
Texto: Cosimo Alfonzetti Fotos: Alcedo Revisión técnica: Rafael Cuevas Martínez
Premisa En un artículo anterior decía que algunos antiguos criadores, hace ya muchos años, tenían la costumbre de llamar “colección privada” a su criadero de Canarios. En estas colecciones, la jaula más importante, naturalmente, era la destinada a las rarezas, a las nuevas mutaciones a la “pieza rara”.
Aunque la mutación Topacio hizo su aparición en el mundo de la canaricultura deportiva hace ya años, el Negro Topacio sigue siendo aún una rareza y, seguramente hubiese ocupado aquella jaula destinada a las piezas raras.
El Negro Topacio es seleccionado por un número muy reducido de criadores, (aunque la tendencia se está invirtiendo en estos últimos años), para los que es un verdadero rompecabezas selectivo, un acertijo ornitológico de difícil solución. La introducción de Negros típicos en las cepas de Negros Topacio ha modificado profundamente el fenotipo originario, pero ha introducido también otras problemáticas.
Resulta difícil explicar esta particular combinación de factores, no tanto por lo que se refiere a la genética, como por la dificultad de establecer metodologías de cría correctas.
Como decíamos, es un Canario muy poco criado, por quienes son sensibles a las cosas raras, o por aquellos que, por puro oportunismo, esperan demostrar su altura de criador en ámbitos libres de competencia en la ornitología nacional.
Orígenes La mutación Topacio, como otros autores han expresado en otros escritos, apareció en Italia en los años ‘70 del siglo pasado, junto con otras mutaciones contemporáneas caracterizadas por factores reductivos (cualitativos y cuantitativos) de las eumelaninas. En particular, la mutación Topacio apareció en una cepa de Canarios Ino y fue considerada un serio inconveniente en la selección de los Rubino (antigua terminología para los Ino1), hasta el punto de que inicialmente, para caracterizar a estos ejemplares se inventó el nombre “Ino de melaninas centrales”. Los criadores italianos concedieron poca importancia a esta variante genética. De hecho, la consideraron un “desecho” selectivo, al contrario que los criadores franceses, quienes rápidamente se apropiaron de la mutación.
Fue mérito del francés Mario Acheri la fijación estable de este factor genético (sexto factor de reducción) y en pocos años configuró numerosos Ágata Topacio. En Italia fue mérito principalmente de Tolomelli haber experimentado el Canario Topacio también en otros tipos base. En la actualidad, triunfa el Ágata Topacio sobre el Negro Topacio en los concursos, mientras que el Bruno y el Isabela Topacio no se reconocen2.
Genética de la mutación Para comprender mejor la tipología del Negro Topacio, quizás sea conveniente refrescar las nociones relativas a las peculiaridades
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1. Timoneras centrales de Negro Topacio. Son plumas de un ejemplar muy típico. A primera vista, resulta evidente cómo los raquis están despigmentados y las eumelaninas se concentran alrededor del raquis. Apreciable la asimetría de la melanización, con un amplio reborde casi claro, que contornea la pluma por completo. La coloración aparece de un marrón muy oscuro, casi antracita.
2. Coberteras de un Negro Topacio típico. Evidente el efecto de la reducción topacio sobre los raquis. Los pigmentos eumelánicos aparecen situados de manera poco armónica, de tonalidad bruna muy oscura. Destacar las amplias zonas de despigmentación en forma de lúnulas, conformando atípicas orlas de tonalidad casi blanca.
genéticas de este factor y sus efectos sobre el fenotipo de los Canarios.
La mutación Topacio es de tipo mendeliano autosómico, recesiva con respecto a la forma ancestral y, por consiguiente, no ligada a los cromosomas sexuales. La acción es prevaleciente sobre los pigmentos eumeláni-
3. Coberteras de un Negro Topacio Intenso Rojo. Se aprecia la tonalidad cabeza de moro (casi parece chocolate fundido) sobre el ápice de la pluma, al final de un raquis que sigue siendo despigmentado. A destacar, la localización periférica del pigmento rojo, que aparece bastante luminoso, debido a la rarefacción feomelánica.
4. Plumas del dorso, en secuencia alterna, de Negro clásico y Negro Topacio, ambos mosaico. Excepcional la confrontación entre el raquis oscuro del Negro y el claro del Topacio. Se aprecia la consistencia melánica del Topacio, que aparece escasa en comparación con la densidad de los pigmentos negros del Negro clásico. En las plumas del Topacio se ven zonas de escasez melánica, casi blancas.
cos, que son reducidos y modificados, pero también las feomelaninas3 se resienten.



