Híbridos

Negrito de Bolivia × Verdecillo

Ivo Ginevra

Leer el artículo ↓
Macho de Negrito de Bolivia, progenitor del híbrido.
Macho de Negrito de Bolivia, progenitor del híbrido. · Fotos: Alcedo.

El híbrido nació por casualidad pero fue el resultado de la aplicación de aquellas dotes fundamentales que debe tener un hibridista: intuición, observación, buen gusto, perseverancia y suerte. El destino quiso que la Verdecilla y el Negrito se encontrasen casualmente en la voladera que alojaba a todos los pájaros que el criador había destinado para cederlos, al Negrito, por su carácter más bien tímido y asustado (de hecho había sufrido ataques de todas las hembras con las que había estado en los tres años que llevaba en el criadero), mientras que la Verdecillo estaba sencillamente de más y no entraba en los planes reproductivos de aquel año. Pero entre ellos, fue “amor a primera vista” y en un instante mostraron una mutuo atracción. Y de ahí nació la idea de intentar obtener un híbrido. Hasta primeros de septiembre estuvieron en un jaulón de 3,60 m, en el que pasaron juntos la muda.

A finales de febrero pasaron a una jaula de 90 cm, creándose todas las premisas para que se alcanzase el objetivo propuesto: lugar apartado, semillas germinadas para ponerlos a tono, tratamiento precría, grit, hueso de sepia, nido interior, nido exterior protegido y, finalmente, abundante y variado material para la construcción. La hembra se interesó de inmediato por el nido exterior y en un breve tiempo ultimó su construcción, utilizando sólo yute y acabándolo con plumas que se arrancó del abdomen. El macho evidenciaba estar en celo, precipitándose a alimentar a la hembra cada vez que oía su reclamo. La primera puesta fue de 4 huevos y sólo uno resulto fecundo, aunque no llegó a eclosionar. La segunda puesta fue de otros 4 huevos, todos ellos claros. Decepción y esperanza se mezclaban cuando en la tercera puesta, un huevo resultó fecundo, que para asegurar su incubación, fue pasado a una nodriza canaria, que ya estaba incubando un huevo de Pardillo sizerín x Canario y otro de Raza Española. Estas mezclas hay que procurar evitarlas lógicamente, pero aquella era la única canaria disponible.

La alegría fue enorme cuando a los catorce días nacía un pequeño oscuro, que creció atendido solícitamente por la nodriza y que resultó ser un macho. Para fortalecerlo, fue alojado primero en una voladera de 3 metros, después, el sólo en una jaula de 90 cm y, finalmente, en una de 60 cm, para prepararlo para los concursos, aunque ya estaba decidido que sólo se presentaría al Mundial. La jaula era llevada con frecuencia al interior de la casa del criador, para acostumbrarlo al contacto con los humanos. El baño estaba siempre a su disposición. El híbrido ganó el Campeonato del Mundo 2009, de Piacenza. De hecho, se distinguía por cumplir más que dignamente la primera regla general de la hibridación: Los progenitores del híbrido deben distinguirse en el híbrido con facilidad y sin generar dudas. Y lo cierto es que en este híbrido es muy fácil distinguir la influencia de ambos progenitores, constituyendo una perfecta fusión de las dos razas en forma, colores y diseños y en su conjunto muestra una magnífica armonía.

Se observa que la talla del ejemplar es intermedia a la de sus progenitores y se puede apreciar la espléndida redondez que la Verdecilla ha traspasado al pecho, vientre, cabeza, alas y pico. Pero también el Negrito ha dejado su impronta, en forma de espectacular capucha de un negro brillante, que se extiende por todo el pecho. Además, ha marcado de melanina negra los diseños del verdecillo, incidiendo de forma decisiva sobre su belleza, con tintes oscuros, limpios y armoniosos, penalizando el verde, apenas insinuado, y limpiando el marrón de infiltraciones, así como por el lipocromo amarillo, más amplio y perfecto en alas y obispillo. Pienso que este ejemplar expresará lo mejor de sí mismo entre el segundo y cuarto año, por lo que si ya es Campeón del Mundo, será difícil que pierda en algún concurso.

El pequeño híbrido a los 11 días de vida.
El pequeño híbrido a los 11 días de vida. · Foto: F. Mascari.
Hembra de Verdecillo, progenitora del híbrido.
Hembra de Verdecillo, progenitora del híbrido. · Fotos: Alcedo.
Vista frontal del híbrido.
Vista frontal del híbrido. · Foto: F. Mascari.
Vistas lateral y dorsal del híbrido de Negrito de Bolivia x Verdecillo. El pico pequeño y cónico, la talla menuda, las formas redondeadas denotan la influencia del Verdecillo; el negro envolvente, sobre todo en la capucha , y las evidentes marcaciones lipocrómicas de la barra alar y del principio de las timoneras, denuncian al pariente exótico. Híbrido Campeón del Mundo, Piacenza 2009. Criador: Franco Mascari.
Vistas lateral y dorsal del híbrido de Negrito de Bolivia x Verdecillo. El pico pequeño y cónico, la talla menuda, las formas redondeadas denotan la influencia del Verdecillo; el negro envolvente, sobre todo en la capucha , y las evidentes marcaciones lipocrómicas de la barra alar y del principio de las timoneras, denuncian al pariente exótico. Híbrido Campeón del Mundo, Piacenza 2009. Criador: Franco Mascari. · Fotos: Alcedo.
Vistas lateral y dorsal del híbrido de Negrito de Bolivia x Verdecillo. El pico pequeño y cónico, la talla menuda, las formas redondeadas denotan la influencia del Verdecillo; el negro envolvente, sobre todo en la capucha , y las evidentes marcaciones lipocrómicas de la barra alar y del principio de las timoneras, denuncian al pariente exótico. Híbrido Campeón del Mundo, Piacenza 2009. Criador: Franco Mascari.
Vistas lateral y dorsal del híbrido de Negrito de Bolivia x Verdecillo. El pico pequeño y cónico, la talla menuda, las formas redondeadas denotan la influencia del Verdecillo; el negro envolvente, sobre todo en la capucha , y las evidentes marcaciones lipocrómicas de la barra alar y del principio de las timoneras, denuncian al pariente exótico. Híbrido Campeón del Mundo, Piacenza 2009. Criador: Franco Mascari. · Fotos: Alcedo.
Publicado en Ornitología Práctica, número 72, páginas 48–51.
Texto: Ivo Ginevra. Fotos: Alcedo; pequeño híbrido y vista frontal: F. Mascari. Criador del híbrido: Franco Mascari.

Edición impresa

Ornitología Práctica nº 72 en papel

Llévate el número completo, con todas sus fotografías y láminas, por 7,00 €.

Ver ficha