Opinión

Manchas melánicas en canarios lipocrómicos

Jorge de Andrés Pulido

Leer el artículo ↓
Detalle de la cabeza de un canario lipocrómico con mancha melánica.
Detalle de la cabeza de un canario lipocrómico con mancha melánica. · Foto: Jorge de Andrés Pulido

Las manchas melánicas que aparecen en los canarios lipocrómicos y píos son consecuencia de una distribución desigual de la melanina en piel, plumas y/o partes córneas. Constituyen un defecto por el cuál los pájaros que las portan no serán aptos para concursar. El debate está en si son aptos o no para criar, para formar parte de nuestro proceso de selección. Aunque después hablaré de esto. Como hemos dicho, las manchas melánicas son una de las causas clásicas de descalificación en los concursos, siempre y cuando sean visibles, porque hay pájaros que debido al tamaño y a la longitud escasa de sus manchas sí pueden participar sin ser descalificados, siempre y cuando el juez no se haya percatado del defecto en cuestión. Suele ser habitual que la mancha sea mucho más evidente en plumaje juvenil que en adulto. Habitualmente, en el proceso de muda la mancha tiende a desaparecer o al menos tiende a difuminarse por el cambio de plumaje. Esto hace que un pájaro no apto para concursar en el mes de julio, porque muestra una evidente mancha en su plumaje, puede ser un futuro campeón una vez terminada la muda.

Conviene por tanto revisar los ejemplares que vayan a concursar antes de llevarnos el disgusto de una descalificación por una mancha que nosotros no hemos visto, pero el juez sí. Y sobre todo, esto hay que tenerlo en cuenta en los equipos, ya que un manchado en un equipo arrastra a la eliminación a todos sus compañeros de escuadra.

Otra pregunta que surge con frecuencia es porqué aparecen manchas melánicas en los pájaros lipocrómicos. Es lógico pensar que después de años y años de selección estas taras debían haber desaparecido ya, sin embargo, todos los que criamos estas razas obtenemos al cabo del año un cierto porcentaje de ejemplares manchados. Es verdad que con una adecuada selección este porcentaje suele disminuir, pero aun así siempre salen pájaros manchados. Incluso criando con parejas sin esta tara. Y es que lo que hay que tener claro es que la pureza no existe. El canario rojo, por ejemplo, procede de cruces con el cardenalito de Venezuela, pájaro con melaninas. Los canarios amarillos y blancos surgieron como mutación del canario ancestral, que es de fenotipo verde (nuevamente melánico). Por tanto, todos los canarios heredan ese fondo genético “melanizado” de sus antepasados. Lo único que ocurre es que unos lo muestran en su fenotipo y otros no. También es verdad que determinadas prácticas reproductivas llevan, en el proceso de selección, a la obtención de muchos pájaros píos.

Por ejemplo cruces con el cardenalito de Venezuela, con el verdecillo, con pájaros melánicos para aportar refracción… todo esto influye claro está.

Pero volviendo al tema de más candente debate. ¿Son los pájaros manchados aptos para la cría? Lo primero que tenemos que tener claro es que fisiológicamente la mancha no constituye ninguna tara física, simplemente es evaluada negativamente en los estándares de belleza. Y esta tara supuestamente, como casi todo, es heredable y por tanto conviene tener esto en cuenta a la hora de elegir un pájaro manchado como reproductor. Pero criar, puede criar perfectamente. He escuchado opiniones tan extremas como que el uso de pájaros manchados es muy beneficioso, mientras que otros en cambio opinan totalmente lo contrario, que es una práctica perjudicial; otros dicen que las manchas en el plumaje no se heredan y las de las partes córneas sí… Hay teorías para todos los gustos. Cada uno opina lo suyo y su opinión es evidente que se basa en su experiencia, con lo cual no puede ser despreciada nunca.

Partimos de la idea de que son taras o impurezas del plumaje (u otras partes) del ave, que se comportan de manera genética y por tanto transmisibles en cierto modo a la descendencia. Esto es una verdad innegable. Ahora bien, hay que conocer su transmisión genética para entender el proceso de herencia. No se trata de decir simplemente “rechazo todos los manchados y ya está”, porque probablemente perdamos un patrimonio genético importante, que nos podría haber ayudado en nuestro trabajo de mejora de la raza.

