
Descripción de la mutación y forma de transmisión hereditaria
El primer diamante mandarín gris dorso claro de mejillas negras fue presentado a concurso por Van Dijck, que se había inspirado, parece ser, en un artículo que había tenido ocasión de leer en una revista llamada “Zebrapad”, publicación del club especializado Holandés NZC. Lo que más llamaba la atención de este diseño era que nadie había visto antes un pájaro semejante, digamos que no existía aún oficialmente. Personalmente, desde que vi por primera vez en Italia varios ejemplares macho, la he considerado como la más bonita que nunca he visto. Por supuesto, los adquirí e incorporé a mi aviario, siendo los primeros ejemplares de la cepa actual de Diamante Mandarín Gris Dorso Claro Mejillas Negras de que dispongo. Los Mejillas Negra son todavía relativamente recientes como mutación. Cierta comerciante de aves alemana llamada Weiler descubrió, en 1984, entre un lote de diamantes mandarines expuesto a la venta en un comercio que explotaba con su marido, un ejemplar con las mejillas y los flancos negros. Su marido, ella misma y un criador alemán decidieron reproducirlo; pero la búsqueda de la cantidad en vez de la calidad, perjudicó esta cepa inicial.
Pronto se dieron cuenta de que se tratada de una mutación autosómica recesiva. Tres criadores holandeses de alto nivel consiguieron importar algunas parejas de mejillas negras, en 1986. Se trataba de Ton de Bruin, Dich Offerman y Jan Wigmore y necesitaron algunos años para llevar esta soberbia mutación hasta la forma deseada. Finalmente consiguieron alcanzarla antes de lo previsto y se lanzaron a concursar con sus Mejillas Negras. La mutación Mejillas Negras puede, en principio, ser implementada en todos los colores, pero los más bellos resultados se dan en pájaros gris, dorso claro (como ya se ha referido anteriormente) y masqué. La mutación Mejillas Negras se caracteriza, como la mutación Cara Negra, por un aumento generalizado de la eumelanina; pero también por un detrimento también generalizado de la faeomelanina a favor de la eumelanina, cosa que no ocurre con la mutación Cara Negra, donde se respetan mejillas y flancos feomelánicos.
Por tanto, se sustituye totalmente la feomelanina de mejillas y flancos por eumelanina negra, de modo que en la hembra se aprecia la mejilla de color negro, fundiéndose la lágrima en la misma de modo que no hay separación aparente, en ambos diseños. Lo que ocurre con la mejilla en la hembra no ocurre con el diseño de los flancos de la misma que carece de ellos, cosa bastante curiosa, por cierto. Es una de las pocas mutaciones del diamante Mandarín en que la hembra presenta en la mejilla un diseño parecido al del macho, salvando obviamente las distancias. Por otro lado, la feomelanina queda casi ausente de la librea, dando por ello un aspecto más gris oscuro al plumaje de cabeza y manto. Cuanto menos sean los restos de feomelanina, mejor es el ejemplar. La mutación Mejillas Negras se transmite a las sucesivas generaciones de manera autosómica recesiva, como ya se ha expresado anteriormente.
Es verdaderamente muy difícil conseguir las mejillas totalmente rellenas y negras, sobre todo en las hembras; así como obtener en los machos los flancos totalmente negros, ya que es relativamente frecuente el que aparezcan ciertas plumas pigmentadas de marrón, que desmerecen bastante a los ejemplares. Estos dos puntos anteriores son los que hay que salvar para obtener buenos ejemplares de concurso y, la verdad, como veremos, no es muy fácil de alcanzar.
Cría y apareamientos. Forma de mejorar el fenotipo
En los pocos manuales y libros que he leído sobre la cría del diamante mandarín y en particular de la mutación Mejillas Negras, ya que muchos desgraciadamente no hay, indican que el mejor apareamiento es con portadores, y la verdad es que he estado bastante tiempo empleando portadores en las parejas que preparaba y en mi caso los resultados eran bastante malos, sobre todo a la hora del diseño y el color de mejillas y flancos. No sé por qué siempre leía eso, pero la verdad es que no conseguía sacar ni un solo ejemplar que pudiese presentarse a un concurso con un mínimo de garantías, ya que o no tenían las mejillas suficientemente perfiladas y rellenas, sobre todo las hembras, y por supuesto todos los flancos de los machos presentaban un color marrón que en algunos casos, parecía que la mutación poco o nada había hecho en los mismos. Decidí saltarme la recomendación, y empecé a criar en pureza y las cosas cambiaron radicalmente a mejor.
