Árbol genealógico de los Canarios rizados
El origen del Rizado de París es muy antiguo y su historia, muy larga y un tanto compleja. En este artículo vamos a tratar diferentes temas que ocuparían mucho espacio tratados ampliamente, por lo que nos hemos visto obligados a exponer su larga y variada historia, que abarca desde 1700 a 1930, de forma condensada. Como primer paso, analizaremos el cuadro genealógico de los Canarios de rizados, que es un esquema de mis estudios históricos, realizado en el año1972, resultado del análisis y estudio de muchos documentos antiguos: libros, artículos, etc. De arriba a abajo, se muestran las diferentes Razas, Subrazas y Variedades antiguas y las relaciones existentes entre ellas y, al lado de cada ilustración, encontramos el nombre que se adoptó en el pasado e incluso el año en el que presumiblemente tuvo su origen la Raza, Subraza o Variedad correspondiente.
En la parte baja del esquema encontramos las Razas existentes hoy día y que se han formado en tiempos relativamente recientes: Rizado de París, Rizado de color (reconocido sólo en Italia) y Padovano. El Frilled Canary era una forma de Canario criada en Gran Bretaña, que parece que no existía ya en tiempos recientes. No están representadas las Razas Rizado Gigante Italiano (AGI), Fiorino, Gibosos español ni Melado Tinerfeño porque son Razas que fueron reconocidas oficialmente después del año 1972, en que desarrollé este estudio histórico. Examinemos cómo se formó la Raza Rizado de París. De arriba a abajo: Canario rizado (1690), Canario rizado (1780), Trompetero (1785), Frisé de Roubaix ( 1860), Frisé Hollandais Parisien (1865), Frisé Parisien (1870), Picard (1880), Rizado de París ( 1920-1930).
BREVE HISTORIA Orígenes Francia. En 1690 nacía en Holanda un Canario anómalo: de mayores dimensiones que las de un Canario común, cuerpo arqueado, extremidades inferiores muy alargadas, alas y cola largas, cabeza ovalada y plumas rizadas sobre el pecho. Con estos ejemplares mutados, mediante una cuidada selección a lo largo de los años y escogiendo sujetos con rizos cada vez más desarrollados y que se extendían a otras partes del cuerpo, los criadores holandeses conseguían ejemplares cada vez más rizados, que fueron llamados con distintos nombres. Según la documentación histórica consultada, parece que hay unanimidad en que los Rizados de París tuvieron su origen en los Rizados holandeses mutados. En 1780 existía un Canario rizado, seleccionado en Holanda, donde era muy apreciado. Tenía las dimensiones de un Canario alargado y algunos ejemplares tenían la forma de croissant, con rizos sobre el pecho y el abdomen.
Criadores belgas importaron algunos de estos Canarios de Holanda y en Bruselas, Brujas, Amberes y otras ciudades se organizaban exposiciones con Canarios que eran diversamente llamados: Serin belge, Belgian Canary, Postuur Vogels, Grote gentsche Vogels.... En 1800, Flandes belga estaba bajo el poder de la familia de Orange; fueron años convulsos y son bien conocidas las conquistas de Napoleón. Esta situación histórica es probablemente el principal motivo de la aparición de los primeros Canarios rizados en el Norte de Francia. El Rizado holandés (Frisé Hollandais) El Frisé Hollandais integraba bajo este nombre diversas variedades y tipos y presentaba los siguientes colores: amarillo, amarillo limón, isabela, blancos, verdes, pío verde-amarillos. Todas estas Variedades, con el paso del tiempo fueron desapareciendo y se pueden considerar como formas intermedias del paso del Frisé Hollandais al Frisé Hollandais Parisien.
