Que hayan aparecido mutaciones en un pájaro que es objeto de una cría tan intensiva entra dentro de la línea normal de las cosas. Sin embargo, la primera mutación se hizo esperar. En 1974, con motivo del campeonato K.B.O.F. (Koninklijke Belgische Ornithologische Federatie, Real Federación Belga de Ornitología), que tuvo lugar en Maasmechelen, se pudo admirar una mutación bruna. Fue verdaderamente una gran atracción. Tratamos de comprarlo o de llegar a un acuerdo de intercambio, pero el propietario no quiso saber nada del asunto. Lamentablemente el pájaro en cuestión desapareció muy rápidamente, antes incluso de haber podido intentar su cría, pero si hubiese vivido, en la actualidad el camino recorrido en materia de mutaciones del Pardillo sizerín hubiese sido más largo. Pero no nos lamentemos demasiado.
La cría de mutaciones está en pleno auge y gracias a ello el interés por el Pardillo sizerín es grande y podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que las diferentes especies de Sizerín son los pájaros de Fauna europea más reproducidos en voladera por el momento. Así se comprueba una vez más que el éxito de una especie en ornitología deportiva depende del número de mutaciones, de la rareza y del precio pagado.
El Pardillo sizerín bruno
La historia del Pardillo sizerín bruno empieza en Bélgica, en el aviario del reputado criador de mutaciones Rudy Driesmans. Se había enterado de que un criador inglés poseía un stam de Pardillo sizerín brunos. Tras un intercambio de correspondencia, llegaron a un acuerdo para intercambiar un Pardillo sizerín ancestral portador de bruno por una pareja de Camachuelos pastel. Este macho portador fue el antecesor de todos los Pardillos sizerín brunos de Bélgica. Se reveló como un verdadero Don Juan y en su primer año fecundó no menos de catorce hembras. Entre los cincuenta y nueve retoños obtenidos, se contaban nueve hembras brunas, un numeroso paquete de machos que podían ser portadores y, evidentemente, una partida de hembras normales. Todos los machos posibles portadores se repartieron entre amigos para comprobar si eran o no realmente portadores de bruno. Al año siguiente, Rudy acopló al Don Juan con sus nueve hijas brunas. Desde ahí, la marcha adelante del Pardillo sizerín bruno no conoció pausas. La combinación del bruno con el C. flammea flammea no fue un éxito precisamente. A pesar de que se esperaba obtener pájaros más grandes y bonitos, hubo que abandonar esta línea de trabajo, ya que el color quedaba penalizado, sobre todo en su intensidad. En el fondo, es algo perfectamente comprensible. En el Carduelis flammea flammea, encontramos mucho blanco entre el pigmento casi negro. Evidentemente, el blanco no puede palidecer más y el negro se aclara insuficientemente, con lo que obtenemos un color “bruno frío”. En este caso concreto, se hace difícil hablar de una mutación bonita. El Sizerín cabaret (Carduelis flammea cabaret) tiene mucho bruno en su pigmentación. El pájaro obtenido, gracias al trabajo de la mutación bruno, adquiere una bella tonalidad bruno cálido. Por consiguiente, desde el punto de vista de obtener bonitos Pardillos sizerín brunos hay que quedarse con el Sizerín cabaret. Junto con el color bruno, es indispensable también mantener el diseño de las plumas. Sizerines brunos sin diseño sobre los flancos o sobre las alas, incluso aquellos sin babero, no son pájaros bonitos para concurso.
Aún no nos habíamos acostumbrado a ver la mutación bruno cuando hacía su aparición una nueva mutación: el ágata. Al principio fue llamada “pastel”. La mutación Ágata, como la mutación bruno, tiene una herencia ligada al sexo frente a la forma ancestral. No es extraño que la mutación ágata haya conquistado el corazón de muchos aficionados al Pardillo sizerín ni que sea en estos momentos sencillamente el más criado de los pájaros de Fauna europea. La mutación ágata se caracteriza por una amplia gama de variaciones. Hay, por ejemplo, ejemplares ágata dotados de una pigmentación muy oscura y con rectrices y rémiges también muy oscuras. Hay otros con una pigmentación muy clara y con rémiges y rectrices también muy claras, aunque el estándar preconiza la forma oscura, típica de la mutación ágata. Los mejores ejemplares se obtienen en combinación con la forma Carduelis flammea flammea; esta forma tiene las rémiges y las rectrices negro brunáceas, lo que juega a favor de la mutación ágata.