Ya conseguía algunas hembras con las mejillas rellenas y bien perfiladas, y aunque los machos no llegaban a tener el flanco negro totalmente, la mejoría era manifiesta, ya que antes obtenía algún ejemplar con los flancos prácticamente del color de un ancestral y las mejillas negras. Por el contrario, la talla de los ejemplares criados había descendido considerablemente; pero al principio pensé que era por problemas en la alimentación en los primeros días de los pollos. Con el paso de los años me di cuenta que los apareamientos en pureza reducían mucho la talla de los ejemplares y que innegociablemente había que introducir en algún momento ejemplares no mutados para hacer portadores, para aumentar un poco la misma. Con el paso de las temporadas de cría ya tuve más criterios para realizar las parejas y lo que me ha dado mejor resultado es el apareamiento entre ejemplares machos de óptima calidad, es decir sin ninguna pluma marrón en flancos y con las mejillas totalmente perfiladas, rellenas y negras; con hembras que presentan algo de diseño en el pecho y sobre todo flancos negros, no como un macho obviamente, pero que presenten una sombra negra en los flancos.
Esto se aprecia en las fotografías que acompañan al artículo. Estas hembras no sirven de ningún modo para concursar; pero son la única garantía, por ahora y desde mi experiencia, para conseguir buen número de machos óptimos para concursar. Con este tipo de apareamiento, apenas existe la sorpresa, ya que la mayoría, por no decir todos los ejemplares machos obtenidos, son de color y diseño apto para concursar, y recalco que sólo me refiero a los machos, ya que las hembras suelen presentar restos de diseño en el pecho y la sombra de los flancos a que me refería anteriormente. El problema, siempre lo hay, es la reducción de talla de los ejemplares al emplear varios años seguidos estos cruces, además de que las hembras no son conformes al estándar y obviamente no se pueden enviar a los concursos, como ya he referido anteriormente.
Como siempre, hay que emplear este apareamiento y cuidar mucho a los ejemplares para que nos den el máximo de años posible descendencia y mientras tanto hay que empezar a preparar los ejemplares portadores y los que no son típicos, es decir con flancos con plumas marrones, e ir acoplándolos con ejemplares obtenidos del cruce anterior, hasta conseguir alguna pareja con las características indicadas anteriormente, para seguir el ciclo y poder presentar pájaros con garantías de premio en los concursos. Como en todas las mutaciones se necesitan pájaros de trabajo, que ocupan sitio en el criadero y que no pueden ser utilizados con fines competitivos, a no ser que puedas tener acceso a los mejores pájaros de un criadero amigo y te los ceda. Pero esto es algo que en España en la actualidad es prácticamente imposible, ya que apenas hay excedentes de pájaros con las características reseñadas o al menos yo no los veo en las zonas de venta de concursos o en los anuncios de algunos criadores. Con este tipo de acoplamiento solamente obtenemos machos de concurso.
Obtener una hembra válida para concursar es muy difícil, ya que la mayoría de ellas muestran restos de melaninas en el pecho y flancos, por lo que serán penalizadas. Eso sí, las mejillas las suelen tener muy bien perfiladas y rellenas. Para obtener buenas hembras de concurso, con respecto al diseño y al color, solamente hay que fijarse en las mejillas, ya que otro tipo de diseño en el ejemplar es indeseable. En este sentido, hay que emparejar machos con las mejillas sin defecto alguno, aunque presenten algunas plumas marrones en los flancos, con hembras totalmente típicas de concurso, sin marcas en pecho y flancos, pero que pueden tener algún defecto en las mejillas, pero no muy acusado, en cuanto a perfilado y extensión de las misma, ya que es un defecto muy típico de las hembras el que éstas no terminen de rellenarse y se queden escasas en extensión. Así, la mayoría de las hembras obtenidas presentarán características próximas al estándar y podrán obtener buenas puntuaciones en los concursos. Otros tipos de apareamientos pueden dar resultados idénticos o mejores.
Es cuestión de probar y seguir una línea de trabajo hasta conseguir ejemplares óptimos, que en esto de la ornitología no está casi nada escrito y no hay que dejar de probar cualquier opción lógica que se nos ocurra. Eso sí, intentar la reproducción con ejemplares muy distantes a lo exigido en estándar, sobre todo si éstos llevan melaninas más diluidas que lo que se les exige, no suele dar buenos resultados, pero he dicho suele, no que no los vaya a dar en ninguno de los casos.
