Canarios de postura

Gibber Italicus · 1.ª parte

Giorgio de Baseggio

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Vistas dorsal y lateral del ideal de Gibber Italicus. Dibujo de Giorgio de Baseggio.
Vistas dorsal y lateral del ideal de Gibber Italicus. Dibujo de Giorgio de Baseggio. · Dibujo: Giorgio de Baseggio

Historia

Al hablar del Rizado del Sur (Ornitología práctica 62) vimos ya sus orígenes y esbozamos la transformación gradual en el tiempo desarrollada por los criadores del sur de Italia sobre ejemplares de esta Raza provenientes de las regiones meridionales de España y Francia. En los inicios de su desarrollo, el Frisé Hollandais du Sud se criaba fundamentalmente en Bélgica. Posteriormente, los criadores de las zonas meridionales de España, Francia e Italia importaron de Bélgica este tipo de Canarios, comenzaron a criarlo con pasión y lo llamaron Holandés del Sur. Como ya sabemos, en 1963 el término “holandés” fue sustituido por el término “rizado” y por eso a esta Raza se la conoce hoy con el nombre de “Rizado del Sur”, excluyendo así el inexistente origen holandés e indicando que se trata de un tipo de Canario rizado que fue seleccionado en las zonas meridionales de España, Francia e Italia. El Frisé Hollandais du Sud fue sometido a una cuidadosa selección hasta obtener un Canario estilizado, de formas armoniosas muy originales, elegante, con un temperamento muy sensible.

En particular en las regiones meridionales de España y Francia, los criadores se dedicaron con entusiasmo a la cría de este Canario y finalmente muchos criadores del sur de Italia los importaron. Con el paso de los años, el particular clima del sur de Italia provocó una transformación natural de los caracteres secundarios, que poco a poco determinó el nacimiento de Canarios típicos llamados “a la italiana”, que fueron llamados “Bossu arricciato”. Los criadores franceses compraron estos Canarios italianos que, en las diferentes regiones de Francia, fueron llamados Serin Bossu gantoise frisé, Bossu italien, Bossu frisé italien o Frisé bossu belge italien. Los Canarios seleccionados en el sur de Italia se caracterizaban por un pico largo y desarrollado, cabeza pequeña serpentiforme, cuello largo y fino, que formaba un ángulo recto con los hombros, patas altas, largas, rígidas y bien emplumadas, cola perpendicular recta y rasando el posadero, porte en forma de 7 y una longitud de alrededor de 16 cm, medidos desde la punta del pico, a través de los hombros, hasta la punta de la cola.

Los rizos del plumaje se encontraban sólo sobre el pecho y formaban un pequeño cesto parecido a un nido de golondrinas; sobre el dorso, con hombros simétricos, bien separados por una línea central, igual que las páginas de un libro abierto por la mitad; sobre los flancos, con “aletas” bien desarrolladas, replegadas hacia las alas. El resto del plumaje debía ser completamente liso. El Bossu arricciato puede considerarse el antepasado directo del Gibber Italicus. De hecho, están bien documentados los siguientes pasos históricos: Rizado holandés del Sur g Bossu rizado italiano g Gibber Italicus. De algunos documentos de aquellos tiempos, recogemos los siguientes datos históricos. Entre los años 1920 y 1930, entre muchos criadores italianos, recordamos al Padre Solimene (monje y rector de la iglesia de Santa María, en Nápoles), que perdió su rectoría por haberse ausentado varias veces, abandonando sus funciones, para acercarse a Marsella a la compra de Frisé Bossu y Frisé Hollandais du Sud.

