Clasificación taxonómica Descrito por Du Bus. 1847. En Jalapa. Veracruz. Méjico
Orden: Passeriformes Familia: Fringílidos Género: Carduelis Especie: Carduelis notata Subespecies: Carduelis notata forreri Carduelis notata oleacea
Distribución geográfica América Central, desde Méjico hasta Nicaragua. La especie nominal se extiende desde San Luis de Potosí hasta el Sur de Chiapas, Centro y Este de Méjico hasta Guatemala. La subespecie C.n. forreri ocupa el Noreste de Sonora, Chihuahua, Durango y al Oeste de la cuidad de Méjico. La subespecie C.n. oleacea se encuentra desde Belice hasta el Norte de Nicaragua.
Status actual en su hábitat Común y muy extendido, aunque capturado para satisfacer la demanda local. Debido a la prohibición de las importaciones a la Unión Europea con motivo de la Gripe Aviar, la inmensa mayoría de los ejemplares disponibles en nuestro continente proceden de la cría en cautividad en aviarios europeos.
Denominaciones alternativas Conocido como Cabecita negra de pecho negro, Jilguero mejicano o Lúgano de pecho negro. Tiende a imponerse la denominación científica en latín, pues unifica denominaciones y despeja dudas cuando se relacionan criadores de distintas nacionalidades, más por pura practicidad que por afán científico.

Descripción De entre 10 y 12 cm de talla. La especie nominal presenta un capuchón negro que se extiende hasta el inicio del pecho, acabando en forma de “V”. Remeras y timoneras de color negro, con franja alar amarilla en las coberteras del ala y en las remeras. Las timoneras externas presentan lipocromo en el vexilo externo en el primer tercio desde la base. Diseño habado de amarillo en las coberteras terciarias del ala. Obispillo y subcaudales, pecho, cuello y vientre, de color amarillo. Dorso verde con marcaciones melánicas difusas, marcado de negro y amarillo dorado. Pico alargado, similar al del jilguero en cuanto a la forma, de color gris azulado con la punta de color negro. Patas grisáceas. Uñas oscuras. El rasgo más característico de la especie son las plumas eréctiles del píleo. Las cuales son elevadas cuando los ejemplares cantan o cuando muestran curiosidad o excitación. Esta especie es la menos dimórfica de los Carduelis americanos de cabeza negra. Su dimorfismo es prácticamente de tipo Monomórfico. Las hembras presentan normalmente una menor extensión del capuchón en la zona del pecho, con el borde más redondeado, y con un color negro menos intenso en el mismo que los machos. Tono general algo más apagado y con los hombros negros, salpicados de plumas verdes, mientras que los machos presentan los hombros de color negro brillante. En caso de machos dudosos por poca extensión del capuchón, la mayor extensión de la barra alar amarilla debe despejar cualquier duda. Pues las hembras la tienen menos extensa. El canto del macho en la época de celo y su llamativa parada nupcial resultan las pruebas más irrefutables de su sexo. Los juveniles presentan color verde en la cabeza, cuello, pecho, dorso, vientre y obispillo. Con plumas negras en la cabeza y en la espalda. Las barras alares y las plumas subcaudales son de color amarillo ocre, y ya se puede tener certeza de su sexo observando sus hombros La subespecie forreri presenta el pico un poco más largo que la especie nominal. La subespecie oleacea tiene un tono general más verdoso.



Reproducción En su medio natural goza de un fotoperiodo casi sin oscilaciones estacionales dada la latitud de su área de distribución. Donde la temperatura no baja de los 10 º C durante los meses más fríos (diciembre y enero). Dispone de abundantes recursos alimenticios durante todo el año, por lo que llega a realizar cuatro incubaciones en cada estación de cría. Dándola por finalizada con la llegada de las lluvias y el inicio de la muda. Anida en matorrales y arbustos no demasiado altos, y tras la deposición (de 4 a 5 huevos) inicia la incubación que se prolonga durante 12-13 días. Naciendo las nidáceas cubiertas de no demasiado plumón, pues las temperaturas en su medio natural son suaves. Presentan el pico de color amarillento que contrasta con el color rojo encendido del paladar con el fin de estimular la ceba de sus progenitores, los cuales se afanan en la recolección de pequeños insectos, larvas y semillas tiernas. Consiguiendo que tras un rápido desarrollo, los polluelos salten del nido con 15 días, independizándose por completo 2 semanas más tarde. Deben anillarse con 5 días y anilla de 2´5 mm.


