Introducción
Como complemento al primer artículo publicado sobre las ninfas en el número anterior de Ornitología práctica, intentaré en esta segunda parte hablar un poco sobre genética y sobre las principales mutaciones que podemos encontrar en ninfas. Cabe tener en cuenta que las mutaciones surgen espontáneamente tanto en la naturaleza como en cautividad. En la naturaleza, a menos que el ejemplar mutado tenga ventajas en cuanto a supervivencia respecto a sus congéneres, normalmente no prosperan. Aunque cierto es que la evolución de las distintas especies hasta llegar a sus apariencias actuales, se debe a mutaciones que han ido surgiendo a lo largo del tiempo. Para poner un ejemplo, la mayoría de animales de zonas nevadas durante todo el año, son de color blanco. ¿Cómo se ha llegado a ello? Si por mutación aparece un ejemplar blanco en ese ambiente, éste tendrá muchas más posibilidades de sobrevivir a depredadores que un ejemplar de color. Si sobrevive, se reproduce, transmitiendo su mutación a la descendencia. En unas cuantas generaciones, todos los individuos son blancos.
En cautividad, como es lógico, somos los criadores los que podemos decidir la continuidad o no de una mutación aparecida en nuestros aviarios. Hay que diferenciar entre lo que son mutaciones (debidas a cambios genéticos del ave), y lo que son selecciones. Para poner un ejemplo, es una mutación normalmente un cambio importante de color en el plumaje. Por el contrario el que una ninfa sea más grande que otra, no se debe a una mutación, sino a una característica del individuo, que también se puede transmitir a los hijos. Si vamos guardando para criar los ejemplares de mayor tamaño, cada vez nuestro aviario estará formado por aves más grandes, sin que ello se deba a una mutación en concreto, sino solamente a una selección que hemos ido propiciando conscientemente.
Fijación de una nueva mutación
Cuando de forma espontánea aparece un ejemplar mutado, y a menos que sean varios los ejemplares aparecidos con la misma mutación, la manera de llegar a fijar la mutación normalmente es haciendo criar al ejemplar mutado, apareando luego su descendencia con él mismo o los hermanos entre sí. De ese modo obtenemos más ejemplares que sean mutados o porten la mutación. Por desgracia, este tipo de cría en consanguinidad hace que se incrementen algunos defectos en los ejemplares obtenidos. El principal es la reducción del tamaño de los individuos. Por ello es muy importante, a la hora de trabajar una nueva mutación, intentar hacer cruces con ejemplares del mayor tamaño posible, para así contrarestar el efecto de la consanguinidad.
Un poco de genética
Los genes heredados por los hijos provienen el 50% de la madre y el 50% del padre, con lo que cada par de cromosomas estará formado por uno heredado de la madre y el otro del padre. Los cromosomas que determinan el sexo en las aves son un par de cromosomas concretos. Cuando estos dos cromosomas son iguales, el ejemplar será un macho (lo representaremos como XX), Si los dos cromosomas son distintos, se tratara de una hembra (representada como XY). En los cuadros adjuntos se recoge cómo se transmiten los distintos tipos de mutaciones y en ellos se indican los porcentajes que obtendremos en las descendencia para cada cruce. Esos porcentajes nos dan el global teórico que genéticamente obtendremos, pero no quiere decir que en cada nidada estos se deban cumplir exactamente. Llamamos “fenotipo” a la apariencia que manifiesta el ave externamente. Y “genotipo” a la carga genética que lleva el ave. Un ave por ejemplo como genotipo puede ser portador de una mutación, pero su fenotipo será el mismo que el de un ave que no sea portadora.
Llamaremos “ancestral” a una ninfa que fenotípicamente no presenta ninguna mutación y que muestra la coloración de las ninfas que encontramos en libertad en Australia. Que yo sepa, en el caso de las ninfas, hasta el momento todas las mutaciones reconocidas afectan el color del ave.
Tipos de mutaciones
Según el modo como se transmiten podemos encontrar distintos tipos de mutaciones.