Se realizaron muchos cruces entre las diferentes Variedades de los Frisé Hollandais, entre ellos o con Canarios comunes o con Bruseleses o con Bossu belgas y, poco a poco, con el paso de los años, estos cruces continuados hicieron desaparecer estas Variedades, al menos en sus formas originales. Por suerte, en la zona de París hubo criadores que no abandonaron la cría de este tipo de Canarios, que ha logrado sobrevivir hasta nuestros días, aunque “retocados” en diferentes partes, en el moderno Rizado del Sur, que copia las formas y el porte de los antiguos Frisé Hollandais. El mérito de la supervivencia del Frisé Hollandais hay que atribuírselo sobre todo a M.R.
Le Roy, criador de Nantes, que fundó el “Club del Frisé Hollandais” y redactó una larga y detallada descripción, de la que reproducimos los puntos esenciales: “El Frisé Hollandais debe presentar, en toda su longitud, una forma arqueada y con la cola rozando el posadero y su forma debe reflejarse en su longitud y en su aspecto estilizado y fino. Los rizos son densos y cortos, simétricos, subdivididos en tres partes principales: manto, jabot y aletas. Pico corto y robusto, cuello largo y bien destacado de los hombros; cabeza plana (cabeza de serpiente). Alas que se tocan, sin cruzarse. Se evitarán las colas demasiado ahorquilladas (cola de golondrina) y la cola en punta es un grave defecto. Muslos cubiertos de plumas lisas y adheridas.” El Frisé Hollandais fue también llamado Trompetero del rey.
Sobre todo en los alrededores de París, los criadores preferían Canarios más grandes y más rizados y seleccionaron ejemplares menos arqueados, enderezando la cola y la cabeza, con lo que tenían mayor talla. Hacia 1880, en Lille y en Roubaix, se obtenían Canarios bien rizados, que se llamaron Frisé Hollandais du Nord. En la ciudad francesa de Lille, se celebraba una famosa exposición de Canarios y fueron comprados Rizados holandeses por muchos criadores, que intensificaron su cría y selección, y que con los años, se extendieron a todo el territorio francés, con formación de diferentes Razas, Subrazas y Variedades: Frisé Hollandais (F. H. jambes de chenille e F. H. culotté), Frisé Hollandais à croissant, Frisé de Roubaix (Roubaisien), Frisé Lillois, Brabançon, Frisé Hollandais Parisien, Picard, Frisé Parisien à croissant.
Frisé Parisien A partir de 1860, en París y sus alrededores se criaban cada vez más los llamados Frisé Hollandais Parisien, Canarios rizados cada vez más erectos y con más rizos. Con el fin de incrementar la talla y los rizos, fueron sometidos a una cuidadosa selección y alimentación (pastas muy nutritivas, y abundantes raciones de plantas como Stellaria media y Camelina sativa), con lo que el plumaje se fue haciendo más largo y denso. Con el tiempo, el Frisé Hollandais Parisien original fue adoptando una forma cada vez más erguida, con un mayor número de rizos, obteniéndose un nuevo tipo de Canario diferente, que en 1870 comenzó a llamarse Frisé Parisien. Dado que aún mantenían un cuerpo con forma de arco, característica derivada de su antepasado el Frisé Hollandais, en París se les llamó Frisé Parisien a croissant, como la típica pasta francesa en forma de letra C “croissant”.
En 1880, la fama y la belleza de la nueva Raza de Canarios rizados se había extendido por todo el mundo y a París llegaban muchos extranjeros para comprar buenos ejemplares a precios altísimos. En 1884, se creaba la asociación “La Parisienne”, que imprimió un notable impulso a la difusión del Frisé Parisien, estableciendo las bases técnicas para su cría correcta y estudiando las características de su Estándar. Se seleccionaron ejemplares cada vez menos arqueados y con el tronco y la cola en línea, con rizos bien conformados sobre el dorso, el jabot y los flancos, con cola muy larga, de punta cuadrada, presencia de plumas de gallo bien desarrolladas a los lados de la cola; sobre la parte medio-posterior de la cabeza, una capucha abatida sobre uno o sobre ambos lados; extremidades inferiores largas. Mientras se acentuaba el interés por el Frisé Parisien, la importancia de las otras Variedades de Canarios rizados entonces existentes (Brabançon, Frisè Lillois, F. de Roubaix, F.
