Exóticos

Estrilda capirotada (Estrilda atricapilla)

Filippo Gregorio

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Pág. anterior. Pareja de Estrilda atricapilla. La hembra, a la izquierda, se puede reconocer en la vista frontal, por el rojo menos intenso presente en la base de la mandíbula inferior.
Pág. anterior. Pareja de Estrilda atricapilla. La hembra, a la izquierda, se puede reconocer en la vista frontal, por el rojo menos intenso presente en la base de la mandíbula inferior. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.

Desde siempre me han atraído los pájaros con plumas rojas y de hecho, casi todas las especies presentes en mi pequeño criadero de Estríldidos se caracterizan por tener plumas de este color, aunque con diferentes difuminados. A pesar de que me siento muy atraído por los pájaros de la familia Estrildidae, prefiero siempre las especies con colores más vívidos y deslumbrantes. Sin embargo, a pesar de esa atracción nunca me he dedicado seriamente a la cría de las especies menos aparentes aún siendo atractivas e incluso coloreadas, como los pequeños exóticos de género Estrilda, es decir aquellos que algunos llaman los “verdaderos Estrildas” y cuyos exponentes más conocidos y más comunes en el mercado son la Estrilda de cara (o mejillas) naranja (Estrilda melpoda), el Pico de coral (Estrilda troglodytes) y la estrilda común (o de Santa Helena) (Estrilda astrild). Creía que tardaría mucho tiempo antes de poder admirar en vivo un ejemplar de estrilda capirotada, pero un buen día, hablando casualmente con un conocido criador de Embericidas amaericanos, me enteré de que poco tiempo antes, se había tropezado con un grupo de pequeños Estrídidos en una pajarería de su zona, que le habían llamado la atención por su elegancia y por la viveza de los colores de su plumaje. Al ver que los pájaros estaban en unas condiciones penosas y para evitarles un triste final, decidió quedarse con el lote y, gracias a sus cuidados, los pequeños paseriformes se habían recuperado perfectamente. Tan pronto me explicó de qué especies se trataba, le pregunté si estaba dispuesto a cederme todos los pájaros. Y así fue. Según mi opinión, la Estrilda de cabeza negra (Estrilda atricapilla) debía ser la especie más atractiva y cuando vi los primeros ejemplares en vivo, mis expectativas no quedaron mermadas. El sexaje no es empresa sencilla, ya que no se da dimorfismo sexual. Machos y hembras presentan una librea con fuertes contrastes: amplia capucha color negro brillante, dorso gris, alas grises barradas con estrías de color gris más oscuro; garganta, mejillas y pecho gris muy claro, tendente al blanco en la zona de la garganta y de las mejillas, sobre todo en los machos; vientre gris muy oscuro, de color casi negro difuminado; cola negra; obispillo, alto del obispillo y flancos de color rojo oscuro brillante. Las mejillas y las patas son muy oscuras, casi negras. El pico, un poco más macizo que el de otros congéneres, presenta la parte superior de la ranfoteca de color negro y la parte inferior, también negra en la parte terminal, pero roja en la base. El pico, además, presenta una ligera forma ganchuda en la parte superior terminal. Las hembras muestran, por lo general, una coloración de las mejillas y del cuello ligeramente más oscura, con el rojo de los flancos frecuentemente menos extendido y brillante que los machos. También el rojo del pico es en la mayoría de los casos menos intenso. Debo decir, sin embargo, que en las hembras que tengo he encontrado notables diferencias: algunas son más oscuras, otras, más claras, mientras que otras presentan características intermedias, pero siempre con menor cantidad de rojo que los machos. Obviamente no sabría decir si los ejemplares que poseo provienen de una misma importación y, por consiguiente, de la misma región africana. Si así no fuese, tales diferencias podrían atribuirse a pertenencia a subespecies distintas. Aunque más normalmente podría tratarse de diferencias debidas a la variabilidad genética ínsita en una única población de individuos y, por consiguiente, en una única subespecie. En cualquier caso, tratándose de una especie raramente importada, queda aún mucho por conocer y aprender. Como he dicho, la Estrilda capirotada pertenece al género del que toma nombre toda la familia, en la que se agrupan los Estríldidos y que estudiosos autorizados subdividen a su vez en 4 subfamilias:

Subfamilia Estrildinae Subfamilia Erythrurinae Subfamilia Lonchurinae Subfamilia Poephilinae