Mutaciones recesivas
Para que se manifieste una mutación recesiva, ambos cromosomas deben ser mutados. Caso de que uno solo de los cromosomas sea mutado, la ninfa no manifestará el color de la mutación, pero sí será portadora de la misma, pudiéndola transmitir a su descendencia. Son mutaciones recesivas: Arlequín, CaraBlanca, CaraPastel, Fallow Bronce y Fallow Ceniza Mutaciones ligadas al sexo Son mutaciones que se comportarían como recesivas, pero en este caso, la mutación está fijada en el cromosoma X, que es uno de los que determina el sexo de la ninfa. Así, si en una hembra el cromosoma X lleva la mutación, como el par de cromosomas sexuales son XY, el ave ya manifestará la mutación. Para que un macho manifieste la mutación deberá llevarla en los dos cromosomas XX. Por tanto en este tipo de mutaciones, la transmisión a la descendencia será distinta según sea el genotipo del padre y el de la madre y podremos obtener descendencia “autosexada”. Esto es que según si los hijos muestran la mutación o no, y dependiendo de cómo sea cada progenitor, en algunos casos ya podremos saber su sexo. Veremos esto más claro en los cuadros de cómo se transmiten las mutaciones.
Sólo los machos pueden ser portadores de esta mutación. Las hembras o la manifiestan o ni la manifiestan ni la portan. Son mutaciones ligadas al sexo: Perlada, Lutina, Canela y Mejillas amarillas (en América hay una mutación mejillas amarillas que se comporta de forma dominante). Mutaciones dominantes En este tipo de mutaciones, con que uno solo de los cromosomas lleve la mutación, ya se visualiza en el ejemplar. En caso de que los dos cromosomas lleven la mutación hablaremos de “Doble factor” (u homocigoto), y hablaremos de “Simple factor” (o heterocigoto) cuando lo lleva sólo uno de los cromosomas. En este tipo de mutaciones, con que tengamos un solo ejemplar mutado, ya podremos obtener algún descendiente con la mutación. Es una mutación dominante: Edged También se comportan de forma dominante frente al resto de mutaciones los ejemplares con color Ancestral. Comportamiento codominante entre dos mutaciones Se da el caso en que dos mutaciones pueden encontrarse en el mismo par de cromosomas.
En este caso, una mutación predomina, enmascarando visualmente a la otra, por lo que estas mutaciones pueden ser “homocigotas” ,cuando hay la mutación en los dos cromosomas, y “heterocigotas”, cuando realmente hay uno de los genes en un cromosoma y en el otro cromosoma hay la otra mutación, que queda enmascarada. Por lo tanto, en los dos casos la ninfa visualmente manifestará el color de la mutación codominante. Aunque genéticamente en el caso “heterocigoto” realmente se trata de un ejemplar portador de las dos mutaciones. La mutación CaraPastel es codominante sobre la mutación CaraBlanca.
Principales mutaciones criadas actualmente en Europa
Según donde obtengamos la información sobre las mutaciones, podemos encontrarnos que una misma mutación se denomine de formas distintas. Además en América y en Australia existen algunas mutaciones que, por el momento, no encontramos en Europa. Aquí intentaré explicar un poco las mutaciones que se crían actualmente en Europa. No haré mención a las características de los ejemplares ancestrales, que todos conocemos, y que debemos tomar como referencia de las características de un ejemplar sin ninguna mutación. Todas las mutaciones existentes se pueden combinar entre ellas, con lo que muchas veces los ejemplares que podemos observar no llevan una sola mutación si no que su color es el resultado de la combinación de varias mutaciones.
Lutina
En esta mutación desaparecen los tonos grises de la ninfa, dándonos un pájaro amarillo claro, con los mofletes naranjas y con los ojos rojos. Nada más nacer, ya podemos diferenciar un ejemplar lutino por sus ojos rojos (pero cuidado porque los ejemplares de las dos mutaciones Fallow también presentan ojos rojos). Cabe mencionar que, con la edad, los ojos dejan de tener el tono rojo tan intenso que tienen cuando son jóvenes. Cuando ya tienen el plumaje de adultos, podremos diferenciar el sexo observando las plumas de la cola por debajo. En los machos son casi blancas, mientras que en las hembras son más amarillas. Los ejemplares jóvenes las presentan amarillas, como las hembras adultas.