Munichois, etc.) disminuía y se fueron extinguiendo. Pero no todos los Canarios holandeses sufrieron cambios o se extinguieron. En Picardía, los Frisés Hollandais fueron seleccionados con porte más erguido, rizos bien desarrollados y menos largos que el Frisé Parisien, obteniéndose una nueva forma llamada Picard. Marcel Legendre (ver Bibliografía), Secretario de la “Societé Ornithologique de France et de l‘Union française» escribía, en 1954: “En 1866 fue fundada en París la “Societé Serinophile”, con el fin de animar al desarrollo del Serin Hollandais y cada año, un severo jurado premiaba a los mejores ejemplares. En los primeros tiempos, estos concursos se celebraban cada año el primer domingo de noviembre, en el “Noyau de Poissy”, un café próximo al Mercado de Pájaros, donde se congregaban los aficionados. Más tarde, los concursos se hicieron más numerosos y se celebraban en la sala de un gran restaurante.
Además, anualmente, los Canarios se exponían en la “Exposition Internationale d’Aviculture” de París y los Canarios rizados eran muy admirados y se pagaban muy bien. Estos rizados eran conocidos en aquellos años como “Hollandais Frisé Parisien” y eran muy apreciados. Muchos años después fueron llamados definitivamente “Frisé Parisien”. Los franceses reafirman las numerosas diferencias entre Parisino y AGI El francés G. Gicquelais escribió un libro (ver Bibliografía) del que extraemos la siguiente noticia histórica: En 1867, en París, fue fundada la asociación “La Nationale”, que tomó a su cargo el destino del Frisé Parisien, que en aquellos tiempos estaba lejos de parecerse a los espléndidos ejemplares actuales, a los que se ha llegado gracias a la perseverancia y capacidad de una élite de numerosos aficionados, a quienes agradecemos su denodado esfuerzo.
En 1867 se criaba en París, como hemos dicho, el Frisé Hollandais, que en 1870 era un Canario rizado en forma de croissant: forma en “C”, cabeza lisa, nuca rizada y con los rizos del cuerpo limitados al dorso, pecho (jabot) y flancos (“aletas”= nageoires). A partir de aquí, se fueron introduciendo progresivas mejoras (aumento de la longitud y del número y volumen de los rizos) hasta la aparición de los Canarios rizados de mayor volumen, muy apreciados y que se vendían a precios elevados. Pero los mejores ejemplares estaban en manos de un reducido grupo de antiguos criadores, que los vendían a precios desorbitados en el exterior, sobre todo, en Bélgica y en Italia, pero se negaban a venderlos en Francia, para conservar el monopolio de su cría y no verse superados por una generación de criadores más jóvenes y emprendedores. Con el tiempo, los resultados fueron catastróficos.
En Francia fueron quedando, gradualmente, ejemplares cada vez más mediocres, ya que los mejores se vendían en el extranjero, y los jóvenes criadores no tenían acceso a Canarios con buenas características. Y así, paulatinamente, se fue instalando una general relajación y, en la práctica, los viejos criadores, en su afán por “brillar ellos solos” hicieron caer en el olvido al Frisé Parisien. Por los motivos expuestos, los típicos Frisé Parisien prácticamente quedaron extintos en Francia. Hacia 1965, algunos criadores franceses se pusieron de acuerdo para intentar la “reconstrucción” de la Raza y compraron en Bélgica, pero sobre todo en Italia, a precios desorbitados, grandes rizados pero con características diferentes a las del típico Parisino. Los franceses desarrollaron una trabajosa “limpieza” de los ejemplares italianos, eliminando los defectos (defectos para el Rizado de París, pero méritos en la Raza Rizado Gigante Italiano, AGI).
