecha para expresarse el color blanco en el capuchón de la cabeza, y también en la espalda, aunque algo más sucio en el dorso por la influencia de unos residuos de feomelanina, lógico en las hembras de cualquier fringílido.
El macho de Cardenalito bruno pastel + diluido (ex Isabela diluido) expresa mucha más superficie del cuerpo con lipocromo rojo, inundando toda la espalda desde la nuca, en el obispillo, y pecho, y solo una pequeña parte del vientre queda blanco sin la influencia del lipocromo rojo. Por otro lado, las coberteras primarias y las secundarias e incluso el inicio de las remeras, lucen un rojo muy vistoso, y solo se salva del lipocromo, el alula y el extremo de las remeras y timoneras. El capuchón de la cabeza queda anaranjado en comparación con la intensidad del rojo fuerte de la nuca y espalda, demostrando que en la cabeza hay muy poca influencia de lipocromo.
Vistas estas características fenotípicas de la posición del lipocromo en los Cardenalitos, comprendo que tienen una semejanza inicial con la categoría mosaico de los canarios de color, y hay que tener en cuenta que en una hibridación (Serinus x Carduelis) intervienen muchos genes que al depositarse en una nueva cadena de ADN (F-1) no tienen porque ser aceptados por el nuevo genoma de forma idéntica a como era él carácter originario en el fenotipo de sus progenitores, y siempre el resultado es una mezcla de caracteres de ambas especies empleadas en un porcentaje cercano al 50%.
Tenemos el ejemplo reciente de la mutación Jaspe, que al ser aceptada por el genoma del Canario domestico, tiene características de las tres especies diferentes que han intervenido.
Por un lado, en primer lugar el efecto de la reducción melánica y la herencia inicial de transmisión semidominante propia del lugano europeo. En segundo lugar, al emplear de especie puente al Cabecita negra, ya diluido por el cruce con el lugano para una mejor fecundidad, se ha arrastrado la característica del “patrón alar” específico del Cabecita negra, y finalmente, la especie Serinus serinus domesticus, que ha sido la receptora de esta herencia genética, adaptándola en su genotipo y aportando también parte de su caracteres que influye en el resultado final de este fenotipo o mutación Jaspe. Por ejemplo, el canario aporta concentración melánica distinta en forma de diseño dorsal, más carga feomelánica o por el contrario factor de refracción, variedades distintas de lipocromos, otra posibilidad de estructura de plumaje, posición y forma, etc.…
Bibliografía Los canarios lipocrómicos y melánicos. Autor: Rafael Cuevas Martínez.
Campioni e Razzatori. Autor: Giorgio de Baseggio.m
Texto: José Antonio Abellán Baños. Créditos fotográficos conservados en el artículo.



