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Introducción a la selección del Diamante mandarín

José Manuel Rodríguez Benavente

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Diamante mandarín masqué gris macho. Oro equipos Mundial Bari 2014.
Diamante mandarín masqué gris macho. Oro equipos Mundial Bari 2014. · Javier Mas

Dado el auge en la cría del diamante mandarín en los últimos años y los premios obtenidos por criadores españoles en los últimos mundiales, parece que se crea la necesidad de conocer de una manera más profunda a este simpático estríldido, que cada vez es más común en los aviarios españoles. Se van a ir realizando diferentes artículos con cada una de las mutaciones o combinaciones de mutaciones más comunes y cultivadas por los criadores en la actualidad, en los que se irán desarrollando los siguientes puntos: 1. Descripción de la mutación y forma de transmisión hereditaria. 2. Cría y apareamientos. Forma de mejorar el fenotipo. 3. Sintenia o analogía con otros estríldidos o fringílidos. 4. Interacción con otras mutaciones. 5. Conclusiones. Estos puntos desarrollarán, como puede observarse, sobre todo el color y el diseño del ejemplar, por lo que en este artículo de introducción se tendrán en cuenta las otras características morfológicas, como pueden ser la talla, forma, posición, condición, plumaje, diseño y color general del mandarín ancestral de modo que los siguientes artículos sean de más fácil comprensión.

1. TALLA, FORMA, POSICIÓN

Y CONDICIÓN

Poco tiene que ver en la actualidad el diamante mandarín de concurso con el diamante mandarín que vuela en libertad en Australia, su patria natal. La selección llevada a cabo por los criadores, se ha fundamentado en conferir al diamante mandarín una determinada forma, talla y posición distinta a la que inicialmente tenía. Esta selección artificial ha sido progresiva en los años, dando como resultado sus características actuales. Talla La longitud mínima de un diamante mandarín ha de ser 10,50 cm (puede variar en función del Colegio de Jueces que redacte el Estándar de Enjuiciamiento), medida desde la punta del pico a la de la cola. Obviamente las mutaciones más recientes tendrán una menor talla que las más antiguas o los grises y brunos, que son los que más se han trabajado.

La tendencia en la selección es a agrandar la talla, por lo que cada vez estamos viendo ejemplares más grandes; pero como la talla está muy relacionada con la forma y la armonía entre ambas es muy importante, se debe perseguir que los ejemplares de mayor talla sigan teniendo una forma acorde a la talla que tengan, sin descuidar la posición, ya que asociado al tamaño aparece el defecto de mayor inclinación en la posición, lo que hay que tener muy en cuenta. Forma Debido a la selección llevada a cabo, su forma ancestral ha sufrido unas modificaciones que la han hecho más atractiva para los criadores, separándose, en la cría en cautividad, de la que le ha dotado la propia selección natural. El diamante mandarín debe dar a simple vista una sensación de redondez, con líneas de contorno armoniosas y sin angulosidades. La línea que va desde la nuca hasta la cola debe ser recta o por lo menos casi recta; la línea que va desde la parte inferior del pico hasta los muslos debe ser una línea curva regular sin angulosidades, ni protuberancias.

La línea que va de los muslos a la cola debe ser ligeramente convexa, sin ángulos pronunciados, dando sensación de continuidad desde la parte inferior del pico a la cola. Visto de frente, el pecho debe ser amplio y redondo. Debe presentar un aspecto rechoncho, a la vez que grácil y sin dar sensación de pesadez y dificultad de movimientos. Todos los contornos del pájaro han de ser nítidos y bien destacados. No debe presentar la nuca pronunciada, ni abombamientos o hundimientos del dorso, ni la cola erguida o gacha. Además, por la parte inferior no mostrará en el plumaje el efecto de las acumulaciones de grasa en la zona del buche o la cloaca. No se debe notar en el plumaje la presencia del esternón, ni rizos o desorden de plumas en el pecho o en la parte próxima a la cloaca. Posición Está muy unida con la forma y es un concepto muy importante, ya que el aumento de talla va en detrimento normalmente de una buena posición. Debe estar bien posado sobre el posadero, con el que la línea del dorso-cola tendrá una inclinación de 45º. Las alas deben estar bien adheridas al cuerpo y posadas sobre el obispillo, sin cruzarse, aunque pueden llegar a tocarse.

