
Introducción
El color de los canarios Brunos se debe a un factor que, al inhibir la reacción enzimática que determina la formación de la melanina negra, hace que en la zona distal de las plumas del cuerpo y de las grandes plumas aparezca sólo la eumelanina bruna, dejando inalterada la feomelanina. En las líneas que siguen, después de haber dado una información genérica sobre la melanogénesis del factor bruno, nos ocuparemos del estándar expositivo del Bruno amarillo, pasión de numerosos criadores, de las virtudes y los defectos principales, así como de las posibles vías selectivas para obtener ejemplares de calidad.
Genética del factor Bruno
El tipo Bruno es debido a una mutación espontánea, conocida como isabelismo (no confundir con el tipo Isabela), muy difundida en la naturaleza. Es la primera mutación que afectó a los canarios criados en cautividad y se remonta al siglo XVII. El color bruno es un factor recesivo ligado al sexo, que se localiza en el cromosoma X. A propósito de esto recuerdo que fue precisamente observando esta mutación en el Canario como Florence Durham y D. C. E. Marryant comprendieron, en 1908, que en los pájaros, el par de cromosomas estaba invertido con respecto al de los mamiferos, es decir el par cromosómico del macho de los pájaros es XX y no XY, como en los mamíferos. La mutación que estamos estudiando transforma en un bruno oscurísimo la eumelanina negra, mientras que la feomelanina permanece sustancialmente invariable. El color bruno que aparece en la parte distal de las plumas se explica por la tardía formación, en la papila de las mismas, de las enzimas que actúan sobre la oxidación y polimerización de las melaninas, por lo que el negro aparece solamente en las últimas fases de la génesis de las plumas, conformando la zona basal, que aparece negruzca.
También el ojo queda afectado y se muestra rojizo en los pollos, aunque sólo por pocos días, para pasar a ser negro en los adultos. Igualmente afectados quedan el pico y las patas, que pasan a ser brunáceos. En honor a la verdad, el color brunáceo de la feomelanina en algunos ejemplares muy típicos, se hace más intenso. Es un efecto feed-back, una especie de compensación que busca mantener en equilibrio el proceso de la melanogénesis, en el que la reducida polimerización de la eumelanina viene compensada por un incremento en la producción de feomelanina. Recordemos que este efecto compensatorio justifica la alta carga feomelánica que se observa en el Bruno Pastel.
Aspectos fenotípicos del Bruno amarillo
El Bruno amarillo debe poseer una expresión cromática sustancialmente marrón o bruna, como se prefiera decir, pero lo importante es evaluar la diferencia entre la tonalidad de la eumelanina bruna y la tonalidad de la feomelnaina bruna. En efecto, la mutación bruno transforma la eumelanina negra del tipo silvestre Negro-bruno, de negra en marrón, por lo que las estrías del dorso, de la cabeza y de los flancos tendrán una tonalidad marrón muy oscuro, muy parecida a la del chocolate negro fundido. Por el contrario, la feomelanina bruna que rodea las estrías permanece inalterada, es decir de un color bruno más claro que el de la eumelanina bruna. La feomelanina debe ser de tonalidad lo más oscura posible, porque indica el máximo de expresión, y en los mejores ejemplares debería aproximarse a la tonalidad de la castaña. Es necesario recordar que las zonas donde se aprecia mejor esta tonalidad son los rebordes de las grandes plumas (rémiges y timoneras), donde es menor la presencia de lipocromo.
El diseño permanece inalterado con respecto al de la forma Negro-bruno silvestre, y se exige que sea largo y ancho y completo en todas sus partes y debe diferenciarse claramente de la feomelanina circundante. Las estrías del dorso deberían ser la prolongación natural de las estrías de la cabeza, partir de la frente y proseguir sin desigualdades o, peor aún, interrupciones, a lo largo de la nuca. Hay que tener en cuenta que si el Canario tiene un buen diseño sobre la cabeza, completo y diferenciado, tendrá seguramente también un bonito diseño sobre el dorso y sobre las restantes partes del cuerpo. Los flancos, anchos y simétricos, bien marcados, presentan la misma oxidación que la de la cabeza y del dorso y, sin interrupción, llegan a la parte marginal del pecho, para terminar en las proximidades de la zona caudal. Por efecto de la mutación bruno, pico y patas pasan a ser o de color carne o brunáceas, según la cantidad de bruno presente. Simplificando, el diseño del Bruno es similar al del Negro y se diferencia de éste en la feomelanina del contorno, que lógicamente en el Bruno debe tener el máximo de expresión, mientras que en el negro se busca su total reducción.
