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Mutaciones

Canario Melmo: ¿nueva mutación?

Vicente Pastor Ferriol

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Canario Melmo mosaico hembra.
Canario Melmo mosaico hembra. · Vicente Pastor Ferriol

Texto, fotos y criadero: Vicente Pastor Ferriol

No es fácil escribir sobre una nueva mutación, en este caso aparecida en mi aviario, pues los jueces y los criadores expertos podrían expresar mejor todo lo que conlleva este cambio a un canario, pero intentaré explicar cómo empezó y como está actualmente y exponeros lo que otros criadores amigos y yo hemos visto en estos pájaros. Todo empezó en 2002, con una pareja ágata pastel rojo mosaico. Todo se desarrollaba con normalidad, los canarios que nacían eran como sus padres. Pero algo ocurrió en la segunda nidada. Un pájaro empezó a despuntar: cuando comenzaron a crecerle las plumas, pude ver que eran más claras que las de sus hermanos. Eso me causó extrañeza y, como es natural, observé este pájaro con mucho detenimiento. Cuando cambió pluma, me di cuenta de que las grandes plumas no tenían el color oscuro típico de los ágatas. Descubrí que era una hembra y que la gran diferencia con sus hermanos es que parecía una isabela, ya que las melaninas, eran marrones claras y no negras diluidas como corresponde a un ágata pastel. La gran sorpresa fue cuando al soplar en el abdomen, el subplumaje era claramente ágata. Fui a ver a un criador amigo y al ver la hembra ya me dijo que se había producido una mutación pues claramente era una ágata. Me comentó que tenía mucho

camino por recorrer antes de fijar en su descendencia lo que la hembra estaba ya mostrando. Mi amigo me aconsejó que como había afectado a la melanina negra, cruzara esa hembra con un negro rojo mosaico F4 de cardenalito, para ver como afectaba a la melanina negra bruna. De aquel cruce saqué tres pájaros únicamente, dos machos y una hembra, pero la hembra murió. Al año siguiente, puse a uno de sus hijos con su madre, ya que, en teoría, los dos hijos machos tenían que ser portadores de la mutación de su madre. Con una gran dosis de ilusión, me preparé para la cría y poder ver resultados, pero la desgracia pasó por esa jaula, y de la noche a la mañana amaneció la hembra muerta en el fondo de la jaula y el macho muy embolado, murió un día después sin descendencia ninguna, pues no habían empezado aun a criar. Ya os podéis imaginar cómo me quedé, me invadió la desilusión. Y ahora, además, sólo me quedaba otro hijo portador. Lo puse con una hembra negra rojo mosaico como él y me dio unos cuantos machos y hembras. Los machos, los puse a criar con hembras también en negro mosaico. A todo esto, había seguido criando con la pareja que me dio esa hembra mutada y os puedo decir que nunca me dio otra hembra igual. Pero al parecer la suerte entró otra vez en mi aviario y de un nieto de aquella hembra, que puse a criar con dos hembras negro rojo mosaico saltó la sorpresa en forma de hembra bruna entre dos hermanos negros y otra hembra bruna de la otra hembra. Cuando plumaron, me di cuenta que algo pasaba pero no sabía que era, pues yo nunca había criado con brunos. Pero lo que si tenía claro es que los que tenía vistos en los concursos y criaderos de algún amigo no eran como estos. El resultado era que tenía dos hermanas de padre, pero no de madre, que eran idénticas y que habían perdido toda la feomelanina, conservando únicamente las melaninas muy limpias, algo más estrechas de lo normal y que eran más claras que los clásicos, sin llegar ni mucho menos al color del isabela. Además, el subplumaje era totalmente bruno, sin ningún tipo de dilución. Eso era de extrañar y más en hembras que siempre están más cargadas de feomelanina. Como no sabía exactamente lo que era, se lo enseñé a mi amigo y me dijo que ese nieto de la hembra mutada había dado hembras como no existían actualmente, ya que el factor de refracción en los brunos no elimina por completo la feomelanina. La cuestión ahora, era tener descendencia tanto de machos como de hembras con ausencia total de feomelanina, como estas dos hembras. Al año siguiente, puse a criar al padre con las dos hijas, lo que me dio machos y hembras puros, también machos y hembras portadores, así como machos y hembras negros ya que el padre lo era y portador de la mutación. Ahora lo que tenía que hacer era conocer el carácter hereditario de esta mutación. Ni que decir tiene que crucé machos con hembras hijos de las dos hermanastras, tanto puros por puros como puros por portadores. También puros con hembras clásicas, para fijar su herencia genética. El resultado fue claro, de macho homocigótico por hembra homocigótica, todos los hijos según lo previsto puros mutados. De macho homocigótico por hembra clásica, tanto machos como hembras heterocigóticos, ni uno solo puro. Y de un macho negro portador por hembra negra portadora salió un macho bruno puro por lo que nos indicaba que la herencia era recesiva. En el año 2009 tuve bastantes portadores. Crié tres machos puros con tres hembras clásicas y una hembra pura con un macho clásico. De esta manera conseguí introducir sangre nueva en la mutación, ya que tuve que criar en consanguinidad durante algunos años para fijar la mutación. A pesar de ello, el índice de mortalidad de los pichones fue normal y los pájaros no se quedaban pequeños, sino todo lo contrario. Es de destacar en algunos machos mutados el alto índice de fecundidad. Recuerdo que con uno de ellos saqué 11 pájaros. Además, los machos portadores se identifican a simple vista, pues la feomelanina queda más diluida que la de un macho clásico. A las hembras les ocurre lo mismo, pero algo menos. Ahora es el momento de empezar en realidad a trabajar con ellos, probarlos en el lipocromo blanco, amarillo y en rojo, tanto en intenso como en nevado. Creo tener una apreciación de cómo serán en rojo, pues algún macho mosaico (que todos lo son) tiene muy extendidas las zonas de elección y se nota mucho el rojo entre las barras melánicas. También creo conocer más o menos como serán con el lipocromo blanco pues en las hembras, al tener mucho menos lipocromo rojo, queda un fondo blanco que nos indica como serán con ese lipocromo. No he intentado pasar hasta el momento esta mutación a las otras melaninas clásicas (negro bruno, ágata e Isabela) porque pienso que no será tan vistosa como en los brunos ya que el factor de refracción, si elimina en estos la feomelanina. Es cierto que hay una diferencia entre el factor de refracción y esta mutación y es que mientras la refracción da un tono azulado al lipocromo, esta mutación, a la que he llamado Melmo (y ahora explicaré el porqué de ese nombre) deja limpio al lipocromo pero sin darle ese tono azulado. No hay ningún problema en cruzar puro por puro: ni el pájaro queda pequeño, ni tiene ningún efecto negativo al cruzarlos entre sí. No obstante, ya tengo negros y empiezo con ágatas, pues al cruzar macho ágata por hembra bruno he sacado machos passe-partout, con lo que se conseguirá esta mutación en todas las melaninas clásicas. Hay mucho que estudiar y mucho que trabajar, pero se conseguirá con el compromiso de criadores y genetistas, que espero hagan posible su reconocimiento.

