El Bernois es posiblemente el canario de postura al que mejor se le podría aplicar la etiqueta de “ese gran desconocido”. Muy poco se sabe de este canario en cuanto a sus orígenes y evolución como raza. La información disponible a través de antiguos textos y otros escritos es escasa. Incluso en la actualidad, son pocos los artículos sobre el Bernois publicados en las revistas especializadas, tanto españolas como de otros países. Fuera de su país de origen, Suiza, y la vecina Alemania, goza de poca popularidad, siendo escasos los aficionados que se dedican a su cría y, en consecuencia, son pocos los ejemplares que se pueden ver en las estanterías de los concursos. Además, esta exigua presencia del Bernois tanto en criaderos como en concursos llega a tener un efecto colateral a la hora de su enjuiciamiento, que en ocasiones puede arrojar resultados “ambiguos”. La razón: el Bernois es una raza de canarios al que parece faltarle algo de definición. No es una raza inconfundible, como lo pueden ser otras razas. No siempre salta a la vista que se esté contemplando un canario Bernois. Ante este escenario, los jueces deben hacer un esfuerzo máximo para conocer mejor la raza. Es verdad que con la escasez de ejemplares de la raza, poca presencia en los concursos y cuestionable definición racial, parece que poco se puede ir adelantando. Al juez sólo le queda estudiar e interpretar correctamente el estándar y, sobre todo, hacer cuanto le sea posible por visitar concursos internacionales y mundiales donde se puedan ver los mejores ejemplares de Bernois, contemplarlos, estudiarlos y tomar buena nota, práctica, por otra parte, aplicable a todas las razas. Sin lugar a dudas, esta muy aconsejable práctica constituiría un programa de actualización para todos y para los jueces en particular, pues en esto de la canaricultura, hay que pensar que el aprendizaje debe prolongarse durante toda la vida.
Pero en definitiva, la triste y desafortunada realidad es que el Bernois no es un canario ante el que los jueces, generalmente, se encuentren cómodos a la hora de tenerlo que enjuiciar.
Historia
En cuanto a los orígenes e historia del Bernois, a pesar de la escasez de referencias en este apartado, se da por hecho que este canario se empieza a constituir como raza hacia finales del siglo XIX y principios del XX. Esto ocurre en Suiza, concretamente en el cantón de Berna, de donde este canario adquiere su nombre de Bernois (o Berner, como es conocido en Suiza y Alemania). Al mismo tiempo, se cita al criador Sr Wyss, de la ciudad de Steffisburg, en Berna, como el primer criador de esta raza, hacia el año 1880. Sin embargo, no fue hasta 1908 (1910 según otras fuentes) cuando el canario Bernois fue presentado por primera vez en un concurso nacional celebrado, muy oportunamente, en Berna, y en el que se dice fue elaborado el primer estándar de la raza. Para su reconocimiento internacional tuvo que pasar un periodo de más de 70 años, teniendo lugar este hecho en 1961 y participando por primera vez en el Campeonato Mundial de 1962, celebrado en Bruselas. De todas maneras, no fue hasta principios de los años 70 cuando algunos criadores alemanes empezaron a interesarse por esta nueva raza y, a día de hoy, fuera de Suiza, Alemania es el país donde el Bernois goza de más, aunque en cualquier caso limitada, popularidad. Cabe destacar que aunque la raza fue reconocida por COM a nivel internacional en 1961, no todos los países actuaron en consecuencia. Así, un país como Italia, puntero en la canaricultura y ornitología general, no ha reconocido al Bernois como nueva raza hasta fechas tan recientes como el año 2005, año en el que el canario Bernois pasaba a ser admitido en los concursos de este país. En cuanto a los orígenes y evolución de la raza, tal y como ocurre con otras tantas, se atribuye sus inicios al “canario del país”, que supuestamente se refiere al canario común que por entonces se criaba en Suiza, pero del cual no se aportan más detalles. Otras fuentes hacen referencia al canario de canto Hartz y su posible cruce con canarios rizados, que por entonces gozaban de gran popularidad en Suiza. No obstante, el característico ajustado y compacto plumaje del Bernois hace poco factible la incorporación de canarios de pluma rizada en su creación como nueva raza. Por otra parte, sí es de destacar el hecho de que en 1908, en un concurso celebrado una vez más en Berna, fuesen expuestos unos ejemplares que llegaron a causar gran interés y expectación debido principalmente a su talla, posición erecta y elegante porte, que combinado con su brillante plumaje amarillo daban lugar a un canario muy llamativo. El aspecto general de aquel “nuevo” canario recordaba bastante al canario York de finales del siglo XIX y principios del XX, precisamente cuando se empieza a dar a conocer el Bernois. Aún así, las diferencias más que notables con él Yorkshire de aquel tiempo ( y mucho más con la cabeza/hombros del Yorkshire actual) se centra en torno a la cabeza. Se acepta, sin embargo, que esta versión de la evolución del Bernois sea posiblemente la más acertada, hasta tal punto que se llega a decir que ese antiguo canario Yorkshire sigue vivo en el Bernois, quizás una apreciación excesivamente imaginativa.