Acoplamientos
Como hemos dicho, la mutación ágata tiene una herencia ligada al sexo, al igual que la bruno.
Resultaba evidente que como continuación a las mutaciones bruno y ágata, una mutación bruno-ágata (isabela) no se haría esperar demasiado. Para quienes no estén versados en esta materia, se trata de hecho de la combinación de bruno y ágata y no es verdaderamente una nueva mutación. Es necesario que el diseño característico del Pardillo sizerín permanezca bien visible y es ahí donde se produce el fallo. Se da el hecho de que en los concursos veamos un numero bastante respetable de estos pájaros en los que aún con la mejor voluntad del mundo, se pueda apreciar el diseño en alas y flancos. Esto guarda una estrecha relación con la composición de las parejas reproductoras. Es absolutamente necesario partir de un ágata oscuro dotado de un diseño bien aparente. Y lo mismo con el compañero bruno, que debe ser un ejemplar con un diseño bien visible. Además, los dos pájaros deben tener una buena forma. Es pues importante acoplar un buen ágata con un buen bruno... pero aunque esta combinación pueda parecer sencilla de realizar, como muchas veces ocurre es más fácil escribirlo que llevarlo a la práctica. Sin querer profundizar más en el tema, decir que sólo la existencia del crossingover puede llevarnos al bruno-ágata y es precisamente debido a su complejidad lo que hace que sea (casi) imposible que tal combinación se de en la naturaleza. Bruno-ágata (o isabela) son variedades de color que de hecho se producen siempre en jaula o en voladera.
El Pardillo sizerín bruno-ágata tiene una herencia recesiva ligada al sexo.
Macho bruno x Hembra ágata
Descendencia impresa
50% machos ancestrales / bruno / ágata
50% Hembras bruno
Macho ágata x Hembra bruno
Descendencia impresa
50% machos ancestrales / bruno / ágata
50% Hembras ágata
Macho ancestral / bruno / ágata x Hembra bruno
Descendencia impresa
12,5 % machos ancestrales / bruno / ágata
12,5 % machos ancestrales / bruno
12,5 % machos brunos
12,5 % machos bruno / ágata
12,5 % hembras ancestrales
12,5 % hembras bruno
12,5 % hembras ágata
12,5 % hembras isabela Macho ancestral / bruno / ágata x Hembra ágata
12,5 % machos ancestrales / bruno / ágata
12,5 % machos ancestrales / ágata
12,5 % machos ágata
12,5 % machos ágata / bruno-ágata
12,5 % hembras ancestrales
12,5 % hembras ágata
12,5 % hembras bruno
12,5 % hembras isabela
Macho ancestral / bruno / ágata x Hembra ágata
Descendencia impresa
12,5 % machos ancestrales / bruno / ágata
12,5 % machos ancestrales / ágata
12,5 % machos ágata
12,5 % machos ágata / bruno-ágata
12,5 % hembras ancestrales
12,5 % hembras ágata
12,5 % hembras bruno
12,5 % hembras isabela
Macho color ancestral / bruno / ágata x Hembra ancestral
Descendencia impresa
12,5 % machos ancestrales / bruno / ágata
12,5 % machos ancestrales / ágata
12,5 % machos ancestrales / bruno
12,5 % machos ancestrales
12,5 % hembras ancestrales
12,5 % hembras bruno
12,5 % hembras ágata
12,5 % hembras isabela
El Pardillo sizerín perlado
Hace nueve años, en mi libro “Fauna europea: técnicas de cría y concurso” (Cromapress sa. 2009) escribía que la mutación “perlada” no se encontraba entre las mutaciones más espectaculares. Pero lo que es de todo punto incomprensible es que algunos consideren a esta mutación como accesoria. Si consideramos que en el Canario, que se viene criando en cautividad desde hace más de quinientos años, todavía no se ha conseguido una mutación perlada, una apreciación tan negativa rebasa mi entendimiento. Con respecto al Canario, las mutaciones en la cría del Pardillo sizerín se encuentran en sus balbuceos, pero ya se puede presumir de tener una “perlada”. Hagamos pues todo lo posible por conservarla. Me hubiese gustado escribir esto, pero lamentablemente el sizerín perlado ya no existe actualmente... Pero hay dos aficionados en Bélgica, que trabajan independientemente uno del otro sobre otra mutación de aspecto parecido a la “perlada”. Por ello abrigamos la esperanza de que en un futuro próximo, aunque quizás bajo una forma diferente, volveremos a encontrar la mutación “perlada” en nuestras voladeras. Y seguiremos soñando, ¿por qué no?, en combinaciones “perlado-bruno” “perlado-ágata”...