Las patas formarán un ángulo, tal que el vientre del ejemplar no toque el palo, pero que a la vez no le hagan que la posición sea erecta, es decir que sea mayor de los 45º referidos anteriormente. Éstas, vistas de frente, deben ser paralelas y con el tarso visible. Condición Aquí se tendrá en cuenta la limpieza del plumaje, del pico, de los ojos, de las patas, de las uñas y del plumaje del vientre, así como el estado de salud general del sujeto y su costumbre a estar en la jaula de enjuiciamiento, en la que debe de dejarse observar, para que el enjuiciamiento sea lo más fácil posible.

2. CABEZA Y PICO (MOÑO) Cabeza Vista de perfil debe ser de forma redonda, el ojo debe tener una posición casi central, aunque algo desplazado hacia delante y algo por encima de la línea del pico. Vista de frente, debe ser amplia y la lágrima debe ser perfectamente visible. Vista desde arriba, se deben ver perfectamente la lágrima y el bigote. La línea de la cabeza debe fundirse con la línea del dorso armoniosamente, sin que se note dicha unión, Una posición demasiado erecta hace que la unión entre la cabeza, la nuca y el dorso se diferencie, considerándose esto un defecto muy importante. Las mejillas deben ser prominentes, para que se vean desde encima la lágrima y el bigote. Pico Debe ser corto, de forma cónica y perfectamente liso. Las dos mandíbulas deben encajar perfectamente, siendo la superior ligeramente más larga que la inferior. El plumaje alrededor del mismo debe ser armonioso, sin desórdenes, ni zonas carentes de él. El color del pico es rojo coral en el macho, mientras que en la hembra tiene una tonalidad más pálida (parecido al naranja butano).

Hay una mutación de diamante mandarín que presenta el pico de color amarillo limón, que lógicamente es más apagado en las hembras (la mutación se llama pico amarillo). Moño El moño, si lo porta el ejemplar, debe ser regular, completo y con un único centro. Las plumas deben irradiarse del centro regularmente hasta completar una circunferencia completa y de una longitud que casi toquen los contornos de la cabeza vista desde arriba, sin llegar a ellos. No deben tapar el ojo y llegan solamente a la confluencia del pico con el plumaje, sin taparlo.

3. PATAS

Deben ser lisas, con tres dedos hacia delante y uno hacia atrás, que deben asir bien el posadero. Las uñas deben tener una longitud adecuada y no presentar marca alguna. Las patas y las uñas deben ser de color rojo anaranjado, un poco más apagado en las hembras. En la variedad pico amarillo, las patas y las uñas deben ser de color amarillo limón, como el del pico.

4. DISEÑO

La presencia de la eumelanina y de la faeomelanina, su concentración en diversas zonas y su diverso grado de oxidación, determina el color del plumaje y los diseños característicos de la librea del diamante mandarín. Se describe a continuación el diseño y el color de las principales zonas del plumaje de un diamante mandarín ancestral macho y a continuación se establecerán las diferencias con las hembras ancestrales. Esta es una descripción de los pigmentos y las zonas del plumaje en que se disponen los mismos, para comprender mejor el efecto de las mutaciones sobre el plumaje de los ejemplares mutados, que se irán desarrollando en los artículos siguientes, no es de ningún modo el estándar de diseño y color del diamante mandarín gris Lágrima y bigote La lágrima ha de ser de color negro y de forma de triángulo invertido muy alargado, cuya base es el diámetro del ojo (unos 3 mm) y está delimitada por el diseño de la mejilla. En toda su longitud ha de ser neta, regular, recta y terminada en punta. El bigote es de color negro y ha de ser bien evidente.

