Exóticos

Cardenal gris de pico amarillo (Paroaria capitata)

Antonio Manzano Ferrer

Leer el artículo ↓
Cardenal gris de pico amarillo (Paroaria capitata).
Cardenal gris de pico amarillo (Paroaria capitata). · Javier Mas

Los Cardenales grises son Passeriformes de la familia Emberizidae. Antiguamente, en esta familia se incluían casi todos los Passeriformes americanos, no incluidos en la familia Fringillidae, divididos en varias subfamilias: Emberizinae, Drepaninae, Icterinae, Parulinae y Thraupinae. Ahora, la mayoría de los ornitólogos suelen clasificar todas estas subfamilias como familias propias, incluyendo otra familia más, la Peucedramidae, atendiendo a los numerosos estudios de genética que se han realizado de estas especies, que denotan suficientes diferencias en sus cromosomas como para clasificarlos en familias diferentes. En la familia Emberizidae se incluyen más de 70 géneros y unas 300 especies. En el género Paroaria se incluyen 6 especies: el cardenal gris de copete (Paroaria coronata), el cardenal gris dominicano (Paroaria dominicana), el cardenal gris bandera alemana (Paroaria nigrogensis), el cardenal gris de frente roja (Paroaria baeri), el cardenal gris capirrojo (Paroaria gularis) y el cardenal gris de pico amarillo (Paroaria capitata).

En el comienzo de mi afición por los pájaros, recuerdo que solía ir por las pajarerías en busca de ejemplares exóticos raros. Entonces se solían ver bastantes ejemplares de especies importadas, la mayoría de origen silvestre, procedentes de África y también, aunque en menos cantidad, de América del Sur. Era frecuente ver algún ejemplar de cardenal gris de copete (Paroaria coronata). A mí me gustaban mucho pero los veía demasiado grandes para mantenerlos en jaula; de haber sido más pequeños, hubiera comprado alguna pareja. Dado su tamaño, esta especie se mantiene mucho mejor en un jaulón o en una pequeña pajarera, donde también es capaz de reproducirse. Del género Paroaria hay varias especies más pequeñas que el cardenal gris de copete (Paroaria coronata), algunas muy parecidas a éste, pero yo por entonces nunca vi ningún ejemplar en cautividad. Hace unos años, con motivo de la celebración del campeonato nacional en Murcia, acudí con unos amigos a verlo y después me desplacé con uno de ellos a una pajarería de un importador. Nos dijeron que había traído todo tipo de pájaros y en abundancia y allí fue donde vi por primera vez al cardenal gris de pico amarillo (Paroaria capitata).

Me gustó mucho más que el cardenal de copete, por ser más pequeño, muy parecido a éste en colores y además por tener el mentón, la garganta y parte del vientre negros. En aquella ocasión no pude adquirirlo, ya que había solamente un ejemplar y a un precio algo elevado. Pregunté a otros importadores españoles sobre este pájaro y me dieron buenas noticias: aunque difícil, era posible conseguirlo. Aproximadamente un año después, un importador del norte me consiguió, supuestamente, 2 parejas de ejemplares jóvenes. Se las compré y las instalé en mi aviario, con la intención de reproducirlos. Como en otros muchos casos, no me sonrió la suerte: uno de los ejemplares murió inesperadamente a los 2 meses y los otros 3 restantes resultaron ser machos. En esta especie, el dimorfismo sexual es poco pronunciado y en los ejemplares jóvenes, prácticamente inexistente. Tuve que esperar al año siguiente para conseguir una hembra, en este caso de un importador de Murcia. Llegada la primavera, instalé la pareja en una pequeña pajarera de 190 cm x 100 cm x 100 cm.

Les puse abundante material para la nidificación, de la que usamos habitualmente para exóticos, pero ellos prefirieron principalmente la fibra de coco para confeccionar el nido. La hembra puso 2 huevos a los pocos días de haberlo realizado e incubó con normalidad, alimentada con frecuencia por el macho. Estuve atento a la eclosión de los huevos, procurando ponerles alimento vivo a diario. Sin embargo, el día en que nacieron los pichones tuve que ausentarme temprano y no volví hasta el mediodía. Lo primero que hice fue coger gusanos y acercarme a la pajarera para ponérselos, pero desgraciadamente ya era tarde: los pichones habían nacido y los padres los habían arrojado fuera del nido. Tardaron casi un mes en volver a decidirse a criar de nuevo y esta vez estuve muy atento a la eclosión de los huevos. Procuré ponerles muchos gusanos y en abundancia varios días antes de su nacimiento. Nacieron 3 pichones, que fueron muy bien cebados con larvas de tenebrio y gusanos de la mosca (pinkkies), estos últimos de los que se encuentran en el comercio congelados. Aún fueron capaces de hacer otras 2 nidadas más, obteniendo en total 8 pichones de esta pareja esa temporada.

