La Cotorra de cabeza negra (Nandayus nendai) es una especie monotípica del continente sudamericano. Su distribución comprende Bolivia, Mato Grosso, Paraguay y está presente también en el norte de Argentina. Vive principalmente en parejas y en pequeños núcleos familiares, pero puede reunirse también en bandadas, que pueden observarse a veces descendiendo a tierra en busca de semillas. Aún se puede encontrar en buen número en la naturaleza, donde se re`produce en las cavidades naturales de los árboles, a las que dan forma con su fuerte pico. Especie incluida en la convención Cites , importado frecuentemente en el pasado es conocido por muchos criadores por su rusticidad y su facilidad de reproducción. Alcanza una talla de alrededor de 31 cm y presenta un color generalmente verde, con capucha negra, con difuminados de marrón rojizo, que se extiende también por la garganta. El anillo perioftámico es marrón rosado. El pecho se caracteriza por una banda azul. Las rémiges y las puntas de las timoneras son azules. El pico, negro.
El iris marrón y los calzones de un bonito rojo brillante, que destacan sobre el resto de colores. No presenta prácticamente dimorfismo sexual aunque se puede apreciar una ligera diferencia en la forma de la cabeza, que se muestra más redondeada en los machos. Pero la única forma segura de diferenciar los sexos es mediante análisis de ADN o sexaje quirúrgico. Como para todas las cotorras, la elección de compañero/a debe resultar recíprocamente compatible, por ello es mejor que las parejas puedan formarse espontáneamente. La mejor técnica es alojar ejemplares sexados en voladeras capaces y cuando se formen las parejas, separarlas en voladeras de reproducción. Las mejores voladeras son aquellas con malla resistente, ya que el pico de estas cotorras es muy fuerte, con unas dimensiones mínimas de 2 m de longitud por 1 m de anchura. A las Cotorras de cabeza negra les gusta estar en lo alto, a dos o tres metros de altura y por esta razón es conveniente que los nidos se posicionen en la parte más alta de la voladera.
Los nidos deben medir al menos 30 x 30 cm de base x 50/60 cm de altura, con un agujero de entrada de 8 cm. Preferiblemente deberán ser de madera dura o conglomerado resistente. La caseta nido sirve a la pareja de refugio y para dormir, por lo que es mejor dejarlo todo el año. De hecho, a veces las parejas modifican el nido según su instinto, practicando salidas secundarias, que sirven como vía de escape en caso de que algún predador entre en el nido. Hay que respetar el instinto de la pareja, dejando esas salidas de urgencia, que ni cerraremos ni modificaremos.



Para estimular la reproducción, dejo en el interior de las voladeras pedazos de sauce medio podridos, que triturarán a su gusto. El periodo reproductivo va de mayo a julio. Los huevos, por lo general 3 o 4, serán depositados en días alternos e incubados exclusivamente por la hembra, durante alrededor de 26 días. Los jóvenes abandonan el nido a las 7 u 8 semanas. Las Cotorras de cabeza negra son excelentes progenitores, manteniendo el nido sorprendentemente limpio. Al saltar del nido, los jóvenes son muy parecidos a sus padres y son alimentados aún por ellos durante unos 20 días, pero empiezan ya a comer maíz inmaduro y pan mojado a los pocos días de volar. Durante la fase de destete, necesitan muchas proteínas, como huevo duro o gusanos de la harina, además de piñones, nueces,guisantes, verduras y hierbas de temporada, frutas y sales minerales, semillas germinadas y cocido de un mixto para palomas con alubias y legumbres variadas, pan integral y hueso de sepia.
Fuera del periodo reproductivo su alimentación esta constituida principalmente por alpiste, mijo blanco y rojo, cártamo, avena, cañamón, alforfón y girasol blanco o estriado. Los porcentajes de semillas son los básicos utilizados en las mezclas para periquitos, incrementando la dosis de girasol en fase reproductiva. No les gusta especialmente la pasta del comercio. Una macedonia de frutas y verduras alternando con semillas hervidas suministrados dos o tres al día es suficiente para mantenerlos en plena forma física. En la época más fría se pueden sumini strar también nueces, avellanas, almendras y algún higo seco, previamente puesto a remojo en agua. Los pollos se anillan con anillas de 6 mm de diámetro interior, de metal duro o acero, a los 8 o 10 días de su nacimiento Los progenitores se mostrarán agresivos en esos momentos, por lo que habrá que actuar con cautela, tratando de desarrollar la operación con movimientos precisos y tomando la precaución de suministrar precedentemente algunas golosinas, para que todo resulte más aceptable.
Las Cotorras de cabeza negra, gracias a su rusticidad y adaptabilidad, se muestran bien dispuestas para exhibidas en los concursos, pero sólo después de una atenta preparación. Son muy fáciles de adiestrar, especialmente los ejemplares recién destetados, y son excelentes también como mascotas. Su adiestramiento requerirá de continuos mimos, dado su comportamiento monógamo, pero finalmente los resultados nos dejarán plenamente satisfechos ya que son una de las especies más adecuadas para desarrollar una excelente relación con su cuidador. Son papagayos muy inteligentes y aprenden a abrir puertas con facilidad, por lo que se hace necesario prestar una particular atención al cierre de las voladeras. Aunque no sean muy criadas, las Cotorras de cabeza negra deben ser consideradas una psitácidas excelentes tanto por su comportamiento como por su rusticidad. Los colores no son excesivamente llamativos pero los infinitos difuminados de verde-oro, el azul de las rémiges y timoneras y el rojo de los calzones, las hacen verdaderamante atractivos.
Por otra parte, al ser muy parecidas a las Aratinga, presentan muchas características comunes. Su voz, excesivamente potente, por desgracia, deja en un segundo plano en muchas ocasiones, sus cualidades fenotípicas.
Texto, fotos y criadero: Attilio Casagrande. Descripciones digitales para imágenes sin pie impreso.






