Mutaciones

Las melaninas del Canario Ágata

Manuel Cárdenas Teno

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Hembra ágata plata. En la foto de la página anterior se puede apreciar un pecho bien poblado, de diseño fino y entrecortado, que va desde la zona lateral en los flancos hasta el esternón.
Hembra ágata plata. En la foto de la página anterior se puede apreciar un pecho bien poblado, de diseño fino y entrecortado, que va desde la zona lateral en los flancos hasta el esternón. · Foto: Javier Mas.

El canario ágata es por todos conocido o definido como el primer factor de reducción o dilución melánica. Es decir, que produce sobre la melanina ancestral negra, una reducción o dilución, que hace que haya un menor depósito de melanina sobre el plumaje, una menor cantidad que se hace visible en una reducción en las dimensiones del diseño eumelánico, que el canario muestra en su librea y también en la oxidación u oscurecimiento del propio diseño. No pretendo con este artículo hacer un repaso de las características fenotípicas del canario ágata, que de sobra supongo que son conocidas por la mayor parte de criadores lectores de esta publicación especializada en el sector de la ornitología deportiva: Ornitología Práctica. Todo o casi todo se ha escrito ya sobre el canario ágata, una de las variedades más criadas y asiduas de nuestros concursos.

Es por ello que me quiero centrar en hablar de las melaninas del canario ágata desde una perspectiva actual, de cómo es el canario ágata que tenemos actualmente, cómo es el canario ágata que demandan gran parte de los criadores, qué relación existe entre la gran evolución que el canario experimenta año tras año y los cánones exigidos en los estándares y finalmente explicar cuáles son los cruzamientos más idóneos, según mi propia experiencia, para llegar a conseguir ejemplares ágatas de gran calidad y que puedan llegar a ser campeones en importantes concursos. El canario ágata, al igual que el canario negro, apenas ha modificado su definición y descripción fenotípica en el estándar de color. Sin embargo, el canario ágata ha evolucionado de una forma muy notable y no siempre en la dirección o en consonancia con las directrices de nuestro estándar.

Es motivo éste de reflexión y de hacernos la eterna pregunta de si los jueces, que somos quienes decidimos la descripción o estandarización de una variedad, debemos adaptar el estándar a la evolución del canario (que no a las modas) o si por el contrario, debemos ser muy ortodoxos en la aplicación del estándar, cerrando así en ocasiones la puerta a las evoluciones que en el tiempo cada raza pueda sufrir. Particularmente, yo no estoy por dejarme llevar por esas “ modas ”. Éstas, casi siempre son pasajeras y responden muchas veces a intereses particulares y comerciales de determinados criadores. Los jueces no debemos dejarnos llevar por el poder mediático al que nuestra afición está sometida hoy en día ni a la presión que en determinados momentos se pueda ejercer. Pero no dejarnos arrastrar por las modas no implica que nos neguemos a saber apreciar determinados aspectos del canario que irremediablemente han ido evolucionando.

Y lo que es mucho más importante: debemos mirar hacia atrás, debemos reflexionar porqué en el momento de la creación de un estándar, se concretaron unas características determinadas para una variedad concreta: ¿eran esas características las que se querían o buscaban? O por el contrario ¿se estandarizó en función del tipo de canario que en aquel momento había? A nadie se le ocurriría estandarizar que un canario ágata debe tener las patas negras, si partimos de saber, no ya que las debe de tener claras, sino que por más que lo estandaricemos, nunca las va a tener negras. No podemos ir en contra de la mutación. Pero, sin embargo, debemos cuestionarnos y reflexionar si probablemente se concretaron en nuestro estándar características del canario ágata que eran propias de ese tipo de canario hace décadas y quizás tales características no tengan ya la misma vigencia actualmente.