Cría en cautividad Tras las primeras importaciones de la década de los 80 del siglo pasado, los contingentes de aves importadas fueron disminuyendo hasta la completa prohibición de entrada de aves exóticas en Europa a mediados de la primera década de este siglo. A diferencia de su primo el Carduelis magellanicus, no ha gozado de una especial predilección por los criadores, pues su número era minoritario y su adaptación a la cría en cautividad fue más trabajosa. Además siempre tuvo cierta fama de ave irascible durante la cría, y de exceso de celo por parte de los machos. Esta opinión tan discutible, no tiene en cuenta que aves de una marcada territorialidad en su medio natural no pueden pasar de la noche a la mañana a criar casi como los canarios en jaulas de 60 cm. Dietas hipercalóricas y espacios reducidos exacerban el instinto territorial de los machos, y ante la ausencia de intrusos (congéneres o de otras especies) que ahuyentar, se dedican a perseguir y hostigar a las hembras, dando al traste con el nido, los huevos o los pollos. Por lo que es necesario vigilar la actitud de los machos y actuar en consecuencia utilizando el separador. La medida de la jaula ideal no sólo para el Notata, si no para la mayoría de Fringílidos, es la de 90 cm de largo en adelante y con separador por si es necesario. Con nido interior de cestillo colocado en uno de los ángulos de la jaula y semioculto por plantas de plástico o ramitas naturales de conífera (las de tuya duran verde más tiempo).Dos posaderos de distinto grosor situados lo más separados uno del otro, y con el espacio suficiente entre dichos posaderos y los lados del jaulón para que los pájaros no se rocen la cola contra los extremos del jaulón al darse la vuelta, serán ideales para proporcionarles ejercicio. Obligándoles a volar de posadero a posadero. Los comederos serán accesibles y da lo mismo si son interiores o exteriores, siempre y cuando no se ensucien por los excrementos. Lo mismo para los bebederos, que pueden ser de sifón o de bola. Con el desarrollo de las técnicas de cría y alimentación, y su escasez, y por lo tanto con el aumento de los precios, volvió a ser objeto del interés de los criadores más cualificados. Y ese interés a pesar de hacer aumentar sus efectivos reproducidos en cautividad, contribuyó de manera paralela a un empobrecimiento de su patrimonio genético debido a las hibridaciones con otros Carduelis americanos y con la introducción de las mutaciones de dichas especies procedentes del Lúgano europeo. Desde entonces se han podido observar mestizos principalmente con el Cabecita Negra (Carduelis magellanicus), con el Lúgano Oliváceo ( Carduelis olivaceus) e incluso con el Lúgano de Vientre amarillo (Carduelis xanthogastra). Estas hibridaciones, fruto de la descendencia fértil casi del 100% de las mismas, han hecho palpable una pérdida de los diseños originales del capuchón e incluso de la desaparición de la capacidad eréctil de las plumas del píleo.
