
Hay formas diferentes de encarar nuestros compromisos diarios desde el trabajo al estudio, al desarrollo de nuestra afición, a nuestras relaciones interpersonales, a la práctica de un deporte... La actitud que cada uno de nosotros adopta frente a estos ámbitos puede asumir, sustancialmente, dos modalidades diferentes: superficial o profunda. Por naturaleza, siempre tiendo a analizar a fondo los temas que me interesan. La superficialidad la dejo para aquellos asuntos que no despiertan mi interés, que no me entusiasman. Para llegar a comprender mejor la diferencia entre estas dos formas de encarar las situaciones, utilizo siempre un ejemplo que creo explica bien la idea. Puedo observar el mar desde la playa y así puedo describir las diferentes tonalidades de los colores del agua, las diferentes ondas que forman las olas, el reflejo de la luna o del sol sobre la superficie del mar, la presencia de algún objeto flotando, pero poco más. Si quisiera captar más detalles sobre el mar debería sumergirme en él y cuanto más profundamente lo haga mejor podré conocer lo que estoy observando. Es con esta última actitud con la que observo y trato de evaluar todos los factores que atañen a la canaricultura de color. Por esta razón explico a menudo a aquellos que quieren criar con éxito una raza de perros, que deberían conocer antes todas las características de su antepasado común: el lobo. Del mismo modo, aquellos que pretendan seleccionar canarios de color deberían tener un buen conocimiento del progenitor de todas las razas de canario: el canario silvestre. En particular, después, aquellos que se dedican a la canaricultura de color deberían dirigir sus estudios hacia los colores presentes sobre la librea de este importante fringílido. ¿Cuantos de vosotros ha podido observa en vivo un canario silvestre? ¿Cuantos conocéis los colores que aparecen sobre sus plumas? Si observamos fugazmente este pájaro, podríamos describirlo como verdoso, con estrías negras. Si profundizamos en nuestra observación, podremos decir que los colores presentes sobre su librea son seis: negro, bruno, amarillo, verde, blanco y gris. Dado por descontado que el blanco se produce por la ausencia de todo pigmento, analizando aún más el aspecto de los pigmentos, descubriremos que el bruno y el negro son de naturaleza endógena, elaborados a través de procesos enzimáticos; el amarillo es de naturaleza exógena, adquirido mediante los carotenoides y transportado a través de sustancias grasas; el blanco proviene de la ausencia de pigmentos y, ¡sorpresa! ni el verde ni el gris son colores que estén presentes sobre la librea. ¿Entonces hemos visto mal? No, si profundizamos aún un poco más descubriremos el origen de estos colores. Pero para alcanzar esta profundización es necesario hacer mención a algunas nociones sintéticas sobre la eumelanina (la feomelanina no tiene nada que ver en el razonamiento que estamos exponiendo). El color de la eumelanina se enmarca en una gama que va del negro al bruno, con toda una serie de matices pertenecientes a la gama de estos dos colores. Este color queda definido en función de la cantidad y de las dimensiones de los gránulos de melanina que se establecen esencialmente en las barbas de la pluma, y en menor medida, en las bárbulas de la misma. Otro factor importante en la determinación del color de la eumelanina es la distancia existente entre un gránulo y otro. Cuando los gránulos están muy concentrados y por ello muy próximos, obtendremos la máximo expresión del negro. Una menor concentración de los gránulos, se traduce en colores que llegan al beis, al avellana claro, en razón de esa menor proximidad de los gránulos. Si observamos al microscopio los gránulos de melanina allí donde el color aparece gris, descubriremos que en realidad este color viene determinado por la alternancia de gránulos de melanina muy pequeños con zonas de las barbas carentes de pigmento, blancas por consiguiente. Se trata por tanto de una percepción visual distinta de la realidad, producida por la infinitesimal dimensión del fenómeno. Cuando esa ausencia de pigmento queda sustituida por lipocromo, amarillo por ejemplo, la alternancia de este color con pequeñísimos corpúsculos de pigmento eumelánico componen una miscelánea que es percibida como verde oscuro en la librea del canario silvestre. Y así queda explicado el motivo de estos dos colores que, de hecho, no están presentes sobre las plumas de nuestros fringílidos. Poseemos ahora un discreto número de datos que nos permite afrontar ya el tema objeto del presente artículo. Pero prestemos ahora atención a un problema que se refiere al Estándar del Ágata Ónix. Veamos para ello los criterios de enjuiciamiento internacionales sobre este tipo: • diseño corto, fino e interrumpido, de tonalidad gris oscura (opaco); • ausencia de feomelanina; • fondo de color gris ceniciento pálido; • ligero efecto “ fuliginoso” sobre todo el manto; • pico, patas y uñas de color claro.