Comentarios técnicos al estándar
Al contrario de lo que ocurre con muchas otras razas antiguas cuyos estándares han ido evolucionando y cambiando a lo largo de su historia, el estándar del Bernois no ha variado. El único cambio, aprobado en la reunión de jueces expertos de la OMJ celebrada en Palaiseau, Francia, en 2010, a petición de Suiza, fue una mínima variación en su talla, que pasaba de 16 cm a 16-16,5 cm, una modificación insignificante. Puede haber influido en la permanencia de su estándar el hecho de que el Bernois siempre ha estado lejos de ser un canario de masas y por lo tanto, haber sido menos susceptible a influencias y tendencias causantes de posibles cambios. El Bernois se presenta como un canario robusto y a la vez elegante, de posición marcadamente erecta, denso y compacto plumaje y muy característica cabeza, concepto este último que constituye un reto prácticamente imposible de lograr para los criadores.
| Concepto | Descripción impresa | Puntuación |
|---|---|---|
| Posición y Talla | Erguido, de aspecto orgulloso, reposado. 16 – 16.5 cm. | 25 puntos |
| Cabeza y Cuello | Cabeza ancha, aplanada en la parte superior. La parte posterior de la cabeza es angulada. Cuello moderadamente largo. | 20 puntos |
| Pecho/Hombros y Cuerpo | Pecho amplio, bien desarrollado, hombros prominentes, espalda larga y cuerpo alargado, estrechándose hacia su parte posterior. | 20 puntos |
| Alas y Cola | Alas largas y pegadas al cuerpo. Las puntas de las alas se tocan sin cruzarse. Cola larga y estrecha, en línea recta con la espalda. | 10 puntos |
| Muslos y Patas | Patas bastante largas y ligeramente flexionadas, con los muslos parcialmente visibles y poco emplumados. | 10 puntos |
| Plumaje y Color | Plumaje ajustado al cuerpo, compacto, fino y liso. Se admite todos los colores, a excepción del factor rojo. | 10 puntos |
| Condición | En óptimo estado de salud y limpieza y habituado a la jaula de concurso. | 5 puntos |
Posición y Talla. 25 puntos

No en vano se le otorga la cuarta parte de los puntos del estándar a este concepto, pues sin suficiente talla y sin la posición marcadamente erecta sería muy difícil poder apreciar el resto de conceptos característicos de la raza. En esta raza, posición y talla forman la base del conjunto. El Bernois es un canario que debe dar la impresión de ser orgulloso, arrogante y confiado pero a la vez mostrarse reposado y tranquilo sobre el posadero. La jaula de cúpula en la que se exhibe al Bernois lleva un solo posadero superior, muy a propósito. Si el ejemplar está habituado a esta jaula, deberá mantenerse lo máximo posible sobre ese único posadero y adoptando una posición (sobre 85°) lo más vertical posible. No se penalizará una posición más erguida, a menos que a su vez presente las patas rectas en vez de ligeramente flexionadas.
