Veterinaria

Un reto sanitario · El retorno de los concursos

Roberto C. Fernández Álvarez

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Vista general de un recinto de exposición con las jaulas de concurso.
Vista general de un recinto de exposición con las jaulas de concurso. · Foto: Javier Mas.

Los concursos ornitológicos son, para muchos aficionados, la meta de una larga temporada de trabajo, donde poder mostrar sus aves y encontrarse con amigos de afición para intercambiar experiencias. Sin embargo, existe un cierto temor a que los pájaros enfermen cuando asisten a estas exposiciones, llegando hasta el punto de no enviar algunos ejemplares por miedo a perderlos como reproductores en futuras campañas. En todos los concursos, o en la mayoría, se producen bajas de ejemplares. Eso es inevitable. Pero no significa que asistir a un concurso suponga un riesgo elevado o que haya muchas posibilidades de que el pájaro muera. Las personas del comité organizador se responsabilizan de mantener a las aves en las mejores condiciones sanitarias y, si realizan su trabajo adecuadamente, no tiene por qué transmitirse ninguna enfermedad entre los pájaros expuestos. Las enfermedades más frecuentes que nos encontramos al retorno de los concursos cursan con diarreas, inflamación de hígado o intestino, pérdida de peso, comida sin digerir en heces,… síntomas todos ellos relativos a una afección digestiva, y como tal, precisa de un contacto directo con ejemplares enfermos para su trasmisión.

Escarapela de primer premio de un concurso ornitológico.
Escarapela de primer premio de un concurso ornitológico. · Foto: Javier Mas.

Sin embargo, los pájaros expuestos no tienen dicho contacto entre ellos. Se alojan en jaulas individuales que han sido limpiadas previamente, o incluso jaulas desechables, lo cual impide el contacto entre las aves y la transmisión de este tipo de procesos. Así que si el cambio de comederos y bebederos se realiza con un mínimo control e higiene, los pájaros expuestos no han tenido contacto entre sí. Pero entonces, ¿por qué enferman tantos pájaros en los concursos?? Según mi propia experiencia, tanto como veterinario como criador, el mayor riesgo sanitario proviene del propio aviario y no de la exposición. A excepción de las enfermedades respiratorias con alto poder de virulencia que se trasmiten por el aire, como puede ser la Difteroviruela, el resto de patologías frecuentes en las aves de concurso derivan del propio estrés de la situación o de patógenos que el ave portaba en su organismo. No cogen la enfermedad en el concurso, en la mayoría de los casos es un problema que el pájaro llevaba del aviario. Aunque este es un artículo sobre los problemas de nuestras aves al retorno de los concursos, el planteamiento al que se hace referencia debe comenzar mucho antes.

Porque si conocemos los factores que pueden poner en riesgo la salud de nuestras aves y sabemos atajarlos, podremos enviar nuestros pájaros a las exposiciones con todas las garantías sanitarias.

Factores de riesgo: el estrés

Un pájaro que asista a un concurso se verá sometido a un alto grado de estrés, comenzando ya en el momento del viaje, cuando abandona el aviario, y prolongándose durante toda la exposición. Durante el envío al concurso, y dependiendo de la distancia que deba recorrer, el pájaro pasará un tiempo prolongado en un trasportín, con poca luz y reducido espacio. Aunque vaya bien acondicionado, el propio estrés del transporte hace que coma y beba mucho menos, y en este momento comienza a producirse una alteración digestiva más o menos acusada. Una vez en la exposición, el estrés continuará con todo el ajetreo del concurso, el aumento de las horas de luz, el cambio de comida y alojamiento,… para culminar con otro viaje de retorno, al cual debe enfrentarse ya más debilitado. Todo ello nos da un periodo de entre 8 y 10 días en situación de estrés. Todos sabemos lo duro que es el estrés para las pequeñas aves de jaula,y las consecuencias fatales que puede originar.

En esta situación nos encontraremos: • Reducción de la ingesta de agua, ocasionando un cierto grado de deshidratación y ralentización del tránsito digestivo • Reducción de la ingesta de comida, lo cual provoca una pérdida de peso más o menos rápida, debilidad general, deficiencia en ciertos nutrientes y alteración en los procesos digestivos • Bajada de defensas orgánicas, haciendo a las aves más sensibles a contraer enfermedades por patógenos ambientales oportunistas, que accederán a su organismo. Pero también facilitará el desarrollo de patologías internas cuando las aves portan el agente infeccioso latente, el cual aprovechará esta situación para desarrollarse y provocar la enfermedad. La conjunción de estos factores provoca una alteración digestiva grave, con cambios en el pH del buche y del estómago, cambios en la flora intestinal, ralentización del tránsito de los alimentos por el tubo digestivo, peor aprovechamiento de los nutrientes… deteriorando el estado orgánico rápidamente, lo cual provoca que en pocos días la salud del pájaro se vea afectada gravemente. Esta alteración orgánica facilita el desarrollo de diferentes enfermedades digestivas.