Debemos reflexionar y cuestionarnos si cuando se estandarizó y se concretaron las características fenotípicas de un canario ágata, se tuvieron en cuenta las diferencias fenotípicas que afectan a estos canarios (y otros muchos ) en función de la categoría (intenso, nevado o mosaico ) que afecte al ejemplar, o incluso algunas características fenotípicas, que son ciertamente dimórficas, y si es necesario por tanto hacer pequeñas matizaciones y diferencias en la descripción del fenotipo ideal de machos y hembras en aspectos muy concretos de su librea. En cualquier caso, la evolución del canario de color en general, no sólo del canario ágata, nos debe hacer reflexionar de un modo más profundo sobre si plasmamos realmente en nuestros estándares esos cambios, si son entendidos como una evolución positiva para la variedad o si a veces frenamos esa evolución por ser demasiado puristas u ortodoxos. Ante todo defiendo, como es lógico, el cumplimiento riguroso de nuestro estándar, pero entiendo que no debemos ser ajenos a la evolución de las diferentes variedades, y no me refiero, repito una vez más, al hecho de dejarse llevar por modas pasajeras.

A veces reflexiono, y tal como manifesté en la última reunión de CTC en El Toyo, Almería, a propósito del estándar del canario ágata, me pregunto si los canarios ágatas que ganan los actuales campeonatos de España y Mundiales reflejan fielmente las características que describen nuestros estándares. Y en este caso hago un especial hincapié en los canarios ágatas mosaico y ágatas en fondo blanco, en especial los ágatas blancos hembras. O dicho de otra forma y entrando de forma más concreta en aquellos aspectos o características del canario ágata sobre los que puede haber más controversia: • ¿Nuestros campeones ágatas tienen un diseño en cabeza que nace varios milímetros por detrás del pico, tal como indica el estándar? • ¿Poseen una zona totalmente desprovista de melanina y donde aflora limpiamente el lipocromo, llamada ceja? • ¿Muestran unos bigotes bien marcados, alargados a ambos lados del pico y hacia abajo? • O por el contrario: ¿nace el diseño melánico algo más cerca del pico de lo que refleja nuestro estándar? ¿Se aprecia fácilmente esa zona desprovista de melanina de las cejas o, por el contrario, esas zonas aparecen más melanizadas?

• ¿Aparecen los bigotes como dos líneas más o menos nítidas y verticales hacia abajo a ambos lados de la parte inferior del pico o, por el contrario, aparece melanizado en su casi totalidad el contorno inferior del pico? (Sobre todo en ágatas moaico hembras y platas) • ¿Dónde se encuentra el límite de la melanización exigible o permitida en la zona de pecho y flancos? Y otras muchas reflexiones que nos podemos plantear,. Pero quiero hacer hincapié en que esta disparidad existente y evidente entre el fenotipo de los canarios ágatas habituales campeones de los grandes eventos y el fenotipo descrito en nuestro estándar es mucho mayor en el caso de los canarios ágata mosaico y platas. O dicho de otra forma, los ejemplares intensos y nevados se adaptan mejor a esas características primitivas del canario ágata y por lo tanto sus características fenotípicas se asemejan más a aquellas que describe nuestro estándar. Se hace necesario, según mi parecer, esa distinción en la descripción del fenotipo entre canarios ágatas intensos y nevados y los canarios ágatas mosaico y platas.

Como consecuencia de esta evolución

Pienso que deberíamos admitir en los canarios ágatas mosaico hembras y en los ágatas blancos hembras, que el nacimiento del diseño melánico arranque o se inicie prácticamente desde la misma base del pico. Los ejemplares que la mayor parte de jueces y criadores expertos de ágatas consideran óptimos, poseen diseños que parten prácticamente desde la base del pico, poniendo como excepción a los machos ágatas blancos, que sí muestran frecuentemente una zona de varios milímetros por encima del pico desprovistos de un nítido diseño melánico. Deberíamos admitir, una mayor melanización de las zonas laterales de la cabeza, en las mejillas y contorno de los ojos, en forma de pequeños y finos trazos bien marcados. Es ésta una característica bien apreciada por gran parte de los criadores de ágatas. Las cejas siempre han sido definidas “como una zona en forma de arco encima de los ojos donde, por la ausencia de eumelanina, aflora el lipocromo nítidamente”. Pero precisamente la mayor melanización que presentan los canarios ágatas actualmente lleva como consecuencia que las cejas ya no sean unas zonas que estén totalmente ausentes de melanina.