Otro entre los más populares criadores de aquellos tiempos que recordamos es el napolitano Cavaliere Guglielmo Cerlino, que viajaba a Francia, a las ciudades de Lille, Marsella, Burdeos y otras para comprar diferentes tipos de Canarios en forma de “C” o de “7”, a los que llamaban también Frisé Bossu y Frisé Hollandais du Sud, pero que eran Canarios con características no homogéneas. Resumimos a continuación lo publicado en el periódico bimensual “Il Canarino” (Órgano Oficial de la Asociación Italiana de Canaricultura), en el nº de junio-julio de 1941. “En los primeros tiempos, no había Raza de Canarios que contase con tantos tipos diferentes como la Raza conocida como Bossu arricciato. Parece que el Bossu rizado nació del acoplamiento entre el antiguo Gantés con el rizado francés, que en un tiempo se conoció como Trompetero “. El “Gantés” era un pequeño Canario, con “joroba” aparente y plumaje liso, mientras que el “Trompetero” era grande y rizado. Del acoplamiento entre estas dos formas de Canarios, se obtiene una prole muy variable: ejemplares grandes con abundantes rizos, o bien pequeños y poco rizados.

Los criadores seleccionaron a su propio gusto y capricho, haciendo prevalecer esta o aquella característica, con lo que se obtuvieron muchas cepas con diferencias entre ellas. Surgieron muchas hipótesis y muchas versiones discordantes sobre el origen de la Raza “Bossu arricciato” y para intentar llegar a una idea orientativa de los diferentes ejemplares presentes en los criaderos, se limitaron a encuadrarlos dentro de los siguientes tipos: TIPO BELGA: era el Bossu rizado presente en Bélgica. Tenía la estructura del Gantés, pero con unos rizos casi perfectos. TIPO ESPAÑOL: de gran talla, porte erecto, patas rígidas, que daba la impresión de que se estaba ante un Holandés del Sur y no ante un Bossu rizado (de este tipo derivó el Giboso Español). TIPO ITALIANO: en Italia se seleccionó un tipo de Bossu rizado que es el más característico y probablemente el más bello.

El Bossu arricciato italiano

El Tipo italiano presenta las siguientes características: Cabeza pequeña, cuello fino y largo y, a menudo, dirigido hacia abajo para después levantarse ligeramente en las proximidades de su unión con la cabeza. Hombros altos cubiertos por rizos que, desde la línea media del dorso, se abren hacia los dos lados, dejando una línea vacía bien visible, que separa un hombro del otro Pecho rizado, formando un cestillo no voluminoso. Mechón de plumas que nacen de los flancos y se repliega hacia las alas. Cola vertical, que cae rasando sobre el posadero y no bajo el mismo. Patas lisas y muy largas, con muslos desnudos que salen del cuerpo. Plumaje adherido y brillante. El Canario debe permanecer quieto sobre el posadero durante un cierto tiempo, en posición recta, con el cuello extendido horizontalmente, asumiendo la característica forma de “7”, y debe mantener esta posición a menudo y sin mostrar inquietud. El Bossu rizado se pone en posición sólo cuando está quieto sobre el posadero y por consiguiente es un grave defecto que esté saltando continuamente de uno a otro posadero.

La costumbre de quedarse agarrado a los alambres de la jaula, aparte de ser una posición poco agraciada, es un grave defecto, motivo de descalificación. Pero la mayor importancia se da al porte en “7” y hacia esta característica debe dirigirse la atención del criador. De lo expuesto hasta ahora y del dibujo del Bossu arricciato italiano que se incluye arriba a la izquierda, se seleccionó, sólo en Italia, de 1930 en adelante, un tipo de Canario más esbelto y con menos rizos que el Rizado del Sur, Raza que ya se había estabilizado y diferenciado de los distintos tipos de Bossu rizados, que no habían conseguido convertirse en “Raza” en los otros países de Europa.

En el periodo entre guerras, el Bossu arricciato italiano se había diferenciado, aunque sólo en Italia, de los otros tipos de Bossu rizados dispersos por Europa, y se puede considerar el antepasado directo del futuro Gibber Italicus, que en el periodo postbélico, como consecuencia de particulares acoplamientos de intenso x intenso, asumirá un porte en “7” perfecto, un plumaje muy escaso, pecho con el “cestillo” que ha desaparecido porque las plumas han quedado reducidas a dos “comas”, piernas muy rígidas, muslos bien evidentes y desplumados en la parte anterior, zona central del pecho sin plumas y talla más reducida.

