Alimentación

El llantén · Plantago lanceolata y Plantago major

Raffaele Esposito

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Espiga de llantén.
Espiga de llantén.

Los Plantagos son plantas herbáceas pertenecientes a la familia de las Plantaginaceae, que incluye cerca de 270 especies entre anuales, bienales y perennes. Hay especies esporádicas e inconstantes, como el Plantago bolosteum, o muy especializadas, como el Plantago crasifoila, o bien otras presentes sólo en puntos concretos como el Plantago cupani (exclusivo de Sicilia). Otras especies, por el contrario, son muy comunes, como el Plantago lanceolato (llantén menor) o el Plantago major (llantén mayor).

Etimología y usos

El nombre de la familia y del género parece que viene dado por la forma de las hojas de algunas especies, parecidas a la planta de un pie. Otros, por su parte, piensan que procede del latín “planta” y “agere”: planta que hace crecer otras hierbas. Los Plantagos son las hierbas espontáneas más beneficiosas. Su utilización era muy conocida incluso en la antigüedad. Plinio los consideraba una especie de panacea y según él eran capaces de curar más de 24 enfermedades. También Dioscórides y Galeno atribuyeron a estas plantas propiedades diuréticas, hemostáticas, antihemínticas y antimaláricas. Las diferentes especies de Plantagos se confundían a menudo entre ellas y eran usadas indiferenciadamente. En la Edad Media se creía que llevando en el cuello una raíz de llantén, preservaba de muchas enfermedades entre ellas, la malaria. Tres raíces eran remedio contra las fiebre terciarias y cuatro, contra las fiebre cuaternarias. Las raíces, picadas en el mortero o ralladas, se introducían en las orejas para curar los dolores de dientes. Los anglosajones lo usaban como remedio universal en caso de fiebre, dolores de riñón, picaduras venenosas, hemorroides, úlceras, heridas y muchos otros males.

Según la tradición popular, las infusiones de llantén eran excelentes en caso de hemorragias nasales, sangre en la orina, vómitos, trastornos hepáticos, control de la diarrea, como estimulante de la diuresis y suavizar el dolor de garganta. En fitoterapia moderna, los Plantagos se utilizan en problemas de alergias e inflamaciones y también en caso de disentería, enteritis diarreica o nefritis crónica y son insuperables para purificar la sangre, los pulmones y el estómago. Pero se utilizan en primer lugar contra todas las enfermedades de los órganos respiratorios, sobre todo con los catarros agudos, la tos, el asma y hasta contra la tuberculosis pulmonar. El líquido que se obtiene con la maceración de las semillas y el jugo de la planta tierna pueden diluirse con camomila y aplicarse contra úlceras, dolores de cabeza e inflamaciones de ojos y oídos. El jugo de las hojas tiernas se utiliza como colirio para los ojos cansados y las mismas hojas, trituradas, son útiles frente a cortes, hinchazones, picaduras de avispa y de insectos.

Una fricción enérgica con hojas tiernas es suficiente para neutralizar el veneno inyectado en la dermis, contribuyendo a disminuir el dolor y a facilitar la curación de las lesiones. Además, los Plantagos son conocidos como cicatrizantes de las heridas.

Uso ornitológico

Quien tenga la suerte de vivir en zonas donde haya campos sin cultivar, encontrará sin duda muchas hierbas espontáneas y entre ellas Plantagos. Ya se trate de Plantago lanceolata o de Plantago major, por citar los más comunes, sus espigas, con sus nitritivas semillas, gustan a multitud de especies de pájaros de cría común, como fringílidos, estríldidos o ploceidos. Estas espigas se encuentran muy fácilmente, allí donde crecen, desde junio a octubre y pueden suministrarse a voluntad, sin problemas. Recolectadas en grandes cantidades cuando asumen una tonalidad brunáces, pueden guardarse en una bolsa de papel y conservarse en un lugar seco y bien aireado, con el fin de tener siempre a disposición para su utilización tanto en el periodo reproductivo como durante la muda. Las semillas de llantén, además de ser muy nutritivas, actúan también como reguladores intestinales y descongestivos en las inflamaciones intestinales y bronquiales. Del llantén se puede utilizar también las hojas tiernas, de diferentes modos: pueden utilizarse en mínima parte, sin exagerar como cualquier otra verdura o finamente trituradas y mezcladas (10%) con pasta seca.

O bien se puede obtener una excelente infusión de alrededor de 5 g de hojas tiernas en 100 ml de agua hirviendo: dejamos reposar durante 5 o 10 minutos, filtramos con un colador y suministramos a temperatura ambiente. Esta infusión es un excelente antiinflamatorio y emoliente intestinal, útil también en caso de diarrea o problemas de hígado. Además puede utilizarse en las inflamaciones de los ojos. Para concluir, suministrando a nuestros pájaros las espigas de llantén, ricas en numerosos principios nutrientes (vitaminas, sales minerales y aminoácidos) aseguraremos a su organismo un aporte óptimo de preciosos componentes nutricionales, favoreciendo su salud y bienestar psicofísico y su robustez.

Un jilguero se alimenta de las semillas de una espiga de llantén.
Un jilguero se alimenta de las semillas de una espiga de llantén.
Publicado en Ornitología Práctica, número 77, páginas 54–55.
Texto: Raffaele Esposito. Fotografías sin crédito impreso.

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