Canarios de postura

Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte

Nicolás Sosa García

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Melado con muy buena posición, con hombros muy cargados de plumas que no dejan apreciar todo la longitud del cuello. Excelente flanco. Aviario: Rafael Machado Rodríguez.
Melado con muy buena posición, con hombros muy cargados de plumas que no dejan apreciar todo la longitud del cuello. Excelente flanco. Aviario: Rafael Machado Rodríguez.

Historia

Desde hace más de cien años, existía en España, concretamente en Tenerife (Islas canarias), un canario que tenía una estructura anatómica y unas características especificas tan peculiares, que lo hacían diferente al resto de los ejemplares que en aquella época integraban las distintas razas de los canarios de Postura de Pluma Rizada. Su singular constitución y especial forma hicieron que fuese considerado como un tipo de canario que conformaba una nueva raza, que estaría encuadrada dentro del grupo formado por los canarios de Postura de Pluma Rizada.

El nombre con el que se le conocía era el de Melado Tinerfeño. Melado porque es la palabra con la que los criadores de Tenerife denominaban a los canarios cuyas características cromáticas eran de color nevado, por su similitud al color paja, y en razón de que la gran mayoría de ellos eran de este color y Tinerfeño, por ser autóctono de la Isla de Tenerife.

Génesis y evolución de la Raza

En el siglo XIX, la canaricultura anglosajona y europea se estaban desarrollando a pleno rendimiento y eran bien conocidas en todos los ámbitos, pues ya se habían producido mutaciones que eran la semilla de las otras muchas razas de canarios que hoy conocemos.

Los negocios de pájaros entre las Islas y el Continente eran numerosos y de esta manera el comercio entre Tenerife y las Islas Británicas era intenso.

Las constantes visitas de barcos de la ruta Atlántica, siempre dejaban pájaros en los puertos de las Islas Canarias de aquellas razas de canarios más interesantes y representativas de la época.

No se puede especificar de una forma concreta cual fue el origen del Melado Tinerfeño, pues hasta ahora no se ha encontrado ningún documento escrito que lo pueda atestiguar, si bien no se puede descartar la posibilidad de que algún canaricultor pueda tener datos fehacientes de la forma en que fue conseguido.

No obstante, según testimonios orales de los canaricultores más antiguos, se estima que el origen de esta raza data en torno a los años 1850, mitad del siglo XIX, fecha en la que ya existían en Tenerife unos canarios rizados de origen desconocido, posiblemente procedentes de Francia y Holanda, que no pertenecían a ninguna raza definida y que eran muy apreciados por los aficionados de distintos puntos de España y de otros países.

La creación de esta raza se estima fue conseguida mediante cruces de los canarios rizados existentes en la Isla, con unos extravagantes y jorobados canarios traídos de Inglaterra, que no eran otros que los legendarios y jorobados Scotch Fancy de la época.

El Scotch Fancy de los años 1850 no se parecía en nada al Scotch Fancy de la actualidad, era muy diferente, producto de los cruces del Glasgow (antigua raza escocesa), con el Bossu Belga de la época (Giboso Belga), cuyos descendientes pasaron de una forma de media luna a tener una joroba y una posición erecta sobre el posadero, formando una posición de siete (7). Estos canarios fueron cruzados con unos canarios grandes y fuertes, con rizos en el pecho y en la espalda.

En aquella época ya habían llegado a Tenerife pájaros de la raza Hamburgués, procedentes del centro de Europa, que eran canarios que se acercaban al Rizado del Norte que conocemos hoy, pero cargados de plumas desde el pecho al abdomen, aunque muy desorganizadas, así como Gibosos Belgas, que ostentaban una gran joroba y una posición erecta sobre el posadero.

Muchos de estos pájaros llegaban de mano de la tripulación de los barcos mercantes y, en otros casos, eran traídos por los importadores tinerfeños que comerciaban con Inglaterra, Bélgica y Holanda, los cuales aprovechaban esta circunstancia para conseguir estas nuevas razas de canarios.

A partir de este momento, y sobre el último cuarto del siglo XIX, los criadores tinerfeños inician un proceso de selección y de cruzamientos, con una paciente y constante dedicación, mediante el cual fueron definiendo su biotipo en función de las características que más les atraían y más factibles eran de comercializar. El resultado de estos cruces fue un canario grande, fuerte, de medianos rizos, con un plumaje secote, compacto y de relativa abundancia, que habían heredado de sus padres los Scotch Fancy (1850) una joroba menos pronunciada y plumaje de color paja.