Hechos históricos en el periodo postbélico

Al acabar la 2ª Guerra Mundial, en Italia se conocían con el único nombre de “Bossu arricciato”, Canarios rizados con porte en forma de “7”, de “1” o de “C”, con un desarrollo variable de los rizos y tallas diferentes, pero todos con los miembros inferiores muy largos, más o menos rígidos y verticales. De 1951 a 1953 aparecieron, en el periódico Uccelli da Gabbia e da Voliera (“Pájaros de jaula y voladera”), dirigida por Fernando Savino, artículos sobre el “Bossu arricciato” y el “Gibber Italicus”, en los que intervinieron 9 autores, que expresaron su opinión sobre la situación de los Canarios existentes en aquel tiempo en Italia. Resumo algunos de estos escritos. • Leopoldo Codazzi. El Bossu arricciato es muy criado en Italia, de norte a sur de la península. La Sra. Maria Giamminola, que vivía a orillas del lago Como (llamado también Lario), hacía años que, partiendo de Canarios adquiridos entre aquellos de menor talla y con el menor desarrollo de los rizos, había seleccionado, ejemplares cada vez más pequeños, con menos rizos, más refinados, con porte en forma de “7”.

Finalmente, tras muchos años de una selección y acoplamientos metódicos, obtuvo ejemplares con las características del modelo que, muchos años antes, se había propuesto conseguir, y lo llamó Larianello, del nombre del lago Lario (Como). En noviembre de 1950, la Sra. Giamminola expuso algunos de sus Canarios en la 3ª Internacional de Reggio Emilia, sin tener aún un estándar establecido. Los nuevos Canarios provocaron una gran sorpresa, en particular en los jueces extranjeros, que lo llamaron “Canario italiano”. La Sra. Giamminola presentó el estándar sintético y la escala de puntos que incluimos a la Federación Nacional y a la S.O.R. (Società Ornitologica Reggiana) , para que fuesen presentados en Bruselas, sede de la A.O.I.(*). Confortada por el reconocimiento tanto de los jueces internacionales como de los Sres. Messori (Secretario de la S.O.R.) y Cesare Bossi (miembro de A.J.I.), la Sra. Giamminola expuso, corriendo con los gastos, tres de sus Canarios en la Exposición Internacional de Bruselas y obtuvo, a finales de febrero de 1951, el reconocimiento oficial por parte del Congreso A.O.I. de su Canario como una nueva Raza, con el nombre de Bossu arricciato italiano.

Los criadores italianos de Bossu arricciati que criaban Canarios con características más “tradicionales” quedaron muy sorprendidos y algunos de ellos incluso contrariados. En cualquier caso, muchos criadores propusieron un nombre diferente para la nueva Raza italiana Larianello, que recordase más a Italia. Resumo el parecer y propuestas de algunos especialistas. • R. Della Rovere: “ … a principios de siglo, el Rizado del Sur fue reconocido como Raza y los ejemplares criados en las zonas meridionales de Francia llegaron a Italia con el nombre de Bossu rizado. En el sur de Italia, y en particular en Sicilia, estos Canarios fueron seleccionados con una talla más pequeña, con rizos menos desarrollados, que se parecían mucho a los criados por la Sra. Giamminola”. Podemos decir que se había creado el “Galgo” de los Canarios... • U. Fatti: “ … debemos dar todos las gracias a la inteligente y apasionada labor de la Sra. Giamminola. Pero los mejores de nuestros Bossu arricciati provienen del criadero del abogado Casilli, de Nápoles, del Sr. Cerlino y del Mayor Gargano, de Roma... y también del Sr. Scianchi, de Parma.