Tendremos pues un diseño largo y ancho color marrón muy oscuro, contorneado por bruno oscuro, pero la diferencia entre el bruno eumelánico del diseño y el de la feomelanina de la periferia debe continuar siendo evidente.
Estándar O.M.J./C.O.M
Los estándares de la O.M.J./C.O.M para los Canarios de color prevén para todos los canarios “oxidados”, y por consiguiente también para los Bruno, la máxima tonalidad de la eumelanina, que ocupa el eje central de las plumas tectrices en toda la longitud de éstas. Esto determina un diseño(en estrías) largo, ancho y entero, que deja aparecer nítidamente la interestría. Idealmente, la distribución se daría en las siguientes proporciones: • intenso: melanina 40% / color del fondo 60%. • nevado y mosaico: melanina, 60% / color del fondo 40%. Es evidente, por consiguiente, que para los Bruno intenso se admiten estrías ligeramente más estrechas. Las rémiges y las timoneras está intensamente eumelanizadas, a excepción del borde, donde se evidencia una ligera presencia de lipocromo. Los flancos deben ser anchos y simétricos, bien marcados y sin interrupciones, y presentar la misma oxidación que la de la cabeza y el dorso. El color del fondo será luminoso y distribuido uniformemente en relación con la categórica del ejemplar. El pájaro no deberá presentar zonas en las que se aprecie reducción de la carga melánica.
El estándar COM prevé la evaluación de “Excelente” para el Bruno con las siguientes características: • Estrías brunas anchas, largas y continuas sobre el dorso y sobre la cabeza y flancos bien evidentes y simétricos, con tonalidad melánica uniformemente distribuida sobre todo el manto. • Pico, patas y uñas brunáceas. Esta descripción, a mi modo de ver, es extremadamente sintética y con carencias porque no dice nada sobre las características del fondo feomelánico. Ello favorece esa peligrosa tendencia, bastante difundida, a privilegiar solamente el diseño y a considerar el bruno feomelánico casi un defecto. Esta tendencia entra en contradicción con el nombre mismo del tipo, Bruno, y por consiguiente es totalmente ilógica y según mi opinión, debe ser combatida sin concesiones. La indicación sobre la necesidad de que no haya zonas con reducción melánica exigida por los jueces COM tiene su importancia también a nivel selectivo, aunque son sin embargo endémicas en el tipo Bruno. A menudo estas zonas se concentran en el ápice de las plumas, que aparecen claras por una evidente ausencia de melaninas. Estos ejemplares serán objeto de descalificación.
Selección
Un correcto proceso selectivo deberá buscar ejemplares que presenten: • Intensa oxidación eumelánica, con tonalidad marrón muy oscura. • Homogeneidad de la oxidación en todas las partes del manto. • Ausencia de zonas más claras. • Presencia evidente de bruno feomelánico. • Oxidación brunácea de la misma tonalidad sobre pico, patas y uñas. • Diseño ancho y largo. • Presencia evidente de estrías sobre los flancos. Por el contrario, no se utilizarán como reproductores ejemplares que presenten: • Diseños rotos. • Diseños confusos y desvaídos. • Reducción del contenido cromático de la feomelanina (un lipocromo amarillo de fondo, que aparece demasiado luminoso y brillante indica reducción feomelánica). • Eumelaninas no muy oscuras, sino con tendencia al castaño claro. • Falta de contraste entre estrías e interestrías. En la actualidad, los defectos que más se encuentran en la selección de Bruno son la falta evidente de feomelanina bruna y diseños rotos (a menudo ligados a problemas de plumaje). La selección para estos problemas deberá ser drástica, porque ni siquiera el recurso a la técnica de la compensación resulta fiable.
