La mutación ágata, conocida como primer factor de reducción, se encuentra sin lugar a dudas entre una de las favoritas por todos los aficionados, teniendo tal grado de adeptos y seguidores que en todos los grandes eventos sus grupos siempre son muy representativos. Para mi es el análogo del canario lipocromo rojo mosaico en los canarios melánicos, sin duda, los dos reyes de la canaricultura de color. Además, como color clásico es base estructural para la actuación del resto mutaciones,que con su combinación crean el gran abanico de colores que tenemos hoy en día,como por ejemplo el canario ágata topacio,el ágata jaspe, el ágata opal o pastel,siendo mayor su vistosidad en la categoría mosaico y, a gusto personal, con factor rojo. La historia nos dice que apareció y fue descubierta sobre el año 1900 en el aviario holandés del Sr.Helder y fue denominada así por su semejanza y similitud con el color del manto de dicha piedra preciosa,aunque ya en Francia se había registrado un pájaro de fenotipo similar en 1709, hijo de pájaros verdes. Las melaninas ágatas son pigmentos oscuros, que se depositan sobre el manto, ojos y partes córneas como son pico y patas de nuestros ejemplares.
Las melaninas pueden ser de dos tipos: eumelaninas, que son de color negro y se alojan sobre la parte central de las plumas, lo más próximas al raquis, formando unas marcaciones en forma de estrías, que con la superposición de las plumas crean el diseño melánico, apareciendo localizado en dorso, flancos,cabeza, pecho y bigotes. En el caso de las melaninas feomelánicas son de color marrón o tonalidad metalizada parda rojiza, situándose en el borde o periferia de las plumas en forma de un contorno nada deseado en nuestra selección. Según nuestro estándar, que luego detallaré más detenidamente, son mejores ágatas aquellos en el que la presencia de feomelanina sea escasa o nula. La melanina puede presentarse de forma oxidada, como en el caso de los negros y brunos, o diluida, como en ágatas e isabelas. Los canarios melánicos también presentan otro tipo de pigmento de naturaleza liposoluble llamado lipocromo o color de fondo y éste puede ser blanco, amarillo o rojo, más las combinaciones marfiles. Reseñar que la coloración lipocrómica, a la que se debe el color de fondo, es transmitida por el componente graso de la sangre y el pigmento melánico se transmite por el componente proteínico.
La categoría mosaico presenta como principal característica el dimorfismo sexual: a simple vista los ejemplares manifiestan su sexo de forma exterior con una disposición y localización de sus lipocromos localizada, así como la extensión de los mismos,son las llamadas zonas de elección del lipocromo siendo la máscara de la cabeza masculina o el antifaz femenino y de forma conjunta lipocromo en pecho, hombros, obispillo o rabadilla y también en la espalda, aunque de forma no deseada. Son valorados con mayor puntuación en categoría los ejemplares con mejor delimitación y marcación, con colores puros y concentrados, sin incrustaciones o invasiones en el resto del cuerpo,con remeras y timoneras sin ningún tipo de coloración. A los que críen esta variedad como a los que quieren iniciarse en ella recomiendo de forma encarecida que siempre tengan muy presente la estandarización dictada para dicho color bien sea normativa COM o los estándares de color de las comisiones técnicas de color de los colegios de jueces FOCDE o COE de nuestro país.
Es muy recomendable también la asistencia a los grandes eventos ornitológicos así como la visita a criaderos o aviarios de reconocido prestigio para ver “in situ” las lineas de selección llevadas a cabo por los aficionados punteros en dicha variedad. En el caso particular de nuestra ornitología, decir que dentro de nuestra geografía se encuentren posiblemente, junto con algunos criadores italianos, los mejores agatistas del mundo,como así lo atestiguan los muchos premios logrados en los últimos mundiales COM.
Estándar, cría y selección
¿Qué dictan los estándares y cual es el camino a seguir en la cría y selección del canario ágata rojo mosaico? Pues posiblemente una respuesta válida seria; ejemplares con ausencia de feomelanina y cuanto más azules y contrastados mejor,con melaninas finas y entrecortadas,bien marcadas de color negro reducido acabado en punta de lanza,pero entremos más a fondo en lo que dicta la norma en la que se basan los jueces a la hora de valorar,examinar y enjuiciar los canarios ágatas rojo mosaico en cualquier campeonato ya sea a nivel local,nacional o internacional. El ágata se define como el primer factor de reducción y dilución afectando a la eumelanina negra en el sentido de concentrarla hacia el centro de la pluma, reduciéndose considerablemente la feomelanina y dejando los bordes de las plumas despigmentados. Me gusta denominar a los canarios ágatas como negros reducidos, presentando en dorso y flancos estrías melánicas negras diluidas, finas, cortas, de forma no continua, con buena organización y contrastadas sobre un fondo lo más limpio posible, sin feomelanina y con mucha luminosidad. El nacimiento melánico comienza unos milímetros por detrás del pico.
Por debajo de éste se localizan los bigotes, bien marcados, y un babero blanco. Las cejas aparecen en forma de arco encima de los ojos donde, por ausencia de eumelanina, aflora el lipocromo nítidamente, siendo el subplumaje de color negro antracita. Las patas, dedos, uñas y pico serán de color carne o color piel clara; en rémiges y rectrices se vislumbrará un borde de color gris perlado. En el caso de ejemplares de categoría mosaico y factor rojo, el lipocromo será brillante y uniforme, con un correcto tono, siendo considerados mejores aquellos con una amplia máscara, con un dibujo redondo, bien delimitada, sin prolongaciones en forma de gafas y que recorte una vez rebasados los ojos. En el caso de las féminas, éstas tendrán una ligera pincelada de color alrededor del ojo en forma de antifaz,no siendo válidas para concursos las hembras de línea macho o los machos de línea hembra, empleándose en este sentido los mismos criterios y bases que en los canarios lipocromos rojos mosaicos. En Italia, en el club del mosaico sí que existen los apartados para hembras de línea macho y machos de línea hembra, pero sólo son grupos abiertos dentro de este club.