Esos defectos eran: capucha y sus variables, jabot en abanico, con plumas dirigidas hacia delante, babero realzado, manto en “rosa”, abdomen demasiado rizado, con plumas dirigidas hacia delante, porte demasiado erecto, exceso de rizos y de mole, longitud excesiva, etc. Poco a poco, hacia 1980/85, el Frisé Parisien volvía a ser en Francia la “Raza nacional”, criándose un número suficiente de ejemplares. Pero subraya Gicquelais que este resultado se consiguió con mucho esfuerzo. Si los hechos históricos se desarrollaron como los describe el autor del libro, podemos deducir que los actuales y modernos Rizados de París hoy existentes derivan de la Raza AGI, de la que se eliminaron las características que no están recogidas en el Estándar del típico Frisé Parisien. Y aquí surge la pregunta clave: ¿Están de acuerdo los actuales técnicos franceses con las señalizaciones históricas descritas por su compatriota Luc Gicquelais?
Los franceses tuvieron conocimiento en 1993 de que en Italia, la Comisión Técnica, en los Criterios de enjuiciamiento había publicado, con el título “Rizado de París - Parisino”, un Estándar completamente nuevo, que distorsionaba el Estándar oficial francés, incorporando (sin autorización ninguna por parte de los técnicos franceses) muchas características nuevas que no correspondían a la Raza francesa y que los criadores italianos estaban luchando porque se reconociese una nueva Raza italiana (AGI), diferente del típico Rizado de París. Con el fin de proteger su estándar oficial los técnicos del C.N.J.F. (órgano colegiado de los jueces franceses) organizaron una Asamblea nacional, cuyo primer punto del orden del día se dedicaba al Rizado de París La resolución final decía: “Exigimos un respeto riguroso del Estándar de la O.M.J. y una vigilancia especial por parte de los jueces, con el fin de preservar la pureza de nuestra Raza nacional de Postura”.
Intervinieron también la U.O.F. y la C.O.M. francesa, que pidieron “ … controlar todos los artículos relativos al Estándar de las nuevas Razas que aparezcan en la revista nacional Les Oiseaux du Monde... se pide además, que antes de ser publicados sean revisados por la C.N.J.F., con el fin de evitar malentendidos (véase Mehringer y Gigante Rizado Italiano).” En un posterior artículo, publicado en enero de 1995, titulado “Rizado de París - Rizado Gigante Italiano”, la C.N.J.F. lamentaba que “lo escrito lleva de nuevo la duda a los criadores franceses y es necesario diferenciar nítidamente el Rizado de París del AGI”.
Concluía diciendo: “Con el fin de responder a las numerosas llamadas telefónicas confirmamos: 1.- Que el Estándar del Rizado de París actualmente en vigor es el publicado por la C.O.M. y no ha sufrido variaciones. 2.- Que otros países adheridos a la C.O.M. pueden presentar a la O.M.J. nuevas Razas, respetando el procedimiento establecido.” A continuación del reconocimiento oficial en Italia, en 1996, de la Raza AGI, el Comité intertécnico francés, compuesto por los miembros del Club Técnico de Posición y del conjunto de los Jueces de “Postura” de la Comisión Nacional de Jueces de Francia, se reunían en Tarnos, el 4 de octubre de 1997, no sólo para reafirmar el estándar de su “Raza nacional” Frisé Parisien concretando sus cualidades, sino que además catalogaron todas las características que consideraban defectos, o bien graves defectos, que como hemos dicho constituyen méritos en la Raza AGI, con el fin de subrayar más aún las evidentes diferencias entre estas dos espléndidas Razas rizadas.
Con fecha 16 de octubre de 1997, Albert Delattre, Presidente de la Comisión Nacional de los Jueces de Francia, envió a Daniel Sommer (Presidente de la Orden Mundial de los Jueces de la C.O.M., la documentación relativa al estándar original redactado por los técnicos franceses e incluso los defectos estimados por los mismos. Más adelante volveremos sobre estas cuestiones. El Picard En la literatura de la época se recuerda un tipo de Canario llamado Picard, originario de Picardía, región francesa lindante con Holanda. Parece correcto pensar que el Picard tuvo su origen en los Frisés Hollandais, que compraron en Holanda criadores de Picardía, seleccionando ejemplares con plumaje cada vez más rizado y un cuerpo más erguido.
