En el ámbito de la O.M.J. - C.O.M., el Negro Pastel Alas gises se considera producto de una mutación propia. De hecho, se le denomina simplemente Noir “Ailes Grises”. Según el estándar internacional, la librea de este canario debe caracterizarse por una superdilución de la parte media de las plumas, con presencia de eumelanina de color gris-negro en la parte apical de las mismas. El diseño, formado por “lúnulas”, es de tonalidad gris perla, mientras que las rémiges y timoneras deben presentar una tonalidad gris, ligeramente más intensa que la del dorso. Ausencia de feomelanina visible. Pico, patas y uñas oxidadas. El extremo gris intenso de las rémiges (máximo medio centímetro) será más grande que el de la timoneras.
Transmisión genética de la mutación No es posible afirmar con seguridad cual es el contexto genético que produce la expresión “alas grises” porque no se dispone de elementos probatorios obtenidos con rigor científico. Es razonable pensar que esta particular expresión pueda estar producida por genes, entre los cuales uno mayor, recesivo y ligado al sexo, y otros, que actuarían en grupo, llamados modificadores, de transmisión autosómica. Esta hipótesis viene reforzada por la variabilidad de la descendencia que, a veces, deja perplejos a los más avezados criadores de este Canario. Excluyo que pueda tratarse de una mutación en sí misma, diferente de la que genera el Pastel, como proponen algunos, porque está ampliamente demostrado el éxito de los acoplamientos que partiendo de Negros Pastel permiten llegar, con una cuidada selección, a Negros Pastel Alas grises. Tampoco creo que pueda tratarse de una mutación alélica a la Pastel, de penetración incompleta y de expresividad variable.
Si así fuese, sería posible transferir la mutación (con todas las incertidumbres que caracterizan la expresión de un carácter de penetración reducida) sobre cualquier tipo base y observar los efectos sobre el fenotipo. Partiendo de la hipótesis más acreditada de una acción conjunta de un gen mayor y de genes modificadores, para comprender mejor el modo en que los genes modulan la expresión eumelánica del Negro Pastel Alas grises, recurriré a algunos conceptos de genética, exponiéndolos de la forma más sencilla posible. Algunas expresiones fenotípicas vienen definidas por un solo gen. Por esto tales caracteres son conocidos como monogénicos. Otros caracteres, por su parte, son fruto de la acción combinada de más genes. A estos factores se les llama poligénicos. Cuando nos encontramos frente a caracteres monogénicos no tenemos dificultad para comprender la dinámica de su acción, mientras que es difícil interpretar el mecanismo que gobierna los caracteres poligénicos.
Recientes descubrimientos en el campo biológico inducen a pensar que no existen caracteres puramente monogénicos, sino que hay siempre genes modificadores, o reguladores, que influyen sobre la modalidad de transmisión de un determinado carácter. En el caso específico de los colores de la librea, se piensa que estos genes pueden influir sobre la cantidad y sobre la distribución (entendida como localización y modalidad de disposición) del pigmento. De hecho, hay algunas características, todavía no muy claras, en los mecanismos de transmisión de los colores que quizás podrían ser explicadas por medio de genes modificadores. En la gran mayoría de los casos, por consiguiente, los caracteres son determinados por varios genes, cuyas acciones se complementan e interfieren en diferentes modos. A veces, la expresión de un gen es preeminente por lo que se refiere a un determinado carácter. En ese caso, tal gen el llamado mayor. Muy a menudo, la expresión génica viene definida por un número variable de genes, que ejercen su acción exaltando o reduciendo la intensidad de una carácter.
Considerados aisladamente, los genes modificadores no son capaces de determinar de forma decisiva cambios tangibles de un determinado carácter. Sólo actuando ejercen una interacción que es de tipo aditivo, es decir que se suman a los efectos individuales de cada uno de ellos. El resultado final podrá ser de acentuación o de atenuación de un fenotipo. Para mayor claridad, se hace necesario precisar que la acción de intensificación o de minoración de los genes aditivos se dirige hacia la expresión producida por el gen mayor. En nuestro caso, el gen mayor transforma la eumelanina negra del Negro en gris antracita, mientras que los genes modificadores producen el efecto típico del Negro Pastel Alas grises. ¿pero en qué modo? En muchos tratados sobre este tema, he leído que a una mayor presencia de genes modificadores corresponde una más´ acentuada “agresividad” de la acción producida por el gen mayor.
Esto viene decir que cuantos más genes modificadores entre en acción en el genotipo del Negro Pastel, mayor será la reducción del gris antracita en gris aluminio, hasta alcanzar ejemplares completamente “descoloridos”. Sin embargo, me pregunto si será verdad lo contrario.