Por último, veamos la forma en la que la mutación ónix actúa sobre las melaninas (tanto feomelanina como eumelanina), que se verán reducidas. Pero al mismo tiempo, por efecto de esta reducción, los gránulos de melanina que están presentes fuera de las zonas de convergencia (estrías), en aquellas definidas en la jerga habitual como interestrías, se evidencian más, creando un efecto”fuliginoso”. Puesto que el tipo ágata comporta por él mismo la dilución de las melaninas, especialmente aquellas que en el Negro confieren el color verde botella, los mejores ágata son aquellos que manifiestan la mayor reducción del verde, que asume una tonalidad muy tenue, con reflejos amarillentos en los machos, mientras que las hembras expresan mejor el pigmento amarillo. Continuando con los ejemplares mejores, la tonalidad del negro de las estrías permanece inalterada, aunque éstas se reducen. Si a esta base añadimos la mutación ónix, el efecto fuliginoso aparece menos acentuado respecto al negro o al bruno, algo que en los mejores ejemplares es más evidente sólo en la parte alta del cuerpo, allí donde las dimensiones de las plumas se reducen y es mayor la densidad de los gránulos de eumelanina Las rémiges y las timoneras de los ónix presentan bandas transversales, de dimensiones irregulares, creadas por la mayor densidad de melanina que, evidentemente, no se distribuye de manera regular durante la fase de crecimiento de la pluma. En esencia, es como si durante la formación de las plumas, la melanina fuese transferida con diferente intensidad en la estructura queratinosa que compone la pluma misma, dando origen a una distribución no homogénea del pigmento, una distribución segmentada. Y llegamos así al núcleo de la cuestión. ¿Por qué el Ágata Ónix debe considerarse como un incomprendido? Entre la mayor parte de los criadores está difundida la tendencia a primar cada peculiaridad de sus propios pájaros. Por ejemplo, quienes se dedican a la selección de ejemplares Negros, cada vez más negros, con dimensiones del diseño siempre más anchas y con la talla cada vez más grande. Lo mismo ocurre con otras razas, desde los Agapornis a los Diamantes de Gould o a los AGI, en los que la carrera tiene como meta el aumento de la talla. Esta exasperada búsqueda genera casi siempre efectos indeseados, porque, por ejemplo, hace letárgicos a los animales, con todos los problemas que ello comporta en la reproducción. En los Negros ha inducido el fenómeno conocido como “piel negra”. En algunos casos produce confusión en la diferenciación del tipo, cuando se busca la máxima oxidación de la eumelanina. Un ejemplo nos lo da el error que a veces se genera entre el Ágata Pastel y el Ágata Topacio, cuando este último tiene una oxidación de las melaninas semejante a la de algunos Ágata Pastel. Siguiendo con esta lógica, es opinión de muchos que para obtener un efecto fuliginoso muy vistoso es necesario utilizar Ágata (y me refiero al tipo base) muy oxidados, que no se corresponden con el estándar óptimo de este melánico. De este modo, utilizando ejemplares con fondo verde botella y no diluido, se permite la presencia de ese efecto fuliginoso tan buscado. Otros, por el contrario, mantienen que es la presencia de feomelanina en el tipo base la que favorece el efecto fuliginoso, pero se trata de un grave error de cálculo, porque este pigmento no está en la base de la peculiaridad de esta mutación. El error, por consiguiente, radica en enfatizar la oxidación de las melaninas en un tipo, como el Ágata, que en realidad es un diluido. Considero que se pueden utilizar tranquilamente tipos base óptimos, los cuales podrán dar origen a ejemplares no espectaculares desde el punto de vista de las características fundamentales (justamente el efecto fuliginoso), pero que sin embargo se puedan apreciar y que se puedan encuadrar fácilmente mediante la tonalidad de las melaninas, la calidad del lipocromo, la presencia de barraduras melánicas horizontales visibles sobre rémiges y timoneras, la acentuación del efecto fuliginoso sobre el dorso y sobre la cabeza. No es casualidad que en los criterios de enjuiciamiento internacionales se haya incluido también el adjetivo “opaco” referido a la tonalidad gris oscuro. Esto nos da una mejor visión de las características de este canario de color, poco criado, probablemente por poco comprendido. Por otra parte, como decía al principio, no todos tienen tendencia a profundizar en el porqué de las cosas y la superficialidad las hace a veces poco comprensibles.