Hacia 1920, se obtuvieron ejemplares bastante rizados y que se consideraron como Frisé Parisien más pequeños, toscos, vivaces, robustos, fértiles, erectos, de plumaje rizado largo, de cola bastante larga, compacta y con punta “cuadrada”, buenos incubando y criando a la prole. El color más difundido era el verde (negrobruno) y también el amarillo pío, con preferencia con manchas verdes. Tanto en Francia como en Italia, se utilizaban a menudo para renovar la sangre en las cepas de Rizados de París débiles y de plumaje demasiado fino o caído. Sin embargo, los criadores de Rizados de París se sentían más atraídos por los pájaros de plumaje amarillo nevado, con abundancia de rizos y de tallas grandes y se fue perdiendo interés por el Picard, que desaparecía hacia el año 1960.
El abandono de la cría de los Picard destinados a mejorar a los Parisien fue un grave error técnico, que actuó en detrimento de las cepas de Rizados de París, que fueron debilitándose paulatinamente y reduciendo su fertilidad, colocando a esta espléndida Raza en peligro de extinción. Sería aconsejable reconstruir las características favorables de los antiguos Picard y los criadores de Rizados de París deberían criar también una cepa robusta de “Picard reconstruidos” para tenerlos a disposición y utilizarlos cuando fuese necesario. En mi libro “Canarios rizados” describo en detalle los acoplamientos correctos para obtener Picard “reconstruidos”, que en el espacio limitado de este largo artículo no puedo reproducir.
En cualquier caso, para los interesados en la reconstrucción de buenos Picard, señalar que se pueden utilizar: - una pareja de excelentes Rizados del Norte, uno verde y otro pío amarillo/verde, de gran talla, con todas las características típicas de su Estándar, plumaje de longitud media (semi-intenso), pero bien compuesto, y perteneciente a una cepa de sujetos sanos, robustos, y buenos cebadores de su prole, característica ésta que es muy conveniente que sea transmitida a la descendencia; - una pareja de Rizados de color italianos, pizarra o píos blanco/pizarra, con las características positivas indicadas en el punto anterior. Se deben acoplar Rizados del Norte x Rizados de color y los mestizos obtenidos, elegidos entre aquellos con los mejores rizos, más robustos y prolíficos, serán acoplados, en los años siguientes, entre ellos (mestizo x mestizo) y con las dos Razas de procedencia.
Tras algunos años, si el criador ha estado a la altura en la selección de los mejores reproductores, es posible obtener una cepa de rizados robustos y con plumaje apto para mejorar las características de los verdaderos Rizados de París. Favorecer el vigorizante fenómeno de la heterosis Desde hace muchísimo tiempo, los criadores de ganado bovino, ovino, porcino, etc. se dieron cuenta de que los nacidos de dos o más Razas diferentes eran más robustos, más precoces, prolíficos y resistentes a las enfermedades, incrementaban la producción de carne, leche, etc. y, en algunos casos, se producía además un aumento de la talla. Este fenómeno es conocido como heterosis o vigor híbrido de los hijos de primera generación, cuyos dos progenitores pertenecen a Razas diferentes. Dicho fenómeno resulta más acentuado proporcionalmente cuanto más diferentes son los patrimonios hereditarios de las dos Razas de procedencia.
Favoreciendo el fenómeno de la heterosis, además de conseguir sujetos más vigorosos, más fecundos, más grandes y con plumaje más voluminoso y compuesto, se logra eliminar los perjudiciales efectos de los genes letales y subletales, portadores de taras hereditarias y que se acumulan a consecuencia de decenios de acoplamientos erróneos. En el caso del Frisé Parisien, el resultado es la neutralización y desactivación en el patrimonio hereditario de estos genes letales o sub-letales, que se habían acumulado tras más de un siglo de vida de esta Raza. Esto es así, porque, a menudo, los genes letales y sub-letales son recesivos respecto a los genes “normales”, llamados “genes vitales”, por lo que la heterosis favorece la dominancia de estos últimos. Para la reconstrucción genética de la Raza, se precisan entre 4 y 8 años de mestizajes y una cuidadosa selección para ir eliminando los defectos.
