Lonchura punctulata × Lonchura domestica.
Introduccción
Dentro del amplísimo abanico de hibridaciones que se pueden llevar a cabo con la Isabela del Japón, y en particular con la práctica totalidad de las especies del género Lonchura (a excepción de la de Lonchura striata x Lonchura domestica, no permitida a concurso por la COM por tratarse de la especie originaria que dio lugar a la Isabela del Japón como especie doméstica), es quizás la de Damero x Isabela del Japón una de las más fáciles de realizar. Dada la afinidad genética y conductual de ambas especies. Al Damero también se le conoce en nuestro país y otros como Dominó, teniendo esta terminología un origen más bien profano y comercial, pues hasta antes del cierre de fronteras a la importación de aves silvestres en Europa, se importaba de manera masiva a bajo precio y muchas veces los ejemplares eran teñidos con anilinas de brillantes colores para hacerles más atractivos de cara a la venta.
La subespecie de Damero empleada en esta hibridación es la nominal Lonchura punctulata punctulata, subespecie prácticamente mayoritaria tanto entre las poblaciones domésticas de esta especie, como en los núcleos silvestres de aves introducidas en Asia, América, e incluso Europa (Suroeste penínsular Ibérico). El Damero, en su forma nominal, presenta un fenotipo bastante similar a la Isabela del Japón negro-bruna de concurso. Destaca, además de su estriado dorsal, su diseño ventral formado por un dibujo escamado, con melanización de los ápices de las plumas del bajo pecho y vientre, incluyendo los flancos hasta el bajo vientre, y sin alcanzar la cloaca. Este diseño escamado bicolor es el causante de su denominación, pues con algo de fantasía pudiera evocar el damero de un tablero de damas o ajedrez, o las fichas del dominó. Dentro de la especie, se encuentran hasta 8 subespecies además de la nominal, presentando las subespecies L. p. subundulata y L. p. topela un diseño ventral menos marcado y distinto, con un principio de melanización de las barbas de las plumas cercanas al raquis y una pérdida de oxidación en los ápices externos de dichas plumas.
Curiosamente, ocurre lo mismo en las subespecies subquamicolis y acuticauda de la Lonchura striata, ancestro originario de la Isabela del Japón, siendo ésta última su forma doméstica por mestizaje e hibridación. Estas subespecies de la Lonchura striata presentan un diseño similar al de las subespecies de Damero, melanizando con un diseño parecido las plumas del pecho y vientre, que en la especie nominal (Lonchura striata striata) aparecen de color blanco cremoso. Esta deriva fenotípica en estas dos especies relativamente cercanas, encaminada hacia diseños más melanizados en flancos y vientre, así como la variabilidad de dichos diseños en la Isabela del Japón, hacen pensar en la existencia de poligenes que rigen dicha melanización,y de su expresión por herencia acumulativa en sus subespecies, en sus mestizos intraespecíficos y en los híbridos entre ambas especies y la Isabela del Japón. Incluso en algunos ejemplares de Damero de la subespecie nominal punctulata se adivina una presencia irregular de barbas levemente pigmentadas en la cercanía del raquis de las plumas de flancos y vientre.
Proyecto hibridatorio
Habiendo sentido siempre especial interés por los híbridos entre Estríldidos desde que comencé a reproducir especies exóticas, y con el precedente de haber conseguido híbridos de otros cruzamientos entre Lonchuras e Isabelas del Japón, me decidí a probar suerte con unos híbridos a priori fáciles y que debieran ser bastante competitivos, dados los diseños melánicos de sus especies parentales Al disponer en mi aviario de algunas parejas de Damero que se reprodujeron con desigual suerte, me encontré con un macho joven desparejado, nacido en el aviario de un amigo a partir de una pareja de captura proveniente de una población del suroeste peninsular ibérico. La talla del citado ejemplar era moderada y presentaba los diseños típicos de la subespecie nominal. Entrada la primavera, cantaba con su característica posición agachada, bajando la cola y erizando las plumas del píleo y de la garganta al emitir su canto. Este ejemplar había sido criado por Isabelas del Japón como nodrizas, por lo que no tendría ningún problema para reconocer como pareja a una hembra de dicha especie.