En ellas aparece cierta carga melánica, en mayor o menor medida en función del ejemplar, en función de si es intenso o nevado, o mosaico etc. Otro aspecto a debatir es el diseño en el manto melánico: que este diseño debe ser corto, estrecho o fino, es algo en lo que la comunidad ornitológica está de acuerdo. Pero muy a menudo encontramos que el reparto de los trazos melánicos, o dicho de otra forma, el dibujo melánico no se presenta de una forma uniforme y repartida de forma homogénea en el dorso de nuestros canarios ágatas. Es por tanto muy importante incidir en que ese dibujo melánico debe aparecer repartido sobre un amplio manto dorsal, uniformemente repartido de forma homogénea y en las dimensiones adecuadas. Como consecuencia de la selección durante décadas de los canarios ágatas, este diseño debe ser bien nítido, brillante y bien contrastado con el fondo. La cuestión del fondo melánico, o interestría como se le conoce comúnmente, es otro aspecto que está generando debates, con opiniones diferentes. Podemos encontrar ejemplares con lo que algunos criadores definen como “una gran carga melánica”, ejemplares que suelen ser definidos como “muy negros”.

A algunos les puede parecer una contradicción hablar de canarios ágatas muy negros, pero pienso verdaderamente que, a buen entendedor pocas palabras bastan ….. al igual que cuando hablamos de ágatas muy blancos, etc. De cualquier manera, nos encontramos con pájaros con un fondo “muy blanco”, muy bien contrastados, cuya interestría es muy limpia y cuyo diseño se concentra de forma muy nítida y brillante en torno al raquis de la pluma. En los casos más extremos, nos podemos encontrar con canarios ágatas tan contrastados y con una tonalidad eumelánica y un gran contraste, que hacen dudar a veces a algunos criadores de si estamos realmente ante canarios ágatas clásicos o si están afectados por alguna otra mutación. Por otro lado, nos encontramos a veces pájaros excesivamente melanizados, que en sus casos más extremos pierden la esencia del canario ágata, pues no debemos olvidar que el canario ágata es un canario de melaninas reducidas. Mi opinión al respecto es que no debemos pecar ni por exceso ni por defecto.

Para mí, son óptimos aquellos ejemplares que, estando bien melanizados y presentando una buena carga melánica, ofrecen también un buen contraste entre el diseño eumelánico y la carga melánica que presentan en el borde externo de la pluma, lo que constituye el fondo o interestría. De todas formas, en más de una ocasión los debates y las controversias sobre el fenotipo del canario ágata vienen dados porque nos encontramos con ejemplares demasiado melanizados, porque la tendencia generalizada de gran parte de criadores en la mayor parte de las mutaciones es oscurecer o hacer cada vez más negros a nuestros canarios. Este fenómeno ha sido ya comentado en otros artículos. De esta forma nos encontramos con ágatas topacios “muy negros”, ágatas opales con tonalidades melánicas muy dispares, y lo mismo ocurre con ágatas pasteles, etc. Y una vez más opino que la virtud está en saber conjugar un manto uniformemente melanizado, con una adecuada carga melánica y un buen contraste, pero sin perder la identidad del canario ágata.

Esta tendencia casi generalizada de querer melanizar y oxidar al máximo los canarios y en este caso concreto, el canario ágata, ha afectado consecuentemente en ocasiones a las partes córneas, que no han quedado al margen de este fenómeno selectivo, afectando esta oxidación a un canario ágata, que primitivamente debe presentar pico, patas y uñas de color claro. Como consecuencia de la selección de canarios ágatas cada vez más oxidados o con mayor carga melánica, encontramos cada vez con mayor frecuencia atractivos canarios ágatas con restos melánicos de color negro en pico y uñas. Incluso en ocasiones con uñas y punta del pico evidentemente negras. Es esta una cuestión por la que no podemos pasar por alto, al igual que en un canario negro no pasamos por alto la posibilidad de que aparezcan uñas o pico claros o desmelanizados. Por lo tanto, será éste un aspecto muy a tener en cuenta cuando enjuiciamos ejemplares ágatas, penalizando severamente a aquellos ejemplares que presenten las partes córneas oscuras.

¿Cómo realizo los emparejamientos de los canarios Ágata?

