El género Neophema agrupa a un buen número de especies interesantes para todo avicultor. Son aves especialmente resistentes en climas secos y nos llama poderosamente la atención los colores metálicos que llegan a exhibir una vez superadas las primeras mudas.
Tamaño: 20 y 23 cm.
Zona geográfica: Australia.
Dieta: semillas y hierbas anuales.
Puesta: 4-7 huevos.
Anilla: 4 - 4,5 mm.
Nido: Vertical o en L.
Nivel de vocalización: bajo.
Las especies más conocidas en cautividad son las siguientes:
Neophema bourki o Neopsephotus bourkii
Neophema pulchella
Neophema elegans
Neophema splendida
Neophema chrysostoma
Todas con una envergadura similar, que no suele superar los 21 cm de largo, son pájaros bien aceptados en voladeras mixtas, puesto que no compiten con otras especies, mostrando en pocas ocasiones algún signo de agresividad.
Es común ver voladeras con estríldidos, alguna ninfa y unos cuantos Neophemas. Sin embargo, como más lucen es cuando las especies están separadas por jaulones.
Justo al atardecer y al amanecer, vuelan en grupo mostrando plena actividad, dejándonos maravillados ante la agilidad y la pericia aérea que demuestran. Al contrario, si comparten voladera con otras especies, suelen pasar más desapercibidas.
A este género se le ha etiquetado siempre de “ave para principiantes”, pero, sinceramente, es una verdad a medias. La realidad es que los más expertos criadores de australianos siempre los mantienen en sus criaderos a sabiendas de las dificultades que encierra este pájaro en su cría. Generalmente se habla de la consanguinidad como culpable de la mayor parte de los inconvenientes encontrados con estos periquitos. Y debemos hablar de selección para poder salvar los obstáculos que se nos presentan con estas aves aparentemente fáciles. En las últimas décadas, los Neophema suelen presentar una acusada baja tasa de natalidad, a pesar de ser muy prolíficos. Y no hay que ser muy listo para sospechar que el parentesco tiene mucho que ver. Sólo hay que pensar en que siendo aves que se reproducen en buen número, en la mayoría de las ocasiones llegan al comercio procedentes de un mismo origen y si llegan a una región concreta, lo normal es que siempre procedan de una raíz común.

Mantenimiento y cría
Los requisitos para mantener este pájaro son bastante sencillos. No necesitan grandes espacios, aunque es recomendable que tengan al menos 80 cm a lo largo de vuelo.
Su alimentación tiene como base una mezcla de mijo de buena calidad donde el alpiste y el panizo no deben faltar. Semillas oleaginosas tendrán que ser eliminadas puesto que esta especie, si no tiene opción de volar, engorda con muchísima facilidad. El alimento verde es también necesario, pero no a diario. Dos veces a la semana será suficiente para que estén en buena forma.
El agua debe estar siempre a la disposición de las aves, bajo vigilancia de que esté siempre muy limpia. Estos periquitos son sensibles a trastornos estomacales y mueren fácilmente si no detectamos el problema a tiempo. El control de parásitos en estos loros es también importante porque si tienen contacto con pájaros del exterior, como puedan ser gorriones o palomas, serán muy propensos a padecer el problema en silencio. Tengamos pues en cuenta este punto.
En la época de cría, las necesidades varían muy poco. Una pasta de cría seca de buena calidad y aumentar la cantidad de alimento verde a diario una vez que nazcan los pichones. El calcio tampoco debe faltarles en ningún momento, sobre todo porque las hembras suelen hacer puestas numerosas y pueden llegar a poner incluso 24 huevos en una sola temporada.
Las Neophema aceptan casi cualquier nido, aunque se encuentran más cómodas en los de tipo vertical de dimensiones reducidas. Si bien es cierto que no todas las especies se comportan de igual manera al respecto. De hecho Neophema crhysostoma tiene predilección por los nidos en L y en ocasiones cuesta muchísimo que acepten otros. En Loro Parque Fundación pudimos experimentarlo con unas parejas que llevaban años sin intentar reproducirse. Se les cambió de ambiente y se les puso en voladera comunitaria para ver si se estimulaban. La oferta de nidos fue muy variada y ellos se decantaron siempre por los nidos en L, donde criaron con muy buenos resultados. Curiosamente, al año siguiente su descendencia se reprodujo de forma exitosa incluso con nidos normales (tipo rectangular en vertical) y con tan sólo un año de vida en las voladeras donde sus padres nunca habían querido criar. Esto dice mucho de la plasticidad de estos pájaros que, aunque se acostumbran a nuevas situaciones, existirán momentos en que el criador deberá aplicar su ingenio y conocimientos para favorecer las condiciones idóneas.


