Selección del plumaje de los Canarios y su implicación en los tipos de Negros
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“Los cánones de belleza de esta variedad de canario se han estado balanceando a lo largo de los años entre múltiples estándares en función de cuestiones muy subjetivas de jueces y criadores. Estos estándares han pasado a lo largo de cientos de años desde ejemplares con estría fina hasta ejemplares con estría eumelánica ancha y continua, ambos con todas sus connotaciones de presencia y ausencia de feomelanina, así como presencia y ausencia de eumelanina dispersa. Muchos criadores desconocen actualmente que las variaciones de los tipos de negro están basadas en mutaciones sobre la estructura del plumaje y su posterior selección consciente o inconsciente.”

Las plumas son las estructuras que definen a las aves. El plumaje en las aves ha supuesto un enorme logro evolutivo, permitiendo a un grupo de animales desplazarse mediante el vuelo, así como regular su temperatura. Esta circunstancia ha hecho posible que las aves no sean dependientes de los diferentes ambientes y así ubicarse a lo largo de todo el planeta. De esta manera podemos encontrar aves desde la Antártida hasta el desierto del Sahara. El plumaje de las aves tiene y ha tenido una importante componente evolutiva permitiéndole a las aves realizar acciones de lo más diverso en función de las cuestiones en las que se hayan tenido que adaptar.
Así hay aves que utilizan su plumaje para trasportar agua (la Ortega y la Ganga transportan agua en sus plumas para dar de beber a sus polluelos), mejorar la audición (penachos auriculares de algunas rapaces nocturnas), comunicación (múltiples ornamentos para comunicarse con sus parejas), camuflaje (tonalidades de plumaje muy parecidas al hábitat donde vive, la agachadiza puede aparentar perfectamente un conjunto de hojas en el suelo), facilitar el desplazamiento (cola de los pájaros carpinteros que le permiten apuntalarse al árbol mientras trepan). La importancia y el éxito del plumaje reside en la forma, tamaño y disposición de las plumas. Las plumas constituyen una estructura propia de cualquier obra de ingeniería.
¿Qué importancia tiene la selección de la forma del plumaje en la canaricultura
de color? Los canarios que se crían actualmente, excluyendo a ejemplares próximos a especies salvajes por hibridación (F1-F5), tendrían ínfimas posibilidades de supervivencia en libertad, no sólo por carecer del aprendizaje necesario para alimentarse y ser una seductora presa para depredadores, si no por el simple hecho de haber estado alejados de los procesos selectivos que tienen lugar en la naturaleza. La cría de aves en ambientes controlados (aviarios) donde la presión ambiental es escasa o nula, evita que estas especies se vean sometidas a procesos selectivos y puedan modificar sus características morfológicas y funcionales. Por esta razón, la aparición de nuevas mutaciones sobre la estructura del plumaje en muchas ocasiones no sería funcional en la naturaleza y no sería seleccionado por un congénere para la reproducción por previa mortalidad o escasa apetencia de su pareja.
En canaricultura, los criadores privamos a los ejemplares de realizar los procesos de selección sexual que tienen lugar en la naturaleza y decidimos cómo ha de emparejarse cada pareja, solo por cuestiones estéticas y casi nunca funcionales. Es evidente la importancia del plumaje desde el punto de vista práctico, pero éste además juega un papel muy importante en la apariencia fenotípica de las aves y esto depende básicamente de la estructura y forma de las plumas. Esta cuestión, es de gran relevancia en canaricultura del color y por ello analizar la estructura del plumaje a la hora de seleccionar los ejemplares debería ser prioritario. La estructura o forma de las plumas de un buen ágata es imposible que sea la misma que tiene un buen negro (un negro que se ajuste a los estándares actuales). Por eso, es frecuente ver criadores que intentan criar buenos ágatas sin éxito porque la cepa de sus ejemplares tiene una forma de pluma que no corresponde con lo que se pretende obtener, e igualmente con brunos y negros. Sólo criadores muy escrupulosos, además de seleccionar ejemplares que fenotípicamente parecen óptimos, profundizan en la selección de la estructura del plumaje del ave.
