Veterinaria

Consultorio ornitológico: Ceguera misteriosa

Roberto C. Fernández Álvarez

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Pregunta

Buenas tardes, me gustaría saber si sería tan amable de ayudarme a intentar darle alguna solución a un problema que me ha surgido con los pájaros desde ya varios años atrás. El problema es que parece ser que los pájaros, a pesar de encontrarse en un perfecto estado, no ven el lugar en donde se encuentran y topan con todo lo que hay a su alrededor e incluso no llegan ni a ver el palo donde se posan. He consultado ya a varias personas entendidas sobre este tema pero no saben de ninguna solución para esto. Últimamente he estado leyendo en revistas que puede deberse al pigmento, pero yo creo que eso no es así, porque siempre le echo unos 8 gramos de pigmento por kilo de pasta y creo que eso no es abusar, y los adultos no han ingerido pigmento y les ha ocurrido igualmente. La variedad que crío son pájaros de factor rojo; con respecto a si mueren o no, no, no mueren, simplemente quedan ciegos, pero por lo demás presentan un perfecto estado, y esto sólo me ocurrió en los tres últimos años de los veinte que tengo como criador.

Atendiendo a la época del año, considero que no influye debido a que esto me ocurrió en varias ocasiones y todas ellas en distintas épocas del año, al igual que me ocurre en casos aislados y sin convivir con especies exóticas. Aproximadamente me ocurre como dos o tres veces al año. Muchas gracias, saludos.

Respuesta

Hola. La ceguera en los canarios puede ser debida a diferentes causas, encontrándonos con problemas infecciosos, nutricionales, genéticos o intoxicaciones. Debido a la falta de material específico para el diagnóstico ocular en las pequeñas aves, se suele valorar el resto de síntomas clínicos para determinar la causa inicial del proceso, y aún así, no siempre se consigue un diagnóstico definitivo. Aunque la oftalmología aviar está bastante desarrollada a día de hoy, el diagnóstico y tratamiento en aves de pequeño porte, como los canarios, no cuenta aún con estudios científicos muy completos. Normalmente, estos estudios han sido desarrollados a partir de casos individuales en algunas pocas especies, no contando con un patrón estándar de valoración clínica. De esta forma, en grandes loros podemos encontrar técnicas para realizar cirugía ocular de forma segura, pero en pequeños fringílidos no llegamos más allá de la mera consulta clínica unida a un tratamiento farmacológico. La ceguera esta producida por una lesión ocular, ya sea en su estructura o en su sistema nervioso local.

Existen varias lesiones que se han descrito en aves de compañía, siendo las más frecuentes cataratas (pérdida de la transparencia del cristalino del ojo), glaucoma (aumento de la presión en el interior del ojo, pudiendo ser primario o secundario a otra patología), degeneración de la retina o degeneración de la córnea. Al no poder explorar directamente al ave para determinar la lesión ocular que presenta, debemos determinar la causa inicial del proceso. En el caso que nos relatas, parece ser que el síntoma principal es la ceguera en sí misma, sin presentar inflamación periocular, lagrimeo o supuración externa. Este hecho nos hace descartar los procesos infecciosos, ya sean bacterianos, fúngicos, parasitarios o víricos, ya que en estos casos la disminución de visión suele acompañarse con este tipo de presentaciones clínicas. Además, estos agentes infecciosos son muy contagiosos y se extienden rápidamente por todo el aviario afectando a un grupo más o menos grande de ejemplares, no siendo frecuentes los casos aislados.

El único agente infeccioso que podría causar ceguera sin afectar al resto de la estructura ocular ni desarrollar sintomatología general es Toxoplasma spp., ya que este parásito puede afectar al tejido nervioso y provocar neuritis óptica y desprendimiento de retina. Este tipo de casos clínicos sí que han llegado a documentarse en canarios de diferentes variedades. Normalmente la ceguera va acompañada de otros síntomas nerviosos como pérdida de equilibrio e incoordinación de movimientos, lo cual puede pasar desapercibido al criador ya que parecerá que este comportamiento es debido a la falta de visión. En estos casos el tratamiento de elección son las Sulfamidas o el Toltrazurilo, durante dos ciclos de 5 días, aunque en los casos avanzados las lesiones nerviosas pueden ser irreversibles. También descartaríamos la presencia de tóxicos, porque la sintomatología nerviosa asociada a la ceguera sería muy evidente y suelen provocar una muerte aguda en pocas horas, y las alteraciones genéticas primarias, porque la sintomatología se presentaría desde las primeras semanas de vida.

Tras valorar las posibilidades anteriores, y no presentando otro tipo de sintomatología, la principal causa de pérdida de visión que encontraremos en pequeñas aves esta relacionada con problemas nutricionales, en concreto con la deficiencia de vitamina A y vitamina E. La vitamina A es necesaria para la producción del pigmento del ojo, por ello las variedades albinas son deficientes en ella y son más propensas a sufrir pérdidas de visión. La segunda actúa en la formación de proteínas necesarias para la estructura del ojo, pudiendo llegar a desarrollar cataratas cuando existe una deficiencia importante de ella. Ante la sospecha de un proceso de hipovitaminosis A y/o E, debemos administrar una dieta rica en vegetales y frutas y complementarla con complejos vitamínicos comerciales que contengan este tipo de vitaminas. Debemos utilizar la dosis indicada por el fabricante ya que un exceso de suplementación puede provocar el efecto contrario y desarrollar una hipervitaminosis, que en este tipo de aves puede ser bastante grave.

En las causas nutricionales no incluiremos la administración de pigmentante, porque como bien dices la dosis empleada no es tóxica y no debería producir efectos nocivos sobre el organismo de los canarios. El pigmento artificial puede forzar el hígado en mayor o menor medida, pero si las aves están sanas y no presentan alteraciones hepáticas primarias lo toleran muy bien. Por último, nos quedarían los factores relacionados con la edad o la predisposición genética. Se han descrito cataratas y degeneraciones oculares en aves adultas como consecuencia de lesiones en los tejidos oculares a causa de procesos patológicos anteriores, o simplemente por existir una predisposición genética en esa familia de aves. Este último caso se ha llegado a documentar en variedades de canarios de postura, donde ciertas cepas o líneas genéticas tendían a desarrollar cataratas en su etapa adulta. Para este caso no existe tratamiento farmacológico efectivo, deberíamos seleccionar aquellas líneas de trabajo que no contaran con esta tara genética en su descendencia.

Con lo visto anteriormente, mi recomendación en primer lugar es que revises la dieta de tus aves y eleves los aportes tanto de vitamina A como de vitamina E, así como la frecuencia de administración de alimentos vegetales frescos para evitar la deficiencia primaria de estos compuestos. Si trabajas con variedades de canarios de ojos rojos, debes administrar principalmente vitamina A. Revisa también si los ejemplares afectados comparten línea genética, ya que si los casos te han comenzado a aparecer durante los últimos dos o tres años puede ser que se deba a cataratas hereditarias y se trasmitan a parte de la descendencia. Para descartar la posibilidad del Toxoplasma deberías realizar unas analíticas preparadas a partir de heces frescas de algún individuo afectado. Aunque solo hayas tenido unos pocos casos clínicos pueden existir portadores asintomáticos en el aviario que diseminen la enfermedad, reapareciendo la enfermedad cíclicamente. Espero haberte servido de ayuda, recibe un cordial saludo

Publicado en Ornitología Práctica, número 69, páginas 74–75.
Respuesta: Roberto C. Fernández Álvarez. Veterinario.

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