Introducción
El objetivo principal de este artículo, continuación al artículo: Puros portadores y fenotipos (O.P. nº 68), basado en numerosos estándares y sobre todo en la experiencia práctica del autor a lo largo de dos décadas en el enjuiciamiento y cuatro en la cría de todas las mutaciones del canario de color, es facilitar la identificación de los diferentes fenotipos, así como exponer los pequeños detalles que nos va a permitir conocer y valorar mejor las diferentes mutaciones que les afectan.
Fenotipo
El término fenotipo alude a la manifestación externa de los genes de un individuo. Se refiere a los caracteres observables y medibles; si el canario es ágata, amarillo, tiene rizos, cabeza aplanada, ojos negros o rojos, etc. El término fenotipo, aplicado en un sentido general, también hace referencia a su biometría (talla, proporciones, etc.), morfología, fisiología y conducta. El fenotipo cromático es un fenotipo parcial, ya que está determinado sólo por los genes y factores ambientales responsables de la expresión de las melaninas, lipocromos y categoría. También el tipo y estructura de la pluma influyen en dicho fenotipo. El genotipo es prácticamente invariable a lo largo de la vida del canario, mientras que el fenotipo varía debido al paso del tiempo y la acción de los factores ambientales (radiación solar, alimentación, humedad, enfermedades que afectan a la pigmentación, color del sustrato, etc.) que pueden modificarlo considerablemente, ya que genotipos distintos pueden originar un mismo fenotipo (fenocopias) y, al contrario, un mismo genotipo puede originar fenotipos distintos.
Por ejemplo, dos canarios con el mismo genotipo en cuanto al factor rojo, manifestarán este carácter con mayor o menor graduación en función de su alimentación, estado de salud y factores ambientales influyentes. Dos ejemplares con diferencias genotípicas en relación al factor rojo, cuando se les incorpora en su alimentación pigmentantes no selectivos (cantaxantina o carofil rojo) pueden alcanzar la misma tonalidad cromática, o sea, el mismo fenotipo. Otro ejemplo, un canario gris mejorará su fenotipo melánico al expresarse más oxidado por acción de los rayos solares y si los aminoácidos precursores en la síntesis de melaninas presentes en su dieta están en las debidas proporciones –no limitantes- para permitir potenciar el color de acuerdo con su capacidad genética. Igualmente, un canario, si no está bien alimentado, no alcanzará el tamaño y peso que sus genes le permiten. El grado de influencia del medio ambiente en la expresión de los caracteres es diferente según el tipo de estos, ya que en algunos apenas influye y en otros lo hace considerablemente.
La edad del individuo también influye en el fenotipo, así un canario joven no presenta el mismo fenotipo que cuando es adulto, ni cuando estaba en el nido, aunque presente los mismos genes, ya que el paso del tiempo actúa modificando su fenotipo.
Identificación fenotípica
La diferenciación fenotípica de los numerosos tipos, variedades y categorías que aparecen en el canario de color, cada vez se hace más compleja al aumentar la diversidad cromática de este (son ya alrededor de 500 gamas reconocidas oficialmente). Cuando los ejemplares son óptimos, en la mayoría de los casos no habrá inconveniente para diferenciarlos si se cuenta con cierta experiencia y conocemos bien el estándar, pero a medida que sus imperfecciones aumentan, también lo hacen las dificultades para identificarlos correctamente. La cuestión de designar correctamente al canario de color resulta más problemática cuando los ejemplares presentan defectos importantes en su manifestación fenotípica (fenotipos intermedios), lo que hace más fácil su confusión con otros fenotipos próximos y especialmente en condiciones de escasa luminosidad, imposibilidad de confrontarlos o de cogerlos con la mano para un examen exhaustivo, etc.
Por otro lado, la identificación de ejemplares mediante fotografías, DVD o videos suele tener más dificultad, debido a que se escapan detalles y los colores y sus matices pueden ser modificados en mayor o menor medida por el flash o por el propio programa de ordenador, impresión fotográfica, etc. En otras ocasiones, por determinadas circunstancias, no se examina en detalle el ejemplar y confiamos en la primera impresión visual, que no siempre es correcta, y es la que vale, es decir, que nos dejamos llevar por las falsas apariencias. Para la denominación del fenotipo de un canario de color nos basaremos en el análisis exhaustivo de los tres primeros apartados de la planilla: melaninas, lipocromo y categoría. En algunos casos, las características del plumaje también nos ayudarán a corroborar el fenotipo (doble intenso, opal, cobalto, marfil, etc.), pues en algunas mutaciones, se modifica también la estructura de la pluma.
La calidad de la observación la da la experiencia acumulada, la capacidad de diferenciar los distintos matices de los colores y reconocer los mínimos detalles cromáticos y de diseño de los ejemplares, observados en unas condiciones ambientales adecuadas, principalmente de luminosidad.