El género Estrilda se inserta en la subfamilia Estrildinae y parece que tiene estrechos contactos filogenéticos con el género Lagonosticta (Amarantas) y Amandava (bengalíes). Parecería además plausible la hipótesis según la cual este grupo africano estaría emparentado con una especie australiana clasificada como Aegintha temporalis, más comunmente conocida como Estrilda de Sidney, que presenta notables afinidades morfológicas con el género Estrilda. A tal propósito, experimentos de hibridación entre los dos géneros ayudarían ciertamente al estudio de la filogénesis y de la afinidad sistemática. La Estrilda de cabeza negra (Estrilda atricapilla) se confunde a menudo con la Estrilda nonula, debido a la gran semejanza que se da entre las dos especies. La Estrilda nonula es mucho más clara en la parte inferior que la atricapilla, además de mostrar una mayor cantidad de lipocromo rojo sobre el pico y menor y de tonalidad más clara, sobre los flancos. Si bien no hay dudas en cuanto a la sistematización de la E. nonula y la E. atricapilla como dos especies diferentes, no hay unanimidad sobre su integración en el género Estrilda. En muchos textos, sobre todo en aquellos de origen alemán, estas dos especies están adscritas al género Krimhilda. Esta discordancia se refleja incluso en el número de subespecies en que se subdivide la Estrilda atricapilla. Clement, Peter Harris, Alan Davis, John, autores de Finches&Sparrows, reconocen tres subespecies: Estrilda atricapilla atricapilla (difundida en Camerún meridional, hasta el noreste del Congo); Estrilda a. avakubi (Congo oriental y nordeste de Angola); Estrilda a. graueri (sudeste del Congo, Uganda, Kenya). La subespecie descrita en este artículo pertenecería verosimilmente a la raza o subespecie nominal. Pero como no tengo muchos datos como para poder establecer comparativas, no puedo darlo por descontado. La subespecie Estrilda a. avakubi se describe con una coloración de fondo más clara que la nominal, mientras que la Estrilda a. graueri se diferenciaría por la presencia de un fino barrado sobre el pecho y los flancos. Algunos investigadores tienden a considerar a la Estrilda a. graueri como una especie por si misma, clasificándola como Estrilda kandti. Otra importante clasificación es la siguiente: Krimhilda atricapilla atricapilla Verraux&Verraux 1851 Krimhilda atricapilla avakubi - Traylor Krimhilda atricapilla kandt - Reichenow Krimhilda atricapilla keniensis Mearns Krimhilda atricapilla marungensis Prigogine.

Dcha. En el macho, el rojo en la mandíbula es más intenso que en la hembra (abajo), en la que se presenta más anaranjado y menos definido. La hembra presenta también, en esta foto de detalle, una notable capucha y mejillas claras. A destacar el pico ligeramente ganchudo.
Dcha. En el macho, el rojo en la mandíbula es más intenso que en la hembra (abajo), en la que se presenta más anaranjado y menos definido. La hembra presenta también, en esta foto de detalle, una notable capucha y mejillas claras. A destacar el pico ligeramente ganchudo. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.
Dcha. En el macho, el rojo en la mandíbula es más intenso que en la hembra (abajo), en la que se presenta más anaranjado y menos definido. La hembra presenta también, en esta foto de detalle, una notable capucha y mejillas claras. A destacar el pico ligeramente ganchudo.
Dcha. En el macho, el rojo en la mandíbula es más intenso que en la hembra (abajo), en la que se presenta más anaranjado y menos definido. La hembra presenta también, en esta foto de detalle, una notable capucha y mejillas claras. A destacar el pico ligeramente ganchudo. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.
Arriba. Macho de Estrilda atricapilla.
Arriba. Macho de Estrilda atricapilla. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.
Dcha. Magnífico tono rojo presente en el obispillo de un macho.
Dcha. Magnífico tono rojo presente en el obispillo de un macho. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.

Las investigaciones sobre la filogénesis de la familia Estrildinae, y no sólo de ésta, avanzan rápidamente -basta pensar que hasta hace pocos decenios, los Estríldidos eran considerados una subfamilia de los Plocéidos- pero aún queda mucho por descubrir. Todas estas clasificaciones, al partir de puntos de vista diferentes, ofrecen interesantes posibilidades de comparación y de especulaciones científicas y obviamente, no pueden considerarse como algo definitivo, por lo que ninguna debería ser sobrevaluada con relación a las otras. Se podría incluso adelantar la hipótesis de una tercera vía, colocando a la Estrilda atricapilla y a la E. nonula en el género Estrilda, utilizando Krimhilda como nombre del subgénero.

En la naturaleza vive en los linderos de los bosques, próximo al agua, en los matorrales boscosos en los que nidifica, alimentándose de las semillas de las Gramíneas y de diferentes tipos de pequeños insectos.

Al lado: hembra de Estrilda atricapilla, que podemos reconocer, además de por el rojo menos intenso del pico, también por la menor extensión de rojo en los flancos.
Al lado: hembra de Estrilda atricapilla, que podemos reconocer, además de por el rojo menos intenso del pico, también por la menor extensión de rojo en los flancos. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.
Pág. sig. abajo. Detalle de los flancos. En el macho, el rojo se extiende nítidamente desde lo alto del pecho hasta fundirse con el lipocromo del obispillo.
Pág. sig. abajo. Detalle de los flancos. En el macho, el rojo se extiende nítidamente desde lo alto del pecho hasta fundirse con el lipocromo del obispillo. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.
En al hembra, el rojo es mucho menos extenso.
En al hembra, el rojo es mucho menos extenso. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.

