Opinión

Canario ¿Cuarzo, Mogno, Ébano?

Rosa María Martínez-Espinosa y Francisco Grimalt Salvá

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Bruno Opal amarillo mosaico. Excelente ejemplar con el dibujo característico del fenotipo Opal.
Bruno Opal amarillo mosaico. Excelente ejemplar con el dibujo característico del fenotipo Opal. · Foto: Manuel Ramón Sanz Jiménez.

Introducción

Recientemente se ha presentado en Brasil un nuevo fenotipo de canario denominado canario Mogno, nombre que se le ha asignado en referencia al árbol comúnmente conocido como caoba de Honduras (Swietenia macrophylla). Cruces selectivos realizados durante más de 15 años por criadores de canarios opal han desembocado en un fenotipo nuevo, con bastones de eumelaninas más oscuros, pero sin derivarse del estándar opal marrón seguido en Europa. Los más atrevidos hablan ya de mutación. El uso de este término “mutación” debería realizarse sólo cuando se haya podido comprobar que realmente se debe a una mutación, cuestión todavía imposible de resolver ya que ni siquiera el genoma del canario está secuenciado en el momento en el que se escribe este artículo. Por otro lado, y para crear todavía más incertidumbre y confusión, en Europa se está trabajando en un fenotipo denominado Quarzo, que en realidad no difiere mucho de los ejemplares que han desembocado en el denominado Mogno por los brasileños.

La discusión sigue abierta y parece que más bien se ha convertido en una competición entre canaricultores de color de dos continentes, para ver qué denominación es finalmente aceptada para un fenotipo que en realidad es el mismo, al menos en fenotipo (quedaría pendiente determinar si genéticamente el efecto fenotípico apreciado en las melaninas se debe o no al mismo cambio genético en ambos casos, es decir, en los denominados Quarzo y en los denominados Mogno). Cuando uno se equivoca, lo mejor que puede hacer es reconocer los errores, y en ese sentido, los criadores que han ostentado algún cargo técnico durante los últimos años, han caído con cierta frecuencia en el error de no poner orden y encauzar la nueva canaricultura por el camino correcto, o, si se ha hecho, se han cometido numerosos errores en el uso de la terminología o de las características a tener en cuenta, por ejemplo para discernir entre variantes en canaricultura de color. Así por ejemplo, con los errores cometidos va a ser complicado hacer entender a criadores y también, porque no decirlo a jueces, hasta donde un canario es Opal y a partir de donde empieza a ser Mogno.

En canaricultura, sobre todo en la de color, se invierte mucho tiempo en discusiones acerca de cómo debe de ser un canario y su evolución, selección… y muchas veces, criadores y jueces con gran poder de convocatoria ejercen una enorme presión, hablando de la selección de los ejemplares. Es además habitual que estos mismos criadores y jueces (con influencia y gran poder de convencimiento) afirmen cuestiones sin aportar resultados ni evidencias científico-técnicas, comparativas o estudios que fundamenten las distintas opiniones. Incluso muchas veces se hace un uso incorrecto de términos propios de la biología, zoología, genética y la bioquímica. Así, lo que finalmente se consigue es crear falsos mitos, falsas leyendas y falsas afirmaciones, que se transmiten entre canaricultores, pudiendo desembocar incluso en situaciones en las que se dan por buenos (incluso se premian en concursos locales, nacionales e internacionales) ejemplares que no se ajustan a los estándares de la canaricultura de color ni su fenotipo es correctamente fundamentado.

Este es el caso que nos ocupa, los llamados “nuevos opales”, ejemplares espectaculares, que han conseguido incluso ser premiados en distintos ámbitos. Determinado colectivo de técnicos se ha opuesto desde el principio, denunciando que esos “nuevos opales” u “opales brasileños” no presentan la principal característica de la mutación Opal, que es la llamada opalescencia, lo que ha costado no pocas críticas, ninguneos y discrepancias hacia estos técnicos, hasta el punto que en el Mundial de Bari, la OMJ/ COM descalificó una treintena de equipos de los presentados a dicho evento. ¿Cuál fue el motivo de dicha descalificación que no desclasificación? Tras consultar con el Sr. Roberto Rossi, Presidente de la CTC/OMJ, la respuesta fue que no eran Opales, sino que eran Quarzo o Mogno, como finalmente parece que se le va a llamar al nuevo fenotipo de canario de color. Precisamente, el fenotipo Opal había estado durante muchísimos años exento de polémica alguna. Se trataba de canarios con fenotipos bien definidos, en lo que a características técnicas se refiere.