Alimentación No existe una mezcla de semillas mágica ni que garantice el éxito de la cría. Cada aviario y sus condiciones ambientales son un mundo, y el método de cada criador puede ser perfectamente válido si obtiene buenos resultados. Podemos encontrar criadores que dan a sus Notata mezcla de canarios, a otros que elaboran como si fueran alquimistas, complicadas mezclas de semillas inverosímiles, costosísimas y difíciles de encontrar de buena calidad. Otros mantienen sus aves con alpiste a discreción y añaden de manera diaria una pequeña cantidad de semillas oleosas (cañamón, negrillo, perilla, girasol micro, etc), alternando dichas semillas con pasta de cría con almendra rallada o simiente de girasol triturada. Lo importante es que la dieta se adapte a las condiciones ambientales del aviario y a la disponibilidad de espacio de las aves. Aviarios de clima cálido y jaulas pequeñas no deben administrar dietas muy calóricas, pues el riesgo de obesidad y sobrecelo es más que alto. Aviarios fríos y con mucho espacio en jaulones y voladeras aceptan una dieta algo más elevada en grasas. Semillas de calidad, frescas y con buen índice de germinabilidad, una buena pasta de cría con un balance adecuado de proteínas y grasas, y complementos dietéticos como insectos (gusanos búffalo, pinkies o pequeños tenebrio) , y semillas germinadas o hervidas, plantas silvestres con semillas semimaduras, fruta, verdura y pepino, son más que suficientes para tener éxito. Para aviarios no demasiado expuestos a bajas temperaturas, y siempre que no se pueda dar de manera diaria la ración de semillas, es aconsejable una mezcla poco calórica que puede ser la siguiente: 3 partes de alpiste de calidad ½ parte de perilla blanca ¼ parte de cañamón pequeño ¼ parte de negrillo ¼ parte opcional de simiente de lechuga blanca No se debe reponer esta mezcla a diario, pues sólo se consumirían por nuestros pájaros las semillas oleosas más apetecibles. Si podemos dar de comer a diario a nuestras aves, es mejor que dispongan de alpiste a discreción y diariamente o a días alternos con la pasta, suministremos semillas más grasas y proteicas. No dejando de lado la fruta y las verduras. Este método de alimentación nos permite aumentar de manera controlada el consumo de los nutrientes necesarios para la entrada en celo y para la reproducción, aumentando de manera conjunta el fotoperiodo. El grit mineral, la jibia , el agua limpia y el baño no han de estar ausentes.
Mutaciones Están poco extendidas en esta especie, si bien es factible encontrarlos en todas y cada una de las de el resto de especies afines y del Lúgano europeo. Personalmente creo que ninguna es más bella que el fenotipo ancestral o librea salvaje. Quizás la mutación Topacio se acerque en belleza al tipo salvaje.
Hibridaciones Al principio esta especie fue más utilizada en las hibridaciones que en la cría propia. Produce unos híbridos soberbios con todos los Carduelis en las hibridaciones permitidas a concurso por la COM, en particular con el Jilguero, el Verderón común y con los Verderones asiáticos, principalmente con el cabeza negra (Carduelis ambigua). Con el Canario doméstico obtiene híbridos muy competitivos que heredan parcialmente la capacidad de elevar las plumas del píleo. Con los Serinus no es tan habitual hibridarlo, si bien con el Alario produce híbridos con un diseño del capuchón muy impactante, carentes además de lipocromo y con algo de carga feomelánica. Con especies de otros géneros, las hibridaciones son esporádicas y campo de experimentación para los más inclinados a los retos: Carduelis notata x Loxia curvirrostra (Piquituerto común) Carduelis notata x Carpodacus mexicanus (Camachuelo mejicano) Carduelis notata x Fringilia coelebs (Pinzón común) Carduelis notata x Pyrrhula pyrrhula (Camachuelo común)
Concursos Prácticamente ausente en los concursos de nuestro país. En los Campeonatos nacionales está encuadrado en el grupo de los Granívoros americanos. En los Campeonatos mundiales ocupa el grupo de los “tarins” o lúganos exóticos, por extensión americanos.
Bibliografía Clement P., Harris A., Davis J. Helm Identification Guides. Cristhofer Helm. London. 1999. Finches & Sparrows. Esuperanzi R., Hispano Europea. Barcelona. 2004. Los Fringílidos. Alberti A. Onitología Práctica nº 10. Croma press sa. 2005. El Cabecita negra de pecho negro (Carduelis notata) Castellanza P. Alcedo nº 17. Alcedo S. r. l. 2004. Lucherino di petto nero (Carduelis notata).

Texto: Ángel Luis Rodriguez. Créditos fotográficos conservados en el artículo.