Esta especie, al igual que otras muchas especies de esta familia, alimenta a sus crías con proteínas de origen animal y si al nacer los pichones no disponen de este alimento, tras varias horas de buscarlo, suelen arrojar a los pichones recién nacidos fuera del nido. En algunos casos los matan antes y en otros los arrojan vivos. Por ello es importante que unos días antes y en el momento del nacimiento de los pichones, tengan alimento vivo (gusanos, insectos, larvas, etc.) en abundancia y no les debe faltar hasta que los pichones coman solos. En caso de que se nos acabe el alimento vivo antes de que los pichones coman solos, las veces que a mí me ha ocurrido, si los pichones ya están bastante crecidos, los han seguido cebando con pasta de cría, verde o frutas, grano inmaturo y también grano seco, hasta su emancipación, aunque lo ideal es que nunca les falte los gusanos.

Los cardenales grises de pico amarillo son fáciles de mantener en cautividad, teniendo en cuenta que son muy territoriales y no debemos mantener a los machos juntos en jaulas o pequeñas pajareras, ni siquiera fuera de la época de cría, ya que son muy agresivos entre ellos, pudiendo llegar a matar los más fuertes a los más débiles. Se alimentan principalmente de alpiste y algo de mijo, como alimento base; el arroz partido también se lo comen bien y otros granos similares. Les gusta mucho los cañamones (se los pongo machacados), pero se los tenemos que racionar para que no engorden en exceso. Diría que es el único grano graso que les gusta, ya que la nabina, colza, linaza y similares, no suelen ser de su agrado. Comen bien la pasta de cría y también el pienso para pájaros, aunque lo que mejor comen en época de cría y además, como he dicho les resulta imprescindible, es el alimento vivo, al cual es aconsejable añadirle, espolvoreado, un poco de complejo vitamínicomineral. También gustan de comer fruta, verduras y bayas. Con esta alimentación los podemos mantener y reproducir en cautividad con facilidad.

Pareja de cardenales grises de pico amarillo. A la derecha, foto de la pareja y abajo, de la hembra. Ambos muestran el mismo colorido, aunque en un examen detallado y en vivo, encontramos ligeras diferencias entre macho y hembra: la hembra tiene menos negro en la garganta y el color negro es más tenue; el rojo también se muestra más vivo en el macho y en general el macho tiene el colorido más brillante. Los jóvenes inmaturos muestran ya el colorido similar a los adultos, pero mucho más pálido y curiosamente muestran toda la zona del mentón, la garganta y parte del pecho del mismo color que el resto de la cabeza. Es al realizar la muda y adquirir el plumaje de adultos cuando se les vuelven negras estas zonas.
Pareja de cardenales grises de pico amarillo. A la derecha, foto de la pareja y abajo, de la hembra. Ambos muestran el mismo colorido, aunque en un examen detallado y en vivo, encontramos ligeras diferencias entre macho y hembra: la hembra tiene menos negro en la garganta y el color negro es más tenue; el rojo también se muestra más vivo en el macho y en general el macho tiene el colorido más brillante. Los jóvenes inmaturos muestran ya el colorido similar a los adultos, pero mucho más pálido y curiosamente muestran toda la zona del mentón, la garganta y parte del pecho del mismo color que el resto de la cabeza. Es al realizar la muda y adquirir el plumaje de adultos cuando se les vuelven negras estas zonas. · Javier Mas
Hembra de cardenal gris de pico amarillo. A la derecha, foto de la pareja y abajo, de la hembra. Ambos muestran el mismo colorido, aunque en un examen detallado y en vivo, encontramos ligeras diferencias entre macho y hembra: la hembra tiene menos negro en la garganta y el color negro es más tenue; el rojo también se muestra más vivo en el macho y en general el macho tiene el colorido más brillante. Los jóvenes inmaturos muestran ya el colorido similar a los adultos, pero mucho más pálido y curiosamente muestran toda la zona del mentón, la garganta y parte del pecho del mismo color que el resto de la cabeza. Es al realizar la muda y adquirir el plumaje de adultos cuando se les vuelven negras estas zonas.
Hembra de cardenal gris de pico amarillo. A la derecha, foto de la pareja y abajo, de la hembra. Ambos muestran el mismo colorido, aunque en un examen detallado y en vivo, encontramos ligeras diferencias entre macho y hembra: la hembra tiene menos negro en la garganta y el color negro es más tenue; el rojo también se muestra más vivo en el macho y en general el macho tiene el colorido más brillante. Los jóvenes inmaturos muestran ya el colorido similar a los adultos, pero mucho más pálido y curiosamente muestran toda la zona del mentón, la garganta y parte del pecho del mismo color que el resto de la cabeza. Es al realizar la muda y adquirir el plumaje de adultos cuando se les vuelven negras estas zonas. · Javier Mas
Publicado en Ornitología Práctica, número 67, páginas 24–27.
Texto y aviario: Antonio Manzano Ferrer Fotos: Javier Mas

Edición impresa

Ornitología Práctica nº 67 en papel

Llévate el número completo, con todas sus fotografías y láminas, por 7,00 €.

Ver ficha