Ficha técnica Ágata Ónix amarillo
Mutación: ágata (3er factor de reducción) y ónix (8º factor de reducción).
Comportamiento genético El ágata es una mutación recesiva ligada al sexo. El ónix es una mutación recesiva no ligada al sexo, alélica a la opal. El amarillo es el lipocromo que constituye el color de fondo del canario silvestre. Esta variedad debe considerarse de base con respecto a la forma mutada.
Efectos de la mutación La mutación ágata reduce cuantitativamente la eumelanina negra y sensiblemente la feomelanina. La mutación ónix modifica la eumelanina negra, difunde por toda la librea los gránulos de eumelanina y reduce la feomelanina.
Características fundamentales - Diseño completo, similar al tipo base, ligeramente reducido en todos sus componentes, de tonalidad sepia. - Máxima reducción de la feomelanina. - Raquis claro - Pico, patas y uñas color carne. - Variedad amarilla de tonalidad limón. Intenso - Manto libre de nevaduras Nevado - Nevaduras uniformemente distribuidas sobre todo el manto y caracterizada por ápices de las plumas cuya apigmentación asume la forme de pequeñas escamas. Mosaico - En el macho, la máscara facial debe ser amplia y bien delimitada, como la del jilguero. En la hembra, el ciliar debe estar apenas esbozado y nítido y llegar a la zona retroocular, sin extenderse ni hacia la nuca ni hacia la frente. - En el macho, el pecho debe presentar difuminados de pigmento bien visibles, que sin embargo no deben extenderse ni hacia los flancos ni hacia el abdomen o la garganta. En la hembra, el pecho debe estar pigmentado de lipocromo de forma evidente sólo en la parte central. - En el macho se toleran leves difuminados lipocrómicos sobre el dorso; en la hembra, no. - En ambos sexos, los hombros, intensamente coloreados, deben extenderse dentro de límites que no rebasen el centro del dorso. El obispillo debe estar intensamente coloreado y ser visible con las alas cerradas, en el macho, y no visible, en la hembra.
Defectos - Diseño confuso, marcado o poco evidente. - Tonalidad de la eumelanina negra tendente al antracita o al bruno claro. - Presencia de feomelanina. - Raquis oscuro. - Lipocromo amarillo dorado. Intenso - Presencia de nevaduras más o menos acentuadas sobre la librea. Nevado Distribución no uniforme de la nevadura, que se hace más densa especialmente sobre el collar y el dorso, mientras es escasa en algunas zonas, sobre todo en el pecho. Una nevadura excesiva o escasa puede provocar confusión con ejemplares de la categoría mosaico o intenso respectivamente. Mosaico - Zonas de elección demasiado extensas o demasiado estrechas. - Hombros y obispillo con nevaduras. - Máscara facial rota, que falta en el mentón o es demasiado extensa, en el macho. - Falta de ciliares o que se extienden hacia la nuca o hacia el pico, en la hembra.
Acoplamientos - Ágata ónix x ágata ónix - Ágata ónix x ágata / ónix - Ágata / ónix x ágata ónix - Ágata / ónix x ágata / ónix Intenso Ejemplares de la categoría intenso deben ser acoplados con nevados. Sin embargo, son posibles otras modalidades de acoplamiento en base a los objetivos selectivos que se pretendan, teniendo en cuenta la estructura de las plumas de los reproductores, con el fin de contener el plumaje de la prole dentro de límites óptimos no degenerativos. Posibles pues los acoplamientos intenso x intenso, de los que se obtienen, entre otros, intensos homocigotos, e intenso, mejor si homocigoto, x mosaico. Nevado Los ejemplares de la categoría nevado deben acoplarse con intensos. Evitar totalmente los acoplamientos entre mosaico y nevado, dado que se selección se basa en parámetros opuestos. Mosaico Ejemplares pertenecientes a la categoría mosaico deben acoplarse rigurosamente entre ellos. Muchos criadores utilizan hembras de “línea macho” o bien machos de “línea hembra” con el fin de obtener prole que respete mejor el estándar de categoría. Evitar totalmente los acoplamientos entre mosaico y nevado, dado que se selección se basa en parámetros opuestos.