Perlada
El plumaje gris aparece moteado por pequeñas manchas, como gotas, de color amarillo. Los machos, al hacerse adultos, van perdiendo estas perlas amarillas. Algunos quedan totalmente grises, mientras que otros continúan presentando algunas perlas, pero muchas menos que cuando eran jóvenes. Los ejemplares que presentan la mutación perlada junto con la lutina, en el amarillo típico de las lutinas, presentan como unas ondulaciones de un amarillo más intenso.
Arlequín o manchada
Aparecen partes del cuerpo amarillas, mezcladas con el gris. Estas manchas pueden ser de tamaño y distribución variable. Algunos ejemplares pueden presentar sólo un pequeño porcentaje de amarillo en alguna parte, mientras algunos pueden ser casi totalmente amarillos. De hecho, algunos ejemplares arlequines llegan a tener tanto amarillo, que no presentan ninguna pluma gris. A estos ejemplares los llamamos “Falsos lutinos”, pues tienen la apariencia prácticamente idéntica a un ejemplar de esta mutación. Sólo hay una diferencia, los lutinos tienen los ojos rojos, mientras que un arlequín, aunque no presente nada de gris, continúa teniendo los ojos oscuros. Hay ejemplares arlequines muy bonitos. Los que más se aprecian son aquellos que sólo conservan el gris, de forma totalmente simétrica, en la parte de las alas, presentando el resto del cuerpo, espalda incluida, de color amarillo. A estos ejemplares se les denomina “Getekend”. La transmisión del patrón del arlequinado aún es un misterio para mí.
Mientras que algunas parejas con un patrón similar entre ellas, dan una descendencia prácticamente igual a ellas, en otras parejas, los hijos nada tienen que ver con los padres. He apareado dos ejemplares “falsos lutinos”, con el 100% del cuerpo amarillo, y los hijos que me han dado, por supuesto han sido arlequines, pero con sólo un 4-5% del cuerpo amarillo. Hay algunos ejemplares de ninfas que son grises y sólo muestran una mancha amarilla de mayor o menor tamaño en la nuca. Mientras algunos criadores defienden la teoría de que se trata de ejemplares grises portadores de la mutación Arlequín, otros (dentro de los que me incluyo) hablamos de que se trata de una mutación totalmente independiente a la arlequín, una mutación de transmisión dominante y que se denomina “White Naped”. Esta mutación, cuando se da en “Doble factor”, además de manifestarse por una mancha de mayor tamaño en la nuca, los ejemplares también presentan una mancha amarilla en la zona abdominal.
Cara Blanca
Desaparece cualquier rastro de color en la ninfa. Es como si de una foto en blanco y negro se tratara, con lo que las zonas que en una ninfa ancestral son amarillas o naranjas, en estos ejemplares pasan a ser blancas. Si combinamos esta mutación con la lutina, obtenemos un ejemplar totalmente blanco con los ojos rojos (la mutación Cara blanca elimina los colores, y la mutación Lutina elimina los grises). A estos ejemplares se les llama de forma errónea “Albinas”. Pero genéticamente no ha aparecido aún esta mutación en las ninfas, y por lo tanto a la hora de estudiar y analizar los cruces que queremos realizar, la debemos tratar siempre como la suma de las dos mutaciones mencionadas. Desde el nacimiento, podemos saber ya si hay algún ejemplar con esta mutación, pues a diferencia del resto de mutaciones en que el plumón que recubre a los recién nacidos es amarillo, en los CaraBlanca este plumón es de color totalmente blanco. La combinación de ejemplares Cara Blanca con otras mutaciones da ejemplares de mucha belleza. Por ejemplo, hay ejemplares: CaraBlanca + ArlequínGetekend + Perlado, que para mi gusto son preciosos.
Canela
Yo normalmente denomino esta mutación como “Cinamon”, la traducción al inglés de Canela, supongo que como herencia de los primeros libros de mutaciones que leí, que llegaron a mis manos directamente de Australia y, evidentemente, eran en inglés. Las partes grises del pájaro sufren una variación de color, pasando a un tono marrón claro similar al color de la canela. Combinando esta mutación con la mutación Lutina, nos da unos ejemplares amarillos, pero que presentan una librea de un color grisáceo, apreciado sobre todo sobre las alas, espalda y cola. A los ejemplares que combinan estas dos mutaciones se les denomina “Lacewing”. Igual que en el caso de las “Albinas”, siempre que los ejemplares presenten varias mutaciones al mismo tiempo, deberemos analizar cada mutación por separado a la hora de planificar cruces.
