Mutaciones

El Canario Blanco dominante

Diego Crovace

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Canario Blanco dominante.
Canario Blanco dominante. · Alcedo

Orígenes Por la información bibliográfica disponible sabemos que la mutación denominada Blanco dominante apareció por primera vez en Augsburgo, Baviera, en Alemania, en el criadero del Sr. Schroeckers, en el ya muy lejano 1867. Dada su procedencia, fue también conocido como Blanco alemán. Sin embargo, la difusión de este Canario no se produjo realmente hasta el primer cuarto del siglo pasado. Desde Alemania, muchos ejemplares fueron expedidos a todo el mundo e incluso se les prefirió a los Blancos recesivos, que habían hecho su aparición en los primeros años del 1900, pero que tenían una salud precaria y problemas de vitalidad, problemas hoy en día ya superados gracias a la selección de ejemplares más rústicos, que han reforzado su patrimonio genético. La denominación “Blanco” sería sin embargo incorrecta, porque el término indica ausencia total de color, mientras que en este caso, el lipocromo permanece sobre los extremos de las rémiges -y por este motivo hubo un tiempo en que se le conoció como Blanco difusoy, en los ejemplares menos típicos, sobre hombros y timoneras.

Hasta hace algunos años, se podían presentar a concurso tanto ejemplares de factor amarillo como ejemplares de factor rojo. Posteriormente, se decidió que concursasen sólo blancos con difuminados amarillos porque aquellos con difuminados rojos se criaban muy poco y se presentaban menos a los concursos. De hecho, para permitir una manifestación óptima del lipocromo rojo, era necesario suministrar sustancias colorantes y esto acentuaba, inevitablemente, las dimensiones de los difuminados, con la ineludible penalización de los canarios.

Aspectos genéticos El adjetivo “dominante”, adoptado para definir la mutación, indica el comportamiento genético de la misma. Se trata de un factor letal en cuanto no pueden existir Canarios Blancos dominantes homocigotos. Si la mutación está presente sobre los dos cromosomas homólogos, el desarrolla embrional se detiene en los primeros estadios de la vida. No hay por consiguiente Blancos dominantes puros, sino heterocigotos portadores de lipocromos recesivos amarillos o rojos, o bien amarillos marfil o rojos marfil, pero en presencia de la mutación marfil no es visible traza alguna de pigmento sobre la librea del Canario. Los acoplamientos necesarios para obtener Blancos dominantes son: - Blanco dominante x Amarillo, del cual se obtiene un 50% de Blancos dominantes, un 50% de Amarillos; - Blanco dominante x Blanco dominante, del cual se obtiene un 50% de Blancos dominantes, un 25% de Amarillos y un 25% de embriones fallidos. Vistos los números, es preferible utilizar el primer acoplamiento, porque se obtiene un mayor número de noveles en conjunto e incluso se puede abrir una línea de selección de Canarios de factor amarillo.

Como ya hemos apuntado, la dominancia de la mutación estudiada es parcial, porque los lipocromos no quedan totalmente inhibidos. Su comportamiento, más que dominante, puede considerarse de tipo intermedio con los alelos ancestrales. Las melaninas no son afectadas por la mutación.

Enjuiciamiento En los Blancos dominantes no es posible enjuiciar la categoría por la ausencia de lipocromos que la puedan definir con certeza. La variedad, si bien está presente de forma mínima, no se evalúa separadamente sino que junto con la categoría forma un único considerando. Los puntos disponibles son 55 para los lipocrómicos y 25 para los melánicos. Se evaluarán como óptimos aquellos ejemplares en los que el juez no encuentre restos de lipocromo sobre el manto y difuminados reducidos, pero evidentes, de tonalidad amarillo limón, sobre el borde exterior de las rémiges. En este caso, los puntos atribuibles a un lipocrómico serían 52 o 53 y a un melánico, 23. A propósito de esta descripción de tipicidad que define a un ejemplar óptimo en el considerando conjunto variedad/ categoría es conveniente hacer dos puntualizaciones. La primera se refiere a la expresión de los difuminados, los cuales deben ser evidentes. Esto implica que quien los enjuicie debe detectarlos fácilmente, sin tener que esforzarse en la búsqueda de la certeza de que se encuentra ante un Blanco dominante y no ante uno recesivo.

