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Psitácidas

Caique de cabeza negra

Gustavo Sánchez Romero

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El colorido del ave la hace muy atractiva a la vez que única, siendo el único loro Neotropical que presenta una combinación de colores en verde, amarillo, blanco y negro. Foto: Michel G. Audine.
El colorido del ave la hace muy atractiva a la vez que única, siendo el único loro Neotropical que presenta una combinación de colores en verde, amarillo, blanco y negro. Foto: Michel G. Audine. · Michel G. Audine

Introducción Los loros pertenecientes al género Pionites, de los que existen dos especies reconocidas, son psitácidas compactas, de tamaño medio, de alas cortas y redondeadas, presentando colas también reducidas y cuadradas. Son similares en forma a las populares amazonas, aunque presentan un tamaño menor. Además, la coloración es muy conspicua, presentando un patrón de colores contrastado no observado en Amazonas. La especie tratada en este artículo es el Caique de Cabeza Negra (Pionites melanocephalus), de la que existen a su vez dos subespecies. La otra especie con la que comparte el género es el Caique de Pecho Blanco (Pionites leucogaster).

Distribución geográfica Amazonía, al Norte del río Amazonas. Pionites m. melanocephalus: Suroeste de Colombia, Noroeste de Venezuela, Norte de Brasil, Guayanas, Surinam, Pionites m. pallida: Sur de Colombia, Este de Ecuador, Noreste de Perú.

Biología

Descripción Pionites m. melanocephalus Frente y nuca negros, pequeña franja debajo de los ojos, y triángulo tras de estos verde oscuro, coberteras auriculares y garganta anaranjado pálido, laterales del cuello y nuca anaranjado intenso, dorso verde oscuro y primarias negras. Pecho (hasta la cloaca) color crema, muslos y coberteras caudales anaranjado intenso. Ojos rojos, anillo ocular gris, pico robusto negro. La única especie de loro con el pecho blanco en su rango de distribución. No existe dimorfismo sexual. Longitud: 23 cm. Peso: 130-170 gramos. Juvenil: Colores más apagados que los adultos, especialmente en mejillas, siendo más blanquecinas, pecho crema sucio barreteado y ojos marrón intenso. Pionites m. pallida Lados de la cabeza (auriculares o mejillas) amarillo limón, completamente blanco desde el pecho a la cloaca, muslos y coberteras caudales amarillos sulfúreo. Alimentación Principalmente frutas, semillas, flores y bayas selváticas. Además consumen dátiles y alimentos similares. Por lo general se alimentan en el dosel arbóreo en pequeños grupos, mientras dos o tres guardianes vigilan al resto.

A veces suelen aproximarse al borde del bosque, donde pueden observarse a media altura y, muy raramente, en el suelo. En algunos lugares donde la presión humana es fuerte, y donde se cosechan en abundancia frutos selváticos, los caiques se ven obligados a frecuentar campos de cultivos y jardines plantados, a veces invadiendo arrozales y frutales. Se los ha visto también consumir, ocasionalmente, insectos y pequeños invertebrados.

Hábitat natural Zonas tropicales bajas, ocasionalmente hasta los 1,100 m. de altura. Bosques pluviales de tierra firma y masas forestales inundadas (várzea), aunque también presentes en bosques secundarios y zonas abiertas. Especie principalmente arborícola que se desenvuelve bien en el dosel arbóreo (poseen patas fuertes y musculosas, aptas para la escalada). A veces frecuenta zonas ajardinadas y campos de cultivos/extensiones de frutales. Los caiques son aves gregarias y ruidosas que cohabitan en grupos a veces de hasta 30 individuos. Es común que pasen la noche juntos, principalmente en oquedades de grandes árboles.

Reproducción La temporada de cría en la Guayana Francesa abarca desde diciembre a febrero. En Venezuela se da en abril, mientras que en Colombia incluye los meses de abril a mayo. En Surinam va de octubre anoviembre (otros autores citan de febrero-abril). Las hembras depositan de 2 a 4 huevos, que miden aproximadamente, de media, unos 29 x 23 mm. Estos suelen ser alojados en cavidades y oquedades de grandes árboles, colocados siempre a gran altura.

Avicultura

Instalaciones Depende de donde se vayan a mantener, y teniendo en cuenta que no soportan temperaturas frías, nuestros caiques pueden ser alojados al exterior en zonas de clima benigno (como muchos criadores hacen en el sur de California y regiones de clima similar). Lo ideal es mantener a nuestras aves reproductoras en pareja. Una jaula aviario de 1.8 m x 0.6 m x 0.9 m debería ser suficiente para la cría. Para la construcción de las jaulas podemos usar tubos de acero de 1.2 cm y tela metálica con una luz de malla de aproximadamente 2.5 cm x 2.5 cm. Si mantenemos baterías de jaulas de estas características deben estar separadas unos 10 cm, para evitar que los pájaros tengan contacto, con lo que podrían tornarse agresivo. Las jaulas deberían estar suspendidas del suelo aproximadamente a 1.5 m para que las aves queden ligeramente por encima de nuestras cabezas; de esa manera se sentirán menos amenazadas y más relajadas (una vez posadas sobre las perchas, que deben ser dos).