Algunas de estas patologías aparecen como consecuencia de la caída de las defensas del organismo, siendo el caso de la Colibacilosis, Candidiosis,… Pero también podemos encontrarnos con episodios de Coccidiosis, Hongos digestivos,… que ya estaban presentes en su organismo y se han desarrollado aprovechando la debilidad del sistema digestivo. Otras patologías no digestivas como pueden ser los trastornos oculares, respiratorios,… también pueden hacer su aparición debido al estado inmunodeprimido de las aves. Esta situación de estrés prolongada, y no el contagio directo, es el origen de la mayoría de las enfermedades que podemos encontrarnos en algunos de nuestros pájaros a su retorno de los concursos. No podemos reducir el estrés completamente ni evitar los cambios de temperatura o ambiente por la propia naturaleza del concurso, pero lo que si podemos hacer es preparar a nuestras aves e intentar minimizar los riesgos.

Medidas previas al concurso

En primer lugar, cuando seleccionamos las aves que vamos a inscribir en un concurso, debemos revisar su estado sanitario meticulosamente. De la misma forma que somos muy estrictos en la condiciones de su plumaje, revisando pluma a pluma su estado para valorar si el juez puede quitarnos algún punto, debemos ser igual de estrictos a la hora de valorar sus condiciones de salud. Tenemos que pensar que cualquier problema, por pequeño que sea cuando nosotros revisamos el pájaro en el aviario, se puede magnificar durante su transporte o durante la celebración del concurso. Cuando un ave sufre una infección en su organismo, aunque sea de pronóstico leve, puede verse exacerbada ante una situación de estrés. Y lo que nosotros consideramos un pájaro sano, puede convertirse en un pájaro enfermo durante el concurso. La mayoría de muertes en los concursos se producen durante las primeras 48 horas tras su llegada al recinto de la exposición y es debido principalmente a ejemplares que no salieron del aviario en condiciones de soportar el estrés.

Siempre que podamos, realizaremos un análisis general a los ejemplares que enviemos a concurso, para descartar patologías subyacentes o ejemplares portadores. Una vez descartadas las patologías primarias y seleccionado los pájaros sanos, nuestro siguiente paso será hacer una preparación digestiva adecuada. La mayoría de los problemas surgirán debido al estrés digestivo que hemos visto y, por lo tanto, la fortaleza digestiva es lo que debemos potenciar. A este respecto, se recomienda hacer una adaptación durante las 3-4 semanas previas al certamen: • Utilizar una comida similar a la que tomarán durante el concurso, para evitar cambios drásticos de dieta. A este respecto, igual no sabemos con certeza el tipo de mixtura que se usará, pero descartaremos mezclas demasiado especializadas, que sean muy diferentes a las comerciales de uso en concursos. Una base de mixtura baja en grasas y diluida con un 50-75% de alpiste nos permitirá hacer un cambio menos brusco durante el certamen. • Administraremos probióticos aviares en la pasta de cría o en el agua de forma continua, a dosis de 5-10 gr por litro o kg.

• Choque vitamínico dos días por semana, para estimular la respuesta inmune del organismo • Complejo vitamínico B o regulador metabólico en base a cloruro de colina un día por semana, durante este periodo. • Opcionalmente, en aviarios donde sufran brotes de micosis recurrentes, se recomienda administrar los productos anteriores en pasta de cría y mantener el agua acidificada con una mezcla de ácido fórmico y propiónico durante las dos semanas previas al concurso, para reducir la presencia de hongos en el tracto digestivo, que pudiesen desarrollarse durante el concurso Cuando llegue el momento del envío, la distancia de viaje será crítica, ya que a mayor recorrido más estrés sufrirán las aves. De todas formas, aunque nuestras aves viajen pocas horas, siempre debemos disponerles agua o fruta para que obtengan líquidos durante el trayecto y una fuente de alimento, ya sea en comedero o en el suelo del transportín. Las aves tienen un metabolismo muy rápido y eso hace que no puedan pasar muchas horas sin comer o beber, por lo que aunque sea una distancia corta, igualmente pondremos a su disposición agua y comida.

