Con el paso del tiempo, el Bossu arricciato se transformó gradualmente en el Gibber Italicus, como también el estándar y la escala de puntos sufrieron cambios. En Italia, se adoptaron un Estándar y una Escala de puntos bien pensados para aquellos tiempos, porque se adaptaban correctamente a los Canarios con porte de “7” seleccionados hasta entonces. El nuevo Estándar, que aquí no reproducimos, permaneció en vigor hasta el año 1979, en que escala de puntos y descripciones fueron modificadas para adecuar la planilla de enjuiciamiento de todas las Razas rizadas a un único esquema con 11 voces, basado en los 5 puntos y sus múltiplos. Desde 1979 en adelante ha seguido vigente el Estándar que se incluye en la página siguiente.
Comentarios técnicos sobre el estándar
Talla
La talla viene definida por la longitud medida desde la punta del pico a la punta de la cola, pasando por la curvatura entre los dos carpos, y no debe superar los 14-15 cm (en general 14 cm para la hembra y 15 para el macho).
Posición (Porte) En forma de “7”. Tronco perfectamente vertical, formando un ángulo comprendido entre los 80 y los 90° con el eje cabeza - cuello. Los carpos (pliegues de las alas) estarán más altos que el cuello y la cabeza. La cola, en línea con el cuerpo y rasando el posadero. Cuando el pájaro adopta la posición que acabamos de describir, se dice que está en “acción” y que ha adoptado la “posición de trabajo”, que es la que debe estimar el juez. El porte en “7” es tanto más meritorio cuanto más tiempo consiga mantenerlo el pájaro (muchos segundos, difícilmente un minuto o más). No se puede pretender, como exigen algunos, que no saben evaluar objetivamente las condiciones biológicas de esta original Raza, que el pájaro mantenga demasiado tiempo la posición de “7”, porque tienen un sistema nervioso demasiado activo, que a menudo lo hace estremecerse. Cuando el pájaro está en reposo, asume una forma subdividida en tres ejes: cuello- tronco - cola. Si observamos al pájaro desde atrás cuando adopta la “posición de trabajo”, el cuello y la nuca no deben ser visibles, ya que deben estar ocultos por los pliegues de los carpos (pliegues de las alas) y por los hombros.
En esta Raza se puede decir que el porte es “exasperado” a causa de su exuberante carga nerviosa. El criador debe seleccionar los reproductores escogiendo aquellos que demuestren un buen porte típico y una carga nerviosa alta, aunque no mucho porque si la carga nerviosa es excesiva, el pájaro baja demasiado la cabeza y el cuello hasta formar un ángulo inferior a los 80°, lo que supone un defecto penalizable.
Plumaje
El plumaje del Gibber es diferente al del resto de las Razas rizadas. Es un conjunto de plumas “duras”, más o menos intensamente coloreadas, estrechas, con la base del cuello y parte anterior del esternón y músculo de las piernas desnudos. Los ejemplares destinados a concursos serán siempre de plumaje muy intenso.
Manto
Las plumas del dorso no deben ser pocas ni cortas, porque los dos hombros deben ser muy evidentes, abiertas “como un libro” a los dos lados simétricamente y deben cubrir la parte superior del dorso y de las alas, a las que deben de estar muy adheridos. La porción superior de los hombros se encaja entre los dos carpos y no debe levantarse ni superar nunca la altura de los carpos, que deben estar siempre más altos.
Flancos (Aletas) Vistos desde arriba y desde el frente, los flancos deben ser perfectamente simétricos, es decir no debe haber uno menos desarrollado que el otro o más bajo. Cada mechón del flanco debe ser estrecho, homogéneo, corto, no abierto, curvado hacia arriba pero sin alcanzar las plumas de los hombros. Se puede verificar que si un flanco es poco evidente y plegado hacia abajo, el hombro del mismo lado es a menudo más “fuerte” que el hombro del lado opuesto. En otras palabras: se puede comprobar que si uno de los flancos es débil, poco desarrollado y a menudo plegado hacia abajo (hacia el abdomen), el hombro de ese mismo lado estará más desarrollado que el del otro lado y viceversa. Esto es un grave defecto hereditario, que debe ser penalizado con una fuerte reducción de puntos.
Jabot (plumas del pecho) El plumaje del pecho está constituido por dos pequeños mechones en forma de “coma”, uno a cada lado de la base del cuello, que deben diferenciarse claramente, ser simétricos, adheridos al cuerpo o poco separados. Defectos a penalizar: asimetría, “comas” demasiado desarrolladas, demasiado separadas del cuerpo, que tienden a cubrir la parte inferior delantera del cuello. La evaluación de las plumas del pecho debe hacerse sólo cuando el pájaro extiende el cuello al máximo.
Cabeza y cuello
Cabeza y cuello deben ser lisos, con plumas adheridas. El cráneo tiene un volumen normal pero el pico parece más grueso que en otras Razas a causa de las plumas lisas muy adheridas al cráneo. En la mayoría de los ejemplares, alrededor de los ojos aparecen zonas desnudas, que salvo excepciones, son causadas no por la ausencia de plumas sino por la acusada intensidad de su estructura, que hace que las plumas sean muy estrechas y cortas, dando origen a esas zonas desnudas. Si estas zonas no son excesivamente extensas, no deben ser penalizadas. La ausencia del “cestillo”, presente en el Rizado del Sur, muestra la longitud real del cuello. Y aquí un inciso: las dimensiones y el número de vértebras cervicales es igual a los de las demás Razas. Esta precisión está dirigida a aquellos que sostienen erróneamente que el Gibber Italicus tiene el cuello más largo porque tiene una o dos vértebras más de lo normal. En realidad tiene 14 vértebras cervicales, como el resto de Razas de Canarios.