Detalles a observar
Ante la tesitura de reconocer y citar el fenotipo del ejemplar, lo primero que debemos hacer es observarlo muy detenidamente, fijándonos en el mínimo detalle, y descartar mentalmente los fenotipos semejantes con los que pudiera asemejarse y confundirse. Comprobemos que las características del ejemplar corresponden con el estándar actual. Todo este proceso lo realizaremos, de forma subconsciente, en cuestión de segundos, con la experiencia e información acumulada en nuestro cerebro durante años. Observaremos los siguientes detalles para posteriormente identificar de forma correcta el fenotipo de un ejemplar. Melanina: - Tipo de diseño: estriado, escamado u ocelado, apastelado, pátina o velo, vetas melánicas, etc. - Diseño en la cabeza, espalda y flancos. - Características del diseño: alineado, emborronado, nitidez, simetría, medidas y proporción de las estrías. - Longitud y anchura de las estrías. - Presencia de feomelanina y localización. - Color y concentración de la envoltura melánica (eumelanina dispersa o envolvente): color, limpieza. - Color del subplumaje. - Color de los ojos: negros, rojos, diferentes graduaciones entre uno y otro color.
- Color y grado de oxidación de las partes córneas. - Presencia de bandas transversales en las grandes plumas (ónix). - Patrón de vuelo o banda alar. - Dilución central en las grandes plumas (alas grises). - Color del envés y raquis de las grandes plumas (opal). - Restos de melanina en las plumas de vuelo y subplumaje (melánicos de apariencia lipocrómica). Lipocromo - Color del lipocromo. En la máscara, los hombros y el obispillo se aprecia de forma más nítida y detallada al estar más concentrado, permitiendo una mejor diferenciación entre las diferentes variedades; por ejemplo marfil y no marfil. - Luminosidad, pureza y concentración del lipocromo de fondo (interestrías, pecho, abdomen, flancos, etc.). - Restos de lipocromo en el filo de rémiges y timoneras, hombros, cejas y pecho. Categoría - Presencia de nevadura, tamaño y forma de distribución de esta. - Pigmentación de la cloaca, muslos y plumas coberteras infracaudales, flancos, zonas de separación entre la cabeza y el pecho.
Fenotipos próximos
Con ayuda del estándar, si es preciso, iremos descartando fenotipos similares, como hace el veterinario cuando diagnóstica en nuestras aves una enfermedad con sintomatología parecida a otra. Confrontar ejemplares en la mano con fenotipos próximos también nos arroja mucha luz, aunque no siempre es posible, por ejemplo en el examen de aspirantes. A medida que los defectos cromáticos aumentan en los ejemplares, las diferencias fenotípicas se reducen considerablemente, hasta llegar a ser mínimas, pudiendo pasar el ejemplar tanto por un fenotipo como por otro. Así, cuando el ejemplar intenso es de tan baja calidad que la nevadura afecta a muchas de las zonas del plumaje, es fácilmente confundible con un ejemplar nevado que presente una nevadura escasa y ausente en algunas zonas, ya que las diferencias fenotípicas entre el carácter intenso y el nevado se reducen considerablemente. En estos casos de fenotipos realmente intermedios, debemos considerar las relaciones de dominancia o recesividad que tengan lugar entre los genes responsables de estos caracteres que se expresan conjuntamente en el mismo ejemplar y con una proporción muy similar.
Siguiendo el ejemplo anterior, el ejemplar lo designaríamos como intenso, al ser este gen dominante sobre el nevado. La evaluación del grado de proximidad a uno u otro fenotipo próximo puede resultar un tanto subjetiva según el observador o condiciones de luz en las que se realiza la operación, siendo este el criterio que se suele emplear. Si el ejemplar muestra características de una mutación que es recesiva con respecto a otra (caso del gen nevado que es recesivo con relación al intenso), no podremos decir que el ejemplar tiene un fenotipo de nevado, sino de intenso, intenso impuro, semiintenso o como lo queramos llamar, pero intenso a fin de cuentas. Igual razonamiento podemos aplicar a un ejemplar intermedio entre bruno e isabela, por ejemplo que según dicho criterio lo llamaríamos bruno, dado el carácter de dominancia, más o menos completa, del gen para la oxidación de la melanina marrón sobre el gen de la dilución. También podemos decir, por ejemplo, ejemplar nevado con tendencia al mosaico (mosaiquea).
Expongo los fenotipos del canario de color entre los que puede existir existe más similitud si los ejemplares son defectuosos, y pueden llegar a ser confundidos si son defectuosos, al no adaptarse al estándar, o simplemente no los observamos bien por diferentes motivos.