Los Melados de entonces no se parecían en nada a los actuales. Después de una extenuante y constante selección, según las directrices de un estándar, son grandes, fuertes, con espalda y pecho muy anchos, de abundante plumaje y rizos, con una joroba muy pronunciada y un largo y extendido cuello proyectado hacia delante y abajo.

Desde entonces hasta el primer cuarto del Siglo XX, muchos fueron los criadores que definirían su fenotipo, cuya principal característica era el color melado de los mismos.

En la década de los años 1960, la situación cambia en los criaderos tinerfeños y de forma paulatina la población de Melados Tinerfeños empieza a disminuir, produciéndose en los años 1970 una considerable y alarmante reducción de los ejemplares de esta raza de canarios, en razón del abandono de la cría por las causas siguientes:

1.- No encontrar un encauzamiento direccional de los anhelos de los canaricultores tinerfeños para su reconocimiento como raza.

2.- La aparición del Giboso Español, que generó una raza de canarios menos estructural, más desnuda, de escasos rizos y plumaje, de posición erecta, con largo y fino cuello, que desvió la atención de los criadores hacia esta nueva línea deportivamente homologada y reconocida a nivel nacional en el año 1980, que era mucho más competitiva y rentable en el aspecto económico.

3.- El detrimento de los ejemplares autóctonos “Melados Tinerfeños”, que sufren por estas causas momentáneamente un olvido temporal y una alarmante posibilidad de extinción de los mismos.

Como consecuencia de ello, en estos años, surge la inquietud de un grupo de canaricultores, que comienzan un proceso de recuperación del Melado Tinerfeño, mediante una paciente labor de reconstrucción de la raza, partiendo del reducido material genético que había quedado en los criaderos insulares, después de la mencionada situación de crisis producida.

El resultado de los esfuerzos de recuperación de esta raza inicia su singladura con una meta bien clara y definida: la reconstrucción del “Melado Tinerfeño”. Pero para ello había que fijar unas características comunes para todos los criadores, es decir, un estándar y no un biotipo particular para cada uno de los criadores de la época, tal y como estaba ocurriendo hasta ese momento.

Se iniciará el proceso de preparación de la lámina, estándar y planilla de calificación del Melado Tinerfeño, con el acuerdo y consenso de los criadores tinerfeños. A partir de ese momento, la creación del Melado Tinerfeño se configura y realiza en cuatro etapas claramente definidas:

1.- Creación de la lámina, estándar y planilla de calificación.

2.- Fijación de la raza.

3.- Reconocimiento de la raza a nivel Nacional.

4.- Reconocimiento de la raza a nivel Mundial.

1. Creación del modelo de

perfección, estándar

y planilla de clasificación

La Comisión Técnica de Postura realiza un estudio pormenorizado y detallado de esta nueva raza, para preparar, de acuerdo con los criadores tinerfeños, la modelo del pájaro, el estándar y la planilla de calificación.

Don Valeriano García Moreno (Juez de postura OMJ) de la Comisión Técnica, efectúa los estudios adecuados y correspondientes de la raza, para lo que acude a los enjuiciamientos, donde de común acuerdo con los criadores, prepara la lámina, el estándar y la planilla de calificación del Melado Tinerfeño.

Estos estudios son aprobados en la Asamblea General de la Comisión Técnica de Postura y la Asamblea General Ordinaria del Colegio Nacional de Jueces FOCDE, y le son comunicados para su puesta en funcionamiento y comunicación a todos los criadores de la época.

En un principio, se refleja en el Estándar, que el color a admitir en esta raza de canarios sería el amarillo nevado y el blanco, en razón de que la gran mayoría de los ejemplares de esta raza eran melados (nevados o blancos como excepción), siendo este acuerdo aprobado por todos los criadores, y que en su planilla definitiva se optó a admitirse todos los colores (a posteriores, en el año 2003 hubo otra adaptación en el estándar referente a la modificación y ampliación de los puntos en los conceptos de la cabeza y cuello, y del pecho).

