Mutaciones que afectan al color del diseño
En esta nueva entrega sobre las variedades de los periquitos, nos ocuparemos de presentar aquellas mutaciones que afectan al color del dibujo, si bien hay que tener presente que en todos los casos el color corporal también se verá modificado en mayor o menor grado.
Mutación canela Ligada al sexo, en esta mutación el dibujo negro se torna marrón y el color del cuerpo se ve aclarado en un 10% respecto al tipo normal. Las patas son de color rosa y en los machos la cera puede llegar a no teñirse del todo de azul oscuro, aunque esto es más bien raro. En los machos adultos puede observarse cierta tendencia a oscurecer el color marrón de sus marcas a medida que van madurando. Cuando nacen, sus ojos son de color rojizo pero se oscurecen a los pocos días. Esta mutación confiere una especial suavidad al plumaje, muy apreciada en el tipo de postura inglés.
Mutación flavo Si imaginásemos un continuum desde el canela hasta el lutino, la mutación flavo, recesiva, supone un paso más allá de la mutación canela y previo a la mutación alas de encaje. Las marcas son de color marrón o marrón grisáceo, el color del cuerpo se encuentra diluido en torno a un 50% o más, las manchas gulares son de color violeta pálido, las patas son rosas, el pico naranja y los ojos rojos. Los machos nunca llegan a teñir su cera de color azul, sino que la mantienen rosada toda su vida. Se reconocen hasta 4 variantes de la mutación flavo, siendo las versiones alemana e inglesa las más frecuentes, dentro de que la mutación flavo, en sí, es considerada rara. Los flavos ingleses se diferencian del resto en que, como adultos, los pájaros no llegan a desarrollar un iris de color más claro que la pupila, de manera que todo el ojo es de color rojo oscuro uniforme. Son, además, mutaciones tan diferentes e independientes entre sí que, si se cruza un flavo alemán con un flavo inglés, el resultado es de periquitos normales portadores de ambas mutaciones.
Mutación alas de encaje En esta mutación, ligada al sexo, debe haber desaparecido cualquier tonalidad de color corporal, dejando a la vista solamente los lipocromos (amarillos y blancos) y conservando el diseño del manto en color canela claro, que puede intensificarse levemente en las aves adultas. Los ojos son rojos, las patas rosas, el pico naranja y, en los machos, la cera es rosa. Las manchas gulares son de color blanco plateado. El alas de encaje no es una mutación propiamente dicha sino la combinación, mediante de dos mutaciones (en este caso, canela y lutino) que, una vez establecidas en fenotipo, actúan como una sola.






Mutaciones alas claras, alas grises y diluidos Estas mutaciones, consideradas tradicionalmente como independientes entre sí y recesivas frente a los normales, suponen una dilución cuantitativa en la melanina del diseño y en el color corporal, de manera que el color del diseño pasa de negro a gris medio, claro o muy claro y el color del cuerpo se ve aclarado sustancialmente. En los alas claras, esta dilución cuantitativa es, además, una dilución diferencial, ya que el color del manto se diluye, idealmente, un 90% pero en el del cuerpo es deseable la menor dilución posible, como mucho un 10%. La sensación es, por tanto, la de un pájaro con el manto y las alas amarillas o blancas en fuerte contraste con el color corporal verde o azul. El alas grises, en cambio, es un pájaro que, idealmente, está diluido enteramente al 50% (sus marcas son de color gris medio y el color del cuerpo adquiere tonos pastel) y los diluidos (también llamados blancos o amarillos, con marcación mucho más tenue) lo están en torno a un 80-90%. Las tres mutaciones mantienen una estrecha relación y se engloban en el grupo de mutaciones “desmelanizadas”. Los diluidos son recesivos frente a alas grises y alas claras, y estas dos, tradicionalmente, se han considerado co-dominantes entre sí, de manera que, cuando se cruzan, una parte de su descendencia resulta en un cuarto tipo de mutación desmelanizada que es combinación de las dos anteriores: el alas grises de cuerpo de color intenso. Sin embargo, la interacción mantenida entre alas claras y alas grises no produce siempre los resultados que cabría esperar y esto ha sido objeto de muchas discusiones así como investigaciones. Una de las más recientes, llevadas a cabo por Don Burke (“How to breed clearwing budgerigar”, Australia, 2.016), se sustenta en la idea de que ambas mutaciones son en realidad la misma y, por la acción de los llamados “genes modificantes” se comenzaron a seleccionar, a partir de los alas grises, aves con las alas cada vez más claras y cuerpos cada vez más intensos, hasta dar lugar a los alas claras. Esta selección centrada en el color se ha mantenido más rigurosa en Australia (país donde aparecieron los primeros alas grises), donde es posible ver a los llamados alas claras australianos, con mantos casi exentos de diseño y cuerpos intensamente coloreados. En contraposición, y aunque los primeros alas claras llegados a Inglaterra y Europa procedían de Australia, en el viejo continente la selección se hizo centrada en características morfológicas sin prestar tanta atención al color y eso explica, por una parte, la gran diferencia entre los alas claras australianos (con alas verdaderamente amarillas o blancas, pero con morfología más próxima al tipo silvestre) y los alas claras del resto del mundo (con diseños más “sucios” pero con morfología y talla más acorde al periquito de exposición). También en Australia, algo parecido ocurre igualmente con los diluidos y lo que allí llaman “black eyed self”, que son diluidos seleccionados bajo la acción de determinados genes modificantes que consiguen aclarar en un alto grado todo trazo de diseño. Al parecer, y siguiendo al citado autor, estos genes modificantes (que, en realidad, no son genes como tal, sino mecanismos de regulación de genes, capaces de mutar mucho más rápido que los propios genes) nunca salieron de Australia, con lo cual se concluye que su aparición fue posterior al envío de los primeros alas claras a Inglaterra y posterior también a la aplicación de las estrictas regulaciones legales que se impusieron en la isla continente en materia de importación y exportación. Ésta sería la otra parte que explica la gran diferencia existente, en cuanto a color, entre los alas claras australianos y los alas claras ingleses y europeos. Y ya volviendo a nuestro propio país, desde hace varios años también se han suscitado (en círculos de criadores especializados en mutaciones desmelanizadas) extensas discusiones que dieron lugar a la llamada “teoría de las poligenias”, que mantiene, en común, la esencia de la teoría de los genes (en realidad, mecanismos o agentes) modificantes.






Hasta el momento, se han descrito por separado las mutaciones más conocidas del periquito. Sin embargo, todavía quedan por presentar algunas otras que, o bien son muy recientes o nunca se han hecho populares por diversos motivos. Además, en la cuarta y última entrega de esta serie de artículos se tratará el asunto de las combinaciones entre distintas mutaciones, que es, al fin y al cabo, uno de los mayores atractivos para un buen número de criadores que se dedican a esta especie.



Texto: Javier Ferrer Cano. Créditos fotográficos conservados en el artículo.




