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Veterinaria

Pruebas veterinarias

Jorge de Andrés Pulido

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Microscopio utilizado en las pruebas veterinarias.
Microscopio utilizado en las pruebas veterinarias. · Jorge de Andres Pulido

Texto y fotos: Jorge de Andrés Pulido. Veterinario.

En cierto modo, la evaluación y exploración básica del ejemplar puede ser realizada por un criador con experiencia, que posea conocimientos básicos de Patología, pero el diagnóstico asertivo resulta tremendamente complicado de realizar sin la asistencia veterinaria. De aquí precisamente deriva uno de los problemas más comúnmente detectados en el sector, puesto que muchos criadores pasan directamente al tratamiento “milagro” sin contar con un veterinario para la determinación de un diagnóstico previo, con lo que las probabilidades de éxito se reducen radicalmente. La base del método diagnóstico, al igual que en la clínica veterinaria en general, se sustenta en la generación de una lista de posibles diagnósticos a partir de la información obtenida a través del criador y en los datos objetivos recogidos en la exploración física practicada. En la reducción de los componentes de dicha lista hasta llegar a un diagnóstico definitivo, es donde deben aplicarse las pruebas complementarias veterinarias, muchas de ellas técnicas laboratoriales. Algunas de estas pruebas pueden ser realizadas por el propio clínico, dependiendo de su preparación y del equipamiento disponible en su consulta, o bien que éste las envíe a un laboratorio especializado. Para ello es necesario actuar con buen criterio en la toma, identificación, procesado y envío de las muestras (Cattarosi et al., 2013). A continuación se describen las pruebas complementarias más utilizadas en ornitología deportiva.

COPROLOGÍA La coprología o comúnmente llamada analítica de heces, sin duda se trata de la técnica más usual en ornitología deportiva. Según resultados de nuestra encuesta publicada en un número anterior de la revista, 1 de cada 4 criadores sólo contacta con su veterinario para consultas y la realización de analíticas de heces. Es, por tanto, una labor fundamental para el veterinario especialista en aves.

Consiste en la observación microscópica de una muestra de heces a la que se ha sometido a un tratamiento más o menos complejo. Las técnicas más comúnmente utilizadas son el análisis en fresco, la sedimentación-flotación y distintas tinciones (Labourdette, 2015). Principalmente se emplea para la detección y cuantificación de parásitos, como, por ejemplo, Isospora spp, Capillaria spp., Heterakis spp. y también de ciertas bacterias incluso hongos. (Yang et al, 2015). Siempre es recomendable disponer de muestras lo más frescas posibles y además, como la excreción de parásitos no es continua, a mayor número de muestras más posibilidades de detectar un positivo (Fernández, 2013). Los resultados dependen también del proceso de la toma de muestras, que normalmente es realizado por el propio criador con lo cual debemos realizar esta operación de forma adecuada si queremos obtener resultados fiables en la analítica.

Ejemplar de canario amarillo mosaico gravemente afectado por un proceso patológico.
Ejemplar de canario amarillo mosaico gravemente afectado por un proceso patológico. · Jorge de Andres Pulido

El mejor método para obtener las muestras es colocar un papel de aluminio en el fondo de la jaula durante varias horas, El aluminio sirve para que las heces mantengan la humedad, un aspecto muy importante durante todo el proceso. Después de varias horas y que tengamos una cantidad de heces aceptable, las recogemos con un material estéril como por ejemplo un cuchillo o unas pinzas de depilar y metemos las heces en un tubo tipo ependorf o vacutainer esteril. Tras esto añadimos 4-5 gotas de suero fisiológico para mantener la humedad de las heces. Cerramos el bote, lo rotulamos con nuestros datos y lo metemos en un sobre que será entregado al veterinario, bien directamente o bien a través de mensajería por envío urgente. Si la muestra no se envía de inmediato se puede refrigerar o mantener a temperatura ambiente si es adecuada, pero nunca congelar. Actualmente hay criadores que con microscopios comerciales, incluso con microscopios de juguetería, aseguran realizar sus analíticas de heces, pero esta actuación, sin los conocimientos adecuados, no da ninguna garantía y además siempre va a ser más completo un análisis de un veterinario especializado que el de un aficionado. Teniendo en cuenta el bajo coste que tiene una analítica estándar y la importancia que tiene para la salud de nuestro criadero es una práctica muy errónea y que carece de sentido.