Aquellos con nulos conocimientos de genética piensan siempre en una herencia básica y sencilla, digamos mendeliana cualitativa (lo tiene el padre lo tiene el hijo y punto), pero la cosa no es tan sencilla puesto que más bien se trata de un comportamiento poligénico o multifactorial. Por tanto, estamos hablando de una herencia cuantitativa y no cualitativa. Me interesaba dar mi opinión sobre este tema primero, porque no se escribe casi nada al respecto y segundo, porque existe una psicosis generalizada por parte de los criadores despreciando rotundamente a estos ejemplares, con lo que el rechazo por estos ejemplares manchados es sistemático. Así, el defecto melánico parece tapar todo lo demás, sea bueno o malo. Muchos criadores, especialmente los noveles, parece en muchos casos que van con el estándar aprendido de memoria, como si se tuvieran que examinar, buscando una perfección que no existe y que no hace más que reflejar una mente cuadriculada sin más base que la ilusión y no la experiencia. Una mente novata que todos hemos tenido. Pero evidentemente, no se nace sabiendo, se aprende con los años.

Según mi opinión, un canario manchado no es ni mejor ni peor que otro. Lo que hay que hacer es jugar con los defectos y eliminarlos. Si el pájaro merece la pena, no hay que dudar un solo instante en que nos puede aportar algo importante a nuestra línea. Lo que no se puede hacer es fijarse sólo en la mancha. La mancha es un defecto, uno solo: el pájaro tendrá más y también otras muchas virtudes que debemos apreciar y valorar correctamente. Por tanto, si un pájaro tiene la calidad suficiente, no lo despreciemos porque tenga una mancha. Tengamos en cuenta estas tres normas básicas y procuremos sacar el mejor partido al material selectivo del que disponemos: 1º Nunca emparejemos dos pájaros con el mismo defecto, en este caso concreto, dos pájaros manchados. 2º Seleccionemos de la descendencia los mejores ejemplares sin mancha. 3º Los canarios lipocrómicos, aunque carentes de melanina en su plumaje, conservan en su genotipo el tipo de melanina al que pertenecen, es decir, pueden ser negros, brunos, ágatas o isabelas.

Pensemos una cosa también, la genética no es dos más dos cuatro. De pájaros manchados puede no salir ni un descendiente con el defecto y al contrario, pájaros sin impurezas nos pueden dar bastante descendencia manchada. Por ello fijémonos primero en la calidad del pájaro antes que en la mancha y seamos prácticos y coherentes a la hora de tomar nuestra decisión sobre utilizar o no estos ejemplares manchados en nuestros procesos reproductivos.

1. Hembra joven con mancha negra en la cabeza.
1. Hembra joven con mancha negra en la cabeza. · Foto: Jorge de Andrés Pulido
2. Hembra amarilla mosaica inmadura con mancha melánica Isabela, manchas muy diluidas difíciles de apreciar incluso por jueces expertos. Este pájaro participó el pasado año en varios concursos y en ninguno fue descalificado, prueba evidente de la dificultad de detectar este tipo de manchas.
2. Hembra amarilla mosaica inmadura con mancha melánica Isabela, manchas muy diluidas difíciles de apreciar incluso por jueces expertos. Este pájaro participó el pasado año en varios concursos y en ninguno fue descalificado, prueba evidente de la dificultad de detectar este tipo de manchas. · Foto: Jorge de Andrés Pulido
3. Amarillo Mosaico joven con mancha ágata en el pecho.
3. Amarillo Mosaico joven con mancha ágata en el pecho. · Foto: Jorge de Andrés Pulido
Publicado en Ornitología Práctica, número 71, páginas 64–65.
Texto, fotos y aviario: Jorge de Andrés Pulido.

Edición impresa

Ornitología Práctica nº 71 en papel

Llévate el número completo, con todas sus fotografías y láminas, por 7,00 €.

Ver ficha