Tenemos la oportunidad de verlo todos los años en el Internacional de Reggio Emilia. Volviendo a los ágatas, se consideran defectuosos todos aquellos que no cumplan los criterios anteriormente planteados, es decir, uñas melanizadas, tendencia al oxidado, ausencia de bigotes, cejas muy melanizadas no dejando ver el lipocromo, estrías melánicas anchas y con tendencia al barrado, mal organizadas y sin contraste, debido a un fondo emborronado, sucio, feomelánico. La genética de transmisión del ágata es de tipo recesiva y ligada al sexo. Siempre tendremos las leyes de la compensación muy en cuenta a la hora de conformar las parejas con respecto a la talla, forma y todos los demás caracteres morfológicos, para de este modo obtener ejemplares acorde a lo deseado. Especial atención a la longitud de las plumas: debemos de seleccionar aves de pluma corta, ya que los canarios mosaicos tienden a presentarla de por sí con una gran longitud, incluso más que un nevado. Un mosaico es un supernevado, por ello precaución a la hora introducir canarios en nuestras lineas con defectos de plumaje y exceso del mismo.
La estructura de pluma será corta, fina y con punta ovalada y no en punta de abanico invertido, no mutada azul, sino azul por selección y con las plumas de la espalda más largas que anchas y de longitud considerable como para poder presentar claramente el dibujo melánico. Se sabe de criadores que han introducido en sus líneas clásicas ágatas mutaciones como la eumo, la satiné, la topacio, la ino o incluso, antaño, canarios de postura para mejorar el diseño,para de este modo aumentar su centralización en estos ágatas heterocigóticos portadores de una o varias mutaciones. Puede que estos trabajos no den el resultado a corto plazo pero sí resultan muy interesante para mejorar algunas características en nuestros ancestrales, como también el cruce con espinus y carduelis.
Cuidado y manejo
Respecto al cuidado y manejo de dicha variedad decir que no necesita ningún trato en especial. La alimentación base es el alpiste, una buena pasta mórbida apetecible. Particularmente uso pienso como complemento de la dieta, grit mineral y, durante la muda, agrupo a los canarios según variedad y mucha bañera para evitar el picaje y que se mantengan limpios, realizando de este modo un buen cambio de plumas. Para la coloración uso el carophyl en una dosis de 10-12 gramos por kilogramo de pasta; de este modo pigmentan correctamente, suministrándoles los pigmentos una vez son retirados de sus padres sobre los cuarenta días. Al redactar este articulo, me pareció interesante incluir de forma resumida la opinión de varios aficionados al ágata rojo mosaico de reconocido prestigio,. A todos ellos les formulé la misma pregunta, cuyas respuestas reproduzco a continuación:
¿Qué es para ti un buen canario ágata rojo mosaico?
Pues según mi opinión, creo que la tendencia en los ágatas, basándonos en la melanina, está siendo presentar ejemplares con mucha distribución melánica en el pecho, pero olvidando lo más importante, el diseño fino y entrecortado. Se ven muchos ejemplares con diseños continuos y poco contrastados, que se alejan del estándar, y los pocos ejemplares de melanina fina que hay, son pocos los jueces que lo valoran. José García Bañares. Criador experto en negros y ágatas.
Un buen ágata debe tener sobre todo un buen fondo, lo más claro posible, con muy poca eumelanina dispersa y por supuesto nada de feomelanina. El diseño, lo mas fino y entrecortado posible, pero es muy importante que sea de una tonalidad muy negra y brillante y bien repartido en la cabeza, cuello, dorso y flancos. Que tenga un equilibrio entre el negro del diseño y el casi blanco del fondo, lo cual es muy difícil porque a más negro más eumelanina dispersa y menos claro el fondo. Para mí es muy importante, al contrario que para otros criadores, seleccionar ejemplares con buena talla y forma y que no se queden pequeños, al igual que con un lipocromo lo más puro y luminoso posible y una buena categoría, sobre todo en los mosaico, lo cual es a veces difícil, sobre todo en los machos. José Manuel Mantas Rosauro. Criador y Juez nacional.
Bajo mi punto de vista lo que distingue a un ágata extraordinario de cualquier otro es la conjunción de unas características muy determinadas: debe tener un diseño fino y entrecortado, sin concesiones, con tendencia a afinar más al final de la pluma que en el inicio. Debe tener un fondo limpio y sobre todo, luminoso, con eumelanina dispersa, sí, pero que ésta sea de una tonalidad que le confiera a la librea del pájaro un aspecto de luminosidad inconfundible. Y el tono melánico tiene que tender al negro, logrando así el deseado contraste. Sólo la conjunción de estas tres características puede otorgarle a un ágata la categoría de extraordinario. A falta de cualesquiera de las tres, seguramente tendremos buenos pájaros, pero no pájaros inigualables. Kevin Prados Garcia. Criador y Juez nacional.
Sin lugar a dudas animar a todos los aficionados que prueben la cría de esta bella gama elegida por muchísimos compañeros pero de una gran dificultad a la hora de obtener un campeón, debido a la grandísima competencia en los macroeventos ornitológicos. Pero esto nos debe servir de aliciente ya que ser ganador en variedades clásicas siempre es un plus a nuestro palmarés.








Texto y aviario: Vicente Blasco Pérez. Fotos: Javier Mas. Opiniones: José García Bañares, José Manuel Mantas Rosauro y Kevin Prados Garcia.




