Características fundamentales del Rizado de París

| Característica | Descripción | Puntos impresos |
|---|---|---|
| Cabeza · Gargantilla o collar · Patillas | Pico: fuerte Cabeza: fuerte, con casquete de plumas abatidas hacia la izquierda o hacia la derecha o hacia ambos lados. La cabeza se inserta en los hombros mediante una corona de plumas, que se levantan formando un collar o gargantilla. Las mejillas están guarnecidas de unas patillas (favoris) | 10 |
| Manto o espaldas · Ramillete | Manto: largo, que recubre los 2/3 de la longitud de las alas, ancho, recayendo simétricamente a cada lado de una línea media. Ramillete: abundante, implantado en la parte baja del manto y entre las alas, orientado a derecha e izquierda. | 15 |
| Jabot | Jabot Voluminoso, cerrado en forma de concha, simétrico, sin huecos abajo. | 15 |
| Aletas o flancos | Aletas o flancos (Nageoires) Fuertes, anchos, simétricos, bien implantados, orientados lo más posible hacia lo alto del dorso, totalmente diferenciados del jabot. | 15 |
| Plumas de gallo · Oliva · Calzón | Plumas de gallo: abundantes, cayendo a ambos lados de la cola. Oliva: presencia de un ramillete de plumas cerradas, que parten del fémur hasta el nacimiento de la cola. Calzón: abundante, que no deje ningún vacío bajo el abdomen. | 10 |
| Patas · Cola · Alas | Patas y piernas: largas, fuertes, con uñas espesas; la uña del pulgar al menos torcida en forma de sacacorchos. Cola: larga y espesa; punta cuadrada. El conjunto sigue la línea del dorso. Alas: largas, sin cruzarse exageradamente. | 10 |
| Talla · Forma · Porte | Talla: lo más grande posible. Mínimo, 19 cm. Forma: armoniosa; aspecto macizo. Porte: semi-erguido, fiero, majestuoso. | 10 |
| Plumaje · Condición | Plumaje: abundante, voluminoso, sedoso. Condición: presentando buenas condiciones de salud y limpieza. Todos los colores están admitidos | 10 |
Jaula de exposición: Tipo Rizado Parisino, con dos posaderos redondos de 14 mm de diámetro, separados 10 barrotes. Comederos: Ligeramente más altos que los posaderos. Anilla: altura: 5,6 mm; diámetro interior: 3,5 mm; diámetro exterior: 4,5 mm.
dEfEctos dEl canaRio Rizado dE PaRís
Cabeza Gargantilla o Collar (Collerette) Cabeza: rizos en forma de moña, con un punto central. Rizos en forma de capucha de fraile. Lisa. Collar: ausencia de collar en la nuca.
Manto o espaldas Ramillete Manto: demasiado corto, demasiado estrecho. Ausencia de una línea central muy definida; falta de simetría, formado por plumas demasiado cortas. Ramillete: escaso o ausente.
Jabot Mal cerrado, formado por plumas orientadas hacia lo alto en abanico (defecto muy grave).
Aletas o flancos (Nageoires) Débiles, caídos, carentes de simetría, dirigidos hacia el jabot o mezclados con el mismo (defecto muy grave). Aletas implantadas sobre el vientre.
Plumas de gallo, Oliva Calzón (Culotte) Plumas de gallo: ausentes o insuficientes. Oliva: ausente. Calzón: abdomen desprovisto de rizos.
Patas, Cola, Alas Patas: uñas rectas y finas; uñas rotas. Cola: corta, fina, bifurcada, “cola de golondrina”. Alas: cruzadas exageradamente.
Talla, Forma, Porte Talla: inferior a 19 cm. Forma: carente de armonía, filiforme, que no transmite una impresión de fuerza. Porte: curvado, pegado al posadero.
Plumaje, Condición Plumaje: carente de volumen, corto o duro o, por el contrario, demasiado evanescente, excesivamente vaporoso.
causas dE dEscalificación
- alas con las plumas de las rémiges secundarias descompuestas, que se cruzan con las rémiges primarias (vol deplacé); - fl anco o flancos caídos o ausencia de un fl anco o de ambos; - manto asimétrico o muy descompuesto o presente en un solo lado o en forma de “rosa”; - pecho (jabot) simple, con plumas revueltas hacia un solo lado (“golpe de viento”) o hacia arriba (“en abanico”); - ejemplar con patas que no se sujetan bien sobre el posadero a causa de articulaciones defectuosas o que resbalan a causa del pulgar rígido (“pulgar resbaladizo”); - carencia de rémiges externas; - ejemplar con pigmento rojo mal distribuido y sin uniformidad; - longitud inferior a 18 cm; - ejemplar ciego de uno o de ambos ojos.
Estándar analítico del Canario Rizado de París
Para presentar de modo detallado el Estándar analítico de esta magnífica y muy compleja Raza, se necesitaría mucho más espacio del disponible para un artículo y en consecuencia nos vemos obligados a una exposición resumida de los aspectos principales. Para mayor información, recomendamos el libro de G. de Baseggio “Canarini arricciati pesanti: Parigino – Padovano – Gigante Italiano” (ver Bibliografía al final de este artículo) .