NECROPSIA Consiste en la valoración macroscópica de las lesiones a partir de la exposición y observación de los órganos en un cadáver. Se complementa con el posterior estudio histológico de las muestras que pueden obtenerse de diferentes órganos y tejidos. Es una de las técnicas más útiles, siempre que se disponga de la suficiente experiencia y preparación en Anatomía Patológica. Además, debe realizarse con el material de protección adecuado, guantes desechables, mascarilla y gafas protectoras, no sólo por higiene sino también para evitar riesgos de carácter zoonósico. (Majó y Dolz, 2011). Está indicada en el estudio de los procesos infecciosos, parasitarios, intoxicaciones, neoplasias y lesiones congénitas. Además, en muchas otras circunstancias también nos puede resultar de gran ayuda, extrayéndose de ella datos sobre la condición corporal, órganos afectados y otros aspectos (Hristov et

al., 2017). En casos de muerte súbita, por ejemplo, en los que se carece de datos de exploración física, la necropsia es uno de los pocos recursos disponibles. Es necesario tener muy en cuenta los efectos de bacterias oportunistas que pueden colonizar el cadáver, por lo que la necropsia debe realizarse inmediatamente después de la muerte del ave, o no pasadas las 24 horas si se ha refrigerado. También es posible el empleo de la congelación. Se considera una práctica habitual el sacrificio de varios ejemplares en estado terminal, para pasar seguidamente a la realización de su necropsia, cuando se está frente a un brote de gravedad suficiente en un aviario. Además de la necropsia convencional, existe otra opción, exclusiva de las aves. Se trata de la evaluación de huevos y embriones, muy interesante de cara al proceso de cría, ya que muchos problemas patológicos no se evidencian en los reproductores, pero pueden ocasionar episodios de mortalidad embrionaria. A partir de los huevos también podemos obtener muestras para cultivo si se sospecha de procesos infecciosos. (Fernández, 2011).

Dcha. Ejemplar enviado a laboratorio para la realización de necropsia y posterior toma de muestras.
Dcha. Ejemplar enviado a laboratorio para la realización de necropsia y posterior toma de muestras. · Jorge de Andres Pulido
Abajo. Necropsia de un ejemplar de canario fallecido con muerte súbita.
Abajo. Necropsia de un ejemplar de canario fallecido con muerte súbita. · Jorge de Andres Pulido

CITOLOGÍA Nos permite evaluar fluidos y tejidos mediante el estudio al microscopio de las células presentes en ellos. Es destacable su utilidad en procesos de tipo dermatológico aunque realmente podemos obtener muestras de muchos más órganos, como del tracto digestivo, coanas, sacos aéreos, tráquea… Las muestras pueden obtenerse mediante punción, biopsia, lavados... (Molina et al., 2002).

