INFORME SOBRE
Texto:
Antonio García Rodríguez.
Fringilia Fringilia
Fotos:
Antonio García, J. P. Simancas y Carlos AF.
ALBINO vs SUMA DE MUTACIONES
“El informe que se presenta a continuación es el resumen de experiencias y pruebas de cría realizadas en diferentes criaderos de esta especie. Los criadores implicados de una u otra forma han sido: J. Pablo Simancas, Carlos Arnés, Carlos A.F y el que subscribe. Entre todos se ha aportado el material suficiente para poder concebir dicho informe. Muy importante han sido las pruebas de cría como elementos exclarecedores, pero no menos los ejemplares aportados para estas pruebas, o el material gráfico que aparece en el mismo. Este informe fue presentado en las Reuniones de Cominsiones Técnicas de Exóticos C.O.E. por su presidente Jesús Esquiva Torrecillas, en El Toyo (Almeria) el 14 de septiembre del año 2018, teniendo muy buena aceptación entre los jueces de la especialidad, y aprobando la propuesta para llevarlo al organismo internacional OMJ para su estudio y posterior visto bueno. Dicho trabajo sienta la base de que la mutación INO en el camachuelo mexicano es totalmente independiente a la dilución por suma de mutaciones (phaeo diluida), y que se debería reconocer tanto en ámbito internacional como nacional, esperando la decision del organismo OMJ. El texto del informe no ha sufrido modificación alguna si bien el material gráfico se ha organizado en función de la propia publicación según criterios del editor”
Introducción
El Haemorhous Mexicano o Camachuelo Mexicano es un fringílido cubierto por un traje melánico negro-bruno compuesto por unas eumelaninas negras y brunas con una capa phaeomelánica marrón, todo sobre un fondo blanco con una zonas de elección para un lipocromo rojo bajo la batuta de un claro dimorfismo sexual. La hembra tiene más phaeomelanina bruna por razones de camuflaje, lo cual provoca un mayor emborronamiento melánico, si bien las eumelaninas que componen el diseño de la librea son más abundantes en el pecho de la hembra que en el macho.
Echando la mirada no muy atrás recuerdo ver unos preciosos camachuelos mexicanos blancos de ojos rojos en los concursos nacionales e internacionales. Llevaban el nombre en la etiqueta de camachuelos mexicanos albinos. Son camachuelos que se siguen criando en nuestros aviarios y que no nos son nada extraños, simplemente la referencia es por la extrañeza de no poder verlos ya en los concursos citados. Pero mirando mucho más atrás, hablo de los años 90 hasta bien entrado el siglo XXI, estos camachuelos mexicanos que por entonces estaban ubicados en el género Carpodacus, se importaban mucho desde Bélgica junto con otra mutación que en principio se la denominó bruna pero que por su modo de transmisión hereditario son Brunos Recesivos o los actualmente llamados Turbas. También se dio a conocer por aquellos años la mutación opal y ya se conocía la topacio a la que se llamaba “Isabela”. Estas mutaciones son las pioneras en modificar el manto clásico del camachuelo mexicano en la cría en cautividad.
Posteriormente y según avanzó los adeptos a la cría de esta especie surgieron otras mutaciones como la diluida y la phaeo, siendo esta última como una mutación de igual característica genética que la topacio en cuanto al trato de la eumelanina, pero antagónicas en cuanto a la disposición de la phaeomelanina. La mutación phaeo es codominante con la topacio, dando todo fenotipos intermedios entre ellos. Es importante resaltar que cuando ya se trabajaba una de las mutaciones más primitivas en el mexicano como la albino, no existían aún las mutaciones phaeo ni diluida.
Características de las mutaciones
Centrándonos en el motivo expositivo de este informe, la mutación albino es una mutación genética que provoca la anulación total de pigmentos melánicos respetando el lipocromo. Por ello mantiene el lipocromo rojo en las zonas de elección con su dimorfismo sexual ya conocido, y anula toda traza de pigmentos melánicos dejándolo a este respecto completamente blanco. Los ojos también se ven afectados por esta ausencia total melánica la cual hace que estos sean completamente rojos existiendo muy poca diferencia entre el color del iris y el resto del ojo. El subplumón, como no podía ser de otra forma por la ausencia total melánica es blanco níveo, y las patas y pico son de color carne. Esto nos hace ver un camachuelo mexicano de manto completamente blanco “roto” por la sola presencia de lipocromo rojo en las zonas de elección y unos ojos rojo rubí que atrae completamente la mirada del observador.