2. Fijación de la Raza

Con estas directrices de normativa experta, los criadores tinerfeños inician la recuperación selectiva de los “Melados Tinerfeños”, y tras un trabajo laborioso, un esfuerzo titánico y una paciencia ilimitada, consiguen en menos de cinco años los primeros Melados Tinerfeños según la normativa del estándar establecido.

Para ello, en aquella época, en todos los Concursos-exposición de canarios eran incluidos los Melados Tinerfeños, que eran calificados y premiados, consiguiendo con ello que en los criadores volvieran a resurgir la ilusión y los deseos de una rápida reconstrucción de los Melados.

Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte

Pronto se extiende la cría de estos ejemplares en Tenerife y de nuevo empieza a ser prestigiado y codiciado y son muchos los criadores que se dedican a su cría y reconstrucción.

Una vez fijadas las principales características del Melado Tinerfeño, se consiguen ejemplares más fuertes, grandes, de pecho ancho, de mejor posición, de cabeza y cuello bastante largos, de plumaje abundante y esplendorosos rizos, de acuerdo con la normativa establecida según el estándar. En el año 1985, se realiza una selección de los mejores ejemplares y son presentados en el XXI Campeonato Ornitológico de España como canarios de exhibición, para que fuesen conocidos por toda la afición española y como antesala de su presentación a reconocimiento Nacional.

3. Reconocimiento de la Raza a nivel nacional

como canario de exhibición
1985XXI Campeonato de EspañaCrevillente (Alicante)como canario de exhibición
1986XXII Campeonato de EspañaSan Carlos de la Rapita (Tarragona)NO aprobó
1987XXIII Campeonato de EspañaOnteniente (Valencia)NO presentado
1988XXIV Campeonato de EspañaLucena (Córdoba)NO aprobó
1989XXV Campeonato de EspañaSanlucar de Barrameda (Cádiz)SÍ aprobó
1990XXVI Campeonato de EspañaSevillaSÍ aprobó
1991(*)23- NovMadridSÍ aprobó

(*) Ese año, al coincidir con el Mundial que se celebraba en Las Palmas de Gran Canaria, la Comisión Técnica de Postura decidió que su reconocimiento fuera en las Comisiones Técnicas (reuniones), que se celebraban en Madrid.

Tabla
199341º Campeonato MundialBreda (Holanda)NO aprobó
199442º Campeonato MundialBucholt (Alemania)SÍ aprobó
199543º Campeonato MundialUdine (Italia)SÍ aprobó
199644º Campeonato MundialCharleroi (Bélgica)NO aprobó
199745º Campeonato MundialReims (Francia)NO aprobó
199846º Campeonato MundialZutpehen (Holanda)SÍ aprobó
199947º Campeonato MundialAbruzzo (Italia)NO aprobó
200048º Campeonato MundialAlicante (España)SÍ aprobó
200149º Campeonato MundialOporto (Portugal)SÍ aprobó
200250º Campeonato MundialIeper (Bélgica)SÍ aprobó

Quedó reconocido en este año 2002 como nueva raza a nivel Mundial.

El Melado Tinerfeño es una raza de canarios de postura de características específicas, que se encuentra encuadrado por su fenotipo entre los canarios rizados de posición. Es decir, es uno de los que conforman este grupo de canarios rizados de posición, los cuales, por un lado tienen una posición erguida, siendo sus patas perpendiculares al posadero, y por otro, su cuerpo se encuentra cubierto de plumas lisas y rizadas. Las plumas rizadas cubren tres zonas del cuerpo claramente definidas: la espalda (Manto), el pecho (Jabot) y las dos zonas laterales del cuerpo, izquierda y derecha por encima de las patas (Flancos). El resto del cuerpo está cubierto de plumas lisas.

Cuando se habla de este canario, suele hacerse con respeto, ya que su forma y presencia son de una apariencia extraña al mismo tiempo que elegante y bella. Para el espectador que lo ve por primera vez, es sorprendente y la pregunta inmediata es ¿esto es un canario?. Esta pregunta es comprensible, ya que por su forma externa presenta una espectacular joroba, un cuello largo proyectado hacia abajo y una especial posición de su cuerpo erguido sobre el posadero que mirándolo de perfil hace una posición de “uno” (1) diferente al resto de los canarios de posición normal, dando la sensación general de una apariencia extraña, diferente al resto de las razas que constituyen el conjunto de los canarios de postura.

Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
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Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte
Canario Melado Tinerfeño · 1.ª parte

Al igual que todas las razas de canarios de postura, los “Melados Tinerfeños” tienen un estándar de características que explica concepto a concepto, cada una de las cualidades que tienen, expresando los puntos máximos con los que puede ser calificado, es decir, las cualidades positivas del canario en general, siendo el total de puntos máximos a los que debería llegar 100, aunque teniendo en cuenta que la perfección es muy difícil de alcanzar, la puntuación máxima a la que puede llegar es la de 94 puntos.

Al mismo tiempo, estos canarios presentan un conjunto de cualidades negativas, de naturaleza bastante amplia, que constituyen los defectos en general de la raza, los cuales, en realidad son los que hay que tener en cuenta y conocer a la perfección, para conseguir “Melados Tinerfeños” de puntuación alta, lo más perfectos posible.

Teniendo en cuenta, que el conocimiento de los defectos de cualquier raza de canarios es muy importante, tanto para el Juez como para el criador, se considera que por una parte, al Juez se le hace necesario e imprescindible conocer los defectos de una raza de canarios, ya que ello le va a servir para poder calificar de la forma más adecuada y justa las cualidades del canario que tenga que puntuar.

Por otra parte, con respecto a los criadores, el conocimiento de los defectos de un canario es mucho más importante y trascendente, ya que le va a ser necesario e imprescindible para poder hacer de forma adecuada y dentro de las leyes genéticas, el cruzamiento de las parejas, desarrollando una selección correcta de los ejemplares a aparear, con el fin de conseguir ir eliminando defectos en sucesivos cruces, y de esta forma conseguir los canarios de mayores cualidades positivas, es decir, los más parecidos a los del estándar de la raza.

Es muy normal, que el criador “intente iniciarse” en la cría de esta raza sin conocer nada o muy poco de la misma. Por ello, siempre es aconsejable, que antes de tomar la decisión de criar “Melados Tinerfeños” o cualquier otra raza, se tengan los conocimientos “al menos” imprescindibles de la raza, procurando hacerse con el estándar del mismo, así como con los defectos de ésta.

Hay que tener en cuenta que esta es una raza de canarios que es muy prolífica, sin grandes dificultades de fecundidad y cría de pichones, pero hay que partir de ejemplares sanos y hay que prepararlos adecuadamente con una alimentación sana.

En la cría de estos canarios hay que tener muy en cuenta “siempre” que cuando una pareja tiene defectos, la descendencia recibe los defectos multiplicados por dos (por padre y madre), por eso las parejas hay que hacerlas aplicando adecuadamente las leyes genéticas, procurando de forma especial que los ejemplares se encuentren equilibrados. Es decir, hay que ir cruzando los mejores con los mejores, para así conseguir una descendencia con unas cualidades mejores que las de sus padres.

_MG 0850. Excelente posición, hombros altos y espalda muy bien definida, con línea dorsal bien partida y proporcionada. Flancos bien definidos y carencia del defecto de doble flanco. En el momento de la foto, las patas están ligeramente flexionadas. Aviario: Rafael Machado Rodríguez.
_MG 0850. Excelente posición, hombros altos y espalda muy bien definida, con línea dorsal bien partida y proporcionada. Flancos bien definidos y carencia del defecto de doble flanco. En el momento de la foto, las patas están ligeramente flexionadas. Aviario: Rafael Machado Rodríguez.

Para poder conseguir ir eliminando los defectos de esta raza, hay que hacerlo mediante la genética de selección, cruzando los de mejores cualidades (menos defectos) por ejemplo “la longitud del cuello”: macho cuello largo con hembra cuello igual o semejante.

Por ser el Melado Tinerfeño un canario donde prima la posición, el Jabot (pecho) y la talla, para su cruzamiento hay que tener muy en cuenta estas características, por eso hay que efectuar los emparejamientos en función de estas cualidades, es decir, que tenemos que realizar cruces para obtener ejemplares de talla grande, con una buena posición y un buen Jabot, amén de un cuello largo, liso y proyectado hacia abajo.

En estas condiciones, se aconseja el cruce entre los mejores ejemplares que dispongamos para ello: en talla, “macho grande X hembra lo más grande posible”; en posición, “macho con buena posición X hembra como mínimo aceptable posición”; en Jabot “macho con buen Jabot X hembra como mínimo aceptable Jabot; en cabeza y cuello, macho con “buen cuello X hembra como mínimo aceptable cuello”.

