Policromismo fenotípico en Passer domesticus (Linnaeus,1758).
El Gorrión común fue el pájaro más difundido y sin duda el más conocido en la antigüedad. En la mitología griega era considerado un ser sagrado y, según la poetisa Safo, el carro de Afrodita, diosa del amor, era arrastrado por una bandada de estos pájaros. En Heráldica, si estaba presente en los escudos de los caballeros medievales, era considerado un símbolo de suprema virilidad. Y así hasta nosotros, el Gorrión común ha sido sinónimo de comportamientos lujuriosos y de sexualidad desenfrenada. Considerado excesivamente perjudicial para los cultivos, por bando de Federico el Grande se llegó a ofrecer una recompensa de seis céntimos de aquel tiempo por cada gorrión muerto. Como comentario personal decir que hasta mediados del siglo pasado, apenas hace cincuenta años, aún se cazaban con redes o incluso con palanganas con cianuro colocadas bajo imponentes árboles dormitorio, que causaban el envenenamiento y la caída de los pájaros, con lo que se llegaban a recoger varios sacos de 100 kg cada uno en una sola noche. Teniendo en cuenta que un gorrión pesa alrededor de 28/30 gr, podemos calcular fácilmente un resultado de 10.000 pájaros en una sola noche, bajo un único gran árbol.
¡Pero eran otros tiempos! Aunque estos hechos forman parte de nuestro pasado, de nuestra historia. Aunque según estudiosos ingleses se ha producido una inexplicable disminución de esta especie en suelo británico, en nuestras tierras sigue siendo bastante común y no parece que corra peligro de una inminente reducción.
Clasificación
No todos están de acuerdo en considerar al Gorrión común una superespecie en evolución hacia tres diferentes formas cromáticas (subespecies): - Passer domesticus domesticus (Gorrión común nor-europeo); - Passsr domesticus italiae (Gorrión común); - Passer domesticus hispaniolensis (Gorrión común insular y meridional). Son muchos los que las consideran aún tres especies autónomas diferentes. Si analizamos las características ecoétológicas entre las tres presuntas especies diferentes, nos daremos cuenta de que no existen diferencias. Aunque pueda darse una mayor propensión a la nidificación arbórea en el P. d. hispanoliensis, que en las otras, no existen realmente diferencias comportamentales: parada nupcial, formación de parejas, emisión de cantos son similares o idénticos en las tres subespecies. Experiencias de acoplamiento en voladera entre Passer domesticus domesticus (de cepa holandesa) con Passer domesticus hispaniolensis (hembra ancestral) han demostrado un comportamiento idéntico e identidad específica total (en el contexto del grupo social), generando híbridos totalmente fértiles en los dos sexos.
Dimensiones, talla, canto, comportamiento, sociabilidad son idénticos, lo que nos lleva a pensar que estamos ante una única especie. Las únicas diferencias que saltan de inmediato a la vista vienen dadas por una extrema variabilidad de colores en la librea de las tres principales subespecies consideradas y en cada una de ellas, una diferente variabilidad cromática entre sus componentes. En la práctica, todos los ejemplares observados con atención, considerados de la misma subespecie, eran muy diferentes entre ellos. Naturalmente, diferencias cromáticas existen también en otros pájaros. Para comprobarlo, bastaría preguntar a un criador de Lúganos para que nos confirmase que es difícil encontrar dos con la misma librea. También en esta especie, como en otras, se da una amplia variabilidad cromática. Sin embargo, en el Gorrión común estas diferencias son aún más y acentuadas. En Sicilia se encuentran representantes de prácticamente todas estas presuntas subespecies, dando la razón a quien preferiría considerarlas pertenecientes a una superespecie “políptica” y policromática.