Finalmente expondré mi propia experiencia sobre los cruces con los cuales obtengo, según mi criterio, un mayor rendimiento en el fenotipo de mis canarios ágata. En mi caso personal, hablo de los emparejamientos para conseguir óptimos ágata blancos y óptimos ágatas rojo mosaico. Aunque profundizaré más en aquellos cruces que puedan resultar más interesantes o novedosos. Ágatas rojo mosaico. El cruce clásico para obtener óptimos ágatas rojo mosaico consiste en cruzar macho y hembra ágatas rojo mosaico. Como es lógico, si ambos son de calidad y con un fenotipo cercano a lo que establece el estándar, tendremos un mayor porcentaje de posibilidad de conseguir ejemplares óptimos. No voy a entrar a comentar otros aspectos que afectan al lipocromo o a la categoría, plumaje, talla o forma de los canarios ágatas y qué aspectos deben tenerse en cuenta para realizar los emparejamientos adecuados, que nos permitan conseguir un buen fenotipo en todos estos apartados de la planilla. Es un tema que merece ser tratado de forma específica en otro artículo. Este artículo se basa principalmente en hablar de las melaninas del canario ágata, como se puede comprobar.

Es importante compensar en los emparejamientos el tipo de carga melánica que tiene uno y otro progenitor. Utilizando uno de ellos con una gran carga melánica, pájaros de los que comúnmente y quizás mal dicho llamamos “muy negros”, con otros de menor carga melánica y bien contrastados. Esto es lo que yo realizo como norma general. Pero no está mal emparejar también ejemplares muy cargados melánicamente entre sí o bien pájaros muy contrastados, pues a veces la genética nos depara alguna sorpresa y obtenemos ejemplares ciertamente “diferentes”. Lo que si debemos tener en cuenta es que cualquier tipo de canario, y el ágata no es la excepción, tiende a perder oxidación y carga melánica en su descendencia, por lo que si nuestra selección se dirige exclusivamente a conseguir y por tanto emparejar ejemplares “muy blancos” y contrastados, poco a poco iremos desembocando en una línea de canarios ágatas con menor carga melánica o más diluidos de lo esperado. Y viceversa.

Uno de los defectos más comunes que suelo ver en canarios ágata rojo mosaico, sobre todo en machos, es la presencia de lipocromo en zonas no deseadas, ocupando zonas del plumaje fuera de las llamadas zonas de elección, principalmente en el dorso (espaldas) flancos o incluso muslos. Normalmente, cuando nos encontramos con ejemplares con este exceso de lipocromo fuera de las zonas de elección, estamos ante ejemplares seminevados de categoría intermedia. Y lo mismo ocurre con algunas de las hembras que marcan una gran máscara facial, casi como la de los machos. Es importante con este tipo de hembras tener otros aspectos en cuenta como la coloración del subplumaje, sobre todo en dorso, si el rojo le invade zonas como los flancos, muslos, etc. Yo obtengo magníficas caretas en machos sin que entre sus progenitores estén hembras ágatas, con magníficas e impresionantes caretas. Y lo mismo puedo decir del resto de gamas melánicas en mosaico que crío: negro rojo mosaico, negro cobalto rojo mosaico, etc.

Otro de los cruces con los que consigo buen resultado, tanto en la obtención de buenos ágatas rojo mosaico, como de óptimos ágata plata, es utilizando con el cruce de macho o hembra ágata rojo mosaico x macho o hembra ágata plata dominante. De este cruce se obtienen los dos fenotipos, ágatas rojo mosaico y platas y de ambos sexos. Con este cruce se mejora sensiblemente el ágata plata, siempre y cuando, claro está, utilicemos en el emparejamiento ejemplares óptimos. Sobre todo cuando empecé a trabajar los ágata plata, este cruce era el que mejor resultado me daba, pues me era mucho más sencillo conseguir óptimos ejemplares ágata rojo mosaico que ágatas plata. Además, la carga melánica, la uniformidad del diseño, la melanización que buscaba en mejillas, flancos, pecho, etc., las encontraba más fácilmente en óptimos ágatas rojo mosaico, machos y hembras. En la actualidad, se pueden ver en los campeonatos de prestigio, ágatas plata machos y hembras con una magnífica carga melánica, similar a la de los ágatas rojo mosaico, con un magnífico dibujo melánico dorsal, uniforme y bien distribuido, con unas buenas marcaciones en cabeza, mejillas, pecho, flancos, etc.