Diferenciación de sexos
Otra de las grandes ventajas de estas especies es la posibilidad por parte del criador de sexarlos de forma casi inmediata. Pocos loros nos dan esta oportunidad y en las Neophemas mucha gente desconoce esta característica.
Es verdad que en la mayoría de estas especies hay marcas de color e intensidades que varían entre los sexos. Pero no son patentes hasta que los ejemplares hayan hecho al menos su segunda muda completa y menos en aquellos que están afectados por algún tipo de mutación.
La forma de lograr ver el sexo es tan sencilla como coger al ave y extenderle el ala mirándola por su cara interna. Si presenta una franja de puntos blancos será hembra y si no la tiene será un macho. Este detalle será inequívoco en N. pulchella y claramente algunas mutaciones dificultan este tipo de identificación pero en los colores ancestrales se verá de forma nítida.
La diferenciación del envés de las alas resulta interesante puesto que comparten esta característica con otros géneros de psitácidos australianos, como es el caso de los Platycercus, tanto en P.eximius como en P.adscitus palliceps podremos sexar aves observando esta característica. No es menos cierto, sin embargo, que hay un ligero margen de error puesto que pueden aparecer ejemplares atípicos, que incluso mostrando esta franja blanca son machos.
No se ve tan claro en todas las especies. Por ejemplo con N. (Neopsephotus) bourki la línea blanca en el envés del ala está presente en ambos sexos pero en el macho es mucho más tenue y delgada que en la hembra. Aun así los bourke en color ancestral tienen muchas otras diferencias evidentes, fentotípicamente hablando, entre uno y otro sexo. Por ejemplo en la librea de los machos se distingue siempre una franja azul en la frente y la hembra carece de ella.






Problemas posibles
Pocas son las dificultades que presentan estas especies, pero no por ello debemos descuidar algunos aspectos.
- Posibilidades de canibalismo por parte de los padres hacia los pichones. Suele ocurrir en estados carenciales provocados por dietas incorrectas o espacios reducidos e insalubres.
- Alta tasa de infertilidad de los huevos. Por lo general, son huevos fértiles que no nacen porque son mal incubados por parte de hembras ubicadas en nidos de grandes dimensiones. O bien por hembras que son molestadas por nidadas anteriores que no fueron retiradas del jaulón de cría.
- Muertes súbitas. No es raro encontrar ejemplares muertos sin explicación alguna. Es algo de lo que se quejan muchos criadores. Lo normal es que se trate de traumatismos por impacto contra las paredes de la jaula. Al ser capaces de adquirir velocidad de vuelo en poco espacio, pueden ser víctimas de molestias nocturnas que les asusten y provoquen estos choques.
Hay que evitar alojar a muchos pichones en un mismo jaulón, especialmente durante la época de muda, que es cuando son más sensibles.
- Diarreas. El control de las heces de estos pájaros es importante para medir su salud. Una colibacilosis puede ser la causa de la muerte de muchos ejemplares en muy poco tiempo.
Si observáramos que beben mucha agua, podrían tener parásitos.
- Muerte por enfriamiento. Las Neophemas son de los loros más resistentes a las bajas temperaturas. De hecho, soportan bien menos de 10°C, aunque las condiciones tienen que ser de poca humedad. Si este último parámetro está situado por encima del 75% sumado a temperaturas bajas, los inconvenientes no tardarán en aparecer.
Los machos de estas especies, cuando están con crías fuera del nido, deben estar vigilados puesto que tienen tendencia al acoso de ejemplares concretos. No llegan a ser agresiones pero es suficiente para que el juvenil deje de comer y pueda incluso morir. Separarlos a tiempo es suficiente para corregir el problema.
Reproducción selectiva
para concursos
Dentro del grupo de los loros, estas aves son especialmente agradecidas a la hora de seleccionarlas para los concursos. Su alta tasa de natalidad permite tener variedad para escoger ejemplares que se ajusten al estándar.

Las tendencias son siempre a buscar ejemplares más voluminosos y con extensión más amplia de sus diseños cromáticos. Pero para este género, tamaños muy grandes provocan cruzamientos indeseables en las puntas de las alas o alas desgarbadas por excesiva longitud de las plumas. Flancos desordenados también son típicos y es por eso que los mejores ejemplares que se observan en los concursos suelen tener tallas discretas y colores bien delimitados.
Preparar estas aves para este tipo de eventos implica algo de trabajo si no se han habituado al formato de jaula. Se muestran nerviosos con los extraños y el ave tendrá que ser adaptada previamente a la situación a la que va a enfrentarse. Hay que recordar que es un loro que trata de volar ante cualquier situación extraña. Además hay que hacer especial mención a la facilidad con la que pierden la cola en una situación de estrés. Estrategia esta última que les ayuda en la naturaleza a escapar de los depredadores.
Recomendaciones y conclusiones
Las Neophemas son aves fascinantes, con las que se puede aprender mucho dentro del mundo de los loros.
Son confiadas pero sensibles en entornos inestables, donde ruidos súbitos o movimientos bruscos pueden incomodarles de forma notable.
Si queremos reproducirlas, lo mejor es comenzar con cada especie por separado, puesto que varían en conductas y sutilmente en sus necesidades durante la cría.
Una o dos desparasitaciones anuales son importantes para no tener sustos difíciles de detectar con tiempo. Un control de parásitos en heces por parte de su veterinario puede llegar a ser suficiente.
Los jaulones con separaciones, tanto opacas como de malla, son adecuados para un correcto manejo.
Su vuelo al atardecer, junto con el rumor armonioso de sus suaves vocalizaciones, son un premio para cualquier criador, que disfrutará viendo como cada temporada las delicadas Neophemas se reproducen casi en silencio. m


Rafael Zamora Padrón Lic. Ciencias Biológicas Esp. Zoología Loro Parque y Loro Parque Fundación




