Híbridos

Cardenalito Ágata × Canaria Ágata

Massimo Natale

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La pareja de progenitores: Cardenalito de Venezuela macho presunto Ágata y Canaria Ágata mosaico rojo.
La pareja de progenitores: Cardenalito de Venezuela macho presunto Ágata y Canaria Ágata mosaico rojo. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.

En el número 18 de Ornitología práctica, en un artículo titulado Observaciones de genética aplicadas al genotipo de los indígenas escribí: “Las observaciones sobre las incidencias de los diversos genes conocidos hasta hoy en el fenotipo de los Canarios, nos dejan con frecuencia algo perplejos, especialmente a los neófito, quienes, aparte de tener que comprender los diversos efectos de los genes mutantes y sus relativos mecanismos hereditarios, han de “desenredar” los distintos tipos y variedades, no acertando a veces con la manera de apreciar los efectos reales de una determinada mutación de la melanina. De hecho, es bien distinto el efecto fenotípico de un Canario Ágata o Bronce Mosaico respecto a un Ágata Amarillo. Por el contrario, las especies indígenas, en virtud de su genotipo todavía relativamente virgen, se prestan mejor a la comprensión de tales procesos (mecanismos de transmisión hereditaria, más el efecto real inducido por el gen mutante sobre la melanina), ante todo por la posibilidad de comparar con sus ancestrales, cosa que por el contrario es prácticamente irrealizable en Canaricultura.

En este sentido, se presenta como ideal la Especie Carduelis carduelis (Jilguero), cuya forma ancestral se caracteriza por una clara distinción entre las zonas feomelánicas (es decir, bruno: dorso, pecho y flancos) y las zonas eumelánicas (es decir negras: alas, cola y marca de la cabeza)..... ....Aprovechamos por ello la ocasión para hacer rápidamente un breve repaso sobre las mutaciones más comunes ligadas al sexo y sus efectos fenotípicos.” Así, observando la coloración melánica del Jilguero, encontramos repuestas seguras sobre los efectos de una determinada acción sobre el fenotipo. Limitándonos al Ágata, confirmamos que, en efecto, la acción del gen mutante sobre la feomelanina es bastante importante, mientras es mínimo sobre la eumelanina negra, donde probablemente se produce una incidencia de tipo “cuantitativo” más que cualitativo. De hecho, observando un Jilguero Ágata, vemos el depósito eumelánico negro bastante intacto (alas, cola y marca de la cabeza), mientras el bruno (feomelanina del pecho, flancos y dorso) aparece visiblemente reducido, virando de un marrón oscuro a un gris claro.

Por consiguiente, y con bastante certeza, podemos afirmar que la mutación Ágata del Jilguero es idéntica (o si queremos “sinténica”) a la del Canario, o sea que está causada por un gen mutante que mapea exactamente en el mismo locus y que en las dos especies determina el mismo efecto sobre la cadena de síntesis de las melaninas. Todo esto queda confirmado por el nacimiento de híbridos macho entre Jilguero Ágata y Canaria Ágata. Por el contrario, cuando hace muchos años ya observé por primera vez un Cardenalito de Venezuela Ágata, no tuve la misma sensación. También en este bellísimo Lúgano rojo los depósitos eumelánicos son muy nítidos y la presencia del negro es clara y absolutamente identificable: capucha, alas y cola negras en el ancestral. Según la teoría mencionada, estos depósitos deberían permanecer intactos o casi en el Cardenalito Ágata y, sin embargo, el negro se muestran absolutamente diluido, incluso en dichas zonas, francamente eumelánicas. La primera sensación fue que me encontraba ante un Cardenalito Pastel, del tipo ligado al sexo.