Cuando conseguí una similar carga melánica en mis ágata plata con respecto a lo conseguido en mis ágata rojo mosaico, me decidí a crear lo que yo llamo “ágatas plata dobles dominantes”. No es ningún nombre comercial. Les llamo así por que genéticamente presenta en el par de alelos el gen del blanco dominante (o semidominante), es decir, son ágatas plata homocigotos para el gen del blanco dominante. Consecuentemente, si utilizo un macho o una hembra de estos ágata plata homocigotos o dobles dominantes en mis emparejamientos, tengo como resultado una descendencia del 100% de machos y hembras ágatas plata dominante. Estos ágatas plata doble dominante se obtienen del cruce de macho ágata plata x hembra también ágata plata. De este cruce obtendremos una descendencia de machos y hembras ágata rojo mosaico, machos y hembras ágata plata heterocigotos para el gen del blanco dominante y machos y hembras ágatas plata homocigotos para el gen del blanco dominante. Para nada esos ejemplares homocigotos mueren por letalidad, como se ha dicho en muchas ocasiones.

Son en su mayor parte ejemplares perfectamente viables, aunque en ocasiones sí que he apreciado una disminución de talla (sólo en ocasiones y puede ser debido a otros factores) o un mal desarrollo de la muda. De cualquier forma, se obtienen ejemplares homocigotos para el gen del blanco dominante, que no presentan ningún tipo de tara y que poseen un fenotipo óptimo. Siempre selecciono alguno de estos ejemplares, porque al cruzarlo con un magnífico ágata rojo mosaico, macho o hembra, obtengo excepcionales canarios ágata (melánicamente) todos ellos, el 100% de lipocromo blanco dominante, es decir, 100 % de ágatas plata. Es en cualquier caso, un camino que asegura, sino una mejora en la calidad (pues no tiene por qué) sí una mayor productividad en la obtención de canarios plata. Por último comentar que en ocasiones, he cruzado mis canarios ágata con ejemplares mutados como los satiné, topacio y eumo, siempre con la finalidad de conseguir mejorar las dimensiones del diseño de mis ágatas clásicos. Es decir, para estrechar diseño.

Sobre mi experiencia puedo decir que los mejores resultados en cuanto a la calidad del diseño obtenido lo conseguí con canarios satiné y eumo, teniendo los descendientes de satinés una mayor presencia de feomelanina en su librea y una mayor dilución del diseño. Los ágatas descendientes de topacios no me gustaron demasiado, quizás por la estructura de pluma que presentaban. De todas formas, cada criador puede tener su propia experiencia y elegir el camino que considere más adecuado para conseguir óptimos ágata clásicos. A mí me gusta experimentar y no renuncio a emprender ningún camino o cruce, por extraño que parezca, con tal de acercarme al objetivo que me plantee. No obstante, considero que conseguir canarios ágatas de máxima calidad y homocigotos genéticamente es la mejor garantía para que nuestra línea de ágatas se mantenga uniforme en varias generaciones.