Ficha técnica Ágata Ónix amarillo marfil
Mutación: ágata (3er factor de reducción) y ónix (8º factor de reducción).
Comportamiento genético El ágata es una mutación recesiva ligada al sexo. El ónix es una mutación recesiva no ligada al sexo, alélica a la opal.
Efectos de la mutación La mutación marfil diluye los lipocromos y modifica la estructura de las plumas. La acción conjunta de esta mutación provoca una reducción de la expresión de la variedad que, por consiguiente, aparece de tonalidad más tenue con respecto al amarillo. La mutación ágata reduce cuantitativamente la eumelanina negra y, sensiblemente, la feomelanina. La mutación ónix modifica la eumelanina negra, difunde por toda la librea los gránulos de eumelanina y reduce la feomelanina.
Características fundamentales - Diseño completo, similar al tipo base, ligeramente reducido en todos sus componentes, de tonalidad sepia. - Máxima reducción de la feomelanina. - Raquis claro - Pico, patas y uñas color carne. - Variedad amarilla de tonalidad limón apagado. Intenso - Manto libre de nevaduras Nevado - Distribución desigual de las nevaduras, que se hacen más densas especialmente sobre el collar y dorso o bien son escasa en algunas zonas, sobre todo en el pecho Una nevadura excesiva o escasa puede generar confusión con ejemplares de categoría mosaico o intenso respectivamente. Mosaico - En el macho, la máscara facial debe ser amplia y bien delimitada, como la del jilguero. En la hembra el ciliar debe estar apenas esbozado y nítido y llegar a la zona retroocular, sin extenderse ni hacia la nuca ni hacia la frente. - En el macho, el pecho debe presentar difuminados de pigmento bien visibles, que sin embargo no deben extenderse ni hacia los flancos ni hacia el abdomen o la garganta. En la hembra, el pecho debe estar pigmentado de lipocromo de forma evidente sólo en la parte central. - En el macho se toleran leves difuminados lipocrómicos sobre el dorso; en la hembra, no. - En ambos sexos, los hombros, intensamente coloreados, deben extenderse dentro de límites que no rebasen el centro del dorso. El obispillo debe estar intensamente coloreado y ser visible con las alas cerradas, en el macho, y no visible, en la hembra.
Defectos - Diseño confuso, marcado o poco evidente. - Tonalidad de la eumelanina negra tendente al antracita o al bruno claro. - Presencia de feomelanina. - Raquis oscuro. - Lipocromo tendente al crema o al blanco. Intenso - Presencia de nevaduras más o menos acentuadas sobre la librea. Nevado Distribución no uniforme de la nevadura, que se hace más densa especialmente sobre el collar y el dorso, mientras es escasa en algunas zonas, sobre todo en el pecho. Una nevadura excesiva o escasa puede provocar con fusión con ejemplares de la categoría mosaico o intenso respectivamente. Mosaico - Zonas de elección demasiado extensas o demasiado estrechas. - Hombros y obispillo con nevaduras. - Máscara facial rota, que falta en el mentón o es demasiado extensa, en el macho. - Falta de ciliares o que se extienden hacia la nuca o hacia el pico, en la hembra.
Acoplamientos - Ágata ónix x ágata ónix - Ágata ónix x ágata / ónix - Ágata / ónix x ágata ónix - Ágata / ónix x ágata / ónix. Intenso Ejemplares de la categoría intenso deben ser acoplados con nevados. Sin embargo, son posibles otras modalidades de acoplamiento en base a los objetivos selectivos que se pretendan, teniendo en cuenta la estructura de las plumas de los reproductores, con el fin de contener el plumaje de la prole dentro de límites óptimos no degenerativos. Posibles pues los acoplamientos intenso x intenso, de los que se obtienen, entre otros, intensos homocigotos, e intenso, mejor si homocigoto, x mosaico. Nevado Los ejemplares de la categoría nevado deben acoplarse con intensos. Evitar totalmente los acoplamientos entre mosaico y nevado, dado que se selección se basa en parámetros opuestos. Mosaico Ejemplares pertenecientes a la categoría mosaico deben acoplarse rigurosamente entre ellos. Muchos criadores utilizan hembras de “línea macho”, o bien machos de “línea hembra” con el fin de obtener prole que respete mejor el estándar de categoría. Evitar totalmente los acoplamientos entre mosaico y nevado, dado que se selección se basa en parámetros opuestos.



