Fauna europea

Rabilargo (Cyanopica cyanus)

Julián Rodríguez Castillo; ficha técnica: Gustavo Sánchez Romero

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Rabilargo posado sobre un soporte en el aviario.
Rabilargo posado sobre un soporte en el aviario. · Foto: Javier Mas.

Reproducción del Rabilargo en domesticidad

Lo que a continuación se expone es el resultado de las experiencias de diversos criadores españoles y extranjeros que han tenido a bien compartir sus conocimientos y observaciones a lo largo de los años en relación a la reproducción de las dos especies de rabilargos, el Cyanopica cyanus japonica y el Cyanopica cooki. Ambas especies ya han sido separadas taxonómicamente como especies distintas, al confirmarse, mediante análisis de ADN, su lejanía genética a raíz del aislamiento tras la última glaciación (alrededor de 1.000.000 de años). La población ibérica de Rabilargo, antes clasificada como subespecie y denominada Cyanopica cyanus cooki, queda ahora clasificada como especie aparte y denominada más correctamente Cyanopica cooki.

Etología

Los Rabilargos son, con diferencia, los córvidos con una conducta más agradable y calma dentro de su familia. Además, su librea es elegante y atrayente y su predisposición reproductiva más que notable, si conseguimos formar una verdadera pareja. Para asegurarnos de que realmente estamos formando parejas, deberemos recurrir al sexado molecular mediante análisis del ADN de alguna pluma o de sangre. Al ser una especie sin aparente dimorfismo sexual, varios criadores coinciden en que los machos suelen ser ligeramente más grandes y dominantes, y que realizan una muda más temprana dentro de los miembros de una misma nidada, como si tuvieran prisa por estar en perfecto estado de revista tras la estación invernal y conquistar a las hembras en primavera. Además, suelen agredir a otros hermanos de nidada que en gran medida suelen ser también machos. Por último, tienen tendencia colaboradora con pollos hembra en fase de destete, alimentándolas incluso si son criados todos juntos a mano.

Curiosamente, la cría a mano no parece dejar impronta en la mayoría de las aves sacadas adelante mediante este método, pues suelen reproducirse sin problemas, mientras que algunos ejemplares criados por sus propios padres llegan a ser realmente mansos, teniendo conductas equiparables a la de los Psitácidos, como la de tomar el alimento de la mano del criador o cuidador, realizar algún truco u ofrecer la cabeza y el cuello para ser acariciados. Son animales gregarios pero tribales, con grupos bastante cerrados, con los que hay que tener precaución a la hora de introducir nuevos ejemplares, pues pueden llegar a maltratarlos, y si bien su pico no es tan de temer como el de otros miembros de su familia, el estrés persecutorio a la víctima puede dejarla agotada y abatida en jaulas y voladeras que no dispongan de vegetación y refugio. De naturaleza monógama, presentan conducta colaboradora, principalmente los machos no emparejados y los pollos de la nidada anterior mantenidos con los padres durante la eclosión de la siguiente nidada. Esta conducta se materializa en cebas de los pollos, que como ya hemos mencionado, llegan a producirse en el destete entre hermanos de la misma nidada.

Aceptan los cambios de pareja si existe un previo alejamiento visual y acústico de la anterior, y en al menos una ocasión, han roto el vínculo matrimonial en una voladera en la que criaba una colonia, sin mediar muerte de la pareja. Por norma general, son reproducidos por parejas aisladas en cada voladera, sin problemas, oscilando las medidas de las mismas entre los 2 x 2 x 2 m y los 10 x 2 x 2 m, con paredes de malla por todos los lados o por 3 de los 4 lados. El techo estará cubierto de forma parcial y en las voladeras de los criadores centroeuropeos son habituales los refugios interiores. Convive sin problemas con faisanes, turacos y palomas en pajareras comunitarias, pero se vuelve territorial y agresivo durante la reproducción y puede depredar huevos y polluelos de otras especies de paseriformes, a pesar de tener un continuo suministro de cebo vivo.

Reproducción

Las parejas pueden mantenerse unidas y aisladas de otras todo el año. En las colonias de cría de las pajareras comunitarias, se comienzan a emparejar desde el final del invierno, dependiendo de la latitud en la que se encuentren. Los machos caminan de medio lado a saltos alrededor de las hembras, erizando las plumas del píleo, bajando las alas y persiguiéndose entre sí y riñendo si hay varios aspirantes a los favores de la hembra. Le dan de comer a veces o dejan cerca de ella algo que previamente habían escondido. Inician la construcción del nido no antes de abril-mayo y, a veces, hasta bien entrado el mes de junio cuanto más al norte. El aporte de material del que deben disponer no es baladí, así como la disposición del soporte del nido, el cual es construido en arbustos o árboles de no mucha altura ni demasiado espesos, situados en la voladera.