Sin embargo, actualmente, y debido a la aparición de los “nuevos opales”, o sea Mogno, el fenotipo genera dudas y conflictos entre criadores y jueces. El tiempo que va a transcurrir hasta la aclaración, aceptación y separación si ha lugar de los dos fenotipos, en estos momentos se antoja largo y complicado. ¿Por qué? Pues, porque entre otros factores, podría resultar que los fenotipos Opal, Ónix y Mogno podrían estar determinados por secuencias génicas alélicas, por lo que podríamos tener los siguientes ejemplares: - Opales - Opal/Ónix (intermedios), con un fenotipo entre Opal y Ónix - Ónix - Ónix/Quarzo (intermedios), con un fenotipo entre Ónix y Quarzo - Quarzo - Quarzo/Opal (intermedios) con un fenotipo entre Opal y Quarzo Como mínimo, estamos hablando de seis fenotipos diferentes, pero a buen seguro, y como es fácil de imaginar, serán muchos más, porque entre el negro y el blanco existe una gran escala de grises, y entonces vamos a ver quién es el atrevido que, con fundamento sólido, es capaz de identificar hasta donde llega uno y donde comienza el otro.

Son ya muchos los años en los que hemos estado viendo como poco a poco han ido apareciendo esos “nuevos opales”, gracias a la selección afirmaban algunos, y a los cuales a simple vista se les podía apreciar como principal característica fenotípica, una mayor concentración de eumelanina. De esos nuevos ejemplares, los primeros en aparecer en los concursos fueron los de la serie bruna: ejemplares que poco tenían que ver con los bruno opal que conocíamos de toda la vida, que presentaban un diseño espectacular, pero habían perdido por completo la opalescencia de antaño, cuyo el color de la eumelanina se había transformado en un color concentrado, mucho más oscuro (un oscuro grisáceo) y no presentaban marrón diluido. Dicho fenotipo nada tiene que ver, ni se ajusta, con el estándar de canarios de color de ninguna federación perteneciente a la OMJ. Aun así, estos canarios han sido premiados por los jueces, con la excusa frecuente de que “no podemos parar la evolución de esos canarios”. ¿Y ahora qué?

Ahora los jueces, algunos, penalizan a esos ejemplares en el apartado de melaninas, por presentar el diseño eumelánico excesivamente concentrado, y otros simplemente los descalifican, y en el apartado de observaciones se intenta explicar “el problema” argumentando que estos ejemplares no se ajustan a los estándares y no presentan las características típicas, entre ellas la opalescencia como principal. Los técnicos y jueces más atrevidos y “rebeldes” se exponen así continuamente a las críticas y también, como no, al error. Pero lo peor de todo es que no hay evidencias científico-técnicas que permitan dar la razón a unos u otros. Como se mencionó anteriormente, ni siquiera la secuencia del genoma del canario se conoce a día de hoy. ¿Cómo se puede ser tan osado como para hablar de mutaciones, alelos, mutaciones que afectan a factores dominantes o recesivos, etc.?

No es esto obligada función de los canaricultores ni de los técnicos o jueces, pero lo que sí es de obligado cumplimiento es trabajar y afirmar cuestiones con conocimiento de causa, criterio objetivo y con pruebas que confirmen esas afirmaciones y, por supuesto, con consenso por parte del colectivo de jueces a la hora de unificar criterios. A todo esto, además, hay que sumarle otra cuestión de gran importancia. La discusión del color se hace casi siempre en base a explicaciones relativas a mutaciones, herencia, etc. Pero ¿qué hay del efecto de la luz sobre la estructura de la pluma? La acción de la luz solar sobre la estructura de la pluma del canario opal, al igual que en cualquier otra variedad de canario de color, sufre fenómenos de reflexión y refracción. Concretamente, en los opales, dependiendo de la naturaleza de la luz y de cómo ésta incide sobre la pluma, se aprecia distinta gama de reflejos grises azulados en las cuatro series melánicas, aunque especialmente en las series negra, ágata y bruna.