Cabeza y Cuello. 20 puntos


Es quizás la cabeza, junto con el cuello, la característica más particular de la raza. Sobre un cuello bien marcado y que destaca visiblemente del cuerpo, debe aparecer una cabeza de anchas proporciones y peculiar cráneo. El cráneo debe presentar su parte superior bien aplanada y la parte posterior, muy marcada, formando un ángulo casi recto en su caída hacia la nuca. El estándar original, el de Suiza, no deja lugar a dudas: “la parte posterior de la cabeza es angulada”. Si este tipo de cabeza, que no se parece en nada a la cabeza de cualquier otro canario, se pudiese apreciar como norma general en los canarios Bernois que se presentan a los concursos, quizás esta raza perdería esa etiqueta de “gran desconocido”, pues sería verdaderamente diferente y reconocible al instante como tal. Pero este tipo de cabeza es más bien virtual. Frentes más o menos anchas y más o menos abombadas o prominentes no son desconocidas, dándose también en otras razas, pero una parte posterior de la cabeza que presente “ángulacion”, es casi imposible de conseguir. Los jueces pueden ser más o menos tolerantes, incluso a veces demasiado, ante tales circunstancias, y a menudo este abanico de distintas percepciones da lugar a las evidentes divergencias de un enjuiciamiento a otro. Completa la cabeza un pico que debe ser corto, cónico y robusto; y en cuanto a los ojos, deben aparecer bien centrados y completamente visibles, evitando cualquier atisbo de cejas.
Pecho/Hombros y Cuerpo. 20 puntos
El Bernois es un canario de aspecto fuerte y robusto y para ello requiere cierta corpulencia pero sin llegar a dar la impresión de ser un pájaro pesado, ni por supuesto delgado. Se corresponde un pecho amplio, lleno, bien desarrollado y con hombros algo prominentes en la parte de su unión con el nacimiento de las alas. De igual manera la espalda debe ser alargada, ancha en su parte superior y estrechándose hacia su unión con la cola. Visto de perfil, tanto el pecho como la espalda han de dibujar líneas convexas. El conjunto del cuerpo debe dar la impresión de una pieza bien torneada. Los italianos, por ejemplo, lo asemejan a la forma de un bolo. Esta comparación se puede entender mejor si se considera que la parte de más amplitud y la de más anchura del cuerpo del Bernois se sitúa - como en un bolo - hacia la parte más central. En el Yorkshire, por ejemplo, por el contrario, el cuerpo es más cónico, al expresarse esta máxima dimensión hacia la parte alta del cuerpo entre los hombros y el pecho. Está bastante apropiada descripción de cuerpo “tipo bolo” contrasta con la semejanza que se hace en el estándar español (tanto en la traducción COM/OMJ como a nivel nacional) del pecho “en forma de quilla” (quilla de barco). Sin entrar en mucho detalle, la quilla es una pieza longitudinal a lo largo del centro y fondo de un barco y desde donde parten “las costillas” que dan forma a la embarcación. Y por otra parte, en la canaricultura, síntoma inequívoco de un canario enfermo es la patológica delgadez que deja al descubierto el esternón y “la quilla” del ave. Por lo tanto, habría que investigar como se cuela en el estándar del Bernois esta referencia a “quilla” - ¿simple traducción del estándar francés? Se demuestra una vez más, la importancia de traducir estándares del documento original del país de origen de la raza y nunca de otras traducciones. Si se ha de evitar la más que posible confusión en relación a este concepto, habría que pensar que el cuerpo del Bernois, tal y como se deja entender en el estándar del país de origen, ha de ser alargado y con aspecto ligeramente abombado tanto en pecho como en espalda, y con su máxima expansión hacia el centro del cuerpo.
Alas y Cola. 10 puntos
Las alas, siguiendo la forma alargada del cuerpo, se muestran largas, muy bien ajustadas al cuerpo, con las puntas llegando a tocarse pero sin cruzarse en su terminación sobre la raíz de la cola. A diferencia de la mayoría de las otras razas, en el Bernois, el nacimiento de las alas se ha de entrever. La cola también se muestra larga, estrecha y compacta desde su raíz a su terminación, y acoplándose perfectamente en línea recta con la espalda. Una cola que se pueda percibir como algo levantada, tipo Yorkshire, o algo caída, tipo Lancashire, desmerece al conjunto de manera señalada y siempre debería conllevar la correspondiente penalización.
Muslos y Patas. 10 puntos
Los muslos, parcialmente visibles, han de aparecer cubiertos de un plumaje liso, corto y fino. La posición bien erguida del Bernois requiere necesariamente unas patas suficientemente largas y algo flexionadas. Patas demasiado largas, o cortas, o rectas afectarán de manera muy negativa a la posición típica de la raza, restándole elegancia al conjunto.