Sin embargo, justificaba rápidamente todo considerando que la mutaciónÁgata es una “transgénica” es decir deriva del Lúgano y que probablemente, entre hibridaciones intraespecíficas, mestizajes de varios géneros y selecciones no demasiado cuidadas, el resultado fenotípico debía ser aquel que tenía precisamente ante mis ojos. No obstante, cada vez que veía un Cardenalito Ágata, tenía la sensación de encontrarme delante de algo muy diferente. En un determinado momento, mis dudas llegaron a ser tan grandes que decidí probar el test hibridológico: acoplar un Cardenalito Ágata con dos Canarias Ágata, con el fin de comprobar si los dos genes se “complementaban”. En buena lógica, de dicho acoplamiento, si las dos mutaciones hubiesen sido “sinténicas” (o sea, coincidentes), debería obtener toda la prole mutada, tanto machos como hembras. Para aquellos que tengan más dudas aclaro de inmediato que el ejemplar (que mostramos en las fotografías) fue escogido maliciosamente entre aquellos “menos Ágata” y más parecido a un Pastel y que dicho ejemplar había nacido de un macho portador y de una hembra Ágata, en una línea de sangre en la que nunca se había introducido sangre de Diluido.

Así, a finales de febrero, en un jaulón de 120 cm, acoplé un Cardenalito presunto Ágata con dos Canarias, una Ágata mosaico rojo y una Ágata intenso rojo, proveniente de un criadero distinto. Desde el primer momento, el Cardenalito demostró que no sentía ningún temor ante las dos canarias, visiblemente de de talla mayor que la del pequeño Spinus, lo que me llevó a sentirme esperanzado para la siguiente temporada reproductiva. Para la nidificación, puse a disposición de las Canarias dos cestillos de mimbre en la pared posterior e inmediatamente después de que una las dos hembras empezó la construcción del nido, aislé al macho con dicha hembra (la intenso rojo), mediante un divisor. Una vez puesto el segundo huevo, pasé al Cardenalito con la otra hembra, la mosaico, que entre tanto había empezado a transportar yute al cestillo. Todos los huevos de las dos hembras, 4 de cada una, eran fértiles, pero sólo de los de la segunda obtuve tres pollos; los de la primera no llegaron a eclosionar. En las puestas sucesivas, esta Canaria mostró problemas de salud, probablemente a causa de que los huevos no hubieran eclosionado en la primera puesta.

De la mosaico obtuve 6 pequeños (3-2-1), que llevó al destete y ya en la primera nidada, sorpresa: un sólo nidáceo presentaba fenotipo mutado, mientras que los otros dos eran claramente ancestrales. Finalmente, de los 6 nacidos y destetados obtuve 2 mutados hembras y 4 ancestrales machos.

Discusión

La falta de machos mutados en estos nacimientos demostraba que la mutación que afectaba a mi Cardenalito macho era una mutación diferente a la Ágata del Canario. El nacimiento de 2 hembras mutadas y 4 machos ancestrales testimoniaba, al mismo tiempo, una transmisión hereditaria ligada al sexo (no autosómica dominante, ya que en ese caso hubiésemos obtenido también algún macho mutado). La observación de la prole híbrida femenina (mutada) parecía mostrar un fenotipo en todo similar a la mutación Pastel, con las típicas celdas de despigmanteación y, alternamente sobre la eumelanina de alas y cola, de zonas de diferente gradiente de pigmentación. Debo admitir que en un primer momento mis conclusiones fueron precipitadas: que aquel macho y aquella determinada cepa eran Pastel, sin excluir la existencia de un gen Ágata que circulase por los diferentes criaderos especializados. Pensé, en definitiva, que poseía exclusivamente el “verdadero” Pastel, aquel ligado al sexo.

Conclusiones

Le di vueltas durante meses a los resultados del acoplamiento, sacando conclusiones que me parecieron plausibles. Sin embargo, mi firme convicción se hizo pedazos cuando un experto criador de Fringílidos y acendrado hibridista me mandó un email anunciándome el nacimiento de un híbrido macho mutado entre Cardenalito Isabela y Pardillo sizerín Bruno-Pastel. De todo esto nacieron ideas de alto nivel técnico y, después, intentos de hibridación, sobre los que ya tenemos respuestas definitivas, en el momento en que redacto este artículo y de las que hablaremos en los siguientes artículos sobre este tema.