No aceptan los nidos antiguos de ni de su misma especie ni de otras especies, por lo que es requisito primordial el que puedan construirlo ellos mismos, generalmente en la horquilla de una las ramas basales o junto al tronco, y a veces en la cima de la copa, con un aporte de ramitas leñosas, musgo, briznas vegetales, fibra de coco, pelos animales, telarañas, trozos de papel, de trapo y hasta de filtros de cigarrillos desmenuzados y lana de aislamiento acústico. Se han descrito anidamientos en ramas mantenidas verdes mediante recipientes de agua en su base y en pequeños árboles de material plástico. Las puestas oscilan entre los 5 y 9 huevos. La incubación corre a cargo en exclusiva de la hembra (que es alimentada por el macho) y oscila entre los 18 y 20 días desde el primer huevo. Los pollos nacen de manera asincrónica, dos o tres el primer día, y el resto los dos días siguientes. Están cubiertos de plumón grisáceo y no abren los ojos hasta el 4º día. Son calentados por la madre hasta que pueden mantener la temperatura por sí mismos, y ya ambos progenitores (a veces se suma algún colaborador sin pareja) colaboran en su alimentación y retirada de los sacos fecales tras cada ceba.

Saltan del nido a los 15 días, apenas preparados para el vuelo y con remeras y caudales aún en crecimiento, presentando el plumaje juvenil hasta la muda adulta. El anillado se lleva a cabo con anilla de 4´5 mm, en torno a los 8-10 días. El número de puestas no supera las dos anuales, si bien las hembras jóvenes por norma general sólo realizan una, debido a que comienzan más tarde a criar (algunas hasta en el mes de julio). En algunas ocasiones, los huevos son abandonados tras su puesta, a media incubación, o justo antes del nacimiento, quizás por molestias o visitas excesivas a la pajarera, por lo que conviene dejar tranquilos a los reproductores en ese periodo. En al menos una ocasión, se ha observado la destrucción de la puesta por parte del macho en una voladera de 2 x 2 x 2 m, así como la rotura de algún huevo y puestas extranumerarias en nidos ajenos, en aquellas voladeras en las que crían varias parejas. Sin embargo, la mayoría de las veces la cría transcurre con normalidad tanto en las parejas aisladas como en las voladeras con varias parejas e individuos no reproductores, llegando a anidar con cierta proximidad unas parejas de otras.

Alimentación

La alimentación en cautividad se basa en pastas comerciales para insectívoros-frugívoros, con aportes de alimento vivo o congelado (tenebrios, buffalos, pinkis, gusanos de la miel, gusanos de seda, pupas de hormigas), piñones, aceitunas, bellotas y moras. Así como manzana, pera, plátano, naranja, higos secos y frescos, cerezas y fresas. No parecen gustar de semillas y granos como sus congéneres silvestres. También comen carne picada y pasta de pescado triturado. Es aconsejable no abusar de los piensos de gato o perro durante la cría, pues el exceso de hierro que aportan estos extrusionados para carnívoros pueden producir la muerte por hematocromatosis en las aves, siendo preferibles los insectos, al presentar un mejor balance de calcio, fósforo y otros oligoelementos. Durante la cría a mano de las nidadas que se quieran asegurar o de aquellas cuyos progenitores no se hagan cargo con la suficiente dedicación, es fundamental el aporte de proteínas nobles de origen animal y, más concretamente, procedentes de los insectos.

Por ello es necesario disponer de buena reserva de alimento congelado o vivo, pudiéndose complementar la dieta de las nidáceas con carne de pollo fresca y picada en pequeñas porciones o algún ratón pinky. También de un complejo polivitamínico-aminoácido, ya sea en polvo (para impregnar los insectos y la carne) o líquido (para el agua de bebida). La carencia de proteínas y minerales en la dieta de los pollos se manifiesta en raquitismo, malformaciones y despigmentación en las plumas remeras y coberteras. Habrá que estar atentos a la evolución de la nidada, pues a veces aparecen cuadros infecciosos intestinales, que se manifiestan por diarreas, deshidratación, inapetencia y baja vitalidad de los pollos, siendo fundamental la rápida intervención con antibióticos. En este sentido, la Doxiciclina da mejor resultado que la Enrofloxacina, debido a su más amplio espectro de patógenos sensibles al fármaco y por que no produce alteraciones óseas como puede producir un uso excesivo o inadecuado de la Enrofloxacina.