La acción del Topacio sobre la feomelaninas debería, según mi parecer, investigarse más a fondo. Resulta inexplicable cómo frente a ejemplares con feomelaninas diluidas existen otros en los que se aprecia un aumento de la concentración de las feomelaninas. Paradójico resulta también que, a menudo, los portadores de factor Topacio son más ricos en feomelanina que sus progenitores.
Atribuir todo a la influencia del patrimonio genético del tipo base, que favorecería la mayor expresión de las feomelaninas, es una forma simplista de afrontar el problema. NO excluiría que el factor Topacio, a nivel embrional y, por consiguiente, en los inicios de la vida biológica, tenga algo de parcialmente albinoide. No es una casualidad que mirando al trasluz los huevos de Topacio se vean sujetos claros; no es una casualidad que en el primer esbozo de las plumas se conformen raquis no pigmentados; no es una casualidad que al nacimiento, los ojos sean albinoides. Todos estos son síntomas de carencia de síntesis de las melaninas. Tras el nacimiento, es como si se produjese una recuperación del proceso de melanización, que se completa con el paso de los días. La asimetría pigmentaria de los Topacio sería una confirmación de esta recuperación que, en cualquier caso, es activado y desarrollado de forma no regular y casual.
Por otra parte, la mutación Topacio está presente en muchas otras especies en las que esta compensación, que comporta una particular exacerbación del bruno, está mayormente presente (Isabelita del Japón, moka bruno). Y, por consiguiente, la justificación del tipo base no sería suficiente.
Efectos de la mutación Negro Topacio En los Negro Topacio, el diseño, zona de convergencia de las eumelaninas, vira hacia una coloración brunácea oscura, decidida-
negro topacio intenso amarillo
negro topacio intenso amarillo: El diseño se muestra incompleto y roto. Las estrías no son anchas y largas, aunque su tonalidad es correcta. La mejor virtud de este canario es la limitada expresión de la feomelanina, que deja entrever un lipocromo amarillo bastante luminoso. Si las interestrías fuesen más limpias, se habría alcanzado el máximo. Buena la homogeneidad cromática entre dorso, rémiges y timoneras. Buena la calidad del lipocromo, aunque debería tener una tonalidad un poco más limón. Recordemos que es muy difícil conseguir un tono amarillo limón, porque este tono estará siempre contaminado por el bruno de las interestrías. Buena la categoría. Excelente la morfología en general. No se aprecia la tonalidad rojiza de los ojos. Ejemplar de buena factura, que merece al menos 90 puntos.

Rebordes óptimos
negro topacio intenso amarillo
Diseño roto
Tonalidad chocolate negro
negro topacio nevado amarillo mente cabeza de moro. La degeneración de las melaninas, fruto de la acción mutante del factor Topacio, no es devastadora, porque se activa, principalmente, un simple mecanismo de modificación de la tonalidad de los colores (de negro a cabeza de moro). No excluiría que la coloración de tonalidad chocolate negro, prevista en algunos estándares, además de depender del tipo base, cuyos diseños son actualmente de un excelente negro oxidado, pueda derivar también de la intervención de factores ópticos de difusión, que desplazaría la originaria radiación cabeza de moro hacia coloraciones más oscuras, virando hacia el antracita.
Algunos barnices bituminosos, utilizados en la construcción para la impermeabilización de las terrazas, aunque se ven negras, si los examinamos atentamente son marrón muy oscuro y sólo por un efecto óptico parecen negros.
Otras importante peculiaridad del factor Topacio es disponer las melaninas de color chocolate negro en la porción central del vexilo (parece casi una concentración), con una distribución asimétrica y, por añadidura, de forma impredecible, sin melanizar el raquis que aparece así despigmentado. Más allá d la zona pigmentada, se conforma un área en degradado hacia la periferia de las plumas, escasamente pigmentada, signo evidente de una acción reductora de las feomelaninas, dando origen a lúnulas más o menos claras. La zona asimétrica más consistente es casi siempre la parte del vexilo más interior y, por consiguiente, más próxima al cuerpo del Canario. El efecto final debería concretarse en un agradable contraste
negro topacio nevado amarillo Es un ejemplar con una mayor reducción de la feomelanina, aunque aún sigue siendo bastante visible. Las estrías, a pesar de no ser excesivamente anchas, parecen largas y alineadas; además, la tonalidad de chocolate fundido es evidente. El resultado final es un diseño bien definido y contrastando con un fondo no excesivamente afectado por la feomelanina. Óptima la conformación de los rebordes y el raquis, bastante despigmentado en el centro de anchas zonas de una excelente tonalidad chocolate. Alguna reserva sobre la calidad del lipocromo, que se ve dorado sobre la cabeza. No se aprecia el reflejo rojizo del ojo. En resumen, un ejemplar que en un determinado contexto puede alcanzar fácilmente y quizás superar los 91 puntos. Tal como están hoy día las cosas, no se puede pedir más.