La mutación es autosómica recesiva y como tal necesita de la presencia en homocigosis para que ésta se manifieste, estando el gen mutante ubicado en los dos cromosomas del par de alguna de las 39 parejas que conforman las células no sexuales de las aves (autosomas). Por ello para que se desarrolle la condición de albino en la descendencia ésta debe recibir una copia del gen por parte de ambos padres. Esto es válido para todas las mutaciones conocidas en el camachuelo mexicano.
Desde hace unos años (pocos en consideración con el conocimiento y cría de la mutación albino) se viene viendo por ciertos foros y ferias un fenotipo muy parecido pero con un comportamiento genético diferente. Se trata de un camachuelo mexicano igualmente blanco de ojos rojos con el mismo respeto hacia el lipocromo, pero cuyo comportamiento genético es sumar diluciones por mutaciones como la phaeo y la diluida. Se trata de mexicanos phaeos diluidos aparecidos en Italia trabajando suma de diluciones, de forma que la mutación phaeo deja un mexicano phaeomelánico con toda la eumelanina anulada y sumado esto a la diluida que ataca a la phaeomelanina hace que este genotipo genere un sujeto con fenotipo completamente blanco igualmente manchado por el rojo del lipocromo, el cual, al tratarse de mutaciones melánicas no lo modifica para nada. Incluso podría ser que esta suma de mutaciones llevase alguna más en su genotipo que las mencionadas phaeo y diluido, para ayudar a dejar un fenotipo sin pigmentos melánicos sólo diluyéndolos con dos mutaciones. Estos phaeos diluidos al tener un fenotipo muy parecido al tan conocido albino, pudieron generar cierta controversia en cuanto al acierto o realidad de haber llamado albino al mexicano blanco de ojos rojos que tantos años llevaba criándose. Incluso se puso en duda si habíamos estados ante la existencia de la mutación albino como tal, dado que había aparecido el blanco de ojos rojos sumando phaeo y diluido. Pero ¿podría tratarse de dos genotipos diferentes para un fenotipo muy parecido?. Menciono muy parecido pues para un observador quizás no muy relacionado con la cría del mexicano, tener delante dos sujetos completamente blancos, con ojos rojos y respetando el lipocromo, podrían ser pájaros idénticos.
Esta incertidumbre inicial generada no respondía a un principio básico como es, que desde hacía muchos años y respetando las leyes de transmisión hereditaria autosómica recesiva para la cría del mexicano albino, nunca había saltado algún fenotipo diferente a albino o clásico (normalmente en albino x clásica portadora de albino, o viceversa). Bien es cierto que el albino se crió normalmente y se cría junto con la mutación turba o bruna recesiva, por lo que en estos casos los fenotipos obtenidos eran turbas o albinos. Nunca se vieron fenotipos individuales phaeos o diluidos, mutaciones que podrían separarse si se estuviese criando mexicanos blancos de ojos rojos de genotipo phaeos diluidos en
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formato de cría phaeo diluido x portador de ambas mutaciones, sea en clásico o turba. De hecho, muchos años después de la aparición de la mutación albina, aparecieron las mutaciones phaeo y diluida, cuya suma es objeto de la controversia. Pero como en todo origen de confrontación en cuanto a la similitud de ambos fenotipos y ante la creencia de que son varios genotipos, se debe buscar ese halo
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Fotos 1 y 2: Detalle de Ojos de dos machos de “Mutación Albino”. Uno pigmentado y otro sin pigmentar
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Fotos 3 y 4: Detalle de Ojos de dos machos de “Suma de Mutaciones Phaeo Diluido”
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Foto 5: Detalle de Ojos de dos machos de “Suma de Mutaciones Phaeo Diluido” de luz que nos indique la diferencia basándonos primero en lo que vemos u observamos (fenotipo), y una vez encontrado demostrarlo en pruebas de cría (comportamiento del genotipo). Este halo lo encontramos en el ojo, de forma que la reducción melánica en el ojo del albino es mucho mayor que en el phaeo diluido, dejando el ojo del albino completamente rojo sangre o rubí con muy poca percepción o contaste entre el iris y el resto del ojo, mientras que en el phaeo diluido el ojo no es rojo rubí sino ojos de phaeo modificados por la mayor ausencia melánica y donde se aprecia perfectamente el iris más oscuro contrastado con un ojo que no termina de ser rojo.
Por ello, ante la observación de los blancos de ojos rojos llegados desde Italia como phaeos diluidos quedó patente una diferencia fenotípica con el albino que abrían en principio las puertas a la posibilidad de que no fuesen la misma mutación. Sus “OJOS”.
En las fotos que siguen se ha querido plasmar gráficamente la diferencia en los ojos entre ambos genotipos.
Experiencias en la cría
Posteriormente, las diferentes pruebas en cría han avanzado la diferencia genotípica de ambos fenotipos. Para ello las parejas se conformaron diferenciando entre phaeo diluido y albino en base a los ojos de los sujetos, según el punto anterior. Estas pruebas han sido:
1.-Se ha criado con pareja formado por phaeo diluido con diluida, donde la descendencia resultante fue fenotipos todos diluidos portadores de phaeo.