Preparación para los concursos Es un ave vistosa y de temperamento tranquilo y desenvuelto. El único inconveniente que se encuentra en su preparación y habituación a la jaula de concurso es la longitud de su cola, que puede deteriorarse si la jaula no es lo suficientemente grande, si presenta más de un lado de alambre o si los posaderos y comederos no están bien colocados. Las jaulas ideales son las cerradas por 3 de sus 4 lados, de material metálico o plástico lavable y con frontal de alambre, con medidas de 51 x 21 x 46 cm (de Psitácido mediano). Dos posaderos de sección circular, bebedero exterior y comedero interior, colocado a la suficiente altura para que desde él no roce la cola el Rabilargo contra el suelo de la jaula, que deberá estar cubierto de material absorbente. Mejor si la puerta está situada en el frontal para poder ponerle una bañera exterior acoplada a dicha puerta, pues los Rabilargos son amantes de los baños refrescantes, que mantienen su plumaje en orden, y del sol, que toman abriendo las alas y ahuecando su plumaje, al tiempo que abren el pico para termorregularse.

La especie asiática y sus subespecies compiten en la sección de Exóticos, en el grupo de Insectívoros-frugívoros, y la especie ibérica en la sección de Fauna europea, en el grupo de Ampélidos, Estúrnidos, Túrdidos, Córvidos y Roqueros, ante la ausencia de un grupo propio para los Córvidos.

Agradecimientos Quiero agradecer su colaboración para la realización de este artículo a Ángel Luis Rodríguez Barbero, Jorge Souza y Hans Bhöme por toda la información que amablemente me han facilitado.

Rabilargo · Ficha técnica

Texto y dibujo: Gustavo Sánchez Romero.

Nomenclatura y clasificación El Rabilargo, o Rabúo, (Cyanopica cyanus) es un ave Paseriforme perteneciente a la familia de los Córvidos (Cuervos, urracas y afines). Al parecer la especie nominal podría estar dividida en dos, Cyanopica cooki las poblaciones ibéricas y Cyanopica cyanus las poblaciones asiáticas. Los muy sutiles contrastes morfológicos y tan sólo un 6% en diferencia molecular (ADN mitocondrial) hacen que el Grupo Taxonómico de Bird Life no valide dicha diferenciación a nivel de especie. Al parecer una distribución geográfica tan distante podría haberse dado debido a dos factores: una dispersión geográfica prehistórica (hace 1-2 millones de años) de Este a Oeste o una posible introducción de aves asiáticas en la Península Ibérica en torno al S. XVI a manos de marinos y mercaderes procedentes de Oriente. No obstante, las diferencias a nivel molecular y los restos óseos hallados en una cueva de Gibraltar en el año 2000, y que datan de unos 40.000 años, indican que la especie lleva mucho tiempo en tierras españolas y portuguesas.

Algunos autores afirman que las poblaciones europeas quedaron aún más aisladas de las asiáticas tras el enfriamiento global en el Cuaternario, que inevitablemente desplazó más al Oeste y al Sur a los rabilargos occidentales. Distribución geográfica Su área de distribución incluye China, Japón, Corea del Norte, Corea del Sur, Mongolia, Rusia, España y Portugal (estos dos últimos países podrían representar poblaciones relícticas residentes). Introducida en Hong Kong.

Biología

Descripción Aves menores que las Urracas (aproximadamente un 75%), presentan una cabeza y nuca de color negro intenso, extendiéndose hasta debajo de los ojos. Las alas son de color azul, siendo las primarias negras ventralmente. La cola es azul y muy larga, entre 19-20 cm. Las partes superiores son de color marrón rosáceo, con matices de color gris claro. Las partes inferiores son de color marrón rosáceo también, excepto la garganta, que es blanca, y el pecho, que es bastante pálido. El pico es fuerte y negro, pero menor que el de la Urraca (Pica pica). Los juveniles son más oscuros y de color marrón, a veces con puntas plumosas en la cabeza negruzca. Las coberteras alares y las partes superiores son de color marrón, con una iridiscencia azul grisáceo. Las plumas de la cola terminan en una punta blanca. Sin dimorfismo sexual. Alimentación Principalmente invertebrados, especialmente escarabajos, saltamontes, mariposas, larvas de insectos, gusanos… aunque también semillas, frutas, y más raramente pequeños vertebrados (lagartijas, etc.); también carroña, desperdicios y desechos orgánicos/ basuras. Se alimentan generalmente en bandadas, muy a menudo en el suelo.