Fenotipos semejantes por grupos
Categoría
Intenso y nevado
Nevado y mosaico
Lipocrómicos
Lipocrómico: isabela opal, satiné diluido, ágata phaeo e isabela phaeo. Los ejemplares citados son conocidos como melánicos de apariencia lipocrómica y salvo el isabela opal no están reconocidos. Amarillo: amarillo marfil. Rojo: rojo marfil. Blanco dominante: amarillo marfil mosaico y blanco recesivo. Urucum: rojo. Pico amarillo: amarillo. Clásicos (tipo base) Negro: ágata. Bruno: isabela, bruno pastel, negro topacio, bruno topacio y negro pastel. Ágata: negro eumo. Isabela: bruno, isabela pastel, ágata pastel y satiné. Pastel Negro pastel: ágata pastel, ágata y negro alas grises. Negro alas grises: negro pastel. Ágata pastel: negro isabela, negro pastel, ágata topacio, ágata eumo, ágata y ágata/satiné. Bruno pastel: isabela pastel, isabela y bruno. Isabela pastel: bruno pastel, isabela, isabela opal y bruno opal. Negro alas grises: negro pastel y negro jaspe simple dilución. Opal Negro opal: ágata opal y ágata. Ágata opal: negro opal y bruno opal. Bruno opal: isabela opal, bruno pastel, bruno e isabela pastel. Isabela opal: bruno opal, isabela pastel y lipocrómico. Satiné Isabela, isabela/satiné e isabela eumo.
Topacio
Negro topacio: bruno, ágata topacio, ágata y negro eumo. Ágata topacio: ágata pastel, ágata eumo, isabela y negro eumo. Bruno topacio: bruno y bruno pastel. Isabela topacio: isabela. Eumo Negro eumo: ágata eumo, ágata topacio y ágata. Ágata eumo: ágata pastel, ágata topacio y negro eumo. Bruno eumo: bruno, isabela. Isabela eumo: isabela, isabela/satiné, satiné. Ónix Negro ónix: ágata ónix y negro. Ágata ónix: negro ónix, ágata opal y ágata. Bruno ónix: bruno. Isabela ónix: isabela y bruno ónix. Cobalto Negro cobalto: negro y ágata Bruno cobalto: bruno y bruno pastel Ágata cobalto: ágata, bruno pastel y negro cobalto. Jaspe simple dilución Negro jaspe simple dilución: negro alas grises. Bruno jaspe simple dilución: bruno pastel. Jaspe doble dilución Bruno jaspe doble dilución: Bruno pastel e isabela pastel. Ágata jaspe doble dilución: ágata opal.
Identificación práctica: canarios lipocrómicos
Variedad Mirar bien el obispillo, las cejas y el pecho, ya que pueden dar apariencia de blanco y ser amarillo marfil mosaico muy pálido, por ejemplo. Es muy importante la observación del obispillo para determinar la variedad. Los ejemplares con restos de lipocromo en esta zona no se consideran blancos. Mirar el color de los ojos. Ojos rojos: lutino, albino y rubino. Existen zonas (cabeza, muslos, pico, etc.) con mayor tendencia a pigmentarse de melaninas, en las que, principalmente, observaremos la presencia de manchas melánicas. Estos ejemplares no serán seleccionados para concursar. Blanco dominante y recesivo. Mirar en los hombros (zona anterior y posterior), filo (borde externo del vexilo) de las remeras y timoneras. El lipocromo amarillo se observa mejor cuando el ejemplar muestra las alas cerradas. La grasa de la piel es amarilla en el blanco dominante y blanca en el blanco recesivo. Su color se observa al soplarles en el abdomen, cuello y membrana alar. En la actual planilla no se diferencia a nivel fenotípico entre estas dos variedades y están agrupadas en el mismo apartado aunque con distinta clave COM. Lipocromo amarillo y amarillo marfil.
Se ve mejor la diferencia en la máscara, los hombros y el obispillo, ya que al tener en estas zonas las plumas más cortas, tienen mayor concentración lipocrómica. Ídem para el lipocromo rojo y rojo marfil. El amarillo dorado (“doré”) se favorece en los ejemplares de pluma corta. En el marfil se modifica la estructura de la pluma haciéndola más fina, por lo que deberemos examinar también la estructura de la pluma para mayor seguridad. Categoría Semiintensos Ejemplares tendentes a la categoría nevado. Nevadura en zonas muy diversas. El lipocromo, por lo general, no pigmenta completamente la cloaca, no cerrándola. - Ejemplares de categoría intermedia en muchos casos ya que presentan zonas con nevadura (flancos, dorso y cloaca) y otras sin nevadura (cabeza y pecho). - Las zonas de nevadura ocupan mayor extensión que en los intensos algo defectuosos. Nevados La nevadura se localiza en la espalda, pecho, flancos, cabeza y cuello, faltando en la careta y los hombros.