Parte de la zona de contacto del pico con la cabeza cerca del orificio nasal, va por la zona de contacto del pico con la cabeza, hasta la parte inferior del mismo. Delimita el cebrado del pecho y tiende al vértice de la lágrima, sin llegar a tocarla. Este diseño es igual en las hembras. Diseño de la cola Alternancia transversal de cuadros negros y blancos. Las plumas de la cola tienen el extremo blanco y por su disposición a modo de tejas y su longitud hace el efecto anterior de cuadros alternos blancos y negros. Debe presentar al menos cuatro cuadros blancos y por tanto cinco negros. Todos los cuadros han de tener la misma longitud. Este diseño es igual en las hembras. Diseño de la mejilla De forma vagamente triangular, con un lado redondo y ocupando totalmente la mejilla del pájaro. El color bruno anaranjado intenso que ha de presentar, está determinado por la presencia de gran cantidad de faeomelanina solamente. Las hembras no presentan diseño en la mejilla, siendo esta zona del mismo color que la nuca. Diseño del flanco De color bruno castaño, determinado por la gran cantidad de faeomelanina rojo-bruna, presente en las plumas de esta zona del plumaje.

Este diseño parte del contacto con el ala y va por el flanco del ejemplar hasta llegar a la zona del obispillo. Debe ser bien visible y mostrar al menos tres filas de puntos blancos redondos regularmente distribuidos por el mismo, que deben ocupar una extensión en el flanco del 50 %. El diseño del flanco está ausente en las hembras, que presentarán esta zona gris uniforme de una tonalidad más clara que el dorso. Diseño del pecho (cebrado y barra pectoral) El cebrado que ocupa la parte alta del pecho debe ser una alternancia de barras blancas y negras. Debe ser regular e ininterrumpida desde la barra pectoral al contacto del pico con el plumaje. La barra pectoral está formada por plumas de color negro y va de un ala al otro. Los extremos son de unos 4 mm de ancho, mientras que en el centro ha de llegar a 5 mm. La parte superior se funde con la cerradura, mientras que la inferior presenta un borde neto y continuo, que delimita el pecho del vientre. El diseño del pecho está ausente en la hembra.

5. COLOR

Cabeza y cuello

Las plumas de esta zona del plumaje presentan la misma estructura que las del dorso y alas; pero tienen distinto contenido y reparto de eumelanina y faeomelanina. Por su pequeña longitud, tienen una mayor concentración de eumelanina que de faeomelanina, lo que determina que sean de un gris más puro y oscuro. Las plumas de la cabeza presentan una escarchadura de color más oscuro a causa de la concentración de eumelanina en las plumas de esta zona. En las hembras, la coloración de esta zona es igual que en el macho; pero la mayor carga faeomelánica hace que los grises no sean tan puros. Dorso y alas En la zona del dorso y alas, las plumas presentan mayor cantidad de faeomelanina, por lo que el gris es más “amarronado” que en la cabeza y de color menos intenso que en la cabeza y cuello. La menor presencia de eumelanina en esta zona bien delimitada del plumaje hace que la faeomelanina se concentre en el borde de las plumas, causando, si consideramos que las plumas se disponen como tejas, este color “amarronado” del gris o un gris, por llamarlo de alguna manera, menos puro. Esta coloración es parecida en ambos sexos, con la salvedad reseñada en el punto anterior.

Bibliografía

Estandar FOE del Diamante Mandarín elaborado por el COJ-FOE. Diamante Mandarino (Coordinamento Tecnico del Club dell´Esotico- Italia) Club dell´Esotico. 1992. Diamante Mandarín, Isabela de Japón y Padda, técnicas de cría y concurso. Aloïs Van Mingueroet. Croma press S.A.

Diamante mandarín gris portador de masqué. 2ª Nacional COE 2008.
Diamante mandarín gris portador de masqué. 2ª Nacional COE 2008. · Javier Mas
Diamante mandarín pastel dorso claro gris hembra. 3º Equipos Mundial Bari 2014.
Diamante mandarín pastel dorso claro gris hembra. 3º Equipos Mundial Bari 2014. · Javier Mas
Diamante mandarín pastel dorso claro gris línea oscura.
Diamante mandarín pastel dorso claro gris línea oscura. · Javier Mas
Publicado en Ornitología Práctica, número 68, páginas 42–45.
Texto: José Manuel Rodríguez Benavente. Aviario: Vicente Ibañez. Fotos: Javier Mas.

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