Con el fin de respetar al máximo las descripciones técnicas de los franceses, creadores de la Raza Frisé Parisien, resumo y donde sea necesario, comento, lo escrito en el libro “Le Serin Frisé Parisien”, de Pier Aubac, impreso en noviembre de 1959. En este libro se describe el Estándar analítico presentado por G. Delprat, Oficial del Mérito Agrícola, criador experto y presidente de la asociación “La Parisienne – Societé Sèrinophile”, fundada en 1884. Su Estándar del Frisé Parisien fue aprobado por unanimidad en la Asamblea General en febrero de 1922. Este Estándar analítico, salvo pequeños detalles, es el aún hoy día vigente en Francia. Por su parte, el Estándar sintético actualmente aprobado por la O.M.J./ C.O.M. ya ha sido descrito en páginas anteriores. Cuando sea necesario, añadiremos algunas notas y explicaciones técnicas, para hacer más comprensible algunos aspectos del complejo y majestuoso plumaje de esta espléndida Raza. Por consiguiente, los temas que sometemos a examen a continuación siguen el orden del Estándar analítico francés, pero serán ampliados y complementados con las oportunas notas técnicas.
El Rizado de París y sus características
El Frisé Parisien no sólo es el más grande y el más bello entre las Razas de Canarios rizados, sino también el “gigante” entre todas las Razas de Canarios existentes. (Nota de G. de Baseggio. Esto podría ser cierto en 1959, pero ya una decena de años después existían en Italia grandes Canarios rizados, que eran más voluminosos y de mayores dimensiones que los Rizados de París, con una longitud de entre 21 y 23 cm y más, que en enero de 2001 fueron reconocidos por la C.O.M. con el nombre de Gigante Rizado Italiano). La longitud del Rizado de París es de 20-21 cm, medida de la punta del pico al extremo de las timoneras y su apertura alar alcanza los los 29-30 cm. (Nota. El Estándar moderno prevé una longitud mínima de 19 cm).
El Frisé Parisien se distingue por diferentes características, que determinan su calidad: 1. su fuerza; 2. su plumaje; 3. su elegancia.
La fuerza La fuerza viene determinada por la longitud del cuerpo y por el plumaje. Las formas macizas, compactas y mórbidas determinan un conjunto armoniosos e imponente.
El plumaje En el Frisé Parisien existen tres tipos de plumas a. pluma fina: también llamada pluma mórbida, muy buscada, que proporciona un gran volumen vaporoso y elegancia; b. pluma ordinaria o semi-fina, la más corriente y válida para la cría con plumaje medianamente desarrollado; c. pluma dura: más corta y estrecha, con rizos poco voluminosos, con flancos bien sostenidos, replegados hacia arriba. Sirve para contrarrestar, con los adecuados acoplamientos, los excesos de plumaje causados por la pluma fina. En la práctica, los tres tipos de pluma mencionados se corresponden con los tipos de plumaje presente en los Canarios de plumaje liso, respectivamente: nevado, semi-nevado e intenso. En los criaderos bien llevados, deberían estar presentes ejemplares con los tres tipos de plumaje, para poder “equilibrar” los acoplamientos, cuando fuese necesario. Por lo general, son más frecuentes los ejemplares de pluma semi-fina, que sirven para hacer acoplamientos con los de pluma fina, lo que evita hijos con plumaje demasiado largo y “caído”, es decir con plumas demasiado relajadas hacia abajo, que determinan a menudo el repliegue hacia abajo de uno o ambos flancos, lo que constituye un gravísimo defecto. Si hay ejemplares tipo “a”, con plumaje demasiado largo, ancho y flojo, deben ser acoplados con ejemplares del tipo “c” y seguir una cuidada selección en los años posteriores. Los ejemplares con el plumaje más voluminoso, largo, vaporoso y bien sostenido son los más apreciados y en Italia, desde hace más de 60 años, se les conoce como “fiorone”. Estos fiorone se obtienen del acoplamiento “a” x “a”, el acoplamiento más peligroso porque puede producir ejemplares super-rizados y también con plumaje caído, y “a” x “b”, que es un acoplamiento más aconsejable.
La elegancia La elegancia viene dada por el conjunto fuerza-plumaje-simetría. La elegancia del Rizado de París se alcanza con el porte fiero, majestuoso y altivo, con la disposición de los rizos y con la buena y equilibrada simetría entre los mismos.