En los intensos y nevados amarillos las remeras y timoneras suelen aparecer más pigmentadas que en los mosaicos, ya que en estos últimos se selecciona el carácter alas blancas y se puede administrar pasta blanca, o sea sin apenas carotenoides amarillos. Nevados con tendencia a intensos Nevadura muy escasa. Categoría defectuosa con tendencia al intenso. Infracaudales menos pigmentadas que en los intensos. Nevados con tendencia a la categoría mosaico. Placas amplias de nevadura extendidas en el cuello y la espalda, las cuales son más frecuentes en las hembras. Mosaico Los muslos y los flancos son apigmentados en los ejemplares mosaico y, en intensos y nevados son pigmentados (más en los intensos; a veces no están pigmentados en los nevados). Comprobar hasta dónde se extiende el lipocromo y las melaninas en el abdomen y la separación nítida entre la careta y el pecho. En los mosaicos el lipocromo y melaninas se cortan antes en el abdomen que en los ejemplares nevados. Observar la pigmentación roja en las remeras y timoneras (en los mosaico no deben estar pigmentadas). El envés de la rabadilla (infracaudales) está apigmentado, a diferencia de intensos y nevados (menos en los nevados).
Canarios melánicos clásicos (tipo base)
Los pigmentos melánicos en cuanto a su color y concentración influyen en el color de fondo, modificándolo. Es decir, interfiere el tipo en la variedad. Con el lipocromo rojo el diseño se expresa peor al fusionarse con la melanina y dificulta la identificación del tipo (melaninas). El lipocromo amarillo al mezclarse con la feomelanina da lugar a un lipocromo amarillo más subido de tonalidad (“doré”). En caso de duda sobre el color de la melanina, mirar los bigotes, las rémiges y timoneras; En caso de duda entre serie bruna y ágata, observar además, si existen restos de eumelanina negra en el pico y las patas. El exceso de oxidación en los tipos diluidos se aprecia por un enjuciamiento general del lipocromo, especialmente visible en el pecho. En los canarios melánicos de fondo blanco, marfil y de categoría mosaico se observa mejor la melanina, especialmente la feomelanina, lo que en la mayoría de los tipos melánicos constituye un defecto, pero facilita la identificación. En los melánicos diluidos, los pigmentos lipocrómicos se expresan con más facilidad y pureza, estando su color menos modificado por la coloración melánica, dada su menor concentración.
La calidad del lipocromo se observa mejor en el bajo vientre (intensos y nevados). Los factores de reducción tienden a eliminar el diseño de los flancos, especialmente en los ejemplares intensos, y el contraste entre las estrías e interestrías. En los negros y brunos es más frecuente la pérdida del diseño en la cabeza en relación al ágata e isabela, al tener mayor cantidad de eumelanina en esta zona. En los ejemplares intensos el diseño suele ser más estrecho que en nevados y mosaicos; en ello influye la estructura de la pluma que suele ser más ancha y larga en nevados y mosaicos. Ágata Estrías negras, en el ágata pastel son de color gris hierro. Ágata amarillo. Tendente al verde, implica escasa reducción melánica con tendencia hacia la serie negra. Es frecuente la tendencia al lipocromo doré en la frente, al ser las plumas más cortas y por ello presentan mayor concentración lipocrómica. Ágata rojo. Cuando tiende al bronce, implica escasa reducción melánica con tendencia hacia la serie negra. Bruno Marrón en el pico, las patas y uñas, aunque a veces es poco evidente. Ojo negro.
Se asemeja al isabela cuando presenta dilución, estrías finas o ausentes en los flancos y poca eumelanina marrón dispersa. Observar el tipo de diseño en la cabeza. Algunos parecen grises (negro pastel) cuando tienen factor de refracción. Cuando los ejemplares están muy oxidados cuesta diferenciar la variedad y categoría debido a que la melanina marrón enmascara al lipocromo de fondo. Subplumaje de color negro o gris oscuro. Isabela En todos los tipos de canarios isabela se reduce la pigmentación del ojo, en mayor o menor medida, según la mutación incorporada. Con luz el ojo aparece marrón oscuro. Ver el color del ojo. La feomelanina hace que el color de fondo sea menos luminoso y el diseño aparezca menos nítido y contrastado con las zonas interestrías. El lipocromo se debe observar limpio en el pecho y la espalda, y no ensuciado por la eumelanina marrón dispersa y feomelanina como ocurre en el bruno. En los nevados el lipocromo amarillo sube de tonalidad al mezclarse con la melanina marrón y parece como intenso de tonalidad amarillo dorado. Ver diseño en la cabeza, pues en los diluidos puede desaparecer más fácilmente.
En el isabela y el satiné, la feomelanina es marrón muy claro, casi blancuzca. La eumelanina marrón aparece más oscura que la feomelanina. El lipocromo se observa en los flancos, los cuales aparecen más claros por la reducción de la feomelanina. Subplumaje marrón claro. Las patas y el pico son más claros en el isabela que en el bruno.