2.- Se ha criado con pareja formada por phaeo diluido con clásica portadora de diluido, donde la descendencia resultante fue fenotipos clásicos portadores de phaeo y diluido, y diluidos portadores de phaeo.
3.- Se ha criado con pareja formada por phaeo portador de diluido con diluido portador de phaeo, donde la descendencia resultante fue fenotipos phaeos portadores de diluido, diluidos portadores de phaeo, clásicos portadores de phaeo y diluido, y phaeos diluidos. El porcentaje de estos últimos phaeos diluidos en las pruebas realizadas es de aproximadamente un 6%, si bien este porcentaje puede cambiar por la propia lotería del reparto de genes.
4.- Se ha criado con una pareja formada por topacio con albina, y el resultado es todo clásico.
5.- Se ha juntado una pareja de phaeo diluido con albina y no se consiguió llevar a buen fin la cría por incapacidades del macho que comentamos más adelante.
Con estas experiencias de cría sacamos en claro mediante las combinaciones de las parejas de los puntos citados varios aspectos. De los puntos uno, dos y tres, que existen fenotipos blancos de ojos rojos formados de forma inequívoca por las suma de mutaciones phaeo y diluido. La pareja del punto cuatro sacó toda sombra de duda de la existencia del albino que se venía criando desde hace tantos años. El principal motivo de esta deducción es porque desde que se dio a conocer la mutación topacio, inicialmente llamada de melanina centralizada o isabela, hasta que se hicieron los respectivos cruces con phaeo y resultaron descendencia de fenotipos todos intermedios al ser mutaciones codominantes, si el albino no existiese como mutación al ser este blanco de ojos rojos como suma de mutaciones entre phaeo y diluido, la pareja formada por un topacio con una supuesta phaeo diluida (en vez de albina) hubiese dado “TODA” la descendencia intermedia entre phaeo y topacio, y portadores de diluido al llevar uno de los miembros de la pareja la mutación diluida. Sin embargo, al ser la mutación albino diferente genéticamente a la phaeo diluida, esa pareja de topacio x albino dio como resultado toda la descendencia clásica y portadores de albino y topacio. Y la pareja del punto cinco no dio descendencia que simplemente hubiese apoyado lo probado en los puntos anteriores. Con estas experiencias buscadas mediante los puntos uno, dos y tres queda demostrada la existencia de blancos de ojos “rojos” por diluciones como suma de mutaciones, y a través del punto cuatro queda claro que las suma de mutaciones phaeo diluido no tiene nada que ver con la mutación albina, que también existe y es una mutación única en sí misma.
Con el ánimo de que este informe sea concreto y aclarar todas las posibilidades que ofrece el campo “suma de mutaciones” con otras opciones que se puede plantear el lector, cabría la posibilidad de creer que en la ecuación suma de mutaciones para obtener el blanco de ojos rojos no se ha incluido la phaeo, y por ende la prueba de cría cuatro de macho albino x hembra topacio diese descendencia toda clásica, como sería lógico. Esto cae por su propio peso en las pruebas de cría uno, dos y tres, donde los blancos de ojos rojos utilizados como parentales o como descendencia obtenida, siempre llevaban phaeo. Pero además sabemos que las mutaciones del mexicano sin contar con la phaeo y por supuesto su codominante topacio, son la turba, opal y diluida (obviamos la albino objeto de la comparación del informe). Con estas mutaciones que nos quedan, la máxima expresión de pérdida melánica la ofrece la opción turba + opal + diluido, que da descendencia blanco sucio (ni por asomo a un albino o phaeo diluido) con subplumón también sucio, pero lo más importante, ojos oscuros. Por ello para poder obtener ojos rojos en cualquier suma de mutaciones hay que contar forzosamente con la phaeo o topacio. Esto confirma las pruebas de cría uno, dos y tres, donde en la suma de mutaciones siempre estaba presente la phaeo, y vuelve a sostener la existencia del albino con la prueba de cría cuatro.
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Fotos 6 y 7: Dos nidadas de camachuelos mexicanos. La foto 6, muestra dos pollos albinos con algo más de una semana de vida. En la foto 7 se aprecia una nidada de pocos días de vida con un pollo phaeo diluido en primer plano.
Fotos 8 y 9: Dos nidadas de camachuelos mexicanos. En la foto de la izquierda se aprecia una nidada con dos pollos albinos ya más crecidos. La foto de la derecha muestra una nidada donde aparece abajo a la izquierda del nido un pollo phaeo diluido.