Por ello entiendo que no es justo llamar “Larianello” a esta nueva Raza italiana... que ha nacido un poco en todas partes de Italia. Llamémosla “Italicus”. • E. De Simone: …propone el nombre de Gobutto leggero (Giboso ligero). • G. Sofia: … sugiere el nombre de “Gobbuto italiano” (Giboso italiano). • L. Codazzi: “…en Italia existían muchas cepas diferentes de Bossu arriciatto pero ninguna formada por ejemplares de talla tan reducida, de plumaje y de características tan bien definidas como los de la Sra. Giamminola y sólo sus Canarios tienen derecho al reconocimiento”. Durante años surgieron discusiones para proponer nombres, hasta que prevalecieron los dos siguientes nombres: Septem Italicus y Gibber Italicus. Finalmente, el segundo nombre fue el elegido.

*Nota. En 1950 existía en Europa una asociación internacional llamada A.O.I. (Association Ornithologique Internationale), con sede en Bruselas. Posteriormente, la A.O.I. se transforma en la C.I.C. (Confederation Internationale d’amateurs et eleveurs de Canaris), que puede considerarse la antepasada de la C.O.M. (Confédération Ornithologique Internationale) .

Nota del autor. Entiendo que la elección del término Gibber no es la más apropiada, porque esta palabra significa “jorobado” y en la realidad estos Canarios no tienen joroba, sino un cuerpo con eje tendente a la vertical y cuello desplegado hacia el frente, lo que le confiere un porte en forma de “7” (ver diseño ideal en portada de este artículo). De ahí que el nombre de Septem italicus resulte más apropiado. Desgraciadamente, los criadores de aquellos años, 1950-1951, con el reconocimiento oficial internacional, estaban convencidos de que este tipo de Canarios estaba realmente dotado de una joroba y de ahí deriva la equivocada elección del nombre. Quizás fuese oportuno que las instituciones rectificasen el nombre.

El Gibber italicus no puede ser considerado un pájaro bello, pero aquellos que consiguen “entenderlo” aprecian su extraña forma, su sensibilidad y su delicadeza típica, llegando a considerar a las otras Razas menos expresivas y más toscas. Al profano, sobre todo si lo ve por primera vez, quizás le parezca un “engendro” en absoluto atractivo. La variedad de colores producidos por los criadores italianos son el amarillo dorado (intenso), el amarillo pajizo (nevado), blanco (raros), amarillo anaranjado, naranja rojizo, verde, amarillo pío verde... Los colores verde y amarillo dorado son los más intensos y acoplando entre sí Canarios con estos colores se conseguirá mantener inalteradas las preciadas características del Gibber Italicus. Hay que evitar los acoplamientos entre nevados porque originarán ejemplares con más rizos y talla, que no cumplirían lo exigido por el estándar. Es necesario, además, efectuar acoplamientos en consanguinidad, algo indispensable para mantener en el Gibber sus típicas pero inestables características, aunque de tanto en tanto habrá que introducir “sangre” nueva.

El Gibber Italicus no presenta especiales problemas en su cría, si proviene de una buena cepa y no es raro que los buenos reproductores críen a su prole llevando al destete a un discreto número de ejemplares. Pero a causa de la constitución débil de la Raza, los acoplamientos en estrecha consanguinidad durante demasiadas generaciones pueden producir resultados adversos en la descendencia. Es necesario introducir de tiempo en tiempo el patrimonio hereditario de ejemplares semi-intensos. Dado su escaso plumaje, el Gibber Italicus teme al frío y en invierno es aconsejable que los locales no bajen de los 12–15°. Los cambios de temperatura, las corrientes de aire el exceso de humedad facilitarán el debilitamiento de los ejemplares, con la consiguiente menor resistencia a las enfermedades infecciosas. El Gibber es un pájaro muy nervioso, en el límite de la tensión soportable por un ave, por lo que hay que evitar movimientos bruscos, los ruidos fuertes y de improviso, la acumulación de personas y es conveniente mantener el local en penumbra. Debido a su carácter nervioso, no consigue permanecer quieto en el posadero, temblándole todo el cuerpo.