Pastel
La acción de reducción y dilución del pastel es débil, la del opal apreciable y la del satiné y eumo fortísima; es decir, la fuerza diluctiva del pastel es menor que el opal. Las melaninas del canario opal no llegan a amalgamarse con el lipocromo de fondo, como ocurre en el pastel, lo que produce apastelamiento (pérdida del diseño), carácter típico de esta mutación. Negro pastel Diseño típico del negro, pero de color gris antracita. Puede presentar feomelanina en el borde de las plumas, igual que el clásico. No presenta decoloración en las plumas largas, a diferencia del ónix. No afecta a la oxidación de las partes córneas del ejemplar. Negro alas grises Tonalidad gris aluminio. En los ejemplares intensos, dada la diferente estructura de pluma, el diseño ocelado es más pequeño. Las remeras y las timoneras son de color gris aluminio en la parte central, negro en la periferia y raquis oxidado a diferencia del pastel. El carácter alas grises no afecta a la oxidación de las partes córneas ni modifica la cantidad de feomelanina. La dilución de las plumas de vuelo, a diferencia del jaspe, afecta por igual a todas las plumas. En el jaspe es regresiva desde las plumas más externas.
Ágata pastel
Presenta estrías gris hierro (gris ceniza), siempre algo más oscuras que la eumelanina marrón de la serie isabela. Prestar mucha atención al color del diseño. Ver restos de melanina negra en el pico y patas para diferenciarlo del isabela clásico. Interestría gris perla. En el ágata topacio, las interestrías son más claras, ya que tiene menos cantidad de eumelanina negra dispersa que el ágata pastel. Los bigotes son más marcados en el ágata pastel que en el ágata topacio y menos que el ágata clásico. Orlas de dilución gris perla más amplias en las remeras y timoneras que en el clásico, aunque menos que en el ágata topacio. Cuando el dibujo es casi negro presentan tendencia al hacia el ágata clásico. Subplumaje negro a gris, en el isabela de gris a marrón. El subplumaje del ágata pastel es más claro que el ágata clásico y más oscuro que el ágata opal. Ágata pastel amarillo. Se puede parecer a un isabela cuando el tono melánico tira al beige oscuro !ojo! Ver el color del ojo, el subplumaje y el tono del lipocromo amarillo, el cual aparece modificado por la eumelanina envolvente (negra o marrón). Si es verdoso es ágata pastel y si es amarillo es isabela.
Bruno pastel
Las alas y el pecho tienen mayor cantidad de melanina marrón, a diferencia del isabela pastel. Se asemeja al isabela pastel cuando presenta escasa oxidación melánica y nada de diseño. En las hembras, al presentar mayor carga feomelánica, se pierde más fácilmente el diseño que en los machos (bigotes, espalda, flancos). Cuando falta oxidación y apastelamiento se asemeja al isabela clásico. Total apastelamiento, en muchos casos, de la eumelanina bruna, que se presenta algo reducida con respecto al tipo base. Las remeras y timoneras son de color marrón y de igual concentración que el resto del plumaje. Isabela pastel Melanina marrón reducida y apastelada. Presenta un ligero manto beige muy claro que envuelve la cabeza, dorso y flancos, el cual es más evidente en las plumas de vuelo. El macho aparece más diluido y puede presentar restos de diseño. El ojo aparece con pigmentación reducida. Cuando está más oxidado y muestra algo de diseño se asemeja al isabela clásico y bruno pastel. Subplumaje más claro que en el isabela clásico.
Opal
La parte inferior de la pluma es más oscura, esto se ve especialmente en el envés de la pluma rémige más externa. Presentan un típico tono gris azulado (opalescencia). El lipocromo blanco dificulta la expresión azul del opal, que se expresa mejor con lipocromo de fondo rojo y en la serie ágata (ágata opal rojo). Al igual que en los canarios ónix, también aparecen en las grandes plumas las características bandas horizontales hipermelánicas. No reduce la oxidación de las partes córneas. Negro Plumaje quebradizo, rizos, aunque existen muchos ejemplares con buen plumaje. El pico, las patas y las uñas son negras. Fuerte reducción de feomelanina y, por ello, el lipocromo aparece más puro y luminoso que en el clásico. Eumelanina gris azulada. Ágata El raquis en el envés de la pluma es negro, en el ágata pastel es más claro. En el pastel hay más eumelanina dispersa que en el opal (ver interestrías, flancos y el pecho) y menos contraste entre las estrías e interestrías. Se asemeja al negro opal cuando tiene las partes córneas oscuras. La dilución melánica debe aparecer en la frente, cejas y presentar bigotes como en los clásicos. Es frecuente la presencia de plumas blancas en las timoneras.
Plumaje quebradizo. Ver diseño en los flancos y la cabeza. Estrías gris azuladas sobre un fondo más claro Bruno Se diferencia del isabela opal en que presenta más restos melánicos de color marrón en el subplumaje, estrías melánicas y eumelanina marrón difusa en mayor cantidad. Diseño largo, ancho e ininterrumpido. Las estrías eumelánicas marrones (beige claro) están reducidas en el dorso del ejemplar. La hembra es más rica en feomelanina y en el macho es más evidente la eumelanina, lo que le aporta mayor diseño. Debe presentar máxima expresión del diseño y la feomelanina (más clara en relación al bruno clásico) debe estar repartida de forma difusa por el plumaje. Las plumas son también más oscuras en la parte inferior que en la superior. Reflejos azulados más evidentes en las plumas largas. Isabela Restos melánicos poco apreciables o casi nada en el dorso y el subplumaje, algo más apreciables en la cara inferior de las grandes plumas. Reflejos azulados típicos de la mutación opal en las plumas remeras y timoneras. Cuando el ejemplar está muy diluido puede asemejarse a un canario lipocrómico. Soplar para observar el subplumaje y poderlos diferenciar.
