Ya son muchos años los que pasaron desde que soñaba con tener un yaco, aquellos loros de mal aspecto, de reciente captura, que se solían ver en las pajarerías, algo inalcanzable para un niño sin recursos económicos propios. Tan sólo hace unos meses que me he decidido a desprenderme de todo mi aviario de canarios y pequeñas aves como jilgueros, etc., jaulas y enseres, e invertir en la compra de unas parejas de loros y me puse a fabricar las jaulas e investigar sobre el tipo de comedero, posaderos, bebederos, etc. que utilizan los criadores más aventajados. Una vez montado mi pequeño aviario de loros, me hago con unas parejas y me encuentro con el inconveniente del sistema de bebederos que utiliza la mayor parte de los criadores y que yo me decido a colocar en mis jaulas. Mi inquietud me hace indagar aún más en busca del sistema perfecto, sin encontrar nada que me motive para mi propio aviario. Bien sabido es que los loros acostumbran a meter la comida en el agua y por ese motivo no podremos poner un bebedero de nivel constante, típico de perros o ganado, porque el agua se corrompe en pocas horas.
Los bebederos de chupete conectados a la red pueden dar problemas si la curiosidad del loro hace que le dé por sacar el agua jugando con él. Así llego a la conclusión de que lo que necesito es un bebedero de agua constante, con desagüe para poder vaciarlo cuando quiera, mecánica o manualmente, como ya veremos más adelante. Enseguida le planteo a mi buen amigo Carlos Durán mi proyecto para que me de su valoración y nos pongamos los dos a trabajar sobre la idea. Cientos de watshapp y llamadas de teléfono nos hacen falta para llegar a conclusiones que tiraban por la borda la idea que nos había costado mucho tiempo pensar. La que más quebraderos de cabeza nos dio fue el problema de distintos niveles en las jaulas: al comunicar todos los bebederos a través del desagüe, el más bajo rebosaría por la mecánica de los vasos comunicantes. Pronto nos ponemos a ver si el mercado nos ofrece una válvula antirretorno que deje vaciar el bebedero, pero haga que no retroceda el agua de uno al otro. Al no conseguir ese accesorio, nos centramos en la fabricación artesanal de uno, sin llegar a lograr la perfección de lo que necesitábamos.
Viendo que nuestro proyecto entrañaba varias dificultades, se le ocurre a Carlos la idea de suprimir el tubo de llenado y utilizar el mismo tubo para llenado y vaciado. Sobre esa base, nos decidimos por poner a prueba lo que consideramos era una buena idea para poder tener nuestros loros con agua fresca, limpia y además quitarnos el trabajo y la incomodidad de tener que cambiarla bebedero por bebedero, jaula por jaula... Nuestro sistema consta de un bebedero por jaula, colocados todos a la misma altura, un depósito con boya, que será el que controle el nivel de los bebederos, y una llave que vaciará todo el sistema al accionarla en modo abierta. Esta llave puede ser manual. Si queremos mecanizar el sistema para no tener que abrir nosotros esa llave, instalaremos una bomba de lavadora. Esta bomba tendrá que tener un punto más alto en su manguera de vaciado, con el fin de que el agua no se vacíe por su propio peso. Conectaremos la bomba a un programador digital, que será el que gobierne los vaciados del circuito tantas veces como queramos a lo largo del día. El llenado se produce de manera automática por la presión de la red cuando la bomba detenga su marcha.
Para no desperdiciar mucha agua, pondremos un tiempo mínimo de trabajo para el desaguado, y dejaremos la llave de entrada de agua poco abierta para que se vaya el menor agua posible en ese periodo. La boya será la encargada de parar la entrada de agua Como se puede apreciar en las fotos incluidas, la instalación ha de ser en un material plástico, preferiblemente pvc rígido para agua a presión de 10 bares, y con un diámetro mínimo de 25 mm, con el fin de que cualquier cosa que pongan los loros dentro del bebedero se lo trague el desagüe, por ejemplo un grano de maíz o un trozo de fruta. Si aumentamos el diámetro del tubo, facilitamos el desaguado, pero al contener más agua, desperdiciaremos más en cada cambio; y si queremos administrar vitaminas a través de nuestro sistema, derrocharemos gran parte. La unión entre los bebederos (embudos) y la tubería de pvc se hace mediante piezas de compresión-roscar y pegar-roscar. Una vez montado el sistema, haremos varios enjuagues para la limpieza interior de la tubería y de la bomba.
Una vez por semana debemos hacer un llenado con un chorrito de lejía. Dejaremos que actúe durante unos minutos, y pondremos en marcha la bomba manualmente. Con una regadera, echaremos agua por cada uno de los bebederos del primero al último para un buen enjuague. Previamente habremos pasado un limpiabiberones al embudo, a través de los barrotes de la malla de la jaula.
Agradecimientos
Mis agradecimientos a Carlos Durán por implicarse tanto en este proyecto y porque tiene gran parte de culpa en que en tan solo unos meses este disfrutando de esta apasionante experiencia con los loros.













Texto y fotos: Eusebio Galván Pinto.