Hay quien puede objetar que acoplando los Rizados de París con otras Razas, en particular con Razas de plumaje liso, se arruinarían las excelsas características de la Raza francesa. Y podría ser así si quienes se dedican a estas experiencias de mejora racial no están a la altura de las circunstancias. Este tipo de prácticas de mejora genética sólo pueden dar resultados positivos si las desarrollan criadores con experiencia de años en la cría del Rizado de París, aconsejados por un buen zootécnico experto en genética.
En Italia se obtuvieron resultados positivos entre los años 1970 y 1980 y así: - los mestizos y sus derivados, además de ser más fértiles y vigorosos que sus progenitores, gracias al fenómeno de la heterosis y a particulares combinaciones genéticas, presentaban a menudo una gran talla y plumajes muy voluminosos y bien compuestos. - el factor “plumaje rizado” es un factor dominante sobre el factor “plumaje liso” y con una alimentación adecuada, rica en prótidos, minerales y vitaminas, y una cuidada selección genética, es posible obtener ejemplares con unos rizos óptimos. Por otra parte, tampoco había alternativas: al punto de degeneración genética que habían llegado los Rizados de París a causa de los deletéreos acoplamientos grande y voluminoso x grande y voluminoso, la Raza había llegado al borde de su extinción.
Peligro de extinción para los Rizados de París a causa de acoplamientos erróneos para aumentar la talla Ya hemos hablado de las principales características positivas de los Picard, que de tanto en tanto se acoplaban con los grandes y delicados Rizados de París, evitando que la Raza degenerase, como consecuencia de la acumulación de genes letales y sub-letales. Pero entre los criadores, siempre ansiosos por producir Rizados de París cada vez más grandes, voluminosos y susceptibles de ser vendidos a precios muy altos, empezó a difundirse gradualmente, a partir de 1940, la idea equivocada de que el mestizaje Picard x Rizado de París impedía una continua mejora de la Raza francesa.
Por esta razón, hacia 1960, los últimos Picard desaparecían de los criaderos, con lo que, pasados algunos años, se fueron acentuando gradualmente las características negativas, debidas a los repetidos erróneos acoplamientos Parisino grande x Parisino grande, con el nacimiento de hijos cada vez más débiles, poco fértiles, demasiado delicados y con plumaje más o menos defectuoso y caído.
Se llegó a un punto en que la magnífica Raza francesa estaba formada casi exclusivamente por ejemplares muy rizados, pero muy delicados y poco prolíficos y entre los años 1960 y 1970, la mayoría de los criadores italianos, que poseían los más voluminosos y bellos Rizados de París del mundo, coincidían en los siguientes puntos negativos, que se incrementaban con el paso del tiempo: - raza progresivamente más débil; - escasa fertilidad y esterilidad; - aumento de ejemplares ciegos (grave tara hereditaria); - nacimiento de nidáceas muy débiles, incapaces de levantar la cabeza para ser cebadas (muertes precoces); - incapacidad para incubar y criar a la prole, con la necesidad de recurrir a las nodrizas, que no pueden transmitir la “leche del buche” de los progenitores, que robustece a las nidáceas y facilita la creación de anticuerpos; - debilidad constitucional generalizada por la que la Raza francesa se hace sensible al estrés, a las enfermedades y a las condiciones ambientales adversas; - predisposición hereditaria a determinadas enfermedades y taras (asma,etc.); - dificultad para entrar en celo; - reproductores apáticos: machos que no copulan y hembras que rechazan al macho; - sistema nervioso inestable: apatía, ataques epilépticos, temblores, apetito escaso, incapacidad para soportar la luz imprevista; - dificultad para poner los huevos; - incapacidad para soportar los concursos, con muerte de ejemplares durante o inmediatamente después de los mismos. - incapacidad para superar los momentos críticos del destete o la muda; - inestabilidad sobre el posadero.