Ficha técnica Ágata Ónix Rojo
Mutación: ágata (3er factor de reducción) y ónix (8º factor de reducción).
Comportamiento genético El ágata es una mutación recesiva ligada al sexo. El ónix es una mutación recesiva no ligada al sexo, alélica a la opal. El rojo es el lipocromo trasladado al canario de color utilizando en hibridación al Cardenalito de Venezuela. Al igual que con el amarillo, esta variedad debe considerarse de base con respecto a la forma mutada.
Efectos de la mutación La mutación ágata reduce cuantitativamente la eumelanina negra y sensiblemente la feomelanina. La mutación ónix modifica la eumelanina negra, difunde por toda la librea los gránulos de eumelanina y reduce la feomelanina.
Características fundamentales - Diseño completo, similar al tipo base, ligeramente reducido en todos sus componentes, de tonalidad sepia. - Máxima reducción de la feomelanina. - Raquis claro - Pico, patas y uñas color carne. - Variedad roja de tonalidad bermellón. Intenso - Manto libre de nevaduras Nevado - Nevaduras uniformemente distribuidas sobre todo el manto y caracterizadas por ápices de las plumas cuya apigmentación asume la forme de pequeñas escamas. Mosaico - En el macho, la máscara facial debe ser amplia y bien delimitada, como la del jilguero. En la hembra el ciliar debe estar apenas esbozado y nítido y llegar a la zona retroocular, sin extenderse ni hacia la nuca ni hacia la frente. - En el macho, el pecho debe presentar difuminados de pigmento bien visibles, que sin embargo no deben extenderse ni hacia los flancos ni hacia el abdomen o la garganta. En la hembra, el pecho debe estar pigmentado de lipocromo de forma evidente sólo en la parte central. - En el macho se toleran leves difuminados lipocrómicos sobre el dorso; en la hembra, no. - En ambos sexos, los hombros, intensamente coloreados, deben extenderse dentro de límites que no rebasen el centro del dorso. El obispillo debe estar intensamente coloreado y ser visible con las alas cerradas, en el macho, y no visible, en la hembra.
Defectos - Diseño confuso, marcado o poco evidente. - Tonalidad de la eumelanina negra tendente al antracita o al bruno claro. - Presencia de feomelanina. - Raquis oscuro. - Tonalidad del rojo desvaída u oscura. Intenso - Presencia de nevaduras más o menos acentuadas sobre la librea. Nevado Distribución no uniforme de la nevadura, que se hace más densa especialmente sobre el collar y el dorso, mientras es escasa en algunas zonas, sobre todo en el pecho. Una nevadura excesiva o escasa puede provocar con fusión con ejemplares de la categoría mosaico o intenso respectivamente. Mosaico - Zonas de elección demasiado extensas o demasiado estrechas. - Hombros y obispillo con nevaduras. - Máscara facial rota, que falta en el mentón o es demasiado extensa, en el macho. - Falta de ciliares o que se extienden hacia la nuca o hacia el pico, en la hembra.
Acoplamientos - Ágata ónix x ágata ónix - Ágata ónix x ágata / ónix - Ágata / ónix x ágata ónix - Ágata / ónix x ágata / ónix Intenso Ejemplares de la categoría intenso deben ser acoplados con nevados. Sin embargo, son posibles otras modalidades de acoplamiento en base a los objetivos selectivos que se pretendan, teniendo en cuenta la estructura de las plumas de los reproductores, con el fin de contener el plumaje de la prole dentro de límites óptimos no degenerativos. Posibles pues los acoplamientos intenso x intenso, de los que se obtienen, entre otros, intensos homocigotos, e intenso, mejor si homocigoto, x mosaico. Nevado Los ejemplares de la categoría nevado deben acoplarse con intensos. Evitar totalmente los acoplamientos entre mosaico y nevado, dado que se selección se basa en parámetros opuestos. Mosaico Ejemplares pertenecientes a la categoría mosaico deben acoplarse rigurosamente entre ellos. Muchos criadores utilizan hembras de “línea macho”, o bien machos de “línea hembra” con el fin de obtener prole que respete mejor el estándar de categoría. Evitar totalmente los acoplamientos entre mosaico y nevado, dado que se selección se basa en parámetros opuestos.