Los efectos de la mutación sobre las melaninas Después de haber analizado los mecanismos genéticos que regulan la expresión de las melaninas del Negro Pastel Alas grises, veamos en detalle cómo la acción combinada del gen mayor y de los genes modificadores aditivos intervienen en la modificación de las melaninas. Pico, patas y uñas no sufren ninguna alteración. La feomelanina se ve sometida a una reducción marginal, apenas perceptible, por obra exclusiva del gen mayor. La ausencia evidente de feomelanina en los Negros Pastel Alas grises es fruto exclusivamente de la selección y no se debe a las mutaciones. Para reforzar esta afirmación mía están los resultados selectivos alcanzados en los Brunos Pastel, entre los que se observan ejemplares realmente soberbios por la carga feomelánica que expresan. El raquis parecería estar afectado sólo por el gen mayor. De hecho, asume la tonalidad gris antracita y no la gris aluminio, y con la misma tonalidad del diseño del Negro Pastel.
Entiendo que las diferentes expresiones (variabilidad en la intensidad del pigmento que afecta al raquis) son atribuibles a la cantidad de eumelanina sobre la que actúa el gen mayor y no al efecto de los genes modificadores. La eumelanina que compone el diseño sufre una decoloración parcial, que parte de la zona media de la pluma y termina, en los ejemplares mejores, casi en el margen de la zona apical de la misma, asumiendo una tonalidad gris aluminio. Por el contrario, la parte terminal de la pluma conserva (siempre en los ejemplares mejores) la expresión gris antracita que caracteriza a los Negro Pastel. La zona exterior de la pluma que encierra, a modo de mandorla, la zona central gris aluminio, adopta, cuando es privada de la feomelanina (aquella considerada visible o evidente), una tonalidad gris antracita, o gris humo como algunos la definen (C. Alfonzetti). ¿Qué es lo que confiere esta tonalidad? ¿La feomelanina (la no evidente)? Voy a adelantar hipótesis, que como tales son susceptibles de desmentido.
Recientes estudios efectuados sobre los pigmentos melánicos de las plumas de algunos pájaros han puesto de manifiesto que la eumelanina negra no está confinada, como de forma dogmática se ha afirmado siempre en la canaricultura de color, en la zona de convergencia, sino que está presente en toda la estructura de la pluma, en medida variable, caso por caso, especie por especie. Por tanto, es posible que la expresión que caracteriza la parte de la pluma que circunda la zona de convergencia, en la que se manifiesta la eumelanina, esté influenciada por otra eumelanina, distribuida en menor cantidad y de modo diferente de aquella presente en la zona de convergencia. No hay que excluir la acción conjunta de feomelanina y eumelanina. Sin embargo, para que se dé en su conjunto el efecto que describe el Canario típico, es necesario alcanzar un compromiso. Parecería que la expresión de tipicidad se podría obtener sólo si sobre las rémiges aparecen concentraciones melánicas gris antracita. En resumidas cuentas, existiría una correlación entre dorso típico y “puntas negras” de las rémiges.
Sin embargo, este último aspecto no debe superar un límite de 5 mm. A propósito de esto, quiero hacer notar que las medidas de tolerancia se confunden a menudo con el efecto visual global producido por la superposición de las plumas. Si lo hacemos así, se considera, equivocadamente, la suma de todas las puntas negras de cada pluma y no la individual que es a lo que se está haciendo realmente referencia. Para acabar, nos falta el subplumaje. Por lo general, las melaninas del subplumaje sufren la misma suerte que el dorso, en cuanto que si este último es de un bonito gris antracita, también el subplumaje asumirá la misma tonalidad. Giovanni Canali me ha comentado que no siempre existe una estrecha relación entre la tonalidad del dorso y la del subplumaje y que, especialmente en las hembras, ha constatado divergencias. Me ha explicado, muy amablemente, que es probable que en el ámbito de los mismos genes modificadores haya algunos encargados de actuar sobre el dorso y otros encargados de actuar sobre el subplumaje.
Debido a las modificaciones introducidas por la mutación, el manto del canario Negro Pastel Alas grises aparece punteado por una serie simétrica de pequeños puntos claros (definidos como almendras, ojos de perdiz, escamas redondeadas) sobre un fondo más oscuro, componiendo un diseño parecido al de los Phaeo. Es indudable que son los machos los que expresan la máxima tipicidad del factor Alas grises, probablemente por la diferente dotación hormonal poseída por los machos con respecto a la de las hembras y, por consiguiente, por la mayor capacidad que tienen éstos para manifestar las melaninas. De hecho, se han obtenido, aunque sólo esporádicamente, hembras típicas iguales que los machos, pero parece que su contribución reproductiva ha sido nula: se ha constatado que hembras típicas o que tienden a la tipicidad tienen dificultades como reproductoras (falta de celo, falta de deposición, escasa actitud a los cuidados parentales, etc). Probablemente esto se debe al bagaje hormonal, que las hace parecerse a machos.
Entrevista Para completar la visión de este canario, desde el punto de vista del criador, hemos realizado algunas preguntas al juez de color y experto criador de Negro Pastel Alas grises, con los que ha obtenido numerosos premios en su pais, Italia, y en concursos internacionales.