Lo emparejé en medio jaulón de 1 metro con una Isabela del Japón Negro-bruna con un buen diseño ventral saturado y con nitidez de contraste. La alimentación fue la habitual para estas especies: mixtura de mijos y alpiste, pasta de cría mórbida, y alguna espiga de panizo, sin faltarles el grit mineral y el hueso de jibia. Pronto se dedicaron a completar el nido que ya les di medio preparado en caja anidadera cerrada y colocada desde el exterior de la jaula. La primera puesta no se hizo esperar y fue fecunda, pero quizás por la inexperiencia de la pareja, el nido apareció un tanto revuelto y algunos huevos quedaron arrinconados, enfriándose. Aún así decidí pasárselos a una pareja de Isabelas del Japón que utilicé como nodrizas, naciendo un sólo pollo, que se crió con normalidad con la citada alimentación y la adición de trigo germinado y gusanos búfalo. Se sucedieron otras dos puestas más, obteniendo un total de 8 ejemplares híbridos, todos ellos criados por nodrizas, dado que no quise correr riesgos innecesarios dada la mala condición de criadoras de la mayoría de mis Isabelas del Japón de concurso.
Los pollos se destetaron con normalidad y comenzaron una muda juvenil que en algunos ejemplares se prolongó tanto que les impidió concursar en los primeros concursos de la temporada.
Resultado hibridatorio
Obtuve 5 machos y 3 hembras con acusada variabilidad fenotípica, siendo la mayoría de los machos más próximos al Damero y las hembras más parecidas a la Isabela del Japón. Pronto descubrí cierto grado de disgenia en dos híbridos (un macho y una hembra), ya que el macho, tras la muda, presentó una pluma de la mitad de la longitud de las rectrices naciendo en la rabadilla, más arriba de la glándula uropigial, sobresaliendo sobre las coberteras, lo que indicaba una presumible anomalía en la formación del pterilo que interesa esa zona. El caso de la hembra era más evidente, ya que presentaba tres rectrices (las que le faltaban en la cola), naciendo en la mitad izquierda de la rabadilla, también más arriba y alejadas de la glándula uropigial. Una de las tres plumas traslocadas crecía con su cara interna hacia arriba y, en su conjunto, las tres plumas daban la impresión de formar una cola extranumeraria. En ambos casos, las plumas anómalamente situadas eran frágiles y se caían al mínimo tirón, volviendo siempre a crecer.
La hembra presentaba además una ligera convexidad en la línea del dorso a la altura del nacimiento de dichas plumas, no pudiéndose descartar alguna anomalía del esqueleto o del tubo neural del embrión, similar a la que se produce en la presencia de moña en diversas especies. Esta disgenia sugiere un cierto alejamiento genético entre el Damero y la Lonchura striata, o al menos con su forma doméstica Lonchura striata domestica (Isabela del Japón) a la que ya se ha transferido ADN de otras especies con las que se ha hibridado para su selección y mejora a nivel de estándar de concurso.
Análisis fenotípico
Del total de 8 ejemplares obtenidos, se pueden destacar los siguientes aspectos fenotípicos: Pico bicolor: 6 ejemplares (3 machos y 3 hembras), con mandíbula superior de color negro-bruno oscuro y mandíbula inferior de color gris plomo. Uno de los machos cambió a pico enteramente melanizado tras la muda adulta. Pico monocolor: 2 machos con ambas mandíbulas de color negro-bruno muy oscuro Diseño ventral intermedio: 2 machos y 2 hembras con diseño tendente a fundir los dibujos de ambas especies, con aparición de barbas melanizadas alrededor del raquis, ya sea bordeándolo o creando una barra intermedia. Diseño ventral irregular: 3 machos y una hembra con presencia al mismo tiempo de plumas con diseños de una especie y de la otra. Diseño hasta la cloaca: 2 machos con presencia de diseño en las coberteras de la cloaca y subcaudales. Disgenia: Un macho y una hembra con alteración de la estructura y distribución de los pterilos. Semicollar castaño: Una hembra con extensión del color castaño rojizo por los lados del cuello, desde las mejillas hasta el color negro del centro de la garganta.
Resultados competitivos
Dada la dificultad de formar un equipo ante la variabilidad fenotípica de los ejemplares obtenidos, opté por inscribirlos en categoría individual en los concursos en los que participaron, obteniendo por lo general puntuaciones de 90 puntos y superiores en la temporada 2012-2013. A pesar de pecar de plumaje algo blando y delicado, como la mayoría de híbridos realizados con la Isabela del Japón, obtuvieron un 2º premio individual en el concurso Monográfico de Exóticos y sus híbridos de la A.O.P.V. en Valencia, un 1º y 2º premio individual en el Concurso A.C.A.F.A. de los Narejos (Murcia), un 1º , 2º y 3º premio individual en el Concurso de la P.O.C.R de Cebreros (Ávila), un 1º y 2º individual en el Concurso de la A.C.E. de Madrid, así como el premio al mejor criador de Híbridos en la Liguilla Hibridia de A.M.C.A.E.




Texto y aviario: Ángel Luis Rodríguez Barbero. Fotos: Javier Mas. Isabela del Japón de referencia: José María Mayoral Fernández.