Arriba. Detalle espalda Canario Melmo mosaico hembra (dcha.).
Arriba. Detalle espalda Canario Melmo mosaico hembra (dcha.). · Vicente Pastor Ferriol
Arriba. Detalle espalda Canario Melmo mosaico macho (izq.).
Arriba. Detalle espalda Canario Melmo mosaico macho (izq.). · Vicente Pastor Ferriol

¿Por qué he puesto Melmo a esta mutación? La verdad es que salió solo después de estar durante más de un año pensando que nombre le pondría. Es por todos conocido, la afición de poner nombres de piedras preciosas a las distintas mutaciones, pero a mí no me salía ninguna adecuada. La palabra MELMO está compuesta por dos palabras diferentes. Un día estaba mirándolos y pensando en mi lengua ancestral (el valenciano) y me decía que tienen el color de la mel (miel en castellano) y como son monomelánicos, pues fue sencilla. MEL de miel o de melánica y MO de monomelánico, por eso empecé a llamar a esta mutación MELMO, que espero y deseo se mantenga si algún día llega a buen término y es reconocida. En ello hay puesto muchas horas y, sobre todo, mucha ilusión, amigos, criadores y personas allegadas que han confiado en mí y en nuestros canarios melmos. Espero que os gusten tanto como me gustan a mí y el día de mañana todos los que crean en ellos puedan criarlos en sus aviarios. m

Abajo. Vista lateral Canario Melmo mosaico macho.
Abajo. Vista lateral Canario Melmo mosaico macho. · Vicente Pastor Ferriol
Publicado en Ornitología Práctica, número 90, páginas 23–25.
Texto: Vicente Pastor Ferriol. Créditos fotográficos conservados en el artículo.

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