Al amigo Miguel Mas
Con tristeza al inicio del pasado mes de julio, recibí la noticia, a través de su hijo Javier, del fallecimiento de Miguel. No podía dejar de escribirte unas líneas, como un pequeño homenaje -aunque sé que no querías recordatorios ni necrológicas-, a tu persona y, precisamente, en Ornitología Práctica, la revista que tan eficazmente dirigiste durante muchos años y sirvió para engrandecer la ornitología española. Miguel era una persona extraordinaria por la que sentía gran aprecio -me consta que era mutuo- y lo consideraba como un amigo. Trabajador incansable, perfeccionista, amante del trabajo bien hecho y cuanto antes mejor. La primera vez que hablé contigo, Miguel, fue por teléfono al principio de la edición de tu revista, y era para ofrecerme sus páginas para colaborar. No supe decir que no, pues siempre colaboré en todas las publicaciones que consideré de interés para los aficionados. Desde aquel primer artículo no dejé de hacerlo. Dado tu problema con la voz, los contactos por correo electrónico fueron muy frecuentes. Recuerdo cuando viniste por la comarca e hicimos un tour fotográfico por importantes criaderos. Muy pronto, la revista que editabas alcanzó un nivel envidiable por otras muchas publicaciones europeas. La calidad del material, puntualidad, extraordinarias fotografías y artículos de elevado
Te vamos a echar de menos
nivel técnico y científico eran sus señas de identidad. Llenaste un importante hueco entre los aficionados y profesionales, españoles y extranjeros, a la ornitocultura. Tu anterior experiencia y trayectoria profesional en el mundo de la edición contribuyó mucho a este éxito. Pero no solamente la revista, sino también otras muchas publicaciones ornitológicas de gran calidad sobre diversos temas ornitológicos, engrandecieron tu figura como excelente editor. Con tu gran iniciativa, Miguel, has dado un fuerte impulso a la divulgación de la ornitología deportiva en nuestro país. Nos has acercado los pájaros cada día, cada minuto, has creado y reforzado la afición entre muchas personas. Has conseguido que se conozcan más y mejor a las aves, para que sean más queridas y respetadas. Has sido un luchador nato, el trabajo y tu gran actividad laboral daban vida a tu delicada salud en los últimos años. “El libro es un pájaro con más de cien alas para volar” (Ramón Gómez de la Serna). Gracias Miguel por tus consejos que seguí en una época de dificultades y de profunda crisis federativa. Gracias amigo Miguel, los aficionados te están agradecidos y orgullosos de tu bien hacer. La ornitología está de luto. Sé que has dejado tu obra en muy buenas manos, con tus hijos al frente de este gran proyecto. ¡Que Dios te tenga en su gloria, descansa en paz, amigo Miguel!!!
Rafael Cuevas Martínez
A mi maestro en la fotografía:
Cuando conocí a Miguel Mas por la aparición de la revista, me dijo que él no entendía de pájaros, pero se había metido en esta afición por las posibilidades que ofrecía las aves para hacerles buenas fotos. Su pasión siempre ha sido la fotografía, y la persecución de la perfección en cualquier trabajo. Exigente y perfeccionista, nos ha inculcado a los que hemos trabajado con él, que todo es mejorable, y a no conformarnos con lo ya aprendido. Donde este, le deseo que tenga el último y mejor modelo de cámara, y que se deleite fotografiando lo inimaginable. Un abrazo maestro.
José Antonio Abellán Baños
Mis condolencias a la familia de un gran amigo y un gran profesional
Mi amable familia Mas, de ante mano vaya por delante mi gratitud por haberme comunicado tal desenlace de padre y esposo de esa querida familia Mas. A las personas todo aquel que tenga solo un poco de vista y de mundo, desde que llegas a entablar amistad, de seguro que ya sabemos con el pie que cojea cada una de ellas, el que os dirige la palabra da la cara cuando hay que darla, y en este caso la doy por nuestro amable y querido Miguel Mas que Dios lo tenga en su merecida gloria. Qué voy a decir de mi buen amigo Miguel, pues en lo poco que lo trate, siempre vi a un señor responsable de aquello que se proponía realizar con su más o menos experiencia, pero al final si que tengo que decir de que con orgullo y profesionalidad lo conseguía, y tengo que añadir aun mas, y es que ponía tanta fe en lo que se proponía realizar, que al final vence esa autoridad de mi buen amigo Miguel. Lo que si tengo que deciros, es que desde esta mañana hoy día 6 de Julio, que su hijo Javier tuvo ese ejemplar detalle de comunicarme tal desenlace, pues de verdad os lo digo estoy un poco de capa caída. Desde estas líneas, solo deseo deciros a todo aficionado y al que no lo es, deseo dedicarle a ese gran responsable Sr. Miguel Mas, estas palabras que me salen del corazón, hacía su siempre amable familia. Cuando un amigo se nos va de esta manera, me siento como un pozo sin fondo, que nunca se puede llenar, dejando una huella que no se puede borrar, por mucho que queramos. Nuestro amigo Miguel, ha dejado éste Mundo ya, pero allá donde esté, estoy seguro que nos estará viendo y nos agradecerá este siempre merecido homenaje. Para terminar, le cantaría en su honor y memoria, estas letras las cuales me salen del corazón y dicen así: “no te vayas todavía, no te vayas todavía por favor, que hasta la guitarra mía llora y te dice adiós…”, allá en donde estés, nos encontraremos ¿quién sabe? mi buen amigo Miguel.
Manuel Díaz Gómez
Texto: Roberto C. Fernández; Manuel Díaz Gómez. Créditos fotográficos conservados en el artículo.