Hay, en cualquier caso, un método de evaluación, aunque con aproximación, de la naturaleza de la mutación que se quiere enjuiciar y que consiste en observar la coloración de las patas, que si no están oxidadas, deberían aparecer violáceas en los Blancos recesivos, por la falta de síntesis de los carotenoides, que no pigmentan tampoco la piel ni las partes córneas. A veces, durante el enjuiciamiento, hay jueces que para no arriesgarse en la denominación del canario que están evaluando, lo sacan de la jaula para una observación puntual de las rémiges y, en última instancia, de la pigmentación del abdomen. Para evitar estos inconvenientes, la COM decidió denominar con el adjetivo “Blanco” a todos aquellos ejemplares que no evidencien difuminados. Así se consigue que Blancos recesivos y Blancos dominantes genéticamente marfil o con difuminados no perceptibles sean enjuiciados en una única categoría. Esto comporta que la falta de difuminados en los Blancos dominantes no se considere ya un defecto, aunque determinará el cambio de categoría. La segunda puntualización se refiere a la variedad del lipocromo, que debe ser amarillo limón.

Ahora bien, mientras que en los lipocrómicos es más fácil distinguir una variedad perfecta, en los melánicos lo es menos, considerando la eventual interferencia de la feomelanina allí donde esté presente. Los defectos del Blanco difuso están constituidos por difuminados lipocrómicos extendidos por las rémiges y las timoneras o bien presentes también sobre los hombros. La eventual presencia de variedad sobre el obispillo debe hacer que se excluya al ejemplar de la categoría a examen e incluir al mismo entre los mosaicos. En los lipocrómicos pigmentados, los Blancos recesivos deben caracterizarse por la luminosidad y brillo del blanco, mientras que para los Blancos dominantes no hay ninguna referencia a la calidad del blanco, con la excepción de que aquellos ejemplares que presentan reflejos azulados no serán considerados óptimos. Es claro que al tener que seleccionar el tipo y la categoría, en los Blancos dominantes, como también en los recesivos, son importantes la morfología y la compostura del plumaje.

Observar las fotografías que se incluyen en el presente trabajo hará que sea más fácil comprender la zona de localización del lipocromo amarillo y el efecto visual que debe proporcionar en fase de enjuiciamiento.

Selección La selección de este Canario es bastante fácil, por cuanto el gen que determina el blanco dominante es un gen mayor, influenciado por genes modificadores que controlan el grado de extensión del difuminado. Cuando la expresión de estos genes es máxima, los difuminados quedan limitados al vexilo externo de las rémiges. Por el contrario, cuando la acción aditiva de los genes modificadores es menor, los difuminados afectan, de forma más o menos amplia, a más ámbitos, como hombros y timoneras. ¿Cómo obviar este inconveniente y mantener los difuminados dentro de los límites exigidos por el estándar? La solución es sencilla y no tortuosa, como algunos proponen, como por ejemplo el recurso al amarillo portador de marfil o al marfil o a otras amenidades semejantes. Considerando que es la entidad de los genes modificadores la que establece la diferencia, es necesario acoplar Blancos dominantes con Amarillos. Sin embargo, estos últimos deben provenir de Blancos dominantes porque sólo en este caso tendrán una dotación de genes modificadores capaces de reducir la expresión de los difuminados.

Bibliografía H-J. Veerkamp. Ed. Encia. Manuale sull’allevamento dei canarini di colore. G. Canali. Ed. FOI - ONLUS. I colori nel Canarino. Ed. FOI - ONLUS. Criteri di giudizio dei Canarini di colore.

Blanco dominante. La pigmentación lipocrómica, limitada a la parte exterior del vexilo de las rémiges, debe poder verse con facilidad. El juez no debe verse obligado a examinar de cerca la presencia de difuminados sobre las rémiges para determinar con exactitud el tipo. Criadero: Gianni Tabarroni.
Blanco dominante. La pigmentación lipocrómica, limitada a la parte exterior del vexilo de las rémiges, debe poder verse con facilidad. El juez no debe verse obligado a examinar de cerca la presencia de difuminados sobre las rémiges para determinar con exactitud el tipo. Criadero: Gianni Tabarroni. · Alcedo
Arriba: La presencia de difuminados sobre la timoneras debe considerarse un defecto.
Arriba: La presencia de difuminados sobre la timoneras debe considerarse un defecto. · Alcedo
Página siguiente: Negro Blanco dominante. En este ejemplar, los difuminados son evidentes y limitados a la parte externa del vexilo de las rémiges. Criadero: Domenico Bucci.
Página siguiente: Negro Blanco dominante. En este ejemplar, los difuminados son evidentes y limitados a la parte externa del vexilo de las rémiges. Criadero: Domenico Bucci. · Alcedo
Abajo: Negro Blanco dominante. En los melánicos, la evaluación de la calidad del lipocromo se hace difícil por la interferencia de la feomelanina, en el caso de que esté presente. Criadero: Bruno Capitano.
Abajo: Negro Blanco dominante. En los melánicos, la evaluación de la calidad del lipocromo se hace difícil por la interferencia de la feomelanina, en el caso de que esté presente. Criadero: Bruno Capitano. · Alcedo
Publicado en Ornitología Práctica, número 66, páginas 20–24.
Texto: Diego Crovace. Fotos: Alcedo.

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