Por consiguiente, la selección debería desarrollarse acoplando ejemplares cuyo patrimonio genético manifieste la máxima concentración del bruno eumelánico y feomelánico sobre estrías largas y bien alineadas. El acoplamiento aconsejado es Bruno x Bruno, en particular si sus características se aproximan bastante a las típicas. Este acoplamiento resulta sumamente válido incluso cuando se ha alcanzado ya la tipicidad de la cepa, porque permite obtener un alto porcentaje de ejemplares típicos. Una particular atención hay que prestar a las hembras Brunas, que debido al natural dimorfismo sexual, presentan una pátina de bruno feomelánico, que en algunos ejemplares es realmente densa. Esta pátina se considera un defecto, pero no por exceso de feomelanina, que debe estar siempre al máximo, sino porque la pátina se forma casi siempre cuando hay carencias en el diseño y son esas carencias las que constituyen el defecto. Por todo lo dicho, una alta carga feomelánica va siempre bien, pero deberá ir siempre acompañada de un diseño con el que contraste intensamente.
Para mantener un buen diseño completo, además de escoger los mejores ejemplares, será útil acoplar con Negro de excelente diseño y muy bien dotados de feomelanina, por consiguiente ejemplares defectuosos como Negros y que no se presentarán a concurso por la presencia de feomelanina, presencia que, por el contrario, es útil en el tipo Bruno. Sobre la frecuencia de estos cruces no todos los autores tienen la misma opinión. Los hay que consideran que basta cada 3 o 4 generaciones y quienes prefieren una frecuencia mayor; otros, por su parte, los consideran casi inútiles, prefiriendo limitarse a una selección estrecha. En cualquier caso, es conveniente utilizar el Negro portador de Bruno sólo en una generación.
El plumaje de los Canarios Bruno
El plumaje de los canarios Bruno merece un comentario a parte. La mutación bruno parece tener un efecto pleiotrópico sobre la estructura del plumaje La pleiotropía es la característica de algunos genes de configurar varios caracteres. Es un aspecto particular porque la mutación Bruno parece suavizar el plumaje, que asume una estructura menos resistente, menos fuerte. Por experiencia personal, puedo afirmar que este efecto suavizador existe y que la frecuencia de la aparición de lumps en los canarios Bruno (incluso en los intensos) podría ser la prueba. Este plumaje más suave es un aspecto muy exigente, difícil de racionalizar y de demostrar de modo científico, pero sin embargo no es posible refutar su existencia. No es casualidad que los criadores de Canarios de postura de pluma lisa, cuando necesitan suavizar las líneas de sus canarios, suelen acoplarlos con cinnamon, canarios genéticamente brunos, y esto es una práctica consolidada desde hace varios decenios. La causa de este efecto suavizador podría ser precisamente la transformación de la eumelanina negra en eumelanina bruna.
En la naturaleza, la presencia de eumelanina negra hace que la queratina de las plumas sea más resistente y no es fruto de la casualidad que los pájaros de librea blanca tengan sin embargo las plumas fuertes, aquellas destinadas a sostener el esfuerzo del vuelo, de color negro. Sin duda es errónea la tesis según la cual el Bruno, como tal, mejore el plumaje de los otros canarios. El Bruno puede tener un plumaje bueno o malo, como todos los demás canarios, y por consiguiente con un plumaje excelente podemos tener resultados buenos y con un plumaje pésimo, malos. Cuando utilizando un Bruno de plumaje óptimo se consigue una mejoría, es muy arriesgado atribuir esa mejoría al hecho de haber utilizado un Bruno y no al hecho de haber utilizado un ejemplar de plumaje óptimo, aunque sea también Bruno. Con el fin de obtener un plumaje correcto, no debe abandonarse nunca la vieja regla de acoplar intenso x nevado.
La costumbre de arrancar una pluma del dorso, evaluar su longitud en relación con su anchura, observar el ángulo de inserción de las bárbulas con el raquis de la pluma resulta aún válida para tener información sobre la estructura del plumaje, independientemente de si el ejemplar es un intenso o un nevado.