Almacenan alimentos (bellotas, aceitunas, semillas de pino) en oquedades o en el suelo, presumiblemente para consumo posterior. Hábitat natural Presente siempre por debajo de 1.600 metros de altitud, en matorrales o bosques. Prefiere los bosques de robles y pinos, pero también presente en huertos cerca de los ríos. Frecuenta desmontes, caminos, carreteras y zonas desérticas con árboles dispersos, pero nunca lejos de éstos, donde se esconde si es alarmada, desde donde llama fuertemente en grupos.

Reproducción en la naturaleza

Centro de España: a 300 m de altitud, la puesta se da de principios de abril hasta finales de mayo, a 1.250 m, desde principios de junio a finales de julio. Sur de España y el este de Portugal: huevos de abril a principios o mediados de mayo. Una sola puesta anual. Nidadas de 5 -7 pichones. En general, los nidos se ubican en las bifurcaciones de las ramas, hacia el borde de la copa del árbol, en la parte superior y a menudo cubierto por hojas y ramas. La posición preferida es a mitad de copa, verticalmente, pero tan lejos del tronco como sea posible sin ser visibles en el follaje exterior, al parecer, el mejor lugar para evitar a los depredadores. El nido es una aglomeración suelta de ramas, dentro de la cual hay una capa a base de gránulos compactados de tierra, barro o estiércol en forma de cuenco, de unos 2-5 cm de espesor, revestido externamente con raíces, hojas de pino, ramas pequeñas, fibras, musgo, liquen, pelo animal, lana de oveja, plumas, etc., aproximadamente de 1 cm de espesor. Pueden incorporar tallos y flores frescas aromáticas. La incubación dura unos 21 días y es llevada a cabo sólo por la hembra.

Los huevos son subelípticos, de color crema y moteados de pequeñas manchas pardo rojizas. Miden unos 2,6 cm de largo y 2 cm de ancho.

Llamada

Los individuos mantienen el contacto mediante un prolongado y ronco “cschrria” que normalmente va en ascenso. En vuelo dicho contacto es mantenido mediante un repetido “crii-crii-crii”, a veces emitido de manera rápida. La voz de alarma es similar a la anterior pero más tosca y menos repetida. Durante el cortejo y la reproducción, las parejas se comunican mediante un suave y amortiguado “piu-piu”.

Ejemplar de Rabilargo europeo (Cyanopica cooki) de sexo femenino. La diferencia entre la especie europea y la especie asiática y sus subespecies se basa en una mayor talla del Rabilargo asiático, en una mayor longitud de las plumas de la cola, en un tono grisáceo del extremo de dichas plumas y en una coloración menos ocre y más pálida en dorso, flancos y vientre. Dentro de la especie europea, presente sólo en España y Portugal, se tiende a distinguir una posible subespecie que ocupa la zona norte de su distribución, caracterizada por ser de talla algo mayor y presentar un color más grisáceo en dorso, flancos y vientre. Esta posible subspecie es denominada Cyanopica cooki gili.
Ejemplar de Rabilargo europeo (Cyanopica cooki) de sexo femenino. La diferencia entre la especie europea y la especie asiática y sus subespecies se basa en una mayor talla del Rabilargo asiático, en una mayor longitud de las plumas de la cola, en un tono grisáceo del extremo de dichas plumas y en una coloración menos ocre y más pálida en dorso, flancos y vientre. Dentro de la especie europea, presente sólo en España y Portugal, se tiende a distinguir una posible subespecie que ocupa la zona norte de su distribución, caracterizada por ser de talla algo mayor y presentar un color más grisáceo en dorso, flancos y vientre. Esta posible subspecie es denominada Cyanopica cooki gili. · Foto: Javier Mas.
Rabilargo en vuelo, con las alas desplegadas.
Rabilargo en vuelo, con las alas desplegadas. · Foto: Martin Parr.
Ilustración de dos rabilargos, con el plumaje azul de alas y cola.
Ilustración de dos rabilargos, con el plumaje azul de alas y cola. · © Gustavo Sánchez Romero.
Rabilargo posado sobre un tronco en su entorno natural.
Rabilargo posado sobre un tronco en su entorno natural. · Foto: Dave Irving.
Publicado en Ornitología Práctica, número 74, páginas 38–43.
Texto y aviario de reproducción: Julián Rodríguez Castillo. Fotos de aviario: Javier Mas. Texto y dibujo de ficha técnica: Gustavo Sánchez Romero. Fotos de ficha: Martin Parr y Dave Irving.

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Ornitología Práctica nº 74 en papel

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