La mutación perlada tenía una herencia recesiva autosómica
Macho perlado x hembra perlada
Descendencia impresa
50% machos perlados
50% hembras perladas
Macho ancestral x Hembra perlada
Descendencia impresa
50% machos ancestrales / perlado
50% hembras ancestrales / perlado Macho perlado x Hembra ancestral
50% machos ancestrales / perlado
50% hembras ancestrales / perlado
Macho ancestral / perlado x Hembra perlada
Descendencia impresa
25% machos ancestrales / perlado
25% machos perlados
25% hembras ancestrales / perlado
25% hembras perladas
Macho ancestral / perlado x Hembra ancestral / perlado
Descendencia impresa
25% machos ancestrales / perlado
12,5% machos perlados
12,5% machos ancestrales
25% hembras ancestrales / perlado
12,5% hembras perladas
12,5% hembras ancestrales
Nota. El último acoplamiento es el menos bueno. Los sizerines perlados portadores no pueden distinguirse de los no portadores más que mediante acoplamientos test.
El Pardillo sizerín pastel
Durante el invierno de 1989, un criador de Sint Katelijne Waver (Bélgica), llamado Guido Ceulemans (✝) cerca de Malines, compró accidentalmente un Pardillo sizerín pastel. El vendedor había criado el ejemplar en una gran voladera... con mucha suerte por su parte. Este aficionado creía que su pájaro se parecía a un mal bruno, pero el ojo experimentado de Guido descubrió de inmediato la mutación pastel. Y así, todos contentos: el vendedor, por deshacerse de lo que él consideraba un mal pájaro y el comprador por haber descubierto aquella maravilla. Pronto quedó claro que aquel ejemplar era una hembra de la subespecie Carduelis flammea cabaret, que fue acoplada con un bonito macho de la misma subespecie. La espera estuvo dominada por la impaciencia y al final, gran decepción: sólo se obtuvo un pequeño. Afortunadamente, se trataba de un macho, que fue acoplado con una joven hembra sin lazos de parentesco. La pareja funcionó muy bien y las primeras jóvenes hembras pastel veían la luz. Nacieron también hembras de color ancestral, machos también de color ancestral y machos ancestrales / pastel. Pero estos machos son fastidiosos porque a causa de su apariencia no se puede saber sin son o no son portadores. Al principio, estos pájaros pastel no fueron muy bien recibidos en los concursos, pero con el paso del tiempo, los mayores conocimientos y el tesón de Guido fueron ganando adeptos y el estándar ha integrado ya a los Pardillos sizerín pastel. La combinación de bruno con pastel ha dado origen al bruno pastel, que en la actualidad está también reconocido. Que es un verdadero mutante pastel queda demostrado por la combinación pastel x pastel, puesto que aquí se obtienen también alas grises. Hay también muchos malentendidos con respecto a los alas grises entre los aficionados a la Fauna europea. A menudo llamado “doble pastel” son, de hecho, alas grises y los alas grises son pastel seleccionados.