Ficha técnica Ágata Ónix Rojo Marfil
Mutación: ágata (3er factor de reducción) y ónix (8º factor de reducción).
Comportamiento genético El ágata es una mutación recesiva ligada al sexo. El ónix es una mutación recesiva no ligada al sexo, alélica a la opal.
Efectos de la mutación La mutación marfil diluye los lipocromos y modifica la estructura de las plumas. La acción conjunta de esta mutación provoca una reducción de la expresión de la variedad que, por consiguiente, aparece de tonalidad más tenue con respecto al rojo. La mutación ágata reduce cuantitativamente la eumelanina negra y sensiblemente la feomelanina. La mutación ónix modifica la eumelanina negra, difunde por toda la librea los gránulos de eumelanina y reduce la feomelanina.
Características fundamentales - Diseño completo, similar al tipo base, ligeramente reducido en todos sus componentes, de tonalidad sepia. - Máxima reducción de la feomelanina. - Raquis claro - Pico, patas y uñas color carne. - Variedad rojo marfil de tonalidad rojo apagado, tendente al rosa. Intenso - Manto libre de nevaduras Nevado - Distribución desigual de las nevaduras, que se hacen más densas especialmente sobre el collar y dorso o bien son escasa en algunas zonas, sobre todo en el pecho Una nevadura excesiva o escasa puede generar confusión con ejemplares de categoría mosaico o intenso respectivamente. Mosaico - En el macho, la máscara facial debe ser amplia y bien delimitada, como la del jilguero. En la hembra el ciliar debe estar apenas esbozado y nítido y llegar a la zona retroocular, sin extenderse ni hacia la nuca ni hacia la frente. - En el macho, el pecho debe presentar difuminados de pigmento bien visibles, que sin embargo no deben extenderse ni hacia los flancos ni hacia el abdomen o la garganta. En la hembra, el pecho debe estar pigmentado de lipocromo de forma evidente sólo en la parte central. - En el macho se toleran leves difuminados lipocrómicos sobre el dorso; en la hembra, no. - En ambos sexos, los hombros, intensamente coloreados, deben extenderse dentro de límites que no rebasen el centro del dorso. El obispillo debe estar intensamente coloreado y ser visible con las alas cerradas, en el macho, y no visible, en la hembra.
Defectos - Diseño confuso, marcado o poco evidente. - Tonalidad de la eumelanina negra tendente al antracita o al bruno claro. - Presencia de feomelanina. - Raquis oscuro. - Tonalidad del rojo desvaída u oscura. Intenso - Presencia de nevaduras más o menos acentuadas sobre la librea. Nevado Distribución no uniforme de la nevadura, que se hace más densa especialmente sobre el collar y el dorso, mientras es escasa en algunas zonas, sobre todo en el pecho. Una nevadura excesiva o escasa puede provocar con fusión con ejemplares de la categoría mosaico o intenso respectivamente. Mosaico - Zonas de elección demasiado extensas o demasiado estrechas. - Hombros y obispillo con nevaduras. - Máscara facial rota, que falta en el mentón o es demasiado extensa, en el macho. - Falta de ciliares o que se extienden hacia la nuca o hacia el pico, en la hembra.
Acoplamientos - Ágata ónix x ágata ónix - Ágata ónix x ágata / ónix - Ágata / ónix x ágata ónix - Ágata / ónix x ágata / ónix. Intenso Ejemplares de la categoría intenso deben ser acoplados con nevados. Sin embargo, son posibles otras modalidades de acoplamiento en base a los objetivos selectivos que se pretendan, teniendo en cuenta la estructura de las plumas de los reproductores, con el fin de contener el plumaje de la prole dentro de límites óptimos no degenerativos. Posibles pues los acoplamientos intenso x intenso, de los que se obtienen, entre otros, intensos homocigotos, e intenso, mejor si homocigoto, x mosaico. Nevado Los ejemplares de la categoría nevado deben acoplarse con intensos. Evitar totalmente los acoplamientos entre mosaico y nevado, dado que se selección se basa en parámetros opuestos. Mosaico Ejemplares pertenecientes a la categoría mosaico deben acoplarse rigurosamente entre ellos. Muchos criadores utilizan hembras de “línea macho”, o bien machos de “línea hembra” con el fin de obtener prole que respete mejor el estándar de categoría. Evitar totalmente los acoplamientos entre mosaico y nevado, dado que se selección se basa en parámetros opuestos.