Interacción con otras mutaciones
La mutación Mejillas Negras no es muy dada a integrarse en muchas combinaciones de mutaciones, ya que sobre algunas no cambia apenas el resultado de la primera mutación a la que se une. En este sentido, la combinación con las mutaciones Dorso Claro y Masqué son las más llamativas. Su combinación con la mutación Dorso Claro da ejemplares muy luminosos, donde el contraste del color negro de las mejillas y flancos con el gris claro del dorso y las alas y el gris algo más oscuro de la cabeza, nuca y cuello es simplemente espectacular. Como ya he dicho, una de las libreas, para mi gusto, más llamativas que se pueden observar en un diamante mandarín, sobre todo si es macho. Los diseños negros resaltan mucho respecto al color de fondo gris y los perfiles de mejillas y flancos adquieren mayor nitidez, el diseño del pecho resalta de un vientre carente por completo de feomelanina, lo que le da un mayor contaste a las zonas negras. Por el contrario, los defectos de diseño se hacen más patentes y hay que ser mucho más cuidadoso con los mismos. Es mucho más difícil conseguir un buen ejemplar, pero el resultado merece la pena.
Conseguir en estos ejemplares el contraste de color entre la cabeza, el cuello y la nuca y el dorso es realmente difícil, aunque algunos ejemplares sí la presentan, por lo que no se puede concluir que la suma de las dos mutaciones haga que el contraste no se pueda dar. Si la combinamos con la mutación Masqué, el reto está al filo de lo imposible, y no el conseguir un ejemplar con ambas mutaciones, sino el que sea acorde al estándar y merezca la pena para concursar. Si hablamos de machos, es muy difícil conseguir que el diseño de las mejillas sea totalmente negro, ya que la cantidad de feomelanina que queda en los flancos y las mejillas, por el efecto de la mutación masqué, es muy pequeña y esa pequeña cantidad es la que se ha de convertir en eumelanina por el efecto de la mutación mejillas negras y la verdad es que cuantitativamente es escasa. Esto hace que el conseguir un color gris oscuro en estas zonas sea ya un gran progreso, pero dista mucho de lo conseguido con los ejemplares dorso claro. Aquí es muy necesario aparear con ejemplares masqué con exceso de feomelanina y, si van cargados de eumelanina, tanto mejor.
Son pájaros poco típicos para concursar, que no cumplen el estándar de los masqué; pero que son muy apropiados para conseguir el color de flancos y mejillas lo más negro posible. Por otro lado, como apenas hay pájaros con ambas mutaciones, hay que partir de pájaros con la mutación masqué solamente, lo que hace que se entre también en el circulo vicioso de los portadores y se tarde más tiempo en conseguir un ejemplar medianamente aceptable, donde los flancos no tengan ese indeseable color marrón y las mejillas estén bien perfiladas y rellenas, aunque sean de color gris oscuro y no negro. Ver en un aviario una cepa de diamantes mandarines bien formada de ambas mutaciones hoy en España es imposible, si bien en internet he podido ver aviarios belgas y holandeses donde han logrado unos resultados verdaderamente buenos. Actualmente estoy trabajando en una cepa con estas mutaciones a partir de la que ya dispongo en combinación con la Dorso Claro. Pero los resultados obtenidos hasta ahora han resultado bastante pobres, ya que he conseguido alguna hembra, pero de escaso valor para concursar.
La combinación con la mutación Cara Negra es relativamente fácil, por el carácter hereditario dominante de la mutación Cara Negra, y los resultados son bastante interesantes, sobre todo para quien le gusten los pájaros eumelánicos y, por ende, oscuros. El fenotipo de la interacción de las mutaciones Cara Negra y Mejillas Negras hace que la lágrima y el bigote queden dentro de un diseño negro que engloba la cara y la mejilla de los ejemplares machos. El diseño del flanco pasa a negro y se confunde con la oscuridad general del vientre. El resultado es un ejemplar muy oscuro, con apenas una reducida zona al lado de la cloaca blanquecina, y con un manto gris muy oscuro, consecuencia del efecto sobre estas zonas del plumaje de las dos mutaciones potenciadoras de eumelanina, en detrimento casi por completo de la feomelanina, que es mutada a eumelanina. Para los amantes de los pájaros oscuros, es un fenotipo muy atractivo. Los colores suelen ser muy vivos y brillantes y realmente llamativos.
Con la mutación Pecho Negro se puede pensar que daría ejemplares también atractivos, ya que en nuestra mente tenemos las mejillas desbordadas del pecho negro de color negro azabache en vez de marrón anaranjado, y los flancos con los puntos en forma oval negros en vez de naranjas, la zona desde la mandíbula inferior hasta la franja del pecho negro, en contraste con el blanco del vientre. La verdad es que suena bastante bien. Sin embargo, los pocos ejemplares que he visto, alguno nacido en mi aviario, no han cumplido las expectativas. Eran ejemplares en los que apenas se les rellenaban de negro las mejillas a la extensión de un ejemplar normal, apenas tenían negro en el pecho y casi no tenían flancos. Esto puede ser debido a que ambas mutaciones son antagónicas, ya que la mutación Pecho Negro hace que la feomelanina desborde de sus localizaciones normales y la mutación Mejillas Negras reduce la feomelanina de algunas zonas (vientre) y en otras la cambia por eumelanina (mejillas, flancos cabeza y dorso), con lo que en este sentido pueden entrar en contradicción y dar ejemplares de fenotipo anómalo.