Hembra ágata plata. En la foto superior se puede apreciar la gran carga melánica que tiene esta hembra ágata plata, muy evidente sobre todo en la zona lateral de la cabeza o mejillas, en forma de pequeños y finos trazos melánicos, que gracias a su nitidez se muestran bien visibles. Es ésta una característica muy apreciada actualmente por los criadores de esta variedad.
Hembra ágata plata. En la foto superior se puede apreciar la gran carga melánica que tiene esta hembra ágata plata, muy evidente sobre todo en la zona lateral de la cabeza o mejillas, en forma de pequeños y finos trazos melánicos, que gracias a su nitidez se muestran bien visibles. Es ésta una característica muy apreciada actualmente por los criadores de esta variedad. · Foto: Javier Mas.
Detalle de cabezas bien marcadas, con un diseño nítido, arrancando prácticamente de la base del pico. Quizás las marcaciones son demasiado duras para el ágata, pero sin duda son buenos ejemplares de trabajo.
Detalle de cabezas bien marcadas, con un diseño nítido, arrancando prácticamente de la base del pico. Quizás las marcaciones son demasiado duras para el ágata, pero sin duda son buenos ejemplares de trabajo. · Fotos: Manuel Cárdenas.
Detalle de cabezas bien marcadas, con un diseño nítido, arrancando prácticamente de la base del pico. Quizás las marcaciones son demasiado duras para el ágata, pero sin duda son buenos ejemplares de trabajo.
Detalle de cabezas bien marcadas, con un diseño nítido, arrancando prácticamente de la base del pico. Quizás las marcaciones son demasiado duras para el ágata, pero sin duda son buenos ejemplares de trabajo. · Fotos: Manuel Cárdenas.
Macho ágata plata. Aunque es un ejemplar con una gran carga melánica, su diseño en cabeza nace unos milímetros por detrás del pico. Muestra unos bigotes muy bien marcados y acorde al estándar. Oro Nacional COM España 2014.
Macho ágata plata. Aunque es un ejemplar con una gran carga melánica, su diseño en cabeza nace unos milímetros por detrás del pico. Muestra unos bigotes muy bien marcados y acorde al estándar. Oro Nacional COM España 2014. · Foto: Javier Mas.
Macho ágata plata. Muestra un diseño dorsal bien distribuido de forma más o menos homogénea. Aunque sería mejor con un diseño algo más fino y mejor contrastado.
Macho ágata plata. Muestra un diseño dorsal bien distribuido de forma más o menos homogénea. Aunque sería mejor con un diseño algo más fino y mejor contrastado. · Foto: Javier Mas.
Ágata amarillo intenso. En él se aprecian de forma evidente algunas de las características mencionadas en el artículo y que evidencian un cierto dimormisfo entre los canarios ágatas según sean intensos, nevados o mosaicos. En este caso, apreciamos que la melanización en cabeza comienza varios milímetros por detrás del pico, aparece una zona donde se aprecia bien el lipocromo en torno al ojo, la ceja, y unos bigotes bien marcados de forma longitudinal en la base lateral del pico. El diseño dorsal también es mucho más fino que el que normalmente muestran los ejemplares mosaicos y los plata. Plata Equipos Nacional FOCDE 2013, con 90 puntos. Criador: Antonio Bravo Blanco.
Ágata amarillo intenso. En él se aprecian de forma evidente algunas de las características mencionadas en el artículo y que evidencian un cierto dimormisfo entre los canarios ágatas según sean intensos, nevados o mosaicos. En este caso, apreciamos que la melanización en cabeza comienza varios milímetros por detrás del pico, aparece una zona donde se aprecia bien el lipocromo en torno al ojo, la ceja, y unos bigotes bien marcados de forma longitudinal en la base lateral del pico. El diseño dorsal también es mucho más fino que el que normalmente muestran los ejemplares mosaicos y los plata. Plata Equipos Nacional FOCDE 2013, con 90 puntos. Criador: Antonio Bravo Blanco. · Foto: Javier Mas.
Macho ágata plata. Detalle de cabeza donde el diseño arranca unos milímetros detrás del pico. Bigotes muy marcados. Diseño fino y entrecortado. Partes córneas claras. Oro Nacional COM España 2014.
Macho ágata plata. Detalle de cabeza donde el diseño arranca unos milímetros detrás del pico. Bigotes muy marcados. Diseño fino y entrecortado. Partes córneas claras. Oro Nacional COM España 2014. · Foto: Javier Mas.
Vista lateral de macho ágata plata. Se aprecia diseño en cabeza acorde al estándar, zona más desmelanizada en torno al ojo o ceja y bigotes bien marcados.
Vista lateral de macho ágata plata. Se aprecia diseño en cabeza acorde al estándar, zona más desmelanizada en torno al ojo o ceja y bigotes bien marcados. · Foto: Javier Mas.
Publicado en Ornitología Práctica, número 74, páginas 30–37.
Texto y aviario: Manuel Cárdenas Teno, juez OMJ/COM Color. Fotos: Javier Mas; detalles de cabezas de la página32: Manuel Cárdenas. Criador del amarillo intenso: Antonio Bravo Blanco.

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