Además, siempre se deben utilizar transportines limpios y desinfectados e intentar no a m o n t o n a r los ejemplares o mezclar pájaros de diferentes procedencias para reducir el estrés y el posible contagio de enfermedades.

Medidas al retorno del concurso

Tras el concurso, nuestros pájaros volverán al aviario en mejores o peores condiciones. Lo primero tras su llegada es revisar uno a uno todos los ejemplares y valorar su estado, por si alguno precisase un tratamiento específico por alguna patología desarrollada durante el tiempo que ha permanecido fuera. Al igual que si fuesen nuevas adquisiciones, se debe aplicar un periodo de cuarentena en el que los mantendremos aislados para observarlos y valorar su estado sanitario. Si es posible, esta cuarentena debería hacerse fuera del aviario por si hubiesen contraído algún tipo de enfermedad infectocontagiosa durante el certamen, que pudiese poner en peligro al resto de ejemplares. Nunca se deben retornar a las voladeras con el resto de ejemplares directamente, tanto por el riesgo de contagio de enfermedades como porque no podemos controlarlos adecuadamente para determinar rápidamente si alguno se pone enfermo. Como hicimos antes de su salida, nuestro protocolo debe estar enfocado a reforzar la resistencia digestiva que puede haberse visto afectada durante el concurso.

Unas recomendaciones básicas son: • Rehidratante oral, tipo Glucolyte (1 ml/50 ml agua) durante cinco días para estabilizar el equilibrio hídrico del cuerpo y aportar una fuente de glucosa rápidamente asimilable. En pájaros que lleguen muy afectados del viaje y deshidratados porque no han tenido acceso al agua, se puede administrar directamente vía oral, sin diluir, durante las primeras 48 horas • Probiótico aviar 5-10 gr/kg pasta o litro de agua, las dos primeras semanas • Vitaminas del grupo B durante la primera semana, de forma continua • Dieta basada en alimentos fácilmente digestibles (alpiste, mijo, semillas blancas, pastas de cría…) para recuperar el normal funcionamiento digestivo, durante las dos primeras semanas • Suplementos con aminoácidos ramificados y azúcares en aquellos ejemplares que hayan perdido mucha masa muscular durante el concurso, aunque se encuentren vivaces y coman con normalidad Lo que nunca debemos hacer es dar antibióticos como medida preventiva, creyendo que de esa forma evitaremos diarreas y otros trastornos digestivos.

Las alteraciones orgánicas vienen en su mayoría ocasionadas por los factores de estrés digestivo que detallamos anteriormente, por lo que si nosotros administramos antibióticos no haremos otra cosa más que agravar el problema digestivo, debilitando aún más al ejemplar. Hay que intentar recuperar su equilibrio digestivo y restaurar el sistema inmune. Y sólo administrar tratamientos farmacológicos en aquellos pájaros con una enfermedad infecciosa diagnosticada correctamente. El único tratamiento recomendable que debemos hacer durante el periodo de cuarentena es la desparasitación externa, ya que el piojillo y otros ectoparásitos sí es fácil que puedan acceder a nuestras aves durante el transporte y concurso. Para ello, aplicaremos una gota de Fipronil en la nuca de cada ejemplar en las 24 horas posteriores a su llegada, y siempre antes de entrar en contacto con los pájaros que han quedado en el aviario.

Tratamientos específicos

Aún con todos los protocolos planteados, hay pájaros que pueden llegar enfermos al aviario. Por ello vamos a revisar a continuación unos supuestos clínicos muy frecuentes en las aves que han asistido a concursos para ver cómo sería el tratamiento a realizar. En todos estos casos seguiremos el protocolo de retorno que hemos indicado anteriormente (probiótico, vitamina B,…), y, sobre él, ajustaremos el tratamiento farmacológico necesario. Así podemos encontrarnos con: • Pájaro embolado, con el ojo muy hundido y la piel del pecho arrugada y sin brillo. Puede haber perdido o no peso y no suelen presentar diarrea. Es un caso de deshidratación aguda, seguramente como consecuencia del transporte, y se debe actuar rápidamente para estabilizar su organismo. Administraremos rehidratantes orales en el agua de bebida, pero también se darán vía oral directamente al pico cada 3 horas, durante dos días, para asegurarnos una ingesta adecuada. En las tomas directas podemos mezclar aminoácidos ramificados y glucosa para mantener el funcionamiento orgánico mientras se restablece el equilibrio de líquidos en el organismo.