Para evitar que las perchas resulten destrozadas por estos compulsivos “mordedores”, debemos proporcionar “juguetes” de madera o elementos similares para que su energía destructora quede de algún modo controlada. La comida puede ser servida en platos cerámicos de unos 9 cm de altura. Para el agua y el baño emplearemos platos similares un poco más altos (el agua debe ser reemplazada al menos dos veces/ día). Si podemos instalar algún sistema de riego por aspersión para el baño, mejor que mejor, ya que estas aves tropicales disfrutan mucho del agua.

Manejo y compatibilidad Los caiques pueden tornarse territoriales y su comportamiento impredecible debido a este hecho. Aun así son aves inteligentes, divertidas, acrobáticas y cariñosas cuando han sido criadas a mano o en contacto cercano con el humano. Alojados en grupos, deben mantenerse con otras aves/loros de similar tamaño y carácter, aunque su comportamiento territorial los hace un tanto difíciles para vivir en grupos mixtos. A la hora de interactuar con ellos debemos mantener un comportamiento firme y evitar que el ave domine el “juego”. Si esto sucediese podrían tornarse aun más agresivos hacia nosotros. Si decidimos entrenar a nuestra mascota, lo haremos después del atardecer, y en sesiones, al principio, que no duren más de 20 minutos. Algo muy básico resulta el enseñarles a tomar comida de nuestra mano (una golosina especial o similar). Una vez lo hayamos logrado trataremos de que camine sobre nuestra mano o brazo. Premiaremos sus progresos con su alimento favorito. De esa manera, y paulatinamente, el ave se acostumbrará a nosotros, volviéndose más manso y relajado frente a humanos.

Dieta Una dieta equilibrada para el Caique debe incluir una buena mezcla de semillas, pienso de calidad y gran cantidad de frutas y vegetales. Entre estos últimos podemos incluir hojas de diente de león, guisantes, zanahorias (y las hojas), lechuga, etc. Además, los Caiques disfrutan mucho del brócoli y las espinacas, excelentes fuentes de calcio. Entre las frutas destacaremos las manzanas, los plátanos, melocotones, albaricoques, ciruelas, cítricos etc. Hay que asegurarse de quitar las semillas de las manzanas ya que pueden llegar a ser tóxicas. Los Caiques disfrutan mucho de las nueces, frutos secos que podemos ofrecer a modo de recompensa o golosina. Todo alimento fresco que no haya sido consumido en 24 horas debe ser eliminado. No hay que olvidar los suplementos de calcio (por ejemplo, conchas de moluscos triturados, etc.) así como el clásico hueso de sepia, de gran ayuda para mantener el pico en buen estado. Podemos ofrecer vitaminas extra en el agua o espolvoreadas sobre la comida. Debemos también ofrecer a nuestros Caiques agua durante todo el día.

Además disfrutan mucho del baño, por lo que habilitaremos un plato ancho y poco profundo para tal fin, separado del de beber. Debemos a evitar a toda costa alimentos como aguacates, chocolates, café o sal. Estos contienen elementos (alcaloides) tóxicos para nuestras aves. La comida demasiado salada tampoco es buena, ya que la mayoría de las aves no pueden excretar el exceso de sal.

Cría Los caiques alcanzan normalmente la madurez sexual a los tres años de edad. Si son alojados al exterior en una región de clima cálido suelen criar de manera estacional, comenzado en primavera y terminado hacia finales de verano. Los ejemplares viejos, de más de 20 años de edad, suelen comenzar a criar más tarde en el año, en torno a noviembre. Normalmente depositan de 3 a 4 huevos, excepcionalmente 5. Nidadas record incluyen hasta 7 huevos, algo francamente raro. Los huevos son depositados cada dos días, aunque los ejemplares más viejos lo pueden llegar hacer cada 3. La incubación comienza tras depositar el tercer huevo, y dura unos 25 días. Un buen indicador de que la hembra va a empezar a poner es cuando las aves comienzan a dormir en la caja nido. Esta puede ser construirse con planchas de metal forradas interiormente de tablas de pino de unos 2,4 cm de grosor. Las dimensiones óptimas son 30 x 60 cm, con una entrada cuadrada de unos 7,5 cm.