Aparte de la OPALESCENCIA, otra de las características importantes del fenotipo Opal está relacionada con la estructura de la pluma, principalmente visible y que afecta sobremanera a la serie negra, una pluma mucho más fina y quebradiza, que en cualquier otro tipo de melanina, no así el Mogno, debido ello a la distribución de los depósitos melánicos sobre la pluma. ¿Por qué no pensar que en realidad todos estos ejemplares son en realidad genéticamente idénticos y que las variaciones del fenotipo se deben simplemente a color estructural? Posiblemente debido al color estructural (efectos de la luz sobre la estructura de la pluma), se produce el fenómeno de inversión melánica, ya que el Opal presenta el revés de la pluma más oscuro que el envés, lo que viene a ser otra de las características identificativa del fenotipo. ¿Quiere esto decir que a los ejemplares Mogno no les vamos a apreciar ninguna de las características del Opal? Es complicado afirmar esto. Es posible que a los ejemplares INTERMEDIOS sí se les pueda observar, aunque en menor medida, por ejemplo la inversión melánica, pero en ningún caso la OPALESCENCIA.

De ahí la insistencia e importancia de dicha característica como identificativa. Partiendo de la escasa información disponible a día de hoy sobre el fenotipo Mogno, se hace a continuación un resumen de las características fenotípicas y de los estándares de puntuación de estos canarios.

Características generales del fenotipo Mogno (Estándar OMJ/COM)

Los canarios Mogno están caracterizados por una modificación de las melaninas negra y bruna y por una reducción de la feomelanina. Hay una inversión de las eumelaninas negra y bruna, con concentración bajo el canal medular de las plumas. De hecho, la parte inferior del canal medular es más obscuro que la parte superior. Se distingue entre Negro Mogno y Bruno Mogno.

Criterios para la valoración de los ejemplares Negro Mogno
EvaluaciónDescripciónPuntos
Excelente• Diseño y distribución melánica similares al clásico, con una tonalidad plomo fuertemente oxidada. • Ausencia de feomelanina visible. • Pico, patas y uñas fuertemente oxidadas.29 puntos
Bueno• Diseño y color general de tonalidad plomo. • Ligera presencia de feomelanina. • Pico, patas y uñas oxidadas.28-27 puntos
Suficiente• Diseño interrumpido o fino con poca oxidación. • Color general menos obscuro (menos “envoltura”). • Presencia de feomelanina. • Pico, patas y uñas poco oxidadas.26-24 puntos
Insuficiente• Diseño confuso y/o muy fino, de tonalidad tendiendo al ágata. • Presencia evidente de feomelanina. • Pico, patas y uñas claros.23-18 puntos
Criterios para la valoración de los ejemplares Bruno Mogno
EvaluaciónDescripciónPuntos
Excelente• Diseño similar al clásico, pero de color bruno-gris fuertemente oxidado. • Color general (“envoltura”) bruno gris fuertemente oxidado. • Remeras y timoneras de la misma coloración del diseño. • Cabeza de color oscuro, con diseño evidente. • Pico, patas y uñas brunas.29 puntos
Bueno• Diseño similar al clásico, pero de color bruno-gris oxidado. • Color general (“envoltura”) bruno-gris oxidado. • Remeras y timoneras de la misma coloración del diseño. • Cabeza menos oscura, con diseño menos evidente. • Pico, patas y uñas brunas.28-27 puntos
Suficiente• Diseño poco evidente. • Tonalidad bruna suficiente para el reconocimiento del tipo o tendencia al rojizo, aproximándose a la tonalidad del satiné. • Color general (“envoltura”) inferior a bueno. • Cabeza con poco o sin diseño. • Pico, patas y uñas brunas.26-24 puntos
Insuficiente• Diseño débil o ausente, efecto bruno-gris ausente. • Tonalidad bruno incorrecta. • Color general claro, tendencia al Isabela clásico. • Pico, patas y uñas brunas.23-18 puntos