Al igual que el Rizado del Sur, también el Gibber presenta a menudo la tendencia a engancharse a las barras de la jaula y meter la cola entre las mismas. La posición de “7” la mantiene por breves momentos debida a la gran sensibilidad de su aparato nervioso, y ningún criador experto ni ningún juez puede pretender que el Gibber mantenga esta posición por largo tiempo. Cuando el Gibber Italicus está en posición de reposo, levanta la cabeza, dobla la cola hacia adelante y las patas dejan de estar rígidas. Volverá a su posición de “7”, la llamada posición de trabajo, si lo excitamos con ligeros toquecitos y arañazos en el fondo de la jaula, evitando absolutamente los movimientos bruscos y los ruidos fuertes.

Gantés.
Gantés. · Dibujo: Giorgio de Baseggio
Bossu arricciato italiano en forma de C. Foto: Giovanni Spadini, 1937.
Bossu arricciato italiano en forma de C. Foto: Giovanni Spadini, 1937. · Foto: Giovanni Spadini, 1937
Bossu arricciato italiano en forma de7. Foto: Giovanni Spadini, 1937.
Bossu arricciato italiano en forma de7. Foto: Giovanni Spadini, 1937. · Foto: Giovanni Spadini, 1937
Bossu arricciato italiano, dibujo de 1940, publicado en el número de junio-julio 1941, del periódico “Il Canarino”.
Bossu arricciato italiano, dibujo de 1940, publicado en el número de junio-julio 1941, del periódico “Il Canarino”. · Dibujo: Giorgio de Baseggio
Comparativa entre el Gibber Italicus y el Giboso Español y los distintos ángulos que forman sus cuerpos en posición de trabajo.
Comparativa entre el Gibber Italicus y el Giboso Español y los distintos ángulos que forman sus cuerpos en posición de trabajo. · Dibujo: Giorgio de Baseggio
Dchat: Dibujo obtenido calcando fielmente una foto de un Larianello de la Sra. Maria Giamminola.
Dchat: Dibujo obtenido calcando fielmente una foto de un Larianello de la Sra. Maria Giamminola. · Dibujo: Giorgio de Baseggio
Izda.: Foto histórica representando dos Larianello criados por a Sra. Maria Giamminola, en el año 1949.
Izda.: Foto histórica representando dos Larianello criados por a Sra. Maria Giamminola, en el año 1949.
Izda: Conjunto de Gibber Italicus en jaulón de cría. Foto y criadero: Giovanni Guido.
Izda: Conjunto de Gibber Italicus en jaulón de cría. Foto y criadero: Giovanni Guido. · Foto y criadero: Giovanni Guido
Página siguiente: Gibber Italicus amarillo unicolor, de buena calidad en conjunto, aunque le faltan las “comas” de las plumas del pecho. Criador: Francisco Cabrera García.
Página siguiente: Gibber Italicus amarillo unicolor, de buena calidad en conjunto, aunque le faltan las “comas” de las plumas del pecho. Criador: Francisco Cabrera García. · Foto: Javier Mas
Escala de puntos del Bossu arricciato italiano, año1940.
Escala de puntos del Bossu arricciato italiano, año1940. · Cuadro original del artículo de Giorgio de Baseggio.
Estándar sintético y escala de puntos de la nueva raza Larianello,1950.
Estándar sintético y escala de puntos de la nueva raza Larianello,1950. · Cuadro original del artículo de Giorgio de Baseggio.
Publicado en Ornitología Práctica, número 70, páginas 6–11.
Texto y dibujos: Giorgio de Baseggio. Aviario: Francisco Cabrera García. Fotos: Javier Mas; fotografías históricas de Giovanni Spadini y foto/aviario de Giovanni Guido según pies particulares.

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