Fallow Ceniza
Los ejemplares con esta mutación presentan los ojos rojos y el plumaje gris queda de un color gris claro, como si fuera un poco plateado. La tonalidad del gris varía de unos ejemplares a otros. En una misma nidada es fácil que haya dos o tres tonos de gris distintos. Fallow Bronce Al igual que los ejemplares Fallow Ceniza, éstos también presentan los ojos rojos. El plumaje gris queda sustituido por un plumaje de una tonalidad marrón claro o beige. Hay que mencionar que las dos mutaciones Fallow no tienen nada que ver una con la otra. Las dos son recesivas y actúan de forma totalmente independiente. Así pues, si apareamos dos ejemplares uno Fallow Ceniza y el otro Fallow Bronce, a menos que alguno de ellos sea portador de la otra mutación, el 100% de la descendencia que obtendremos serán ancestrales, eso sí portadores de las dos mutaciones Fallow. Mejillas Amarillas En esta mutación los mofletes naranjas substituyen este color por el amarillo. Se trata de una mutación de transmisión ligada al sexo, aunque en América existe otra mutación que también da mejillas amarillas y se transmite de forma dominante.
Me ha llegado alguna noticia de que ya se está criando también esta mutación dominante por Europa, pero no tengo confirmación al 100% fiable. Cara Pastel Las partes amarillas y naranjas de la cabeza quedan de un tono más claro o pastel. Esta mutación es recesiva y se comporta como codominante frente a la mutación Cara Blanca. A los ejemplares que combinan esta mutación con la mutación lutina, se les denomina “Creminos”.
Edged
Si no voy equivocado, es una de las mutaciones aparecidas más recientemente, de transmisión dominante, con lo que tendremos aves en Doble Factor y otras en Simple Factor, y no existirán portadores. Esta mutación afecta a la repartición del color de cada pluma. Podemos apreciar que cada pluma es de tonalidad más clara en la parte central, mientras que a medida que nos acercamos a la parte más externa, la tonalidad se va oscureciendo. Esto en todas las plumas menos en las de la cabeza. De ahí que la cabeza sea más oscura que el resto del cuerpo. Por ello, en algún momento se ha denominado a esta mutación como “Cabeza Negra”. Se aprecia fácilmente en algunos ejemplares como una línea divisoria entre la cabeza, más oscura, y el resto del cuerpo. Dentro de los ejemplares Edged encontramos algunos con la tonalidad gris general muy clara, mientras que otros ejemplares son de un gris más oscuro. En los ejemplares que presentan la mutación en Doble Factor u homocigota, todo su plumaje es mucho más claro. Algunos ejemplares que combinan Edged en Doble Factor con la mutación Cara Blanca, de lejos parecen “Albinos”.
Pero si los observamos bien, vemos que el color del plumaje no es blanco-nieve sino un color gris muy, muy claro. Los ojos no son rojos y, además, podemos apreciar cómo el pico y las patas son muy oscuras, pues la mutación Edged sólo afecta al plumaje. Los ejemplares Edged van sufriendo variaciones en sus tonalidades a medida que se van haciendo más y más adultos.
Conclusiones
Si nos ponemos a trabajar un poco el tema de las mutaciones, no estaremos para nada aburridos. La ventaja de las ninfas es que con un año de edad ya pueden criar sin problemas, por lo que podemos avanzar bastante rápido en los objetivos que nos vamos poniendo en cuanto a obtención de mutaciones y combinaciones concretas. Al poder combinarse todas las mutaciones entre sí, la variabilidad de colores y matices que podemos obtener es inmensa. ¡Imaginemos cómo debe ser un pájaro que sea Fallow Bronce + Fallow Ceniza + Canela + Cara Blanca + Edged! Aunque esta segunda parte del artículo sobre ninfas haya girado en torno a las mutaciones, yo creo que no debemos descuidar la continua selección en cuanto al tamaño de los ejemplares y su buen porte. Una ninfa muy bonita en cuanto a su coloración, pero muy pequeña o con un porte desgarbado, perderá gran parte de su encanto.






















Texto y aviario: Albert Clemente Badosa (www.ocells.net). Fotos: Met Pujol.