Los rizos principales Distinguimos tres rizos principales: - manto; - jabot (pecho); - nageoires (aletas, flancos) (Cotejar los rizos en el dibujo análítico de la primera página del artículo) Manto y hombros Las plumas que surgen del pterilo dorsal (ver págs. 56 y 57 de Ornitología práctica 51) constituyen el manto. La porción anterior del pterilo dorsal origina los hombros, que deben ser anchos, voluminosos, simétricos y estar bien separados uno del otro por una línea media. La porción anterior del pterilo de la almendra (mandorla) origina el bouquet y la posterior, el paracerco. El manto está formado por las plumas del dorso comprendidas entre las dos alas. Nos pueden hacer pensar en las dos páginas centrales de un libro abierto, con una línea media longitudinal. Las plumas caerían muy elegantemente y lo más simétricamente posible a cada uno de los dos lados. Las plumas anteriores del manto, que están próximas y cubren los hombros, deben ser las más largas y abundantes, lo que conferirá anchura al pájaro. En Francia, el manto es considerado de buena calidad si se inicia sobre los hombros y recubre alrededor de las 2/3 partes de las alas (ver ilustración). Ramillete (bouquet) En ciertos ejemplares de calidad, en la zona posterior y media del manto se forma un conglomerado de plumas hacia los riñones, llamada bouquet. En francés, bouquet significa “ramo” y en nuestro caso se trata de un “ramillete de plumas”, que nace en la base posterior del manto y se encuentra entre las rémiges de las alas y sus plumas, y que para ser de calidad, deben ser muy largas y “florecientes” y recaer a ambos lados. Las largas plumas sobre las rémiges constituyen el “bouquet de la grupa”, mientras que las partes que se presentan por debajo de las rémiges constituyen el “bouquet lateral”, con plumas que recaen sobre ambos lados. Las plumas del bouquet se originan de la “almendra” (mandorla) del pterilo dorsal (ver mandorla en Ornitología práctica 51, pág. 56). El extremo de las plumas del bouquet de la grupa forman un conjunto de plumas con “punta en aguja”, que se encuentran bajo el margen más externo de la rémige primaria más baja; dicho conjunto de plumas constituyen el paracerco (ver detalle en Ornitología práctica 52, pag. 65), que se encuentra entre el bouquet lateral (anteriormente) y la primera pluma de gallo, posteriormente. El bouquet de la grupa se reparte uniforme y simétricamente, no con frecuencia, a los dos lados y cuando es así, se considera un gran mérito. Observando el dibujo de las Características fundamentales, que abre esta 2ª parte, veremos que tras los rizos del flanco, a ambos lados, se suceden 3 tipos de rizos (culotte, bouquet lateral, paracerco) y las plumas de gallo. Con frecuencia, los tres primeros se funden entre ellos y no son fáciles de distinguir. Soy consciente de que estoy describiendo las partes de los rizos quizás más difíciles de diferenciar, pero como estas partes son importantes a la hora de la evaluación del ejemplar, especialmente por parte del juez, entiendo que es oportuno insistir en su descripción. Observando siempre mi dibujo, vemos que la mitad posterior del pterilo, llamado mandorla, produce plumas muy largas y densas, más intensamente coloreadas que en otras partes, y muy vaporosas. Este amasijo de plumas queda comprendido entre las dos alas y, sobre las alas, se levanta una parte media que forma el bouquet o ramillete de la grupa, que se localiza entre las dos rémiges. Las alas aplastan otra parte que se prolonga bajo las mismas y que forma, a ambos lados, los bouquets laterales (llamados también bouquets de los flancos), que intersecan el mechón de plumas llamado culotte. Pero normalmente bouquets laterales y culotte se distinguen por la diferente dirección de sus plumas. El extremo del bouquet de la grupa, que sale bajo las rémiges primarias, da origen al paracerco, que queda comprendido entre el ramillete lateral (anteriormente) y la primera pluma de gallo (posteriormente). Cuanto más vaporosos, voluminosos y simétricos sean los ramilletes, tanto más meritorios son. En el Estándar sintético leemos que el “bouquet está orientado a derecha o a izquierda”; se refiere al bouquet de la grupa y, por consiguiente, si el juez encuentra un ejemplar con plumas orientadas sobre uno de los dos lados, no debe evaluarlo como si fuese un defecto (¡¡¡lo prevé el Estándar!!!). Si el bouquet o ramillete de la grupa fuese uniforme, voluminoso y simétrico (caso raro), habría que considerarlo un mérito de gran valor.
Jabot, abdomen y calzón El jabot está formado por las plumas del pecho y debe estar lo más desarrollado posible, largo, simétrico, con amasijos de plumas vaporosas, que emergen de los lados y convergen en la línea media, que se corresponde con la línea del esternón, formando un surco central longitudinal, que modela un jabot doble, y este surco, cuando existe, se debe considerar como de gran mérito. Hasta hace algunos años, se consideraba signo de calidad la presencia de una concavidad en la parte alta del jabot, llamada paniere (cestillo o nido de golondrina) (ver dibujo) muy apreciado en los pasados decenios por los franceses. En tiempos relativamente recientes, se exige que la parte superior del jabot sea cerrada. En lengua francesa jabot significa “pechera postiza” y la moda de principios del siglo pasado imponía un ornamento de algodón o de seda varias veces plegado y voluminoso, que partía de la base del cuello hasta el pecho. El término se aplicó, por semejanza, en particular en las ondulaciones, a los Canarios que presentaban el pecho rizado. En Ornitología práctica 51, págs. 56 y 57, se pueden ver las ilustraciones de los pterilos del Canario y la descripción del pterilo ventral, que lleva a los siguientes tres tipos de rizos: - en la parte anterior del “fleco” se forman los rizos del jabot; - en la zona del “fleco” emergen los rizos de los flancos; - las dos porciones posteriores al “fleco” llevan las plumas que cubren la zona abdominal. Los dos flancos (aletas) se abren lateralmente y, normalmente, no se confunden con el jabot y si lo hacen, sería un defecto. Los rizos del jabot parten de la porción anterior del collar y en los mejores ejemplares, se extienden atravesando toda la zona del pecho y chocan contra los rizos de la zona del abdomen.