Los criadores de variedades melánicas analizan con cuidado principalmente la forma de las plumas que se encuentran en la zona dorsal, pues son las encargadas de constituir el diseño del pájaro. A grandes rasgos, en canaricultura de color se habla de plumaje intenso, nevado y mosaico, pero la cuestión se complica, pues dentro de todas estas estructuras básicas de plumaje que responden a las dimensiones y disposición de las barbas y bárbulas, hay diferencias en cuanto a la forma general de la pluma y que tienen una repercusión esencial en el diseño de los canarios de color y principalmente melánicos. Así hay plumas lanceoladas en forma de punta de flecha, redonda, en forma de abanico...entre otras. La pluma de estructura intensa se caracteriza por una queratinización más densa, con barbas cortas, bárbulas delgadas y limitadas a las proximidades de la barba, de ahí la máxima concentración de color. En cambio, la pluma de estructura nevada se caracteriza por todo lo contrario: por barbas largas, bárbulas abundantes y extendidas a casi toda la barba, abundante en número de elementos y en esponjosidad.
La mayor longitud de las barbas y la abundancia de bárbulas hacen que la pluma de este tipo sea más grande y vaporosa que la de estructura intensa. En el siguiente esquema, se utilizan a modo de ejemplo diferentes tipos de formas de plumas, que nos servirán de base para explicar el origen de los distintos tipos de negros. Así tendremos distintos tipos de plumas como resultado de todas las combinaciones posibles de estructuras y formas, es decir, intensas con punta de lanza, intensas con forma redonda, nevadas en forma de abanico…. etc. Con esto se pretende decir que no cualquier plumaje sirve para conseguir diseño de ágata, ni de negro. Por eso normalmente los criadores, para seleccionar ágatas, escogen plumas intensas terminadas en lanza, y para negros, plumas intensas y nevadas de punta cuadrada. ¿Qué explicación fisiológica puede dar respuesta a esta cuestión? Presumiblemente, cada tipo de pluma tiene una información genética que codifica cuanta melanina y de qué manera se dispone. A esto hay que sumarle cuestiones físicas evidentes, que a más superficie de pluma más posibilidad de deposición de melanina.
La terminación de la pluma (punta de lanza, redonda, cuadrada…abanico) es de gran relevancia a la hora de dar continuidad al diseño, así las posibilidades de que un diseño sea continuo es más probable que se dé en puntas en abanico, redondas y cuadradas, por ese orden. De forma reiterada cabe decir que todas estas formas de plumas han surgido como consecuencia de mutaciones de la pluma original del canario silvestre. Además tienen un mecanismo de trasmisión, igual que lo tienen las estructura de plumas intenso y nevado, así como cualquier otra mutación sobre el color. Profundizar en este tema debería ser objeto de otro trabajo dado el grado de complejidad. El canario silvestre origen de los actuales canarios negros tiene un plumaje de estructura nevada, pero no excesivamente y de forma (Tipo 2). A partir de este plumaje, en el que los negros tienen un diseño corto y discontinuo, han ido evolucionando hacia negros con diseños más anchos y continuos como consecuencia de formas de pluma que tienen información genética para acumular melanina de forma amplia y con capacidad de llegar hasta el ápice (Plumas tipo 3 y 4).
El desconocimiento de cómo se trasmiten estas estructuras de plumaje hace llevar a la frustración a muchos criadores, que tras adquirir ejemplares de diseños óptimos, en tercera generación comienzan a obtener ejemplares muy alejados del estándar.




Texto: Mariano Guerrero, licenciado en Biología. Fotos: Javier Mas. Aviarios: Víctor Falcón y Víctor Castillo Ruíz, según los pies.