La variedad de los Brunos amarillos
Para el color amarillo y marfil, el estándar exige la pureza y la uniformidad del lipocromo en el conjunto del plumaje, comprendidas rémiges y timoneras en los intensos y nevados. Es necesario recordar que el nivel cuantitativo del lipocromo está en estrecha relación con la categoría del canario. Para los intensos y mosaico se busca la máxima expresión del color; un poco menos para la categoría nevado. El estándar COM da la preferencia a la tonalidad “limón”, es decir una expresión fría del color amarillo. Pero también una tonalidad cálida va bien siempre que el lipocromo no se vea contaminado por tonos de color rojizo. Recordemos también que la expresión del lipocromo deberá ser viva pero no podrá ser luminosa y brillante. Las zonas de la queratina de las plumas donde se difunden los lipocromos son también la sede de la feomelanina que oscurece las radiaciones amarillas: por consiguiente, tonalidad amarilla o marfil ligeramente oscurecida. Hay zonas donde, con dependencia de la categoría, es posible apreciar la tonalidad del lipocromo, como ocurre en el obispillo, pero también la zona periorbital y el pecho permiten un análisis correcto.
Por último, no hay que despreciar que en los canarios Bruno, la intensa presencia de melanina bruna crea en el ámbito de las diferentes Variedad y Categoría una diversidad fenotípica muy evidente. En los canarios Bruno blanco dominante o blanco, la feomelanina, debido a la falta de lipocromo, se evidencia aún más, apareciendo más oscura que en la Variedad amarilla y que en la roja. Por su parte, el factor marfil interfiere en sentido positivo sobre la expresión tanto de las eumelaninas como de las feomelaninas. La tonalidad de las eumelaninas aparece reforzada pero no por un proceso de mayor oxidación, sino por un simple efecto óptico, que favorece el contraste.
Consideraciones
Es conveniente recordar que la selección del Bruno con estrías largas y anchas y muy melanizadas es un logro bastante reciente a nivel COM, de los criadores españoles e italianos. Durante lustros, se ha impuesto el modelo selectivo de los países del Norte de Europa, que preferían ejemplares con melaninas muy oxidadas (en modo particular la feomelanina), pero con un diseño muy estrecho, que a veces resultaba difícil de apreciar. En la actualidad, en los concursos, son numerosos los Brunos, en particular en la categoría mosaico, que alcanzan niveles de extrema excelencia. Con esta finalidad y en especial en España, se están criando Brunos con refracción azul. Se trata de ejemplares con una reducida concentración de feomelanina, cuando no desaparece por completo. Sin embargo, ese tipo no está reconocido en el ámbito de la COM y el camino para su reconocimiento, como sabemos, es largo y difícil. En Europa existen opiniones contradictorias sobre el factor azul por parte de los técnicos.
Algunos sostienen que no puede existir un factor óptico capaz de enmascarar la presencia de feomelanina; otros mantienen que la radiación azul no puede ser originada por el fenómeno óptico de la refracción sino solamente por la difusión óptica (difusión de Tyndall. Ver Ornitología práctica 65-66); otros, finalmente, creen en la existencia de una mutación que inhibe la presencia de feomelanina. Personalmente tengo tendencia a inclinarme por esta última posición. Pensar en una mutación que permite la síntesis de una sola melanina, la eumelanina, y por consiguiente con un carácter monomelánico, es una tesis sostenible. Por otra parte, recordemos la facilidad con la que el factor azul ha sido transferido a los Brunos, que determina que en consecuencia sea un factor heredable y no el fruto de una cuidada selección. Tengo conocimiento de que algunos criadores están introduciendo de forma sistemática el carácter monomelánico azul en los canarios Ágata Con el fin de completar la información, considero oportuno recordar que en Italia, en Francia y también en España, algunos criadores están seleccionando Satinés de herencia Bruna, con los que podrían confundirse los Brunos azul.
De hecho, tienen un fondo muy limpio con respecto a la feomelanina y un diseño largo y ancho, aunque de una tonalidad marrón diferente. Sin embargo, independientemente de disquisiciones técnica,, los Brunos azul gozan de mi agrado: tienen un impacto visual notable y una luminosidad ciertamente agradable.
Bibliografía
Francesco Faggiano: Mutatis mutandi. Umberto Zingoni: Canaricoltura. Giovanni Canali: Il tipo Bruno. COM/OMJ: Criterios de enjuiciamiento de color. Sitios web.




Texto: Cosimo Alfonzetti, juez Color OMJ. Criadero: Rafael Crespo Ballester. Fotos: Javier Mas.