Sin embargo, el efecto descrito no se da siempre, ya que he visto fotografías de ejemplares en los que se expresa el fenotipo idealizado en el planteamiento inicial de esta combinación de mutaciones. Esto quiere decir que, aunque yo lo he intentado y he conseguido solamente ejemplares atípicos, no siempre ocurre, con lo que si se intenta en otra ocasión, ya se pueden obtener ejemplares sujetos a estándar de gran belleza; pero siempre teniendo en cuenta que el proyecto puede o no salir bien. Si pensamos que se junte con la mutación Pecho Naranja, es probable que los ejemplares fuesen aún más atípicos ya que aquí se incluiría en el mismo ejemplar dos mutaciones que son totalmente antagónicas, una de naturaleza feomelánica (Pecho Naranja) y otra eumelánica (Mejillas Negras), aunque jamás he visto, ni siquiera en fotografías, un ejemplar afectado por ambas mutaciones. De todos modos, esta combinación creo que no aportaría un fenotipo distinto al que conocemos de cada una de las mutaciones por separado, con el consiguiente peligro de que toda la prole se presente atípica y no sea aprovechable ni para concursar, ni para criar.
De igual modo, los ejemplares de la serie bruno no son muy agraciados por la interacción con esta mutación, ya que el cambio de la eumelanina negra a marrón hace que los ejemplares pierdan gran parte de su brillo y de su contraste de color por zonas, ya que los distintos matices de marrón son menos contrastados que los diversos matices de grises y negros. No obstante, he visto algunas fotografías con ejemplares muy llamativos.
Conclusiones
En definitiva, una mutación, a mi gusto preciosa, pero muy difícil obtener ejemplares dignos para concursar con garantías. Además, el problema de la talla hace que se tengan que introducir portadores de vez en cuando, con lo que todo el trabajo realizado hasta el momento salta por los aires y hay que volver casi a empezar. Para obtener ejemplares con garantías, hay que poner a reproducir muchas parejas, obteniéndose muchos ejemplares que no son aptos para concursar, con la carga subsiguiente que implica en el aviario. Otra cosa a tener en cuenta es que algunos diamantes mandarines cambian la pluma varias veces al año y las mejillas negras son más proclives que las marrones anaranjadas a que se noten estos cambios parciales de pluma. En mi experiencia, cada vez que van a un concurso y se les cambian las condiciones de temperatura, sufren un cambio de plumas, sobre todo en la cabeza y las mejillas, notándose cada uno de los cañones grises en la mejilla negra aterciopelada.
Igual le pasa en la cabeza, que al ser más oscura cualquier cañón sobresale del color general de fondo, afeando bastante a los ejemplares que van a ser enjuiciados, por lo que hay que tenerlo en cuenta, sobre todo a la hora de preinscribir los ejemplares que deseamos que compitan en un concurso. Sin embargo, el esfuerzo merece la pena, ya que es muy gratificante para el criador conseguir ejemplares que se ajusten al estándar en esta mutación, ya que tampoco hay muchos ejemplares concursando en la actualidad. Si ya es difícil obtener ejemplares aptos para concursar que sólo llevan la mutación Mejillas Negras, conseguirlo con ejemplares con combinaciones de mutaciones en los que una de ellas es la Mejillas Negras es realmente muy complicado. Esto hace que apenas obtengan una puntuación digna en los concursos, con lo que los criadores no suelen presentarlos y por tanto son reacios a criarlos, ya que son parejas que ocupan sitio en sus aviarios y casi no aportan ejemplares con capacidad de ganar premios en los concursos, lo que desanima bastante.
Presentar un equipo con estas combinaciones de mutaciones descritas anteriormente es muy meritorio, sobre todo si tiene opción a premio, ya que si es muy difícil conseguir un ejemplar, imaginar cuatro es una quimera. Ánimo e intentadlo, que algunas veces con estas cosas se puede dar la campanada de ganar un Concurso Nacional o incluso, por qué no, Mundial, además con gran mérito.
Bibliografía
Estandar FOE del Diamante Mandarín.COJ-FOE. Diamante Mandarino (Coordinamento Tecnico del Club dell´EsoticoItalia) Club dell´Esotico. 1992. Diamante Mandarín, Isabela de Japón y Padda, técnicas de cría y concurso. Aloïs Van Mingueroet. Croma press S.A. 2010.







Texto y aviario: José Manuel Rodríguez Benavente. Fotos: Javier Mas.