negro topacio nevado amarillo
Diseño largo
Feomelanina visible
Buenos rebordes
Raquis claro
Tonalidad chocolate negro
entre el fondo, de una tonalidad clara y matizada y el diseño, no modificado en sus dimensiones, con respecto al tipo base, de color netamente cabeza de moro o mejor, chocolate negro.
Para completar las nociones sobre la herencia del factor Topacio recordemos que la mutación es recesiva en alelomorfismo múltiple con la mutación Ino (Rubino o Phaeo). En palabras más sencillas, en el mismo locus pueden situarse dos mutaciones genéticas de la forma silvestre: la Phaeo y la Topacio (alelomorfismo triple).
La Topacio parece tener una dominancia parcial sobre la Phaeo y, consiguientemente, en caso de interacción entre las dos mutaciones, se podrían originar sujetos intermedios caracterizados por concentraciones melánicas menores, debidas a una expresión cromática intermedia. Todo esto hay que tenerlo en cuenta en los eventuales acoplamientos y evitar así la utilización de Negros portadores de Phaeo.
Recordemos también que casi todos los Canarios Topacio nacen con ojos más o menos rojos, que se hacen oscuros con el paso del tiempo, rápidamente en los Negros y Ágatas, y con una persistencia mayor en los Brunos y en los Isabela. En cualquier caso, el ojo rojo se mantiene como una característica críptica y puede ser descubierta con un sencillo análisis a contraluz del eje de los ojos, tanto con luz natural como artificial, metodología esta que hay que usar en caso de duda.
negro topacio mosaico amarillo
negro topacio mosaico amarillo hembra Las estrías del diseño no están alineadas, no son anchas y, por añadidura, están rotas. La tonalidad es, en cualquier caso, cabeza de moro. No hay muestras evidentes de que las interestrías estén afectadas por feomelanina. Se trata de un ejemplar ciertamente no excelente en cuanto al tipo se refiere (26 puntos). La categoría, sin embargo, es buena. La calidad del lipocromo no se puede apreciar bien tomando únicamente como referencia la fotografía, pero el pigmento parece que no es brillante (residuos feomelánicos consistentes en las interestrías) y sí ligeramente dorado. No se aprecia tonalidad rojiza alguna en el ojo, que se muestra decididamente oscuro. Buena la pigmentación del raquis, pero poco luminosos los rebordes de las plumas fuertes. Ejemplar al que podríamos otorgar tan sólo 88 puntos.

negro topacio mosaico amarillo
Estándar El estándar previsto por la Comisión Técnica de Color española (COE) establece una evaluación de óptimo para los Canarios Negro Topacio que muestren:
- Estrías eumelánicas bien marcadas y definidas de tonalidad marrón oscuro-negro. Anchas y largas.
- Dibujo bien ordenado y contrastado.
- Ausencia de feomelanina visible.
- Lipocromo luminoso con un ligero velo eumelánico.
- Partes córneas ligeramente melanizadas.
- Raquis desmelanizado (claro).
- Ojos de color granate más o menos oscuros
Los criterios de enjuiciamiento de la O.M.J./C.O.M. establecen como óptimos los Canarios Negro Topacio que muestren:
- diseño eumelánico típico del negro clásico, de color chocolate negro;
- ausencia de feomelanina, que permita un buen contraste con el diseño;
- flancos bien marcados; - pico, patas y uñas de colorligeramente melanizado;
- ojos oscuros; - alas y cola bien marcados.
Ninguno de los dos estándar habla de la armonía y homogeneidad del diseño melánico. La reducción melánica deberá ser homogénea en el sentido de que las timoneras y las rémiges deberán estar en armonía cromática con las estrías y deberá haber zonas de rarefacción melánica, en particular la condensación de pigmentos que a menudo, a modo de capa, se encuentran en la cabeza de los Topacio.
Selección Antes que nada recordemos que la mutación Topacio es autosómica recesiva alelomórfica múltiple con el factor Rubino. Se trata por consiguiente de un factor para el que no existe posibilidad alguna de que la mutación se manifieste si está presente en dosis simple4 en la dotación genética de los reproductores, pero lo hará siempre que la dosis sea doble. Esto habrá que tenerlo en cuenta a la hora de preparar los acoplamientos.
En la actualidad, la selección del Negro Topacio está dando pasos de gigante. El acoplamiento con Negros muy típicos ha modificado profundamente el fenotipo. La limpieza del fondo, consecuente a la reducción de las feomelaninas, algo impensable hace algunos años, se ha convertido en una constante en numerosos ejemplares de concurso. Menos valioso, sin embargo, resulta el diseño eumelánico que aún siendo de la adecuada coloración chocolate negro no es todavía largo y a menudo se ve discontinuo. Por el contrario, hay todavía ejemplares que tienden a confundirse con Brunos, en particular cuando los Topacio son ricos en feomelanina.