Fotos 10 y 11: Nidadas con un primer plano de pollos albinos. Fotos 12 y 13: En la foto 12, se ve un pollo hembra albino en muda. Abajo en la foto 13, aparece un pollo phaeo diluido a los pocos días de saltar del nido.
Fotos 14: Pollo phaeo diluido sin terminar la muda, donde ya se va apreciando los cambios en la pigmentación del ojo, dejando entrever ya el contraste que finalmente será mucho más acentuado entre el iris y el resto del ojo









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Foto 15: Subplumón es de un phaeo diluido Fotos 16: Se corresponde con el subplumón de un albino.
Fenotipos de ambos genotipos en diferentes etapas
Como análisis genérico de ambos fenotipos, podemos decir que desde que nacen hasta que terminan la muda son ejemplares idénticos. De pollos son de piel muy rosados con plumón muy blanco y los ojos completamente rojos, no marcando diferencia en estos. Conforme van creciendo no denotan diferencia alguna entre ambos, hasta que terminan la muda. Las fotos que se muestran a continuación de diferentes nidadas muestran pollos de mexicanos albinos y suma de mutaciones phaeo diluida, siendo prácticamente idénticos en estas fases los sujetos criados de ambos genotipos.
Respecto al subplumón, y ya conocido el blanco níveo del albino, se esperaba que en el phaeo diluido éste se mostrase algo melanizado o con ciertas fugas melánicas, pero generalmente parece mostrarse igualmente blanco. Existen algunos sujetos a los que se le ha podido contemplar esos restos melánicos, normalmente difícil de observar. A continuación se muestran fotos con el subplumón de ambos genotipos, y se ha tomado como modelo de subplumón de phaeo diluido un sujeto al que parece apreciarse algo mejor esos
Camachuelo mexicano hembra Albina Foto: Javier Mas
Camachuelo mexicano macho Phaeo diluido Foto: Javier Mas restos melánicos. Pero es importante resaltar que esta es la excepción, no la regla.
Como anécdota a todo lo expuesto, se han detectado un gran número de phaeos diluidos los cuales suelen tener la cabeza muy plana en su parte superior y ojos protuberantes. Estos sujetos tienen una gran dificultad para ver, y hacen toda su vida en un posadero de jaula cerca del bebedero y comedero. Un sujeto de este tipo fue el que se intentó acoplar en la prueba nº 5 con albina y no dio ningún huevo pisado. Esta escasez visual queda confirmada cuando acercas la mano para cogerlo, con nula movilidad o reacción.
Conclusiones
Con el histórico de partida de aparición de las mutaciones, donde se importaban y criaban sólo inicialmente las mutaciones Topacios que llamaban Isabelas, Turbas, Albinos y Opales, y posteriormente los Phaeos y Diluidos, es una claro indicador por diferencia cronológica de la existencia de los dos genotipos.
Si sumamos a esto las pruebas o experiencias de cría realizadas, podemos concluir:
1.- Que existe una mutación genética en el camachuelo mexicano criada desde hace muchos años llamada albino, cuando aún no se conocía primero la mutación phaeo y posteriormente la diluida, la cual y según estudios bioquímicos sobre el albinismo, lo que hace es inhibir la tirosinasa que impide la formación de las melaninas. Esto consigue un fenotipo amelánico (sujeto completamente blanco incluso subplumón), con ojos rojos rubí por la total ausencia melánica y con respeto íntegro hacia el lipocromo. Patas y pico de color carne. Se podría hacer una exposición extensa de qué y cómo se produce el albinismo, asunto éste del que hay mucho escrito, pero se entiende que no es objeto de este informe sino más bien establecer la existencia de ambos genotipos, y marcar las diferencias.
2.- Que existe una suma de mutaciones phaeo + diluida la cual mediante una dilución extrema sumando diluciones melánicas, generan un fenotipo también completamente blanco incluso subplumón según lo expuesto, con ojos rojos que marcan iris en contraste con el resto del ojo (tipo phaeo afectado por una mayor dilución melánica) y con el mismo respeto íntegro al lipocromo. Patas y pico de color carne. Además no existe una suma de mutaciones que ofrezca los actuales blancos de ojos rojos que no incluya la mutación phaeo. Quizá dependiendo de los parentales phaeos y diluidos utilizados respetando la transmisión hereditaria autosómica recesiva, se podría ver un fenotipo diferente por suma de mutaciones, utilizando unos sujetos que muestren registros más melánicos o menos diluidos. Incluso probar a obtener el topacio diluido sustituyendo de la ecuación el phaeo por el topacio. Esto surgirá en los próximos años y se verán los resultados.m
Texto: Antonio García Rodríguez. Créditos fotográficos conservados en el artículo.