Personalmente, ya desde 1967 en adelante, durante mis encuentros con los criadores y en mis artículos insistí en la conveniencia de acoplar los pocos Parisinos que les quedaban aún fértiles, en diferentes tipos de mestizaje con otras Razas y posterior selección. En mi libro “Canarios rizados”, edición de 1974, afrontaba ya los problemas del peligro de extinción de los Rizados de París y sugería varios cruces con otras Razas y los medios de selección, con el fin de favorecer el fenómeno de la hesterosis (ver nota adjunta) y reconstruir el patrimonio genético hereditario, degenerado a causa de acoplamientos erráticos en busca de una mayor talla y volumen de los rizos.
Hubo criadores que aceptaron mis consejos, desarrollaron mestizajes con diferentes Razas, que dieron origen a numerosos mestizos, más o menos rizados, que con la debida selección permitieron la obtención tanto de Rizados de París genéticamente reconstruidos, como el nacimiento de grandes mestizos provistos de nuevas características, que fueron seleccionados en una nueva Raza, que en febrero de 1996 fue oficialmente reconocida en Italia, con el nombre de Rizado Gigante Italiano (AGI). El preocupante aumento de bastardos entre Rizado de París y Rizado Gigante Italiano En los últimos 25 años existe otro peligro serio de extinción para el Rizado de París, a causa del cada vez más extendido uso de cruzar Rizado de París x Rizado Gigante Italiano (AGI), que la mayor parte de los criadores europeos, franceses incluidos, practican, con el fin de aumentar la talla y el volumen de los rizos.
Esta situación es gravísima, porque del estudio desarrollado en muchos criaderos y en las exposiciones se deduce que hay un 70% de bastardos, algunos de ellos, además, ganadores con primeros premios incluso en certámenes internacionales, un 20% de AGI típicos y sólo alrededor de un 10% de Rizados de París típicos. Y este 10%, además, está integrado por un 3% de Rizados de París típicos, es decir con todas las características previstas en el Estándar, y alrededor del 7% restante, que presentan el defecto del jabot “en abanico”, o sea con las plumas hacia arriba y hacia adelante, lo que sería una virtud en un AGI, pero constituye un grave defecto en la Raza Rizado de París. Año tras año, el número de bastardos aumenta y, proporcionalmente, disminuye el número de Rizados de París típicos, con el consiguiente peligro de extinción de estos últimos, si la situación se mantiene en el tiempo.
Y este es nuestro “grito de alarma”, dirigido sobre todo a aquellos jueces que premian a los bastardos, causando una gran confusión tanto entre otros jueces como, sobre todo, entre los criadores, que, en consecuencia, se ven inducidos a desarrollar los deletéreos acoplamientos Rizado de París x Rizado Gigante Italiano, que hacen aumentar en modo preocupante el ya desbordante y creciente número de bastardos. Antigua descripción del Frisé Parisien El Rizado de París se puede definir brevemente con las siguientes palabras: voluminoso, plumas muy largas, espesor y simetría. Así definían en 1890 al Frisé Parisien: “El Frisé Parisien es un pájaro magnífico, que presenta plumas vaporosas, finas y largas, que lo envuelven como un “vaporoso boa a una coqueta de la Belle Epoque” (ocurrente frase de los criadores de aquella época). El pico es relativamente pequeño, el píleo, con plumas lisas; mejillas y nuca, con plumas cortas rizadas.
Los hombros y el dorso deben tener rizos densos cayendo sobre los lados, llamados “épaulettes” (hombreras, charreteras). Sobre los flancos debe haber “aletas” (nageoires), una a cada lado, largas, finas y densas, revueltas hacia lo alto. A cada lado de la base de la cola, colgarán finas plumas llamadas “plumes de coq” (plumas de gallo). El “cestillo” (jabot) debe ser doble, regularmente conformado. Los muslos pueden tener plumas lisas, y en este caso se dice que el pájaro tiene “patas de gusano” (jambes de chenille), o bien cubiertos de plumas largas y rizadas, y se dice entonces que el Canario tiene “piernas calzadas” (jambes culottés) La punta de la cola debe ser cuadrada y las timoneras deben estar muy juntas las unas a las otras.