La clave para diferenciar el Negro Topacio del Bruno (con el que puede ser fácilmente confundido) no es única, pero necesita algunas puntualizaciones: - la tonalidad del raquis debe ser necesariamente más clara que la del Bruno;
- la feomelanina del contorno debe ser más clara que la del Bruno;
- las marcaciones deben ser asimétricas; - la pigmentación de las melaninas es menos profunda en los Negros que en los Brunos.
Sobre esta última afirmación tengo un punto de vista personal y por tanto opinable. Me da la sensación de que, en los Topacio, tanto el diseño eumelánico como los pigmentos feomelánicos parecen situarse en la superficie y no penetrar en la profundidad del plumaje, con lo que las tonalidades no son saturadas ni profundas, como las del Bruno que, al contrario, parecen saturadas de pigmentos brunos. En particular, tengo la sensación de que las feomelaninas brunas parecen flotar sobre un fondo netamente más claro, al contrario que en los Brunos en los que los pigmentos parecen mucho más densos.
Por lo que se refiere a la expresión del diseño, habría que insistir en los acoplamientos con Negro clásico de calidad (claramente portadores de Topacio) con el fin de introducir en la selección ese conjunto (pool) de genes capaces de conformar estrías anchas y largas.
En cualquier caso, el criador deberá seleccionar persiguiendo en cada circunstancia la limpieza del fondo, con el fin de lograr interestrías más limpias de feomelanina, para hacer resaltar lo más posible el diseño.
No utilizaremos en reproducción ejemplares que tengan los siguientes defectos:
- presencia evidente de feomelanina, más o menos difusa, entre las interestrías;
- diseño eumelánico roto, sutil o confuso; flancos carentes de diseño; - tonalidad de las estrías bruna, con tendencia al canela.
Nos inclinaremos por ejemplares que tengan:
- unas dimensiones del diseño lo más parecidas posible a las del clásico;
- un diseño bien delineado, en especial el de la cabeza;
- expresión del color del conjunto del diseño chocolate negro, pero también cabeza de moro;
- ojos oscuros, con evidentes reflejos rojos.
Por lo que se refiere a los acoplamientos, una vez alcanzados niveles altos de tipicidad, se puede insistir en los acoplamientos puro x puro. Sin embargo, será necesario asegurarse de que el Negro portador tenga realmente un diseño ancho y largo. La práctica de utilizar Negros con diseño muy negro, aún consiguiendo excelentes resultados, según dicen muchos criadores, en ocasiones conforma ejemplares cuyo diseño, si bien asume la correcta tonalidad chocolate negro, tiende a romperse. La freecuencia de este
Buena tonalidad chocolate negro
negro topacio mosaico amarillo hembra
Diseño roto
Exceso de feomelanina
Raquis claro
resultado es tanto mayor cuanto más negro es el diseño de los Negros clásicos. Quizás sería necesario probar con diseño, anchos y largos, pero no demasiado oxidados. Pero estas cuestiones son de la exclusiva competencia de los propios criadores que a base de pruebas y más pruebas podrán encontrar el camino adecuado.
Obviamente, en estos acoplamientos se tendrá en cuenta la regla de la compensación, especialmente en lo que se refiere a la presencia de feomelaninas y habrá que ser muy exigentes en cuanto a las dimensiones del diseño, que será siempre largo y ancho.m
Bibliografía J.S. Levine-Kenneth R. Miller. Biology Discovering Life.
Umberto Zingoni. Canaricoltura. G. Canali. I colori nel Canarino. FOI. Criteri de Giudizio del Colore. Tolomelli. Italia ornitolohgica. F. Faggiano. Mutatis mutandi. Internet.
Nota Las macrofotografías se han hecho sin utilizar flash para evitar distorsiones sobre el resultado final.
Agradecemosa Aldo Ninni y a Andrea el que nos hayan cedido sus Canarios para la realización de este trabajo.
Notas del revisor
1. Posteriormente, los canarios Ino pasaron a denominarse phaeos, tanto en España como en Italia.
2. Tanto el bruno topacio como el isabela topacio, ya fueron reconocidos por la OMJ/COM. (Palaiseau, mayo 2013).
3. En España solamente reconocemos un tipo de feomelanina.
4. Heterocigosis
Con posterioridad a la redacción de este artículo italiano, la CTC/CJ/ COE adoptó el estándar de la OMJ/COM, por lo que, actualmente, no hay ninguna diferencia entre ambos estándares.
Texto: Cosimo Alfonzetti. Créditos fotográficos conservados en el artículo.