Dado que los rizos del jabot derivan de las dos porciones anteriores al “fleco” del pterilo ventral y dado que los rizos del abdomen nacen de un tramo diferente, o sea de las dos porciones posteriores al “fleco”, este hecho comporta un desarrollo diferente de los rizos de las dos zonas, jabot y abdomen, lo que comporta que se puedan ver los dos tipos de rizos separados por una especie de divisoria. El Estándar francés no describe la voz abdomen, lo que puede llevar a diferentes interpretaciones por parte de criadores y jueces. Algunos señalan que debe existir la separación entre las dos zonas (jabot y abdomen), por cuanto derivan de puntos distintos del pterilo, y en este caso tendremos el “jabot corto”. Otros, por el contrario, dicen que los rizos del jabot deben formar un todo uniforme jabot-abdomen, sin divisoria entre las dos partes, y en este caso tendremos el “jabot largo”. Ante estas divergencias en la interpretación ¿cómo deben comportarse jueces y criadores? La respuesta es: con sentido común. En ausencia en el Estándar de una descripción detallada y concreta de la voz abdomen y de su relación con las zonas circundantes, se hace necesario evaluar objetivamente el plumaje de los ejemplares que estamos examinando. Plumaje y rizos son caracteres multifactoriales, es decir son el resultado de la acción de numerosos genes, cuyo número y acción correspondiente varían de un ejemplar a otro. Por consiguiente, examinando los diferentes ejemplares, encontraremos diferencias entre ellos tanto en el desarrollo y dirección de los rizos como en las relaciones entre parte posterior del jabot, parte anterior y lateral del abdomen y culotte. Se puede encontrar en un ejemplar, provisto en su conjunto de un buen plumaje voluminoso, las plumas que cubren el pecho más sostenidas y más voluminosas que las plumas que cubren el abdomen, que se presentan un poco más flojas y menos largas, notándose, en consecuencia, la diferencia (separación) entre los dos grupos de plumas. Pero aunque se note esa diferencia, si en conjunto el plumaje es de buena calidad, se tratará de un ejemplar valioso. A menudo, en los ejemplares muy voluminosos y vaporosos, las plumas del abdomen resultan “aplastadas”, con la consecuente formación del jabot corto que si está óptimamente conformado determina que el ejemplar sea de buena calidad. En la mayoría de ejemplares de óptima o buena calidad hemos observado que las plumas del voluminoso jabot se extienden mucho hacia abajo, recubriendo todo el pecho y parte de la zona anterior del abdomen, lo que determina que se forme una separación y las plumas del abdomen resultan menos desarrolladas. Esto no puede considerarse un defecto y el ejemplar será evaluado como “bueno”. En francés, el término culotte significa “calzón” y se refería a los largos calzones que usaban las mujeres en los tiempos “antiguos”. Los viejos criadores franceses dieron este nombre al grupo de plumas que recubren los miembros inferiores del Rizado de París. El francés Lacorne, uno de los más antiguos presidentes de la “Nationale” y especialista en el Rizado de París, escribía hace unos decenios: “El culotte es un accesorio muy importante, que conjunta armónicamente con el jabot. Como su nombre indica, cubre abundantemente el bajo vientre. Nada puede destruir más la belleza de un Rizado de París que un vientre liso. La fusión jabot-culotte no es visible. El conjunto debe aparecer como un todo sin interrupciones”. Hay que entender pues que debe existir una “fusión” entre las plumas del culotte y las del abdomen. El calzón está formado por las suaves plumas que nacen del pterilo femoral (Ornitología práctica 51, pág. 56) y cubre los miembros inferiores (patas). Las plumas del culotte deben ser sostenidas y si son flojas y “marchitas” hay que considerarlo un defecto.





Los flancos o aletas En francés nageoires. El pterilo ventral forma el “fleco” (Ornitología práctica 51, págs. 56 y 57) a cada lado y de la segunda mitad del mismo parte un mechón de plumas que forma los flancos, que nacen de los lados del cuerpo y se curvan hacia arriba. En los Rizados de París tienen una gran extensión y son más valiosos si son voluminosos, simétricos, amplios, densos, formados por plumas finas, anchas y bien levantadas, firmes y curvados hacia arriba hasta alcanzar o rebasar el límite de los hombros. Graves defectos son: flanco caído, carencia de flanco, flanco poco desarrollado o flanco asimétrico. Se llaman flancos laterales aquellos que emergen normalmente a cada lado del cuerpo, envolviéndolo. Se llaman flancos distales cuando son “muy laterales” y emergen más bien alejados del plano medio, es decir del plano que corta en dos partes simétricas el cuerpo. Este tipo de flancos lo encontramos en los ejemplares con plumaje muy voluminoso y muy suave. Pero existe una situación de contraste: en los ejemplares que tienen un plumaje muy largo y muy suave, a menudo los flancos son poco firmes y tienden a “aflojarse”, es decir resultan muy “abiertos”, en particular por la parte anterior, cayendo flácidos y flojos (flanco caído). Desde este punto de vista, el flanco puede ser: óptimo, si es firme y vuelto hacia lo alto; discreto, poco revuelto hacia arriba; defectuoso, caído hacia abajo. Esta diferenciación puede servir al criador para tener una idea sobre el estado del plumaje del pájaro y debe servir de orientación a la hora de los futuros acoplamientos. Los ejemplares con plumaje demasiado voluminoso, demasiado fino y poco firme (exceso de nevadura y flancos poco firmes y caídos) deben ser acoplados con ejemplares con flancos muy firmes y con plumaje de estructura semiintensa o intensa. Los flancos deben estar bien diferenciados del jabot (separación), pero en los ejemplares con plumaje muy voluminoso y muy suave no puede pretenderse una separación muy nítida.