Alas
Deben ser de longitud proporcionada a la talla del pájaro, regulares, con plumas intactas y bien dispuestas y adheridas al cuerpo. En el pájaro que adopta la forma de “7”, las partes superiores de las alas (carpos) deben aparecer lo más altas posible y sobresalir evidentes desde cualquier lado que se mire al ejemplar. Puede ocurrir que las rémiges secundarias del ala se sobrepongan a las primarias, dando origen al defecto conocido como “ala doble”, que es como si se hubiese adjuntado otra ala. Si el defecto se limita a una sola ala, se restarán 1 o 2 puntos; si se extiende a ambas alas, el ejemplar deberá ser descalificado.
Piernas y patas
Cuando el ejemplar adopta la posición de trabajo, o sea la posición en “7”, los miembros inferiores deben parecer largos, patas (muslos) y tarsos sobre el mismo eje, sin que se doble el talón hacia atrás pero peor aún si la articulación se lleva hacia adelante. Sobre la parte superior de la articulación aparece un pequeño mechón de plumitas, que envuelve la articulación por completo. Los muslos deberán aparecer desplumados en la parte superior. En los Canarios que hayan adoptado la posición de trabajo, se apreciará, si observamos al ejemplar de lado, que todo el miembro inferior aparece ligeramente desplazado hacia atrás, con el fin de equilibrar la posición muy acusada hacia delante del cuello y de la cabeza. Que el calcañar adopte un ángulo hacia delante, se considera un defecto grave o muy grave, llegando a ser motivo de descalificación en los casos muy graves.
Cola
La cola debe ser estrecha, compacta, perfectamente en línea con el eje del cuerpo cuando el ejemplar adopte la posición de “7”, con su punta ligeramente ahorquillada, de longitud proporcionada al cuerpo. El criador y el juez valoran la longitud correcta de la cola basándose en el modelo de perfección. Si la cola es demasiado larga o demasiado corta, se penalizará en la voz “talla”. Con el porte, se evaluará su posición. Señalamos los siguientes comportamientos, no raros en esta Raza. Hay ejemplares que no han sido bien acostumbrados a la jaula de concurso y menos aún a la presencia de personas extrañas, que cuando se encuentran ante el juez se sienten atemorizados y estresados y en vez de posarse sobre el posadero, se paran en el fondo de la jaula, donde la cola se estropea y se ensucia. Muchos ejemplares con el sistema nervioso muy tenso, se quedan enganchados a menudo a los alambres de la jaula con una pata, mientras con la otra se sujetan al posadero.
Este comportamiento debe ser corregido poniendo en el interior de la jaula, en el proceso de preparación para los concursos, en los dos extremos del posadero y contra los alambres, un disco de cartón rígido y liso o de plástico de color gris claro o verde claro o celeste (evitar colores demasiado fuertes como el rojo, que pueden asustar al pájaro). Obviamente esta operación debe realizarse sin que el pájaro esté en la jaula, para no aterrorizarlo. Los pájaros con estos dos defectos que acabamos de indicar deben ser penalizados duramente y no deberían ser expuestos.
Condición
El pájaro debe ser expuesto con la máxima limpieza, en particular en las uñas y en el extremo de la cola. Para ello, en los 12 días anteriores a la fecha de concurso, cada día, se ofrecerá al pájaro la posibilidad del baño. Pero los dos días antes del concurso es mejor no ofrecerles el baño para permitir que la natural untuosidad de las plumas, que se reduce en contacto con el agua, se extienda sobre el plumaje, confiriéndole su brillo natural. El ejemplar debe mostrarse vivaz en los movimientos y eso se consigue sólo si el Canario goza de buena salud. Si el local del concurso es demasiado frío, es normal que el pájaro alcance un estado de sufrimiento, que lo obliga a hinchar el plumaje y a reducir su vivacidad. En estos casos, será el juez quien determine si la situación se debe al frío (y en este caso no debe aplicarse penalización alguna) o a enfermedad (caso que sí será penalizado).
Bibliografía
- Autor desconocido. Artículo “Il Bossu arricciato” publicado en el número de junio-julio de “Il Canarino” , Órgano oficial de la Associazione Italiana di Canaricoltura. - Varios autores. Artículos aparecidos de 1951 a 1953 en el periódico “Uccelli da Gabbia e da Voliera”. Director: F. Savino. Artículos de: L. Codazzi, R. Della Rovere, “Icaro”, U. Fatti,E. De Simone, G. Sofia, “Ultis” ,M. Lelli, T. Cappabianca, recordados en orden cronológico. - G. de Baseggio: “Canarini arricciati”. Edizioni Agricole, 1974. - G. de Baseggio : “Ibridologia”. Il Mondo degli Uccelli, 1993. - G. de Baseggio: “Campioni e Razzatori”. Editor “ Il Mondo degli Uccelli”, 1996. - G. de Baseggio: “Allevamento dei Fringillidi”. Editor “Il Mondo degli Uccelli”,1999.








Texto y dibujos: Giorgio de Baseggio. Aviario: Francisco Cabrera García. Fotos: Javier Mas.