Phaeo
Diseño en forma de escamas o rejilla. Algunas hembras phaeo de categoría mosaico presentan lipocromo amarillo o rojo en la frente. Los machos, al tener menos cantidad de feomelanina, aunque mayor oxidación, presentan visible el lipocromo en el pecho. El exceso de feomelanina perjudica el diseño y la expresión del lipocromo de fondo. El lipocromo también se localiza en los hombros y la cloaca. Nos fijaremos en esta zona para diferenciar la categoría Es frecuente que el lipocromo amarillo esté subido de tonalidad (doré) por la amalgama con la feomelanina de tonalidad marrón. Para diferenciar los ejemplares de las series negro y bruno (a nivel de concurso no se hace y sólo se indica phaeo), se deberá soplar en el cuello o pecho (se ve mejor el subplumaje). El negro phaeo puede perder los ocelos y presenta estrías (melanina centralizada); es decir, presenta concentración melánica en el centro de remeras y timoneras (especialmente se ve en la cola). Subplumaje gris oscuro.
En el phaeo intenso, debido a que las plumas son más cortas y estrecha, los ocelos de la cabeza son poco o nada visibles y el resto están más reducidos de tamaño, debido a que la pluma es más estrecha y por ello el diseño aparece menos contrastado. En el intenso y nevado los ocelos aparecen pigmentados de lipocromo, a diferencia del mosaico. En los verdaderos mosaicos el lipocromo no es visible en el abdomen, mientras que en los nevados el lipocromo amarillo baja entre las patas. El lipocromo es solamente visible en las zonas de elección del mosaico, por lo que da lugar a pseudomosaicos, o sea falsos mosaicos.
Satiné
Las estrías son de color beige, ni muy claro ni muy oscuro. Ojos rojos. Interestrías más claras y luminosas que en el isabela e isabela portador de satiné. La orla en torno a las rémiges debe ser de un blanco lo más puro y visible posible. El color del lipocromo en el pecho, la espalda e interestrías es más puro y luminoso que el isabela, dada la menor cantidad en el plumaje de feomelanina y eumelanina marrón dispersa.
Topacio
El ojo es oscuro. Raquis claro. Negro Se diferencia poco del ágata clásico (cuando son de peor calidad se asemejan al bruno clásico) pero tiene más eumelanina negra dispersa en las interestrías y presenta el raquis algo más claro e irregularidad (asimetría) en las marcaciones eumelánicas a un lado y otro del raquis. Tiene eumelanina negra en las plumas de vuelo. Aparece de un tono más gris que el negro clásico. Diseño semejante al negro clásico, así no diluye en la frente. Estrías de color marrón tendente al negro (chocolate negro, piel de castaña). A veces se nota el raquis oscuro en medida variable. Aureola de dilución gris perlado y concentración eumelánica en el centro de todas las plumas, a diferencia del bruno clásico. Estrías lo menos estrechas e interrumpidas posible. Partes córneas claras. Ojos rojo oscuro, casi negros. Subplumaje negro. Ágata Se asemeja a un ágata pastel, aunque el fondo es más claro. El ágata topacio amarillo intenso, cuando presenta defectos fenotípicos, se asemeja también al isabela amarillo intenso. La dilución en las plumas coberteras, al ser más amplia, da la vuelta en el extremo de la pluma, en el pastel no.
Aureola de dilución más clara y amplia que los ágata pastel, al no dispersar la melanina, también las interestrías son más claras y luminosas, por lo que hay más contraste con el diseño melánico, ya que el pastel tiene más eumelanina dispersa. Hay más contraste entre el diseño melánico y las interestrías que en el ágata pastel. Mayor luminosidad del lipocromo de fondo. Es más claro que el ágata pastel. Las estrías son de color marrón oscuro tirando al negro (sepia).y en el ágata pastel de color gris hierro. Pecho claro. Raquis claro e irregularidad en las marcaciones, la cual se ve mejor en los mosaicos se ve mejor al presentar las plumas más anchas y largas. Ojo oscuro (algo diluido, granate oscuro). En la cabeza mayor dilución en el ágata topacio, las cejas y los bigotes menos marcados (casi inexistentes en algunos casos) con respecto al ágata pastel. Algunos se asemejan mucho al pastel, ya que tienen la cabeza más oscura y las orlas diluidas más pequeñas y menos claras.