Los rizos secundarios Los rizos secundarios son numerosos y complejos: cabeza, cuello, oliva, culotte, plumas de gallo. Cabeza y pico Las características de la cabeza contenidas en Estándar sintético actualmente en vigor son insuficientes. El conjunto de los rizos de la cabeza, su dirección y volumen determinan algunas de las principales características de esta espléndida Raza, a la que confieren elegancia y majestuosidad. La cabeza y sus particularidades merecen atención y una explicación más detallada. La siguiente descripción está extraída de mi libro “Canarini arricciati” y “Canarini arricciati pesanti: Parisino, Padovano, Gigante Italiano”. (Ver Bibliografía). En los pájaros de calidad, la cabeza debe ser voluminosa y su sección y forma, ovales (ver dibujos). El pico debe ser fuerte y cónico: el que los dos maxilares aparezcan muy gruesos a alargados demuestra una buena queratinización y mucha queratina determina mayor volumen del plumaje, lo que es normal en esta Raza. Naturalmente siempre dentro de límites justos porque un exceso de longitud y anchura no debe llegar a deformar al pájaro. Rizos del cráneo Podemos distinguir las siguientes formaciones: - el casco (“casque” en francés, con yelmo o sin él), formado por largas plumas, que desde la parte lateral y posterior del cráneo se dirigen hacia el otro lado y desde allí, se revuelven hacia la nuca, donde se levantan y se enroscan para formar el “yelmo”. El yelmo parece una cimera, que sobresale en la parte posterior de la cabeza y se repliega hacia adelante. Es una característica rara y cuanto más desarrollado esté tanto más valor añadido, o sea calidad, incorpora al ejemplar. - la calota (en francés “calotte”), plumas que surgen sobre la cabeza y que pueden estar abatidas sobre un lado o sobre ambos y que en ocasiones pueden cubrir los ojos.
Rizos de la cara - las patillas (en francés “favoris”), situadas sobre las mejillas, son plumas más o menos abundantes, que contribuyen a aumentar el volumen de la cabeza. A menudo su margen inferior y posterior se confunde con las plumas del collar. Si las patillas están poco desarrolladas o directamente no existen, tenemos la “cabeza ligera”. - los rizos de la garganta, simétricos, situados en una zona comprendida arriba del mentón (única zona sin rizos), a los lados de las patillas o bajo el collar.
El cuello El cuello debe ser robusto y bien emplumado. Está adornado con el collar (en francés “collerette”), que se enrolla en torno a la base de la cabeza, a la que se adhiere con plumas largas, densas, enrolladas y subiendo hacia la cabeza. Existen dos tipos de collar: - collar alto, homogéneo y adherido, originado en el pterilo de la cabeza (pterilo craneal) y puede verse que cuando el ave mueve la cabeza a la derecha o a la izquierda, el collar gira junto la misma. - collar bajo, que está formado por las plumas que emergen del pterilo dorsal y del ventral. Este collar se adhiere menos a la cabeza y cuando el ejemplar mueve la cabeza, el collar permanece fijo. Hay ejemplares con uno o con los dos tipos de collar y otros que presentan los dos tipos, que se deslizan uno sobre el otro y, con el tiempo, se puede formar un surco entre ambos. El conjunto puede constituir un mérito si los collares son de plumas bien desarrolladas y envuelven toda la base de la cabeza. Nos remitimos de nuevo a Ornitología práctica 51, págs. 56 y 57 para más información sobre los pterilos). Principales defectos del collar: poco desarrollado o ausente; falta de simetría; no homógeneo; ausente en la parte posterior (defecto frecuente); demasiado bajo.
Oliva Los antiguos criadores franceses llamaban olive a aquellas plumas, relativamente largas (algunas de hasta 5 cm) y recias, que penden a los dos lados de la rabadilla. Pero con los años, el término oliva fue recibiendo las siguientes acepciones: plumas comprendidas entre el calzón (culotte) y la sotocola; plumas entre el fin del abdomen y la parte anterior de la sotocola; las plumas de gallo; plumas entre los fémures y la base de la cola y en los Estándares de la C.O.M. se ha visto, durante muchos años, “oliva y plumas de gallo largas y numerosas”. Pero la única parte que se parece a una oliva es la sotocola. Esta es al menos mi interpretación lógica y quizás los franceses de hace un siglo se referían a la oliva como sotocola, como ya puse de manifiesto en 1974, en mi libro “Canarini arricciati”. Sin embargo, tanto la literatura antigua como la moderna se ha inclinado por las interpretaciones arriba expuestas y ese cúmulo de interpretaciones lo único que hacen es crear grandes confusiones. Dado que aún hoy en día existen estas confusiones entre jueces y criadores, mi propuesta es suprimir definitivamente este término. Pero los Estándares actuales, hablan de la oliva como de “un ramillete de plumas cerradas, que parten de la base del fémur hasta la cola”. Aunque quizás los antiguos criadores franceses que inventaron este término “olive”, que ha llegado hasta nuestros días, pretendían referirse a plumas largas y lanceoladas, que en nada se parecen al fruto del olivo.