Respetar siempre el cruce de “nevado X intenso” y la pluma compensatoria (de lo que carezca uno de los progenitor compensarlo con el otro), no cruzar nunca “nevado X nevado” para conseguir mayor talla y volumen de plumas. Este tipo de cruce produce en el plumaje un defecto de calidad y desorden del mismo, así como un acortamiento en las patas, siendo muy difícil la corrección de este importante defecto.

Los cruces con intensos y consanguinidad, no son aconsejables, porque producen más problemas y defectos que resultados positivos.

Desechar los Melados con rizos debajo del cuello, que va desde el pico hasta el pecho, ya que es un defecto muy difícil de eliminar (recordemos que el cuello tiene que ser lo más liso posible y en su concepto del estándar, tiene una puntuación de 20 puntos; una fuerte penalización por la apreciación de estos rizos, descartaría toda opción a tener premio).

Para la observación del Melado, se deberá tener en cuenta que estos tienen una posición de reposo y otra de trabajo, esta última es la que marca la diferencia de unos a otros entre ellos. Lo explicamos, en la posición de reposo el canario esta relajado y no forma excesivamente su posición característica de uno. En la de trabajo, se colocara, cuando se les da unos pequeños y suave toques en la jaula, o con una varilla acercando su punta de frente al Melado, a la altura de sus patas o de su cola. Con ello conseguimos que adquieran su característica forma y posición de uno. Esto es lo que podrán apreciar los aficionados y criadores viendo a los jueces proceder en los enjuiciamientos de los concursos, debiendo ser estos enjuiciados en alto, a la altura de los ojos del juez.

Por ello, si no se conocen las cualidades de los Melados y los defectos de los mismos se hace imposible conseguir buenos ejemplares, sino todo lo contrario, lo único que se consigue son ejemplares de mala calidad que no se corresponden con las cualidades de los que el estándar presenta, y que en realidad suelen provocar una gran desilusión, puesto que cuando son llevados a los concursos alcanzan puntuaciones muy bajas.

Los defectos y virtudes de los Melados son bastante numerosos, y se explicarán e ilustrarán con imágenes y láminas, en la segunda parte de este trabajo, siguiendo el orden de los conceptos del estándar del Melado Tinerfeño.

Como observar al

Melado Tinerfeño

Para la observación del Melado Tinerfeño, debemos entender que éstos tienen una posición de reposo y otra de trabajo (esta última es la que marcará la diferencia entre ellos en los concursos con una buena puntuación en su concepto de posición).

La de reposo: es cuando el Melado está tranquilo, relajado, sin nervios y sin formar excesivamente su posición característica de “uno” en la jaula.

En la de trabajo: se deberá colocar en posición de “uno”, cuando se les de unos pequeños y suave toques en la jaula, o con una varilla, acercando su punta y siempre de frente al Melado a la altura de sus patas o de su cola.

Con ello conseguimos que formen su característica posición y forma, debiendo ser observados o enjuiciados en alto, a la altura de los ojos del juez. Al estar a esta altura, podemos apreciar todas sus características distintivas, al igual que sus defectos penalizables.

El Melado Tinerfeño es un canario estructural de característica muy peculiar, con ejemplares corpulentos, vigorosos, de gran talla (18 cm mínimo), de espalda alta y ancha y de pecho amplio y fuerte (de 4 cm).

Su estructura interna presenta una configuración en la que la pierna y el pie forman una vertical al posadero, siendo ambos huesos muy largos.

Su columna vertebral discurre a lo largo de la espalda hasta llegar a los hombros, donde cambia de dirección formando un ángulo hacia abajo, desplazándose a través del cuello, tomando de esta manera la cabeza y el cuello con respecto al cuerpo la forma de un “UNO” (1), que será más o menos exagerado según el ejemplar disponga de un cuello más o menos largo.

Nos encontramos ante un canario que dispone de una estructura ósea diferente a la de los demás canarios que componen el grupo y cuya ordenación ha de ser encuadrada entre los canarios de POSICIÓN y, dentro de ellos, en el grupo de POSTURA RIZADA, entre el Giboso Español y el Rizado del Sur

Su posición tiene forma de “UNO” (1), igual a la del Giboso Español.