Junto a ejemplares que habría que clasificar sin duda alguna como Passer domesticus hispnilensis, que también en invierno presentan la capucha intensamente marrón o apenas contaminada por una ligera orla gris y blanco de las mejillas, siempre muy limpio y característico,conviven ejemplares que, en su plumaje invernal, podríamos clasificar como Passer domesticus domesticus, con machos de capucha gris, mejillas sucias, poco negro orlado de gris, que desde lejos pueden parecer hembras. En resumen podemos encontrar, en un porcentaje bastante alto, ejemplares que fenotípicamente parecen pertenecer a todas las diferentes especies consideradas. Se encuentran casi todas las variables cromáticas del plumaje, que nos llevaría a decir que se trata de una especie con una multiplicidad de coloraciones del plumaje. Todo esto complica el estudio sistemático de esta especie.
Hubiese sido mucho más fácil poder decir que las mayores diferenciaciones se encuentran en los extremos de las áreas de distribución: - en el norte, con la difusión sobre el territorio continental europeo de Passer domesticus domesticus, con las características típicas e inconfundibles como la capucha totalmente gris, el negro del mentón, que no rebasa lo alto del pecho y las mejillas blancas, que en los ejemplares más típicos no son nunca de un blanco limpio sino que se presentan siempre sucias; - en el sur, Passer domesticus hispaniolensis (Temmnick, 1820), con la totalidad de la capucha de un marrón intenso, las mejillas blanquísimas, el negro del mentón que se prolonga rebasando incluso la parte baja del pecho, cuando no abundantemente los flancos, y en los ejemplares más típicos, con un característico y marcado diseño negro, abundante incluso sobre el dorso; Entre estos dos extremos típicos existe una población estabilizada, considerada híbrida, Passer domesticus italiae, fértil, con coloración intermedia, próxima a una u otra subespecie según su proximidad con la población septentrional o con meridional. Como decíamos antes, hay muchos estudiosos que en vez de considerar al P.
domesticus una única especie con distintas subespecies, prefieren considerarlo una especie en ella misma, considerando además en el rango de especies también a P. hispaniolensis, con lo que la relación de especies y subespecies sería la siguiente:
• subespecies adscritas al domesticus: Passer domesticus domesticus Passer domesticus italiae Passer domesticus payni Passer domesticus brutius Passer domesticus maltae Passer domesticus africanus Passer domesticus plecticus Passer domesticus balearoibericus Passer domesticus tinginatus Passer domesticus maroccanus Passer domesticus biblicus Passer domesticus niloticus Passer domesticusindicus Passer domesticus bractianus Passer domesticus parkini Passer domesticus rufidorsalis Passer domesticus hufufae
• subespecies adscritas al hispaniolensis: Passer hispaniolensis hispaniolensis Passer hispaniolensis italiae Passer hispaniolensis maltae Passer hispaniolensis transcaspicus.
Conclusión
Recapitulando para aquellos más preocupados por la taxonomía: ¿debe adscribirse nuestro Gorrión común a una única especie con muchas variantes subespecíficas, o bien a dos (o tres) diferenciadas verdaderas especies, a su vez divididas en diferentes subespecies? Sobre el tema existe una amplia bibliografía, por lo que no debemos sorprendernos. Por mi parte, considero al Passer domesticus una única especie a la que pertenecen las diferentes subespecies ya mencionadas. Los diferentes autores una veces amplían otras restringen el elenco de las subespecies mencionadas. Si esta diversidad cromática existe en los ejemplares en la naturaleza ¿qué cantidad de variedades de color se pueden presentar en ambientes controlados, por no hablar ya de las numerosas mutaciones y de la diferente incidencia de los genes mutados, según la subespecie utilizada, como en una de las más recientes en aparecer la Blackmasked (enmascarado), de un típico color blanco papel y con sólo la máscara manchada de gris negro, siempre diferente de un ejemplar a otro? Pero no quiero alargarme demasiado en mi análisis y prefiero remitirme a eventuales nuevas aportaciones en un futuro.






Texto: Sebastiano Paternò. Fotos42,43,46y47inferior: Javier Mas; doble página44–45: Alcedo; nido47: S. Paternò.