Eumo
Melanina centralizada, aunque menos que el topacio y a diferencia del pastel que presenta melanización completa. La pupila se muestra transparente como en el satiné y phaeo. Son citadas marcaciones características en el álula (ala espúrea), aunque personalmente no he llegado a apreciarlas en la observación directa de estos ejemplares. Negro Se asemeja a un ágata clásico con el pico y las patas más oscuros. Diseño gris oscuro (mate). La estría es muy estrecha y la interestría muy luminosa. Tiene el ojo granate con reflejos rojizos (un poco más oscuro que el ágata eumo), aunque el color varía según el grado de oxidación del ejemplar. A veces es difícil distinguir el negro eumo del ágata eumo. Melaninas finas y entrecortadas. Bruno Se asemeja al bruno clásico, pero con ojos rojos oscuros y el diseño estriado más estrecho y claro. Las estrías brunas algo más claras que el tipo clásico. Son ejemplares atípicos. Feomelanina reducida y el lipocromo aparece más luminoso que en el tipo base por el efecto diluctivo de la mutación. Ágata El diseño es gris plomo (gris oscuro), no negro. Hay menos contraste que en el ágata topacio.
Ojo rojo, ese carácter debe ser una seña de identidad importante en el reconocimiento de este tipo melánico. Se asemeja al ágata pastel, pero con ojo rojo. Los bordes claros de las plumas son más pequeños que en el ágata topacio. El diseño suele ser más claro, corto y estrecho que en el ágata topacio y el ágata. Es más claro que el ágata topacio. Ausencia de feomelanina. El raquis de las coberteras alares puede ser claro.
Ónix
Plumas más oscuras en la parte adversa, al igual que en los canarios opal. Bandas transversales (diseño rayado) en las rémiges y timoneras. Presenta dispersión o difusión de la melanina, con lo que aparece un velo más o menos perceptible por todo el plumaje (“efecto fuliginoso”, “baño de ceniza”, “hollín”, etc.) debido a la difusión melánica. Color más mate que los ejemplares clásicos en las estrías e interestrías. Negro Color negro mate, menos brillante (apagado) que el clásico. El pico y las patas suelen ser más claros, aunque con uñas negras. Velo negruzco. Eumelanina negra más concentrada en la cabeza y el cuello, no observable en la mayoría de los casos. Flancos más claros por la ausencia de feomelanina. El borde de las plumas se presenta algo diluido (tono gris) en relación con el tipo clásico. Diseño menos contrastado que en el clásico. Diseño de estrías en la cabeza, la espalda y los flancos muy bien definido, semejante a los ejemplares clásicos. El lipocromo de fondo es más luminoso aunque velado, al presentar menos cantidad de feomelanina que modifique su tonalidad. Bruno Diseño bruno mate, más claro con respecto al tipo bruno clásico. Efecto hollín o fuliginoso.
Bandeado transversal en las pumas. Diseño similar al tipo clásico. Interestría y resto de melanina envolvente (envoltura melánica) muy oscura. Ágata Fondo gris ceniza (gris oscuro), dando menos contraste en relación al ágata clásico. También se observa bandeado en las plumas timoneras y remeras. Ausencia de feomelanina. Diseño similar al ágata clásico pero de color gris oscuro mate.
Cobalto
Oscurecimiento generalizado del ejemplar en todas las series melánicas en relación al tipo base, incluido el bajo vientre (“vientre oscuro”), al aumentar la concentración y extensión de la pigmentación melánica. El pecho, flancos, abdomen y cloaca quedan pigmentados y oscurecidos por eumelanina dispersa o envolvente. Plumaje más fino y suave. Dispersa la melanina y el lipocromo aparece mate, menos luminoso. Extiende la eumelanina a la periferia de todas las plumas. El lipocromo aparece con menos pureza y luminosidad al haber mayor concentración de eumelanina dispersa. Para diferenciar las categorías nevado y mosaico observaremos la extensión del lipocromo en el abdomen, ya que en todas las categorías dicha zona está pigmentada de melaninas. Negro Envoltura melánica oscura, gris antracita. Feomelanina no se ve afectada. Bruno Envoltura melánica marrón más oxidada en relación al tipo clásico. Ágata Envoltura melánica de tonalidad gris grafito, como la mina de un lápiz. Isabela Pendiente de reconocimiento oficial.
Jaspe simple dilución
El patrón alar es más manifiesto en los machos que en las hembras, debido a la mayor concentración de lipocromo, por lo general no llega al extremo de las plumas de vuelo. Las estrías melánicas aparecen de color gris perla, pero sobre un fondo más oscuro. Partes córneas algo más claras que en el clásico, pero actualmente ya se observan ejemplares con idéntica oxidación. Negro Diluidos con respecto al clásico, patrón alar característico. En el negro alas grises la dilución de las plumas de vuelo es más amplia y sin efecto regresivo en las rémiges secundarias y terciarias, afectando a todas y la zona de dilución melánica es más amplia que la banda alar. Trazos transversales en el envés de las plumas. Bruno Diseño marrón perlado de idénticas dimensiones al bruno clásico. Trazos transversales en el envés de las plumas. Ágata Diseño melánico estriado más diluido en relación al ágata clásico. Menor contraste en la banda alar en relación al negro jaspe simple dilución y bruno jaspe simple dilución. Dilución escalonada en las plumas de vuelo.