• Pájaro con diarrea muy líquida, de color blanco o verdoso, pero que no ha perdido peso y presenta buen aspecto. Puede deberse a un desequilibrio intestinal con inflamación de la mucosa y alteración de la flora digestiva, o a una infección digestiva. Mantendremos el protocolo de retorno durante 48-72 horas, pero si no presenta mejoría, se aplicará un tratamiento antibiótico en base a Enrofloxacina o Amoxicilina, durante 5 días. • Pájaro con buen aspecto pero que tiene una diarrea espesa y maloliente, presentando o no semillas sin digerir en heces. Este proceso suele estar relacionado con alteración en el estómago, impidiendo la correcta digestión de los alimentos, y normalmente hay presencia de hongos en el tracto digestivo medio-final. Si el protocolo de retorno no produce mejoras en las primeras 48-72 horas, se administrará un compuesto de Nistatina en el agua de bebida durante 14 días, mezclándolo los primeros seis días con un antibiótico del tipo a la Neomicina o Doxiciclina. • Pájaro embolado, que presenta pérdida de peso e inflamación en las asas intestinales, con un color oscuro.

Es un caso de inflamación aguda de la mucosa intestinal, presentando congestión y, en muchos casos, sangrados. Administraremos desde su llegada una combinación de Sulfamidas y Neomicina por un periodo de siete días, apoyando el tratamiento con aminoácidos ramificados, glucosa y triglicéridos, para mejorar la absorción de nutrientes en el intestino dañado. • Pájaro que pasa mucho tiempo en el comedero, dejando el alpiste triturado, y presenta cierta pérdida de peso. Estos casos suelen presentar desarrollo de hongos a nivel de buche, lo cual cambia el pH de esta parte digestiva e inflama su mucosa, dificultando el tránsito normal de los alimentos. Se recomienda administrar Nistatina durante 10-12 días en el agua de bebida, continuando más tarde con un protocolo de ácidos orgánicos (fórmico y propiónico) en el agua durante otras dos semanas. • Pájaro embolado, o semi-embolado, que presenta dificultad respiratoria con jadeo y tos. Es un proceso con alteración en las vías respiratorias, consecuencia o bien del estrés del transporte o bien de una infección respiratoria.

Se mantendrá 48 horas en observación si el estado del ejemplar es bueno, o se comenzará directamente el tratamiento cuando su estado sea grave. Administraremos Doxiciclina o Tilosina durante 7 días, mezclado con un antiinflamatorio esteroideo como la Dexametasona, que reduzca la inflamación bronquial. En este tipo de casos es muy importante aislar al ejemplar desde el primer momento, debido a que las enfermedades respiratorias se trasmiten rápidamente por el aire, pudiendo extenderse por todo el aviario. Estos planteamientos sólo son una referencia y en ningún caso pueden sustituir un diagnóstico reglado del proceso. Siempre se debe realizar un tratamiento individualizado y adaptarnos a las necesidades particulares de cada ejemplar y no aplicar tratamientos por rutina a todos los ejemplares a su regreso.

Conclusiones

Cuando enviemos nuestras aves a concurso debemos realizar un planteamiento adecuado para poder llevarlas con unas garantías sanitarias adecuadas. Si acuden a la exposición en buen estado, será más difícil que desarrollen cualquier tipo de patología o alteración orgánica. Además, las aves sanas se presentan mejor ante el juez, ganando vistosidad frente a otras debilitadas o enfermas. Recordemos que el mayor factor de riesgo en los concursos es el estrés sufrido por los pájaros, por lo cual debemos dirigir nuestros esfuerzos a mejorar su resistencia frente a esta situación. Todo lo expuesto en este artículo sería aplicable a cualquier especie de pájaro que queramos llevar a un concurso, si bien es cierto que las especies más sensibles al estrés como pueden ser los exóticos y la fauna europea precisan de mayores cuidados y mejor preparación previa. Si realizamos un buen control sanitario tanto antes como después de los concursos, evitaremos muchos problemas sanitarios, permitiéndonos mejorar el rendimiento reproductivo en la temporada siguiente y haciéndonos disfrutar más de nuestra afición. ¡¡Suerte en los concursos!!

Jaulas individuales y premios de una exposición ornitológica.
Jaulas individuales y premios de una exposición ornitológica. · Foto: Javier Mas.
Ave premiada en su jaula de concurso, junto a las escarapelas obtenidas.
Ave premiada en su jaula de concurso, junto a las escarapelas obtenidas. · Foto: Javier Mas.
Publicado en Ornitología Práctica, número 74, páginas 64–67.
Texto: Roberto C. Fernández Álvarez. Fotos: Javier Mas.

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