Plumaje. 10 puntos
El plumaje no puede más que mostrarse totalmente liso y espeso y a la vez fino pero abundante y además, bien acoplado al cuerpo, para dar la impresión de una sola pieza, que recubre y realza el torneado del cuerpo. De aspecto brillante, el plumaje también debe exhibir una tonalidad uniforme. Se admiten todos los colores exceptuando el factor rojo. Sin embargo, la gran mayoría de los canarios Bernois que se exhiben en los concursos, son los 100% lipocromos amarillos intensos. No en balde en Alemania, donde el Bernois goza de más popularidad que en el resto de Europa, a menudo se refieren al “Berner” como “el suizo dorado” (ein golden Eidgonesse). También, en el ejemplar intenso se suele apreciar con más nitidez tanto el plumaje ajustado al cuerpo, así como el nacimiento de las alas, el perfil de la cabeza y la definición del cuello.
Condición. 5 puntos



De este concepto no se puede más que repetir que esta cualidad debe darse por sentada en todo ejemplar destinado a concurso y que se da por hecho su presentación en perfecto estado de salud, así como de limpieza.
Conclusión
Sin duda alguna, detrás de cada reconocimiento de una nueva raza hay una gran labor colectiva, no menos ilusión, casi prestigio nacional y hasta algo de patriotismo - es una raza que al fin y al cabo pertenece al país. En contrapartida, este logro queda algo desmerecido cuando ocurre que esa raza, que “pertenece al país”, se queda de manera casi exclusiva en ese país. Al Bernois igual parece haberle pasado esto, desafortunadamente, como a alguna que otra raza. Los motivos detrás de la creación de una nueva raza pueden ser muy variados - desde capricho personal mejor o peor concebido, a intereses de lo más variopinto. A buen seguro, el tema da para mucho, pero queda claramente fuera del contexto de esta revisión a la raza en cuestión. Aquello que sí es evidente y relevante es que más allá de la novedad del reconocimiento de una raza, sólo su nivel de reconocimiento popular dentro de la afición general e internacional, determinará si la raza verdaderamente ha ofrecido novedad alguna o “valor añadido” (frase tan de moda hoy en día) a la canaricultura, y concretamente a la sección de canarios de Postura. ¿Genera tal estima el canario Bernois dentro de la gran afición? ¿Es un canario tan “diferente”? ¿O pasa más bien “desapercibido”? Habrá que seguir muy de cerca y con algo más de rigor y crítica objetiva la posible incorporación de nuevas razas, más aún cuando muy probablemente no sea únicamente al canario Bernois al que se le pueda colocar la etiqueta de “ese gran desconocido”.
¿Hay motivos para la especialización de los jueces de Postura?
Si pensamos que el Bernois es una raza de canario poco conocida, consecuentemente también puede pensarse, en general, que su enjuiciamiento puede quedar a veces algo “trastocado”. De hecho, esto podría trasladarse a cualquier otra raza que el juez no conozca bien. Los criadores, a lo largo de su etapa como criador de canarios, se concentran generalmente en una o muy pocas razas, aunque lleguen a criar más. A los jueces se les exige ser “conocedor”de todas y cada una de las distintas razas ¡y ya son 30! En Inglaterra, los criadores suelen ser muy “especializados” y en general concentran sus esfuerzos en tan solo una raza. Allí no hay colegio de jueces. Los jueces se asignan por méritos propios como criador, expositor y campeón reconocido de una raza. Esta responsabilidad recae sobre los “Specialist Clubs” o clubes especializados, clubes y asociaciones dedicadas a una sola raza. Incluso hay federaciones al servicio de estos clubes, tales como pueden ser, por ejemplo, “Gloster Fancy Federation” o “Fife Fancy Federation”. Los “Specialist Shows”, algo así como concursos monográficos, se celebran en gran número a lo largo y ancho del pais, así como en el resto del Reino Unido. Para los criadores ingleses obtener el premio de “Best in Show” en uno de estos concursos es lo más a lo que se puede llegar. En Inglaterra, los concursos sólo duran un día y los enjuiciamientos, por impresión, se llevan acabo en cuestión de pocas horas por la mañana, por un número reducido de jueces, jueces