Jaspe doble dilución
Extrema dilución eumelanina (negra y marrón). La feomelanina y el lipocromo permanecen inalterados. Manto de eumelanina dispersa con débil diseño melánico. Negro Velo grisáceo con débil diseño melánico. Patrón de vuelo. Partes córneas negras u oscuras. Bruno Muy ligero diseño dorsal con leve manto feomelánico. Patrón de vuelo. Partes córneas brunáceas. Ágata Diseño semejante al clásico aunque más diluido y menos contrastado. Patrón de vuelo, Partes córneas de color carne. Isabela Diseño ausente. Patrón de vuelo. Manto de eumelanina marrón dispersa. Partes córneas de color carne. Cuando aparece muy diluido muestra tendencia hacia un canario lipocrómico.
Valoración fenotípica
La valoración oficial del fenotipo de los ejemplares es realizada por los jueces ornitológicos, quienes conceden puntos hasta un máximo de 94 en relación con la calidad de dicho fenotipo, establecida en relación al grado de aproximación (fenotipo óptimo) a un estándar elaborado por el correspondiente Colegio de Jueces. Para valorar fielmente el fenotipo de los ejemplares, los jueces, además de los caracteres expuestos anteriormente para identificar el fenotipo y separarlos de fenotipos próximos, consideramos otros, como por ejemplo: - Pureza, uniformidad y extensión en la concentración lipocrómica. - Grado de concentración lipocrómica en las zonas de elección. - Manchas blanquecinas de nevadura en el cuello y espalda. - Tamaño y forma de la nevadura. - Ausencia de diseño melánico en determinadas zonas del plumaje. - Dimensiones del diseño, tonalidad, simetría, nitidez, contraste y alineación. - Presencia de plumas considerablemente despigmentadas. - Exceso o dilución en la pigmentación roja o amarilla (“doré”). - Tendencia hacia otro tipo, variedad o categoría. - Presencia y cantidad de feomelanina observable. - Tonalidad y amplitud de las marcaduras de las plumas de vuelo.
- Pigmentación o no de las plumas de vuelo. La valoración de ejemplares se hace atendiendo al modelo de perfección expresado por el estándar, para ello es fundamental que, tanto criadores como aspirantes, observen adecuadamente las características de los ejemplares que obtienen mejores puntuaciones en los concursos, especialmente en nacionales y mundiales, donde participan los mejores ejemplares.
Agradecimientos
A los criadores, jueces y sociedades ornitológicas que a lo largo de varias décadas me han permitido observar, conocer y valorar mejor las diferentes mutaciones expresadas por el canario de color.
Bibliografía
Cours canaris de couleur. AOB. 2004. Criteri di giudizio dei canarini di colore. FOI. 5ª edición. 2005 Cuevas Martínez, Rafael. Apuntes muy prácticos para diferenciar fenotipos semejantes. Revista Pájaros. Cuevas Martínez, Rafael. Canarios de color. El canario ágata. Editorial HE. 2009. 2ª edición. Cuevas Martínez, Rafael. Canarios de color. El canario amarillo. Editorial Hispano Europea S.A. 2ª edición. 2011. Cuevas Martínez, Rafael. Canarios de color. El canario blanco. Editorial Hispano Europea S.A. 2ª edición. 2011. Cuevas Martínez, Rafael. Canarios de color. El canario bruno. Editorial Hispano Europea S.A. Cuevas Martínez, Rafael. Canarios de color. El canario isabela. Editorial Hispano Europea S.A. 2008. Cuevas Martínez, Rafael. Canarios de color. El canario negro-bruno. Editorial Hispano Europea S.A. 2ª edición. 2011. Cuevas Martínez, Rafael. Canarios de color. El canario rojo. Editorial Hispano Europea S.A. 2ª edición. 2011. Cuevas Martínez, Rafael. Canarios lipocrómicos y melánicos. Editorial Hispano Europea. 3ª edición. 2010. Cuevas Martínez, Rafael. Fenotipos: clases, denominación, semejanzas y valoración. Revista Serinus. Cuevas Martínez, Rafael.
Genética y reproducción aplicadas a la ornitología deportiva. Croma Press. 2012. Estándar canarios de color. OMJ/COM. 2013. Estándar oficial de enjuiciamiento de la Comisión Técnica de Color. COE. 2011. Estándar oficial de la Comisión Técnica de Color. FOCDE. 2010. Standard canaris de couleur. AOB. 2014. Standards et critères de jugement. CNJF-CTC. 2014.











Texto: Rafael Cuevas Martínez, juez canarios de color OMJ/COM. Fotos: Javier Mas, excepto las dos fotografías72, foto y aviario Mariano Guerrero. Criadores identificados en sus pies.