Su estructura externa está conformada por dos tipos de superficie perfectamente definidos, una cubierta de plumas lisas y otra de plumas rizadas.

La superficie cubierta de plumas lisas se distribuye convenientemente por la cabeza, cuello, abdomen, patas, cola y cuerpo en general.

Entre las zonas comentadas, hemos de fijar la atención en las que consideramos de suma importancia y que están cubiertas de un tipo de plumas lisas especial y diferente al resto de las que cubren las otras zonas.

El pecho son dos comillas abiertas, que dejan al descubierto el esternón totalmente desnudo.
El pecho son dos comillas abiertas, que dejan al descubierto el esternón totalmente desnudo.
Plumas rizadas que, naciendo a ambos lados del cuerpo, forman dos pequeñas aletas, simétricas, curvadas hacia atrás.
Plumas rizadas que, naciendo a ambos lados del cuerpo, forman dos pequeñas aletas, simétricas, curvadas hacia atrás.
Proporcionada, con hombros altos, con plumas rizadas, simétricas, que partiendo de le línea dorsal, caen a ambos lados, formando un manto poco voluminoso y ajustado a la espalda.
Proporcionada, con hombros altos, con plumas rizadas, simétricas, que partiendo de le línea dorsal, caen a ambos lados, formando un manto poco voluminoso y ajustado a la espalda.

Estas dos partes son el pecho y las patas (muslos). La primera de ellas, el pecho, está cubierta por unas plumas lisas, con apariencia de pelos gruesos, denominadas “VIBRISAS”, y la segunda, los muslos, por unas plumas lisas, finas y alargadas en forma de hilo, llamadas “FILOPLUMAS”. Ambos tipos de plumas son muy finas, sedosas, de raquis blando, barbas suelta y muy suaves; más bien parecen pelos que plumas. La diferencia entre las del pecho y las de las patas es que las primeras son pequeñas y cortas y las segundas son grandes y largas.

Las superficies cubiertas de plumas rizadas aparecen (como es normal en los canarios que pertenecen a este grupo), en tres zonas claramente definidas:

• Pecho

• Flancos

• Espalda

Pecho

El pecho es ancho, de cuatro centímetros, con plumas rizadas, que naciendo a ambos lados del mismo, son cortas, simétricas, con forma curvada, dirigidas hacia el centro del pecho, dejando al descubierto el esternón, que se encuentra cubierto por las plumas llamadas vibrisas, las cuales son pequeñas, cortas y adheridas, dando sensación de ser un corto subplumón.

Vemos por tanto, que los rizos del pecho son diferentes a los del resto de los canarios que forman este grupo, ya que no se parecen en nada al canario Rizado del Sur, que en su pecho tienen forma de cesto o nido de golondrina, y tampoco a la del Giboso español, que forman dos “comillas” abiertas, que dejan al descubierto el esternón totalmente desnudo.

Flancos

Con plumas rizadas, que nacen a ambos lados del cuerpo, formando dos grandes aletas tupidas, simétricas, abundantes de plumas vaporosas y sedosas, no adheridas a las alas, cubriendo parte de ellas.

Podemos observar en las figuras que sus aletas son diferentes a las del resto de los canarios del grupo en que lo hemos encuadrado. Así mismo, son diferentes a las del canario Rizado del Sur, las cuales son tipo nadadoras y vueltas hacia las alas, de forma elevada. También, a las del Giboso Español, que son pequeñas aletas simétricas, curvadas hacia atrás.

Espalda

Ancha, de hombros altos, con plumas rizadas simétricas, que partiendo de la línea dorsal, caen, abundantes, a ambos lados, formando un MANTO tupido y muy vaporoso.

Veremos en las figuras representadas, que el MANTO es el más voluminoso del conjunto de los canarios que forman estos grupos, estableciendo con ello una acusada diferencia con respecto a los demás, más atractivo y llamativo, por ser el más tupido y vaporoso.

Diferencias con el Rizado del Sur

Como se ha podido apreciar, el Melado Tinerfeño, en su estándar como en su características, es un canario distinto a los demás canarios que componen el resto de las razas reconocidas. No obstante, lo queremos diferenciar detalladamente del Rizado del Sur, ya que es el único dentro del grupo que puede dar lugar a errores de confusión, “cuando se está en presencia de ejemplares mediocres o de mala calidad”.

