El método más utilizado para la administración de tratamientos en pequeñas aves es la vía oral, ya sea a través del agua de bebida o en alimentos como la pasta de cría. Es un sistema sencillo para el criador y muy seguro para el pájaro. Otros métodos como la administración de fármacos mediante inyección aunque a priori son más exactos, también conllevan mucho más riesgo para la integridad del ejemplar. Estos métodos se deben reservar para los tratamientos de aves hospitalizadas y siempre realizados por veterinarios cualificados, debido al estrés que provocan y el riesgo de lesión si no se realizan correctamente.
Dentro de la vía oral solemos decantarnos por la administración de los fármacos en el agua de bebida porque es muy sencillo prepararlo, es fácil tratar a un volumen grande de ejemplares y la disolución de los medicamentos en el agua es muy homogénea. Pero no siempre podremos usarla porque algunos productos no se disuelven bien en el agua (minerales), no hacen mezcla homogénea (base oleosa) o simplemente porque el propio tratamiento requiere su administración en la comida. En este último supuesto encontramos un ejemplo que a todos los criadores les resultará familiar, la administración de tratamientos a los pollos en el nido durante sus primeras semanas de vida. Aquí no está indicado el tratamiento en el agua de bebida porque la mayor parte del principio activo será absorbido por los reproductores llegando poca dosis a los pollos. Si por el contrario el producto es mezclado en la pasta es más fácil asegurar que llegue una dosis efectiva suficiente al pollo a través del embuchado. Si bien es cierto que algunos criadores solventan el problema disolviendo el tratamiento en agua que más tarde se incorporará en el rusk o en el cous cous para mezclarlo con la pasta de cría, este sistema no puede aplicarse en todos los aviarios ya que requiere de una renovación de la mezcla cada 2 o 3 horas para evitar su fermentación y la pérdida de eficacia farmacológica. Y esto no siempre es posible.
Así en el tratamiento de los pollos durante sus primeras semanas de vida, si no disponemos de suficiente tiempo para renovar la mezcla varias veces al día, deberemos hacer la mezcla del producto sobre la pasta seca o semiseca para asegurar un tratamiento homogéneo y sostenido en el tiempo. Y en este momento es cuando comenzamos a encontrarnos los problemas con las matemáticas….
Si revisamos los listados de productos farmacológicos registrados en nuestro país, hay muy pocas formulaciones comerciales en el mercado diseñadas para pájaros. En muchas ocasiones nos vemos obligados a buscar ciertos principios activos en farmacias o en comerciales de productos para grandes animales, y por supuesto, los ajustes de las dosis llegan a ser desesperantes. Productos diseñados para su administración en animales de 50, 100 o 500 kg tienen concentraciones comerciales que nada tienen que ver con las necesidades de nuestros pequeños pájaros que en muchos casos no alcanzan siquiera los 40 gr de peso.
Llegamos a encontrarnos que en algunos productos al calcular la dosis de principio activo para nuestros pájaros es solamente de unos pocos miligramos por cada kg de pasta de cría, lo cual es prácticamente imposible de mezclar de forma homogénea. Si fuésemos a administrar el tratamiento en el agua, aunque fuese poca cantidad, al disolverse no habría problema porque todo el agua quedaría tratada por igual. Pero en pasta es diferente. Si intentamos mezclar una cantidad muy pequeña en la pasta, al añadir el polvo este quedaría adherido a las primeras partículas de pasta sobre las que tiene contacto, y luego por mucho que mezclemos todo no llega a distribuirse el medicamento de forma homogénea. Aun haciendo la mezcla con una pequeña cantidad de pasta y luego añadiendo esta al resto del kg de producto, seguiríamos sin conseguir una mezcla completa.
Veremos un ejemplo práctico que siempre es más ilustrativo. Vamos a suponer que debemos tratar nuestros pollos con Fluconazol a una dosis de 100 mg de principio activo por kg de pasta. Esto supondría que el Fluconazol iría incorporado a una dosis de 0,01%, lo cual es prácticamente imposible de mezclar. En cualquier formulación nutricional los ingredientes que se incorporan en pequeñas dosis nunca deberían ir en proporciones inferiores a 1-2% de la mezcla final si queremos obtener mezclas homogéneas, lo cual supone 10 a 20 gr/kg de pasta. En cantidades muy pequeñas además de no poder hacer una mezcla homogénea, no podemos estar seguros de que el tratamiento llegue en la dosis esperada cuando los pollos son embuchados ya que reciben poca cantidad de alimento y puede ser que les llegue mucho, poco o nada del tratamiento.
Y entonces como podemos realizar correctamente los tratamientos con productos cuya dosis es tan pequeña? ... con el uso de excipientes.
El excipiente sería una sustancia inerte que vehicula el tratamiento que queremos administrar, confiriéndole mayor volumen sin modificar sus propiedades químicas o su actividad. Sería una especie de premezcla que nos permite trabajar con dosis más altas en la mezcla final pero la misma cantidad de principio farmacológico. Es muy importante que su única labor sea la de aumentar el volumen con el que trabajaremos, sin modificar las propiedades farmacológicas del medicamento o las propiedades nutricionales de la pasta de cría.





Existen muchos excipientes técnicos que se emplean en la industria alimentaria y farmacológica para realizar las mezclas comerciales, pero normalmente no están disponibles para los criadores. A nivel práctico, para que cualquier aviario pueda realizar sus propias “premezclas” en los tratamientos de la pasta de cría, nosotros recomendamos para tal efecto el uso de los probióticos. Son productos que la mayoría de los aviarios utilizan, su composición no modifica la actividad de los medicamentos y se pueden añadir a la pasta de cría sin riesgo de sobredosificación o de cambiar sus propiedades nutricionales, lo que los convierte en unos excelentes excipientes “caseros”.
En el ejemplo que habíamos visto anteriormente, podemos mezclar los 100 mg de Fluconazol con el probiótico, y una vez preparada la premezcla añadirla a la pasta de cría. Partíamos de una incorporación del Fluconazol en la pasta a una dosis de 0,01%, pero si antes lo mezclamos con 10 gr de probiótico, obtendremos una premezcla que se incorporaría a una dosis del 1,01%.... y eso es 100 veces el volumen inicial que teníamos que mezclar. De esta forma obtenemos una mezcla más homogénea sobre la pasta y aseguramos un tratamiento más eficaz en los pollos.
Visto esto, cuando se deba preparar mezclas de productos para incorporar en las pastas de cría deberíamos asegurarnos siempre que el volumen a mezclar se incorpora al menos al 1 o 2% (10 a 20gr/kg pasta), y si no llegamos a ese porcentaje, una buena solución sería trabajar con los excipientes como acabamos de ver para asegurar el éxito del tratamiento.



Texto: Roberto C. Fernández. Créditos fotográficos conservados en el artículo.