HEMATOLOGÍA Y BIOQUÍMICA El análisis de sangre es, sin duda, una de las técnicas diagnósticas más versátiles y de uso más extendido en la mayoría de las especies animales. A pesar de que su utilidad es incuestionable, presenta la dificultad añadida del reducido volumen de sangre que puede extraerse en algunas aves de escaso tamaño, puesto que su volumen total de sangre supone aproximadamente el 10% de su peso vivo, lo que no es un inconveniente en aves de gran porte, de manejo más similar a las mascotas convencionales (Woerpel et al.,1989). La técnica de extracción es variable, empleándose un pequeño corte en la uña y recogiendo gotitas para una técnica que se llama frotis, por ejemplo, o mediante aguja y jeringa tras el abordaje de la vena metatarsal, medio metatarsal o yugular. En este último caso, es recomendable optar por la derecha, por el obstáculo que puede suponer el buche en el lado izquierdo, inconveniente que en aves grandes puede reducirse con un ayuno de varias horas previo a la extracción (Ruiz, 2017). En la siguiente tabla se recogen los volúmenes que pueden extraerse en algunas de las especies aviares más habituales. Se utilizan una serie de anticoagulantes específicos para cada tipo de valoración puesto que a partir de una muestra de sangre se puede evaluar la hematología, la bioquímica, pruebas de coagulación… En cuanto a la hematología, las aves presentan serie roja, blanca y plaquetas con las mismas funciones y la misma dinámica en la enfermedad que los mamíferos, aunque con algunas diferencias morfológicas y tintoriales que es necesario tener en cuenta al llevar a cabo los análisis. En este sentido, los eritrocitos (glóbulos rojos) disponen de núcleo, por lo que deben ajustarse los parámetros de los contadores automáticos de células sanguíneas. Algunos tipos de glóbulos blancos, como los neutrófilos segmentados, que en el caso de las aves se llaman heterófilos, presentan gránulos con coloración más marcada que sus homólogos en los mamíferos. En cuanto a los parámetros bioquímicos comúnmente analizados, están sujetos a la misma interpretación que en mamíferos, con algunas diferencias, como por ejemplo en relación al metabolismo del ácido úrico.

RELACIÓN ENTRE PESO CORPORAL Y VOLUMEN DE SANGRE MÁXIMO EXTRAIBLE
ESPECIEPESO (gr)VOLUMEN (mL)
Canario30*0,25
Periquito común420,35
Diamante de Gould220,15
Yaco4003
Guacamayo9505

*Aunque muy variable dependiendo de la raza.

CULTIVO Y ANTIBIOGRAMA Partiendo de que, la gran mayoría de los procesos patológicos que afectan a las aves en ornitología deportiva, requieren tratamiento farmacológico, el cultivo y posterior antibiograma de determinadas muestras obtenidas tras la exploración física o en la necropsia, se vuelve una herramienta muy importante para elegir el fármaco adecuado en cada situación, evitando el uso de antibióticos que pueden no ser eficaces y contribuir a la generación de resistencias. Habitualmente los criadores no se plantean realizar antibiogramas y cultivos sino que simplemente buscan un tratamiento de amplio espectro o el antibiótico que crean es el de elección pero esta práctica tan sistemática conlleva tremendos errores que pueden dar al traste con la solución. Un cultivo consiste en una prueba laboratorial en la cuál una muestra se somete a unas condiciones especiales que posibiliten el desarrollo de ciertas bacterias u hongos que presente, de tal modo que sirve para detectar el patógeno o los patógenos causantes del problemas. Mientras el antibiograma es una prueba que se realiza a partir de los cultivos en la cuál esa cepa patógena se somete a pruebas con distintos tratamientos con el objetivo de encontrar el tratamiento eficaz. Un error muy común entre los criadores es buscar información acerca de una enfermedad en internet o en libros y dar el tratamiento de elección que se recomienda pero esto no es del todo correcto, pues es posible que su cepa patógena no responda a ese tratamiento. Por tanto cultivos y antibiogramas son una herramienta más disponible para el criador con muchísima utilidad. (Quinn et al.,2002).

RADIOLOGÍA Los aparatos de radiología están presentes en prácticamente todas las clínicas y resultan una gran ayuda para diagnosticar procesos en aves, incluso en las de pequeño tamaño, aunque proporciona una mayor resolución en las de mediano y gran porte. La evaluación de las radiodensidades y de las irregularidades detectadas sigue los mismos criterios que en el resto de las especies. Es un método muy bueno para detectar enfermedades, en muchos casos fundamental pero no tiene tanta utilidad en ornitología deportiva, al menos en pequeñas aves. (Krautwald-Junghanns et al., 1996).