Como material de cría podemos ofrecer virutas de pino o pedazos de eucalipto, que al final de la temporada de cría se verá reducido prácticamente a polvo. Las parejas pueden tornarse agresivas por lo que debemos monitorizar en todo momento ambos consortes. Tanto el macho como la hembra pueden agredir a su respectiva pareja, siendo a veces la hembra mucho más violenta. Las aves deben ser separadas si hay episodios en que, por ejemplo, un ejemplar llega a causar laceraciones o lesiones alrededor del pico tras ofrecer repetidamente alimento de manera forzada o al intentar copular de manera agresiva. Si observamos episodios agresivos, el agresor debe ser capturado y recluido en un aviario lejano, fuera de la vista de todo congénere. Este “castigo” durará unos 90 días, tras lo cual le recortaremos las plumas primarias. Luego será reintroducido con su antigua pareja, y normalmente el “recluso” se comportará de manera correcta, como si hubiese recuperado a su “amor perdido”. Si esto no fuera así y las agresiones continuasen, debemos de tratar otro emparejamiento.

Si queremos incubar de manera artificial ciertas puestas, debemos retirar los huevos una vez la hembra haya dejado de poner. Haciendo esto podremos obtener de dos a tres puestas/año. Se aconseja dejar criar a los padres la tercera nidada para que no pierdan el vigor ni la confianza reproductora. Por norma general, las aves incubadas artificialmente son más mansas y tranquilas que las criadas por los padres (que podrían considerarse más salvajes). Generalmente, los huevos son mantenidos en una incubadora Grumbach a 37,5ºC, con la humedad programada al 42%, girando los huevos automáticamente 7 veces/día. Una vez el pichón rompe la cáscara y asoma el pico, los huevos son transferidos a una unidad de eclosión. Aquí la temperatura se programará a 37,78 ºC y la humedad al 50%. Normalmente los pichones nacen a las 48 horas del cambio y se dejan en la unidad de eclosión hasta la primera toma de alimento, que por lo general se da 12 horas después de la eclosión. Podemos usar una marca comercial o preparar nuestra propia papilla.

Esto obviamente dependerá de la cantidad de tiempo que tengamos para la cría a mano. Al principio, la fórmula será bastante liquida, espesándose a media que los pichones crecen. La tabla 1 resume la frecuencia de tomas (para cantidades, concentraciones y temperaturas normalmente consultaremos las instrucciones del fabricante). Los pichones son anillados a los 21 días de edad. Tras 10-12 semanas se independizan cuando ya comen por su cuenta una dieta a base de mijo, mezcla de semillas para psitácidas y fruta picada (naranjas y manzanas).

En las tres siguientes páginas, ejemplares de Pionites melanocephalus en cautividad. Aviario: Albert Clemente Badosa. Fotos: Javier Mas.
En las tres siguientes páginas, ejemplares de Pionites melanocephalus en cautividad. Aviario: Albert Clemente Badosa. Fotos: Javier Mas. · Javier Mas
En las tres siguientes páginas, ejemplares de Pionites melanocephalus en cautividad. Aviario: Albert Clemente Badosa. Fotos: Javier Mas.
En las tres siguientes páginas, ejemplares de Pionites melanocephalus en cautividad. Aviario: Albert Clemente Badosa. Fotos: Javier Mas. · Javier Mas
Tabla 1. Edad, comienzo y frecuencia de tomas de alimento para pichones de Caique de Cabeza Negra. Normalmente tomas de 1-20 cc. a unos 37.8 ºC.
Edad/díasComienzo tomaFrecuencia toma
1 - 76:00 amUna cada 4 horas hasta las 10:00 pm
7 - 216:00 amCuatro al día hasta las 10:00 pm
21 - 606:00 amTres al día hasta las 10:00 pm
60 - independenciaMañana/tardeDos al día hasta que comen por si solos
Tabla 2. Aumento de peso en pichones de Caique de Cabeza Negra. Peso al nacer: 6 gramos. Al independizarse, las aves jóvenes suelen perder peso, bajando a unos 150 gramos. Al año de vida alcanzan el peso de adulto (130-170 gramos).
DíaPeso (gramos)
58
1012
1525
2045
2580
30105
35125
40150
45160
50170
55175
60180
Los Caiques son aves ruidosas, que suelen moverse por el dosel arbóreo en parejas o en pequeños grupos. Foto: Ronald A. Fernández.
Los Caiques son aves ruidosas, que suelen moverse por el dosel arbóreo en parejas o en pequeños grupos. Foto: Ronald A. Fernández. · Ronald A. Fernández
En las tres siguientes páginas, ejemplares de Pionites melanocephalus en cautividad. Aviario: Albert Clemente Badosa. Fotos: Javier Mas.
En las tres siguientes páginas, ejemplares de Pionites melanocephalus en cautividad. Aviario: Albert Clemente Badosa. Fotos: Javier Mas. · Javier Mas
Publicado en Ornitología Práctica, número 89, páginas 48–53.
Texto: Gustavo Sánchez Romero. Créditos fotográficos conservados en el artículo.

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