Calzón (Culotte) El calzón es una peculiaridad importante porque, si el conjunto de plumas que lo integra es denso y vaporoso, tiende a fundirse con las plumas del abdomen y con las de la parte inferior del jabot, dando forma a un conjunto de plumas sin interrupción en los ejemplares de mayor calidad. El calzón está formado por el conjunto de plumas que nacen del pterilo del fémur y tienen, normalmente, un recorrido antero-posterior, recubriendo los muslos (hueso femoral) y la pata (o sea, la tibia).
Plumas de gallo (Plumes de coq) Bajo la cola hay dos pterilos: - el pterilo subcaudal, del que emergen las plumas lisas y largas de la sotocola, que soportan la base de la cola; - pterilo supracaudal, que origina las plumas de gallo (también llamadas en francés “plumes de coq”), plumas largas y lisas, con forma de hoz, que emergen de la parte superior de la cola. En los mejores ejemplares llegan a ser hasta 5 a cada lado, pero se admiten hasta un mínimo de 3 a cada lado. En los Rizados pesados (Rizado de París, Padovano, AGI) existen por consiguiente 3 puntos en los que las plumas no son rizadas: mentón, parte superior de la cola y sotocola. La presencia de numerosas plumas de gallo largas, anchas y con forma de hoz, es indispensable para completar la elegancia de un buen ejemplar.
Alas Deben ser largas, regulares, no caídas ni cruzándose, adheridas al cuerpo. Las alas están constituidas por 9 rémiges primarias, 6 rémiges secundarias, 3 rémiges terciarias, una pluma axial en el centro de las rémiges, coberteras del ala y del álula. Las rémiges se insertan en el pterilo marginal, que se encuentra sobre la orla de piel marginal que cubre los huesos distales de las alas (carpo, metacarpo y dedos). En los Rizados de París de gran mole y muy rizados, las rémiges secundarias aparecen descompuestas: se insertan o bien encima o bien debajo de las rémiges primarias y o bien hacia el interior o bien hacia el exterior del ala. Hace ya más de 70 años, los criadores franceses llamaban a este defecto “vol deplacé”, que traducido vendría a ser “vuelo desplazado”, cuando en reposo, las rémiges secundarias presentaban este defecto. Pero se considera también vol deplacé cuando las plumas de las rémiges primarias se cruzan entre ellas.
Cola El pterilo caudal está constituido por los siguientes tramos: - pterilo caudomarginal, que origina la implantación de las 12 plumas timoneras, de las cuales dos medianas y dos laterales; - pterilo supracaudal, que es un tramo transversal, que origina las plumas de gallo; - pterilo subcaudal, es un tramo en la parte inferior de la rabadilla y da origen a las plumas de la sotocola. La cola debe ser robusta, con timoneras rectas y muy largas, homogénea, es decir igual de larga en toda su longitud, con “punta cuadrada”, o sea con todas las timoneras que se encuentran en el mismo plano juntas. Forman parte de la cola: timoneras, plumas de gallo y sotocola. La sotocola está formada por plumas fuertes, capaces de sostener firmemente la cola. Una ligera y uniforme separación de las timoneras, si no compromete la homogeneidad, se tolera y no puede ser considerada un defecto. Defectos graves de la cola: cola ahorquillada (cola de golondrina); cola superpuesta (cola en punta). La cola concurre de forma determinante a la longitud del cuerpo.
Talla La talla es el tamaño de un ejemplar que evidencia su “belleza armónica” mediante una correcta relación entre todas sus partes y para su evaluación hay que examinar el “tipo” tanto de frente como de perfil, y el “formato”. La talla tiene como índice de medida la “longitud” que en ornitología se mide desde la punta del pico a la punta de la cola, con el pájaro puesto boca arriba con el cuello estirado. El término “tamaño” o “mole” tiene el significado de una masa voluminosa tridimensional (largo x ancho x alto) y está representado por la “talla”. La talla, por consiguiente, se mide en sus diámetros longitudinales (longitud), transversales (anchura) y espesor (altura). Si observamos un Rizado de París, para tener una idea completa de su talla, se debe observar de lado (perfil, longitud), desde arriba, por delante (anchura) y por detrás y nos podemos encontrar con ejemplares de talla grande, media o pequeña. Sin embargo, en los Estándares, casi siempre se entiende la voz talla como la longitud medida en centímetros. Y esto supone un error técnico de evaluación. ¡La talla no es la longitud! No son la misma cosa. Pero en los pájaros colocados en su jaula de concurso, su longitud se mide desde la punta de la cola hasta la línea recta que roza la parte superior de la cabeza (ver ilustración). En este caso, su longitud es inferior si la comparamos con la del mismo ejemplar medida desde la punta del pico a la punta de la cola. Nota del autor: Con estas precisiones técnicas lo que se pretende es tanto evitar las confusiones entre los conceptos “talla” y “longitud” como también, por motivos de claridad expositiva, llamar la atención sobre nuestra opinión de que ha llegado la hora de que los organismos ornitológicos nacionales e internacionales se decidan y se pongan de acuerdo en precisar que