especializados por supuesto. No se paga dieta alguna a los jueces y los gastos de desplazamiento son mínimos, pues se invita a jueces de la zona. A los organizadores de estos concursos, por lo tanto, no les atormenta la cuestión económica, esa tan poderosa y ciertamente válida razón en contra de la organización de un concurso con máxima representación de distintas razas y con un buen número de jueces. ¿Cuántos jueces especializados en una o pocas razas harían falta para las labores de enjuiciamiento en un concurso? ¿Y que mella haría solamente el gasto asociado a los enjuiciamientos en las finanzas de la organización? ¿Pero verdaderamente anula esta cuestión la posible necesidad de la especialización de los jueces?¿No existen ya de hecho jueces especializados, aquellos a los que se les ha colgado el cartel de “juez especializado” en esta o aquella raza?¿ Y no desean los criadores que cuando presentan sus preciados ejemplares a concurso se los enjuicie ese juez especializado? En los campeonatos mundiales se evidencia con asidua frecuencia como según la nacionalidad del juez sean la/s razas que le toca enjuiciar. La razón parece obvia: el juez de ese país será, si no especializado, al menos conocedor de la/s razas de ese país. ¿Es que se pretende buscar al “especialista” en la raza para el enjuiciamiento de esa raza? Por otra parte es indudable la proliferación de “Specialist Clubs” no sólo en España si no por toda Europa – del Lizard, del Fife, del Yorkshire, del Raza, del Gloster, del Rizado del Sur , del Giboso, del Llarguet – junto a los concursos monográficos de prácticamente todas las razas. Incluso se estuvo a punto de crear en España el club del Bernois en 2016. En Italia, de siempre, los jueces de Postura han sido divididos entre postura lisa y postura rizada, no pudiéndose ser juez de ambas secciones. La misma COM/OMJ ya aceptó este principio hace años atrás, pudiendo los jueces aspirantes a OMJ presentarse a examen para una u otra sección. Desde 2017, los aspirantes a juez OMJ sólo se podrán presentar a examen para una sección y además no pudiendo presentarse a examen para la otra sección como mínimo hasta el siguiente año. ¿Apunta la COM/OMJ a la especialización de los jueces de Postura, aunque sólo sea en una u otra sección? Por supuesto, habría que preguntarle a los mismos jueces que piensan al respecto. La respuesta quizás se recoge en un simple hecho. ¿Dados a escoger que juez no escogería enjuiciar su raza/s preferidas, aquella/s con la que mejor se identifica, mejor conoce, más confiado se siente y menos margen de error maneja? Finalmente y resumiendo, si se ha de pensar que, • Empiezan a proliferar los clubes y concursos dedicados a una sola raza. • Como Italia, COM/OMJ empieza a plantearse dividir a los jueces entre postura lisa y postura rizada. • Los criadores prefieren que sus ejemplares sean enjuiciados por un juez buen conocedor de la raza. • Los mismos jueces, a la hora de enjuiciar, parece podrían decantarse por su raza ‘favorita’, su “especialización” parecería que hay motivos más que suficientes para la especialización de los jueces de postura. Sólo el factor económico, que no es poco, parece interponerse en este camino.
En esta página y página anterior se presentan tres canarios de la raza Bernois declarados ‘Campeón del Mundo’ en sus respectivos grupos (modalidad ‘Individual’) en el Campeonato Mundial Almería 2017. Puesto de otra manera, el jurado calificador consideró que cada uno de estos tres ejemplares era ‘el mejor’ entre el resto de ejemplares de su grupo. Respetando, como no puede ser de otra manera, y a la vez por supuesto dando por hecho el buen hacer del jurado, aún cabe preguntarse hasta que punto se ajusta cada uno de estos tres ejemplares a las principales características recogidas en el estandar de la raza - es decir, en ’Posición y Talla’, ‘Cabeza y Cuello’ y ‘Pecho/Hombros y Cuerpo’ - y las dudas razonables no pueden más que existir. El canario Bernois, ‘ese gran desconocido’, parece seguir siendo todo un reto para los criadores... y sin duda también para los jueces.
Texto: Ernesto Gracia. Créditos fotográficos conservados en el artículo.