¿Cual es tu interpretación de la tipicidad del Negro Pastel Alas grises? Fundamental para mí la tonalidad del gris de las melaninas, es decir el gris antracita y el gris aluminio. Estas tonalidades de las melaninas son consideradas frecuentemente como subordinadas a la “mandorla” típica del diseño. Creo que es un error considerar como valor unívoco de tipicidad un buen diseño en escamas, incluso aunque falte “antracita” o “aluminio”. En este caso, la melanina aparece a menudo apagada en el centro de la pluma, mientras que en el borde, la presencia de feomelanina determina la opacidad del gris antracita, que ya no es antracita. Todo esto determina un dorso gris marrón, de tonos apagados y de variedad a menudo castigada por exceso de feomelanina. Para mí, el Negro Pastel Alas grises debería mostrarse, en su máxima tipicidad, como un Canario luminoso y brillante y, obviamente, muy oxidado. Hay que destacar la importancia del diseño en escamas de tonalidad gris aluminio, con evidentes rebordes gris antracita, insistiendo en la necesidad de eliminar el bruno.
En los Negros clásicos se exige la ausencia de bruno evidente y dado que el Negro Pastel y el Negro Pastel Alas grises representan un factor de dilución respecto al Negro, es lógico que la feomelanina no deba manifestarse. Creo que se ha dado un gran paso al admitir la “tolerancia” en la extensión de los bordes gris antracita en las rémiges. Esto permite, según mi opinión, que los criadores puedan trabajar mejor. Orientar la selección hacia ejemplares con una extensión más marcada de la eumelanina supone tener ejemplares con menor presencia de bruno. Es evidente que es más difícil alcanzar esta característica en los ejemplares de factor blanco o amarillo, en los que el lipocromo o su ausencia determina que se enmascare menos la feomelanina que los de factor rojo.
¿Cuales son las características fenotípicas que buscas en tus reproductores? Por lo que respecta a los machos, prefiero aquellos con escamas del diseño pequeñas y bien contorneadas de gris antracita más bien marcado, obviamente sin presencia de feomelanina. Generalmente, son ejemplares de plumaje corto y compuesto, que conjugan bien con hembras con diseño típico en ojo de perdiz, pero también con hembras que fenotípicamente parecen más Negro Pastel que Alas grises, cuyo dorso presente un diseño continuo. Está claro que en las hembras, un poco de feomelanina hay siempre, pero trato de reproducir aquellas que la evidencian menos. Por su parte, los ejemplares típicos con un bonito diseño en escamas prefiero acoplarlos con hembras sin diseño o con el diseño apenas esbozado. Con esto pretendo evitar un excesivo alargamiento de la “mandorla”, que frecuentemente se acompaña con la atenuación del contraste entre el gris del centro y del borde del vexilo y el consiguiente aspecto desvaído general. Utilizo también portadores obtenidos con Canarios Negros clásicos de fondo muy limpio, que acoplo con hembras típicas con buen diseño. Prestó asimismo mucha atención al plumaje y evito utilizar hembras con plumaje abundante, incluso aunque tengan un buen diseño en escamas.
¿Cuales son las precauciones a adoptar para evitar la pérdida accidental de timoneras y rémiges que al volver a crecer presenta puntas con una mayor concentración melánica? Lo primero, limitar el número de ejemplares en la voladera y lo segundo, colocarlos en penumbra para que un exceso de luz no genere estrés. El resto de las precauciones son para evitar que los pájaros se picoteen dañándose las timoneras, colocando por ejemplo trozos de cuerda colgando en la jaula para crear una distracción o también poner a su disposición un recipiente con crisálidas deshidratadas y trituradas. En cualquier caso, el inconveniente de la concentración melánica en las plumas fuertes de este Canario queda parcialmente atenuada por la tolerancia de 5 mm que se admite al menos en Italia. La pérdida de alguna pluma difícilmente compromete esta tolerancia. Las mayores atenciones deberán prestarse a las timoneras, pero es prácticamente imposible evitar incidencias entre Canarios dentro de una voladera.
A menudo se oye hablar de “examen del subplumaje” en las hembras. ¿Algo que decir al respecto? Personalmente, al elegir las reproductoras examino en primer lugar el dorso, seleccionando aquellas con menor presencia feomelánica. Canarias con excesiva expresión feomelánica las descarto, incluso cuando muestran un diseño típico de Alas grises. Mediante el examen del subplumaje de las hembras evalúo su potencialidad. Por lo general, a un dorso “limpio” con un plumaje color gris claro se corresponde un subplumaje de un gris gradualmente más oscuro, con tendencia al gris antracita. Evito poner a reproducir hembras con subplumaje gris amarronado.







Texto: Diego Crovace. Fotos: Alcedo y Mario Capogrossi; la firma conjunta no distingue autor por imagen. Entrevista a Mario Capogrossi.