Plumas rizadas que, naciendo a ambos lados del cuerpo, forman dos grandes aletas, tupidas, simétricas, vueltas hacia las alas.
Plumas rizadas que, naciendo a ambos lados del cuerpo, forman dos grandes aletas, tupidas, simétricas, vueltas hacia las alas.
Plumas rizadas que, naciendo a ambos lados del cuerpo, forman dos grandes aletas,  tupidas, simétricas, no adheridas a las alas.
Plumas rizadas que, naciendo a ambos lados del cuerpo, forman dos grandes aletas, tupidas, simétricas, no adheridas a las alas.

Posición

Por lo que se refiere a la posición, ya hemos visto que el Melado Tinerfeño presenta posición erecta, en forma de “uno” (1); visto por detrás no se le puede ver la cabeza, mientras que el Rizado del Sur presenta posición en forma de “siete” (7); visto por detrás , se le ve ligeramente la cabeza.

Cabeza

En cuanto a la cabeza es proporcionada, mediana, cubierta de plumas lisas, en el Melado Tinerfeño. Proporcionada, ovalada, cubierta de plumas lisas, en el Rizado del Sur.

Pecho

También hemos visto que en el Melado Tinerfeño, el pecho es ancho (4 cm), con plumas rizadas, cortas, simétricas, con forma curvada, que naciendo a ambos lados del mismo, se dirigen hacia el centro del pecho, dejando ver el esternón, cubierto de plumas (vibrisas).

En el Rizado del Sur, por su parte, el pecho presenta plumas rizadas, que naciendo a ambos lados del mismo, son largas y se entrelazan para formar un cesto voluminoso, no dejando ver el esternón.

Espalda

Ancha, con hombros muy altos, con plumas rizadas, simétricas, formando un manto muy voluminoso (no se le puede ver la cabeza), en el Melado Tinerfeño.

Ancha, con hombros altos, con plumas rizadas, simétricas, formando un manto voluminoso (se le tiene que ver la cabeza), en el Rizado del Sur.

Flancos

Ya hemos visto que en el Melado Tinerfeño presentan plumas rizadas a ambos lados del cuerpo, en forma de aletas tupidas, simétricas, no adheridas a las alas. En el Rizado del Sur, plumas rizadas a ambos lados del cuerpo en forma de aletas, tupidas, simétricas, vueltas hacia arriba.

Cuello

Largo, cubierto de plumas lisas, proyectado hacia abajo, en el Melado Tinerfeño. Largo, cubierto de plumas lisas, proyectado hacia adelante, por encima de la horizontal, en el Rizado del Sur.

Cola

Larga, estrecha, perpendicular al posadero, en el Melado Tinerfeño. Larga, estrecha, en línea recta con el dorso, en el Rizado del Sur.

Patas

Largas, rígidas, con muslos cubiertos de plumas lisas (filoplumas), en el Melado Tinerfeño. Largas, rígidas, con muslos cubiertos de plumas lisas, en el Rizado del Sur.

Talla

Melado Tinerfeño: mínimo 18 cm. Rizado del Sur: 17 cm.

Nos queda matizar que dentro del grupo con posibilidades de semejanza se observa que existe una gran diferencia con las razas Giboso Español y Gibber Italicus, estos son canarios con escaso plumaje y muy estilizados, mientras que el Melado Tinerfeño es todo lo contrario, quedando a simple vista su separación de estas dos razas, entre las que no se encuentra afinidad.

Quedan en el grupo las razas Rizado del sur (que ya lo hemos comparado) y el Rizado Suizo. El Rizado Suizo, es un tipo de canario que por su posición no se parece en nada a la del Melado Tinerfeño, ya que su forma elíptica, de media luna, es diferente a la del Melado que, como hemos dicho, tiene forma de uno, existiendo además las zonas de pluma rizada que no presentan la abundancia que muestran los Melados Tinerfeños.

Melado Tinerfeño con muy buena posición, pudiéndose observar también las vibrisas del pecho y las filoplumas del muslo. Aviario: Rafael Machado Rodríguez.
Melado Tinerfeño con muy buena posición, pudiéndose observar también las vibrisas del pecho y las filoplumas del muslo. Aviario: Rafael Machado Rodríguez.
Publicado en Ornitología Práctica, número 73, páginas 4–13.
Texto y dibujos: Nicolás Sosa García Fotos: Javier Mas

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