Mi experiencia de cría con esta especie está en sus comienzos. He comprobado que se adapta bien a la vida en cautividad. Sin embargo, si las alojamos juntas en un mismo contenedor, incluso aunque sea grande, serán muchos los sujetos que tiendan a desplumarse continuamente. Es el único inconveniente que he encontrado y algo que no ocurre cuando se trata sólo de parejas. Probablemente, si se dispusiera de una voladera amplia, este problema no se presentaría y vista la índole relativamente pacífica, se podría intentar incluso la cría en colonia. Presenta un plumaje muy delicado, que para que se mantenga en buenas condiciones necesita de baños frecuentes, que a las jóvenes Atricapilla les gusta darse varias veces al día, incluso en invierno.

El alimento básico es una buena mezcla para exóticos, con mucho mijo y panizo y no demasiado alpiste, a diferencia de la que se da a los Diamantes de Gould. Suministro siempre pasta seca al huevo integrada con vitaminas en polvo, espirulina y probióticos. Aunque se trate esencialmente de granívoros, es fundamental el aporte proteico de origen animal: comen con avidez buffalos, gusanos de la harina y larvas de mosca, previamente cocidos. Sería excelente suministrarles también hierbas del campo y espigas de panizo, u otras gramíneas en estado lechoso, es decir, sin madurar. Esto ayudaría sin duda a los progenitores a criar por ellos mismos a su prole, sin necesidad de recurso a nodrizas. El grit y un buen complejo de sales minerales no deben faltar nunca. He comprobado, además, que a esta especie, como a otras, le gusta mucho el foniopaddy, gracias a la cual han superado perfectamente el periodo crítico después de haber ingresado en mi criadero. Por el momento, suministro estas semillas de tiempo en tiempo. Otra semilla que les gusta mucho, pero que otras especies de estrildas no aprecian demasiado, es la chía (Salvia hispanica), que suministro de vez en cuando y que parece que les hace más activos.

No sabría decir si esta especie puede estar alojado en el exterior en invierno, pero creo que en cualquier caso sería necesario una zona cubierta bien protegida o mejor aún, con calefacción en los climas más fríos. Personalmente tengo alojados a mis ejemplares en jaulas de tipo inglés de 60 cm y he conseguido formar tres parejas, que en otoño empezaron a nidificar, en nidos caseta para exóticos, utilizando preferentemente fibra de coco, pelo de animal y yute. El macho, llevando en su pico una pajita o una hilacha de hierba y estirando el cuello, representa una danza caracterizada por movimientos perpendiculares, irguiéndose sobre el posadero y manteniendo la cola ligeramente ladeada en dirección a la hembra, que a su vez se inclina en dirección al macho. El acoplamiento tiene lugar a menudo en el nido. Ponen 3 o 4 huevos. No he notado una disposición especial por la incubación en mis ejemplares, pero tampoco he insistido mucho al ser la primera vez que me metía de lleno en la cría de esta especie y, para no correr riesgo he preferido confiar los huevos a Isabelitas del Japón. En total he obtenido 5 pequeños destetados, que entraron en fase de muda aproximadamente a los dos meses de vida. A pesar del elevado porcentaje de huevos fecundos que contenían embriones desarrollados hasta la fase final, el porcentaje de huevos eclosionados ha sido muy bajo. No se si eso se ha debido a una carencia de defensas en los embriones, a la carga bacteriana presente en el ambiente, a una infección por bacterias o a un bajo índice de humedad en el nido de las nodrizas, con relación al que necesitan las Atricapilla, que en la naturaleza viven en ambientes cálidos y húmedos. Fotografiarlas no ha sido tarea fácil y los ejemplares, ya en el inicio de la muda, no han podido mostrar de la mejor forma las características de su librea, en parte porque se asustaban, en parte porque tenían el plumaje descompuesto. Cuando están tranquilos, los flancos son más visibles y sobre todo en los machos, cuando están quietos sobre el posadero, es posible admirar las plumas rojas de lo alto del obispillo, que desbordando, cubren parte de las rémiges casi hasta tocar las plumas de los flancos. Son un verdadero espectáculo.

Dcha. Nido y huevos de Estrilda atricapilla.
Dcha. Nido y huevos de Estrilda atricapilla. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.
Abajo. Bellísimo novel en fase de destete. Se aprecia ya la capucha negra y el rojo del obispillo, que está ausente en los flancos.
Abajo. Bellísimo novel en fase de destete. Se aprecia ya la capucha negra y el rojo del obispillo, que está ausente en los flancos. · Foto: Alcedo. Aviario: Filippo Gregorio.
Publicado en Ornitología Práctica, número 83, páginas 34–38.
Texto: Filippo Gregorio. Créditos fotográficos conservados en el artículo.

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