Descripción
El Diamante bambú es un pequeño pájaro del género Erythrura, con una talla de unos 10 cm, con alas y cola corta, prevalentemente verde sobre la parte superior y un “gamuza” cálido en la inferior. Los dos sexos se diferencian poco.
Macho adulto
La frente es negra en su parte baja y de un azul bastante oscuro hasta la parte superior. Desde aquí a la nuca, hasta las alas, cortas y redondeadas, el color es verde hierba, mientras que las rémiges son marrón oscuro, con bordes exteriores verdosos. Las coberteras caudales son color bronce anaranjado. La cola, corta y redondeada, tiene las plumas centrales verde brillante. La cara y el vientre, hasta la altura de la parte baja de la cola son de un color marrón oscuro. Los flancos, verdes hoja, más pálido que en el dorso. El pico, bastante apuntado, es negro. Ojos marrón oscuro, con anillo periocular color gamuza pálido. Patas rosadas.
Hembra adulta
Como el macho, pero con colores más pálidos y capucha azul menos extensa y más clara, con fuerte tendencia al marrón o casi ausente.
Jóvenes
Similares a la hembra adulta, pero de colores más pálidos, con frente casi enteramente verde y pico amarillo, con punta negruzca.
Distribución
Vive en la jungla o en bosques de montaña de bambú del sudeste asiático, Indonesia y Filipinas. Existen varias subespecies. Es una especie difícil de ver en la naturaleza, porque prefiere las zonas más espesas de los bosques de bambú, donde construye un nido esférico, con orificio de entrada lateral. La hembra pone entre 4 y 5 huevos, que incubará entre 14 y 15 días. Normalmente con la pareja o en pequeños núcleos familiares, los pequeños se alimentan en tierra de semillas de bambú y otras semillas, arroz y, ocasionalmente, de minúsculos insectos.
Canto
De su canto en la naturaleza poco se sabe. En el criadero, es posible escuchar un pequeño verso de reclamo, al contrario de lo que ocurre con los otros Erythrura (Kittlitz, Papagayo, Tricolor), que tienen un canto vibrante y sonoro.
Experiencias de cría
Empecé a criar Bambú en el año 2002, con una sola pareja, alojada en un jaulón de 90 cm. Les suministré una alimentación muy variada: mezcla para exóticos, espiga de panizo, pasta, arroz, etc. Y puse a su disposición el baño, indispensable visto el estado de las plumas, especialmente las del macho. Pasados algunos días, dada la calma y la tranquilidad de la pareja, pensé que habían superado los posibles problemas de adaptación, y como comían bien y con apetito, empecé a ilusionarme con la próxima temporada reproductiva.





Sin embargo, al cabo de diez días, me encontré al macho muerto sin ningún motivo aparente. Fin del sueño y ahora ¿dónde encontrar otro macho? Me costó un año volver a encontrar otro. Una vez recompuesta la pareja, en noviembre decidí estimular el proceso reproductivo, alojándolos en una jaula a la inglesa de 60 cm, con una caseta-nido de plástico del comercio para exóticos, que previamente rellené con hierbas secas, sisal, coco y yute. Al cabo de veinte días vi como la hembra se paraba a lo largo del nido. En uno de los controles encontré 3 huevos, que pasé a una vieja pareja de Gorriones de confianza. De los 3 huevos, 2 resultaron fecundos y eclosionaron al 13º día de incubación.
En este momento, la alimentación fue la siguiente: mixtura para exóticos y alpiste aparte, espiga de panizo, una mezcla de avena y varios tipos de arroz, (arroz verde, en cascara (integral) y troceado, en una proporción aproximada de 3-1-1-1, que como a todas las Lonchuras y Erythuras les gusta mucho) además de la pasta, que utilizo con todos los exóticos en mi criadero. Los gorriones alimentaron muy bien a los pequeños, que reunían todas las características de las Erythruras. Crecieron muy rápidamente y al 6º días los anillé sin problemas. En ese momento, para no arriesgarme a que al salir los pequeños del nido fuesen ignorados por los gorriones, decido ayudar a la nodriza con ración suplementaria con palillo. A los 16/17 días les suministro, con una jeringa, 2 o 3 veces al día, una mezcla constituida por un 50% de pasta del comercio y el otro 50% de pasta preparada por mí, batida con espirulina y agua tibia.
Los pequeños, gracias a la anchura de su boca, aceptan los empapuzamientos suplementarios sin problemas El 20º día, me encuentro con que uno de los pequeños ha muerto, con el buche lleno (¿quizás lo he cebado demasiado?), mientras que el otro no presenta problemas. El día 23º, precioso y emplumado, el pequeño superviviente sale del nido y me quedo observando qué sucede. Como ya me temía, lo Gorriones del Japón se desentienden del pequeño, que reclama insistente, pero inútilmente, su alimento y me veo obligado a sustituirlos yo definitivamente, al ritmo de cuatro tomas diarias sólo con pasta. El pequeño sigue creciendo muy bien y empieza a intentar comer por él solo. El día 35º, visto que se alimenta ya autónomamente, le suministro una única toma al día. El día 50º lo separo definitivamente de los gorriones y, al observar su plumaje juvenil, me parece una hembra.
A esta primera siguieron nuevas nidadas y los gorriones desarrollaron satisfactoriamente su papel y sacaron a las proles adelante. Para concluir, pienso que el Diamante bambú puede proporcionar grandes satisfacciones por lo que se refiere a su cría, aunque la principal dificultad sigue estando en encontrar ejemplares con los que formar alguna pareja.



Nota sobre alimentación
La alimentación que les suministro es la misma que suministro a los restantes exóticos de mi criadero y durante todo el año. El Diamante bambú recibe una dieta que consiste en una buena mezcla para exóticos, del comercio (panizo, mijo blanco, alpiste, mijo rojo, panizo rojo, mijo japonés, níger) y, aparte, alpiste, que comen con mucha avidez. Al tratarse de Erythruras, les suministro también, siempre en comedero separado, arroz verde, en cáscara (integral) y troceado,y un poco de avena descortezada. Completo el cuadro con el habitual hueso de sepia, grit y de vez en cuando una espiga de panizo, colgada del techo de la jaula. Un par de veces a la semana suministro la pasta (ver nota sobre la composición) en un comedero separado, que se comen en muy poco tiempo. Además, una vez a la semana, les doy una ración de semillas africanas de una conocida marca, para prevenir problemas intestinales. Cada 2 o 3 meses, y durante 5 o 6 días, añado al agua de beber un buen complejo vitamínico. Otra cosa importante, y no sólo para los Bambú, además del agua fresca y limpia para beber, es facilitarles el baño para mantener en orden el plumaje.
Pasta utilizada
Todos los productos utilizados se pueden encontrar en el comercio) 1 kg de pasta seca 2 kg de pasta blanda 1 kg de comida para pollos de los primeros días 1 kg de harina de arroz biológica 1 kg de sémola de grano duro 0,5 kg de harina de coco 1 kg de pasta para insectívoros con huevos de hormiga 0,5 kg de mijo japonés + níger (4-1) 0,5 kg de pasta a la fruta deshidratada 2 cucharaditas de sal de cocina Un poco de semillas de la salud Vitaminas y sales minerales 5 gramos de espirulina por kilo de pasta.

Texto: Massimo Morini. Créditos fotográficos conservados en el artículo.