durante la evaluación de un pájaro en su jaula de concurso, la longitud se mide desde la punta de la cola hasta la línea que roza la parte superior de la cabeza. El Estándar precisa para el Rizado de París una longitud mínima de 19 cm. Desde hace mucho tiempo, los criadores tienen la tendencia a producir ejemplares de gran talla, lo que se puede hacer, pero con la condición de no perjudicar la calidad del plumaje y la fuerza, la elegancia y la simetría del pájaro. El objetivo principal es la obtención de un plumaje largo, sedoso, fino, vaporoso, pero firme, lo que permite aumentar la talla. Sin embargo, también un plumaje de longitud media o corto y menos fino debe tener su representación en todo criadero, ya que servirá para evitar plumajes flácidos, que pueden aparecer en ejemplares con plumajes más voluminosos. El criador debe saber escoger los progenitores para obtener los mejores plumajes. Pero lamentablemente, muchos criadores, para incrementar la talla y el volumen de los rizos, realizan acoplamientos entre Rizado de París y Rizado Gigante Italiano (AGI) y de estos acoplamientos nacen bastardos que, lamentablemente también, son premiados por ciertos jueces incompetentes. Dado que he comprobado que ciertos caracteres genéticos de los AGI son dominantes sobre los respectivos caracteres de los Rizados de París, puedo afirmar que este hecho determina el aumento de los bastardos, que cada vez se parecen más a los AGI, con la gravísima consecuencia de que ha disminuido drásticamente el número de los verdaderamente típicos Frisé Parisien, que están desapareciendo tanto en Francia como en el resto de países. Ejemplo: el carácter “pecho en abanico” de la Raza AGI es dominante sobre el carácter jabot de la Raza francesa y, en consecuencia, tanto los bastardos como los Frisé Parisien típicos presentan el grave defecto del jabot con las plumas revueltas hacia arriba.
Porte (postura) El Estándar original de 1920 distinguía dos tipos de porte, el alto y el bajo, indicando que era preferible el primero. El porte expresa la posición que un ejemplar asume cuando está quieto sobre el posadero. Reproduzco a continuación la opinión de algunos conocidos técnicos del pasado sobre este tema. El francés Aubac escribía en 1959: El porte es “cambrée” (curvado), sin rigidez, lo que significa que el pájaro, erguido sobre su posadero, se parece a un “croissant”... y ese es el término que se ha consagrado entre los criadores, con la cola próxima al posadero....”. Lacorne, antiguo presidente de la asociación francesa “La National”, considerado un especialista en la materia, escribía: “Dos posiciones aportan una diferencia en el porte general del Frisé Parisien: a.- La posición erecta, presente en los ejemplares llamados “chambes de chenille” (piernas de gusano), que tienen las piernas recubiertas de plumas cortas y anchas y con el fémur cubierto por plumas largas. b.- La posición semi-erguida, presente en los ejemplares llamados “culottés”, cuyo fémur está recubierto por plumas largas, que ocultan los muslos. La patas están plegadas”. El juez internacional Huysman escribe: “La posición sobre el posadero puede ser erguida, pero también más baja, un poco más “acostada” (posición llamada “de rana”). Es preferible la postura erguida en el caso de empate, porque el pájaro parecerá más grande y presentará mejor sus abundantes rizos”. Esta postura “de rana”, con el ejemplar nítidamente apoyado sobre el posadero, se admitió hasta 1991, cuando en el Congreso O.M.J./C.O.M. fue abolida, porque se consideró estéticamente poco atractivo. Pero yo añadiría que la abolición era obligatoria porque causaba el aplastamiento de la parte terminal del jabot sobre el posadero, creando una interrupción con el calzón. La postura más apreciada es la posición semi-erguida, formando un ángulo de 50º con la horizontal del posadero, por cuanto es la que mejor expresa majestuosidad y elegancia.


Conclusiones He señalado sólo el parecer de tres expertos del pasado reciente, que ha puesto de manifiesto algunas características técnicas heredadas de los antiguos estándares. Hasta 1980-1990 se admitían en los concursos en diferentes países las tres posturas mencionadas: erecta, semi-erecta y “de rana”, pero en cualquier caso, en estas tres posturas se admite la forma “de croissant”, es decir la forma de “C” arqueada, heredada de sus antiguos antepasados los Rizados holandeses. El actual Estándar de la C.O.M. dice al respecto: “semi-erecto, fiero, majestuoso” sin ninguna precisión sobre la forma en “C” (croissant). El término semi-erecto indica que el eje longitudinal del cuerpo forma un ángulo de aproximadamente 50º, con la línea horizontal del posadero. Dado que el Estándar actual no precisa si la forma “de croissant” debe considerarse como una característica meritoria, como indicaba Aubac, cabe preguntarse si sería preferible un porte con tronco y cola sobre la misma línea. Entiendo que desde el punto de vista estético es preferible una postura semi-erecta sobre la misma línea longitudinal (con cola sobre la misma prolongación del cuerpo) si se compara con la forma “de croissant” (en “C”).