Diferentes tipos de jeringuillas aptas para realizar extracciones de sangre.
Diferentes tipos de jeringuillas aptas para realizar extracciones de sangre. · Jorge de Andres Pulido

ENDOSCOPIA Inicialmente empleada en el sexado de aves, hoy en día es una de las técnicas que más se ha desarrollado en el campo de las aves exóticas, con multitud de propósitos diagnósticos al permitir el abordaje de cavidades corporales de manera no invasiva. El mayor problema que presenta es el riesgo anestésico que supone, sobre todo en aves ornamentales de pequeño tamaño (McDonald, 1989). Otras técnicas, como por ejemplo la electrocardiografía también se utilizan pero tienen más sentido en el tratamiento individual de aves de gran tamaño, no en clínica de colectividades (Fernández, 2010).

Bibliografía • Yang, R.,Brice, B., Elliot, A. et Ryan, U. (2015). Isospora serinuse n. sp. (Apicomplexa: Eimeriidae) from a domestic canary (Serinus canaria forma domestica) )Paseriformes: Fringillidae). Experimental Parasitology.159: 59-66. • Woerpel, R.W., Rosskopf, W.J. et Monahan-Brennan, M. (1989). Clinical Pathology and Laboratory Diagnostic Tools. Diseases of cage birds. Neptune City, NJ: T.F.H. Publications: 18-196. • Ruiz Tapia, P. (2017). Extracción y manejo de las muestras de sangre. Curso teórico-Práctico de análisis clínicos en medicina veterinaria. Metodología e interpretación. 18-28 abril de 2017. Facultad de Veterinaria. Cáceres. • Quinn, P.J., Markey, B.K.,Carter, M.E., Donnelly, W.J. et Leonard, F.C.. (2002). Microbiología y enfermedades infecciosas veterinarias. Editorial ACRIBIA.Zaragoza.

• Molina, R., Grifols, J., Martínez Silvestre, A. y Padrós Bover, F. (2002). MEMORIX. Medicina de animales exóticos. Esplugues de Llobregat: EDIMSA. • McDonald, S.E. (1989). Endoscopic Examination. Diseases of cage birds. Neptune City, NJ: T.F.H. Publications: 166-174. • Majó N. et Dolz R., (2011). Atlas de la necropsia aviar. 1ª ed. Zaragoza: Servet. • Labourdette, C. (2015). Guía Práctica para la clínica veterinaria. Barcelona: Mayo ediciones: 135-136. • Krautwald-Junghanns, M.E. et Hendrich-Schuster, S. (1996). Radiography. Manual of psittacine birds. Cheltenham, Gloucestershire: British Small Animal Veterinary Association: 60-68. • Hristov, H., Vladova,D., Kostov, D., et Dimitrov, R. (2017). Gross Anatomy of some digestive organs of the domestic canary. Trakia Journal of Sciences. [último acceso: 19/06/17]. Disponible en: http://www.uni-sz.bg/tsj/Vol15_ N2_2017/H.Hristov%20(1).pdf • Fernández Álvarez, R. (2013). Consultorio Veterinario. 1ª ed. Godella, Valencia: Croma press. • Fernández Álvarez, R. (2011). Guía práctica de diagnóstico. 1ªed. Godella, Valencia: Croma press. • Fernández Álvarez, R. (2010). Veterinaria aplicada a la ornitología deportiva. 1ª ed. Godella, Valencia: Croma press. • Cattarossi, D., Azzara, E., et Catania, S. (2013). Clinical and Laboratory Practice for Canaries and True Finches. Veterinary Clinic of Exotic Animals. 16:31-46. m

Arriba Izda. Aquí se puede apreciar el papel de aluminio en el fondo de la bandeja para recoger las heces para posterior analítica.
Arriba Izda. Aquí se puede apreciar el papel de aluminio en el fondo de la bandeja para recoger las heces para posterior analítica. · Jorge de Andres Pulido
Dcha. Uno de los modelos de envases más adecuados para el envío de muestras.
Dcha. Uno de los modelos de envases más adecuados para el envío de muestras. · Jorge de Andres Pulido
Al lado. Jilguero parva de unos 20 días muerto.
Al lado. Jilguero parva de unos 20 días muerto. · Jorge de Andres Pulido
Publicado en Ornitología Práctica, número 90, páginas 61–64.
Texto: Jorge de Andres Pulido. Créditos fotográficos conservados en el artículo.

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