Inicialmente, el Cardenalito se metió con las dos hembras, frente a las que no demostró ningún temor, a pesar de la diferencia de talla. En marzo, ambas hembras incubaron huevos fecundos. Sin embargo, sólo de la hembra rojo mosaico (incubando a la derecha) se obtendría la eclosión de prole híbrida.
Inicialmente, el Cardenalito se metió con las dos hembras, frente a las que no demostró ningún temor, a pesar de la diferencia de talla. En marzo, ambas hembras incubaron huevos fecundos. Sin embargo, sólo de la hembra rojo mosaico (incubando a la derecha) se obtendría la eclosión de prole híbrida. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
Inicialmente, el Cardenalito se metió con las dos hembras, frente a las que no demostró ningún temor, a pesar de la diferencia de talla. En marzo, ambas hembras incubaron huevos fecundos. Sin embargo, sólo de la hembra rojo mosaico (incubando a la derecha) se obtendría la eclosión de prole híbrida.
Inicialmente, el Cardenalito se metió con las dos hembras, frente a las que no demostró ningún temor, a pesar de la diferencia de talla. En marzo, ambas hembras incubaron huevos fecundos. Sin embargo, sólo de la hembra rojo mosaico (incubando a la derecha) se obtendría la eclosión de prole híbrida. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
La única hembra mutada del primer nido, junto a dos hermanos ancestrales y dos Canarios silvestres.
La única hembra mutada del primer nido, junto a dos hermanos ancestrales y dos Canarios silvestres. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
La hembra híbrida mutada, con un hermano ancestral.
La hembra híbrida mutada, con un hermano ancestral. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
La misma nidada, con 9 días de vida.
La misma nidada, con 9 días de vida. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
Prole híbrida en fase de destete: una hembra mutada y un macho ancestral.
Prole híbrida en fase de destete: una hembra mutada y un macho ancestral. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
F1 ancestral. El ejemplar, aun siendo hijo teóricamente de dos ejemplares Ágata, es sin duda un ancestral.
F1 ancestral. El ejemplar, aun siendo hijo teóricamente de dos ejemplares Ágata, es sin duda un ancestral. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
Cardenalito mutado objeto de este experimento. Evidente la despigmentación de las partes eumelánicas, más típica de un Pastel que de un Ágata.
Cardenalito mutado objeto de este experimento. Evidente la despigmentación de las partes eumelánicas, más típica de un Pastel que de un Ágata. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
Los 6 jóvenes F1. Es evidente el sexo de la prole: 4 machos ancestrales y 2 hembras mutadas. Los machos demostraron que el Cardenalito está afectado por una mutación distinta del Ágata, mientras que las 2 hembras confirman que la mutación de la que es objeto el macho es ligada al sexo.
Los 6 jóvenes F1. Es evidente el sexo de la prole: 4 machos ancestrales y 2 hembras mutadas. Los machos demostraron que el Cardenalito está afectado por una mutación distinta del Ágata, mientras que las 2 hembras confirman que la mutación de la que es objeto el macho es ligada al sexo. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
Los 6 jóvenes F1. Es evidente el sexo de la prole: 4 machos ancestrales y 2 hembras mutadas. Los machos demostraron que el Cardenalito está afectado por una mutación distinta del Ágata, mientras que las 2 hembras confirman que la mutación de la que es objeto el macho es ligada al sexo.
Los 6 jóvenes F1. Es evidente el sexo de la prole: 4 machos ancestrales y 2 hembras mutadas. Los machos demostraron que el Cardenalito está afectado por una mutación distinta del Ágata, mientras que las 2 hembras confirman que la mutación de la que es objeto el macho es ligada al sexo. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
La hembra híbrida mutada, se caracteriza por perlas de despigmentación, que se aprecian mejor en la foto de detalle y que son típicas de la mutación Pastel.
La hembra híbrida mutada, se caracteriza por perlas de despigmentación, que se aprecian mejor en la foto de detalle y que son típicas de la mutación Pastel. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
La hembra híbrida mutada, se caracteriza por perlas de despigmentación, que se aprecian mejor en la foto de detalle y que son típicas de la mutación Pastel.
La hembra híbrida mutada, se caracteriza por perlas de despigmentación, que se aprecian mejor en la foto de detalle y que son típicas de la mutación Pastel. · Autoría fotográfica no indicada en la composición.
Publicado en Ornitología Práctica, número 74, páginas 54–61.
Texto y experiencia de cría: Massimo Natale. Autoría fotográfica sin firma individual impresa.

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