Ficha técnica Ágata Ónix Blanco Dominante
Mutación: ágata (3er factor de reducción) y ónix (8º factor de reducción).
Comportamiento genético La blanco dominante es una mutación dominante sobre otras variedades. El ágata es una mutación recesiva ligada al sexo. El ónix es una mutación recesiva no ligada al sexo, alélica a la opal.
Efectos de la mutación El blanco dominante actúa sobre los lipocromos de las plumas inihibiéndolos, pero no totalmente ya que hay difuminados lipocrómicos que permanecen sobre el borde exterior del vexilo de las rémiges primarias. Si el blanco dominante es un marfil (tanto amarillo como rojo), los difuminados no aparecen. En este caso, el ejemplar, genotípicamente blanco dominante, queda clasificado, a efectos de concurso, como blanco recesivo. La mutación ónix modifica la eumelanina negra, difunde por toda la librea los gránulos de eumelanina y reduce la feomelanina.
Características fundamentales - Diseño completo, similar al tipo base, ligeramente reducido en todos sus componentes, de tonalidad sepia. - Máxima reducción de la feomelanina. - Raquis claro - Pico, patas y uñas color carne. - Difuminados lipocrómicos de tonalidad amarillo limón, limitados al borde exterior del vexilo de las rémiges primarias.
Defectos - Diseño confuso, marcado o poco evidente. - Tonalidad de la eumelanina negra tendente al antracita o al bruno claro. - Presencia de feomelanina. - Raquis oscuro. - Parte exterior del vexilo con difuminados muy extendidos o imperceptibles. - Difuminados sobre hombros y timoneras. - Difuminados rojos o amarillo anaranjados (no admitidos).
Acoplamientos - Ágata ónix x ágata ónix - Ágata ónix x ágata / ónix - Ágata / ónix x ágata ónix - Ágata / ónix x ágata / ónix. Teniendo en cuenta la estructura del plumaje que caracteriza al blanco dominante a poner a reproducir (intenso o nevado/mosaico), se utilizarán ejemplares de factor amarillo intensos o nevados.
Ficha técnica Ágata Ónix Blanco recesivo
Mutación: ágata (3er factor de reducción) y ónix (8º factor de reducción).
Comportamiento genético La blanco recesivo es una mutación recesiva no ligada al sexo. El ágata es una mutación recesiva ligada al sexo. El ónix es una mutación recesiva no ligada al sexo, alélica a la opal.
Efectos de la mutación La mutación blanco recesivo actúa sobre los lipocromos inhibiéndolos. La mutación opal reduce y modifica la eumelanina negra, dejando inalteradas las partes córneas, y provoca una fuerte reducción de la feomelanina.
Características fundamentales - Diseño completo, similar al tipo base, ligeramente reducido en todos sus componentes, de tonalidad sepia. - Máxima reducción de la feomelanina. - Raquis claro - Pico, patas y uñas color carne.
Defectos - Diseño confuso, marcado o poco evidente. - Tonalidad de la eumelanina negra tendente al antracita o al bruno claro. - Presencia de feomelanina. - Raquis oscuro.
Acoplamientos - Ágata ónix x ágata ónix - Ágata ónix x ágata / ónix - Ágata / ónix x ágata ónix - Ágata / ónix x ágata / ónix. Al formar las parejas, se observará atentamente la calidad del plumaje de los ejemplares seleccionados. Por lo general, ejemplares con estructura nevada (o bien mosaico) deberían acoplarse con ejemplares estructuralmente intensos. A lo que hay que prestar atención es a la tipología de la pluma (de tipo intenso o nevado o bien mosaico). Muy a menudo la utilización de canarios de factor amarillo o rojo (incluidos los marfil), portadores de blanco recesivo, es interesante para tener la seguridad de utilizar un ejemplar intenso.
Texto: Diego Crovace. Créditos fotográficos conservados en el artículo.