Negro Mogno

En estos pájaros reduce la feomelanina y realiza la inversión de la eumelanina negra, pero ninguna acción sobre el color del pico, patas y uñas, que deben estar fuertemente oxidadas (concentración melánica). Las características descritas arriba proporcionan a estos pájaros un color general y un diseño color plomo (“ébano”). Otra característica de este fenotipo es el color negro en la parte inferior del canal medular de las remeras y timoneras. Considerando que se trata de negros, una vez identificada la naturaleza fenotípica del individuo, debemos dar preferencia a los pájaros que mejor expresen sus condiciones de negros. El diseño debe ser lo más ancho y continuo posible, siempre de color plomo muy obscuro (“ébano”). Los buenos ejemplares presentan una fuerte expresión melánica en la cabeza.

Bruno Mogno

En estos pájaros, se reduce la feomelanina y se da la inversión de la eumelanina bruna. Esta inversión ocasiona que la eumelanina se deposite en la parte inferior del canal medular de las remeras y timoneras. Los pájaros toman una tonalidad bruno-gris. Aunque el gris sea una tonalidad del negro, el bruno-gris es el aspecto observado en los brunos Mogno y es debido principalmente a la inversión de la eumelanina bruna. Sin embargo, es condición indispensable, en los brunos Mogno, que sus melaninas presenten el aspecto bruno-gris. No son aceptables tonalidades bruno claro, similar a la del bruno Eumo, o bruno rojizo similar al satiné, porque ellas no se adaptan a las características de la actuación del factor Mogno. El color general de los pájaros (“envoltura”) determinado por la acción de las melaninas es de tonalidad bruno-gris. Remeras y timoneras tienen el mismo color de diseño. Pico, patas y uñas son de color bruno.

Referencias

http://kanarioloog.skyrock.com/3164682712-Sfeerbeeld-WerkvergaderingO-M-J-Experten-Kleurkanaries-te-Palaiseau.html

Excelente el dibujo melánico típico de la serie Bruna y con la melanina fuerte y bien concentrada, diferente al fenotipo del Bruno Opal, cuya melanina debe ser opaca y no tan concentrada. Aviario: José Alba Carrasco.
Excelente el dibujo melánico típico de la serie Bruna y con la melanina fuerte y bien concentrada, diferente al fenotipo del Bruno Opal, cuya melanina debe ser opaca y no tan concentrada. Aviario: José Alba Carrasco. · Foto: Antonio Javier Sanz Cobo.
Negro Opal rojo mosaico. Canario que muestra un detalle identificativo característico del fenotipo Negro Opal, como es una estructura de la pluma tan complicada, fina y quebradiza. Los flancos nos muestran los rizos que suelen presentar este tipo de canarios. Criador: Vicente Blasco Pérez.
Negro Opal rojo mosaico. Canario que muestra un detalle identificativo característico del fenotipo Negro Opal, como es una estructura de la pluma tan complicada, fina y quebradiza. Los flancos nos muestran los rizos que suelen presentar este tipo de canarios. Criador: Vicente Blasco Pérez. · Foto: Javier Mas
Bruno Mogno blanco. Ejemplar que presenta el diseño característico del nuevo fenotipo, bien alineado, mínima presencia de feomelanina dispersa, y la interestría, con evidente presencia de eumelanina. Aviario: José Alba Carrasco.
Bruno Mogno blanco. Ejemplar que presenta el diseño característico del nuevo fenotipo, bien alineado, mínima presencia de feomelanina dispersa, y la interestría, con evidente presencia de eumelanina. Aviario: José Alba Carrasco. · Foto: Antonio Javier Sanz Cobo.
Publicado en Ornitología Práctica, número 75, páginas 4–7.
Texto: Rosa María Martínez-Espinosa, Doctora en Biología, Universidad de Alicante; Francisco Grimalt Salvá, Juez OMJ/COM. Fotografías: Manuel Ramón Sanz Jiménez, Antonio Javier Sanz Cobo y Javier Mas.

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