En resumen, nos encontramos ante diferentes interpretaciones, la heredada de los técnicos del pasado, incluso reciente, que aceptan como preferible una en forma en “C” (“de croissant), con cola bastante replegada. Y la más reciente, que considera preferible una forma en que cola y cuerpo están sobre la misma línea. En 1973 y 1974 mantuve esta discusión con 7 de los más cotizados criadores italianos de Rizado de París, todos ellos también jueces de renombre, y llegamos a la conclusión, teniendo en cuenta tanto el parecer de los técnicos del pasado como de las interpretaciones más recientes, que la mejor y más objetiva interpretación es la de la posición semi-erecta (angulo de 50º con el posadero) con la cola ligeramente plegada. Este ligero plegamiento de la cola se podría interpretar como una postura natural de los modernos Rizados de París, que han heredado una pequeña parte de los genes de su antepasado el Frisé Hollandais, que tenía una postura en arco. Con esta decisión técnica, tras mis intensos estudios sobre los ángulos que determinan la mejor postura del Rizado de París y con el dibujo que se acompaña en página anterior, tanto los 7 técnicos mencionados como yo estuvimos de acuerdo y se aceptó el estudio por mi realizado, según el cual el cuerpo de la Raza podría estar comprendido entre dos ejes iguales: 1 - 2= 2 - 3, lo que confiere un equilibrio perfecto al cuerpo. ¿Se puede considerar este diseño como ideal, es decir como aquel que mejor representa la forma y las dimensiones del perfecto Rizado de París? Que criadores y jueces extraigan sus propias conclusiones a la vista de mi diseño.
Los miembros inferiores Los miembros inferiores, de arriba a abajo, están constituidos por los siguientes huesos: fémur (base esquelética de los muslos); tibia (pierna); tarso (pata) y huesos de los 4 dedos, cada uno de los cuales termina en las uñas. Desde hace más de un siglo, los técnicos franceses mantienen las siguientes distinciones: - jambes de chenille (patas de gusano), cuando las plumas que recubren la pierna son cortas y lisas. - jambes culottés (patas con calzas), cuando las plumas que recubre la pierna son largas. Entiendo que desde hace más 35 años no existen ya las jambes de chenille; sólo las culottés, provistas de plumas abundantes. El estándar de la C.O.M. hoy en vigor nos dice: “piernas y patas largas y fuertes, con uñas compactas; la uña del pulgar al menos retorcida en sacacorchos” El Estándar de la C.O.M. de hace años define las piernas y las patas como: “largas y poderosas, con muslos cubiertos por plumas largas. Uñas en sacacorcho. Para los dedos delanteros se aceptan las uñas normales”. Durante el Congreso C.O.M. de Porrentruy de 1991, se estableció que los nacidos en el año en que eran expuestos en los concursos, podían tener también los 3 dedos anteriores con las uñas normales (o sea no retorcidas), mientras que el dedo posterior debía presentar una uña claramente retorcida en sacacorchos. En resumen: los miembros inferiores deben ser largos y fuertes, con muslos bien emplumados. Patas con dedos robustos y bien articulados, capaces de agarrarse con fuerza al posadero. Uñas retorcidas o con tendencia a retorcerse; se admiten las uñas normales en los tres dedos anteriores.



Condición general Se refiere al estado de salud y a la higiene del ejemplar expuesto. - estado de salud: el ejemplar debe estar exento de enfermedades, es decir, sano; - higiene: el ejemplar debe presentarse limpio. En resumidas cuentas, el ejemplar debe presentarse en buen estado de salud, limpio y con vivacidad.
Bibliografía Aubac P. “Le Serin Frisé Parisien”. Ed. Bornemann. París. 1959. de Baseggio G. “Come allevare gli Arricciati di Parigi”. Bollettino A.N.I.E.I. Enero 1971. de Baseggio G. “Arricciati Parigini ricostituiti”. Giornale degli Uccelli. Abril1972. de Baseggio G. – G.F. Lombardini. “I Canarini arricciati”. Edagricole. Bologna. 1974. de Baseggio G. “Ibridologia” 2ª edición.Mondo degli Uccelli. Camugnano. 1995. de Baseggio G. “Campioni e Razzatori”. 2ª edición. Mondo degli Uccelli. Camugnano. 1996. de Baseggio G.. “Canarini arricciati pesanti: Parigino-Padovano-Gigante italiano”. Mondo degli Uccelli- Camugnano. 1996 Tel. 0534/46479 e-mail: monduccelli@tiscali.it de Baseggio G. “Observaciones técnicas y cientìficas sobre los Canarios rizados”. Ornitologia Practica” 1ª parte n° 51; 2ª parte n° 52 y 3ª parte n° 53. Año 2012. Casasola A. Artículos varios, años 1994-1995. C.O.M. Standard Canaris de Posture. Gicquelais L. “Les Canaris Frisés – Les Canaris de Posture”. Ed. Bornemann. París, 1975. Le Duff R. “Les Canaris de Posture”. Ed. P. Tournon (impreso por Ed. Bornemann). París, 1990 Nastasi G. Criador y juez internacional, ha colaborado con sus consejos técnicos. Legendre M. “Le Serin des Canaries”. Editions N. Boubée & C. París.1955. Robson J. “Canaries, Hybrids and British Birds in Cage and Aviary”. Ed. “The Waverley Book Company”. London. 1911.



Texto: Giorgio de Baseggio. Créditos fotográficos conservados en el artículo.