La cola ahorquillada, llamada “cola de golondrina” (queue d’hirondelle) y la cola en punta (queue en pointe) deben ser consideradas como defectos graves y por tanto habrá que descartar los ejemplares con estos defectos” En aquellos tiempos, los criadores de Frisé Parisien pensaban que el álsine (Stellaria media) en francés mouron des Oiseaux, era indispensable para la salud de los Canarios rizados, a los que confería, según ellos, fortaleza y brillo al plumaje. Esta planta de flores blancas y sus semillas era muy buscada y en los alrededores de París, en particular en Puteaux, se multiplicaron las plantaciones de álsine. La longitud del Frisé Parisien debía oscilar entre los 19 y los 21 cm y se criaba en las siguientes variedades de color: amarillo oro, amarillo paja, blanco, verde, pizarra, isabela, brunos y píos.
Con el paso de los años y a consecuencia de atenta selección con vistas a mantener la talla y aumentar los rizos, el Rizado de París alcanzaba una belleza tal que su fama se extendió por todo el mundo. Los años de oro del Frisé Parisien fueron los comprendidos entre 1900 y 1914. En esa época, aficionados procedentes de Bélgica, Holanda, Suiza, España, Persia, Brasil, Argentina, Chile... llegaban a París con la intención de comprar ejemplares de gran calidad, que se vendían a precios altísimos. La talla aumentó, la cabeza se cubrió de densas plumas formando ondulaciones en casco o en capucha, que podía ser simple o doble. Plumaje rizado, muy largo y denso, capaz de cubrir con abundancia de plumas (culottée) gran parte de los miembros inferiores. La cola tenía una base amplia y fuerte (característica ésta rara en los Rizados de París modernos). La uñas, largas, “en sacacorchos”. Las aletas de los flancos muy densas, amplias y simétricas. Alas largas, sin cruzar las puntas.
Cola en punta cuadrada, como ya hemos dicho. Collar en la base del cuello, con plumas vueltas hacia la cabeza. Porte erecto, formando un ángulo de 45/50º con la horizontal del posadero. El conjunto del plumaje, simétrico. En aquellos tiempos, se diferenciaba la longitud del cuerpo en tres tipos: gigante (entre 21 y 22 cm, raros, muy delicados y poco prolíficos); medio (hasta 20 cm y poco más, bastante difundidos; de discreta prolificidad, con diferentes defectos y taras hereditarias); pequeño (longitud mínima de 19 cm, los más vivaces y prolíficos). En 1904 se constituyó la “Societé Serinophile de Paris et de France» . En 1920 se depositaba legalmente el primer Estándar del Frisé parisien. En febrero de 1922, durante la Asamblea general de los socios, bajo la presidencia de G. Delprat, la “Societé Serinophile LA PARISIENNE” aprobó por unanimidad la primera escala de puntos, que omitimos porque era muy parecida a la que presentamos un poco más adelante.
En 1957, en París, se celebró una asamblea extraordinaria de criadores y se constituyó la “Societé Sérinophile et Ornithologique LA NATIONALE”, con sede social en 1, Place de l’Hotel de Ville. París. Algunos años después, M. Pineau, criador y juez experto en Rizados de París, basándose en la escala de puntos ideada por Delprat en 1922, preparó la siguiente escala de puntos, aprobada por la “Societé Sérinophile et Ornithologique La Nationale”. En 1960, la Sociedad cambió su nombre por el de “Club National de Canaris de Posture LA NATIONALE” . En 1978, en Breda, “La NATIONALE” cambió algunas puntuaciones del estándar redactado en 1920, alegando que “el cambio se introduce para preservar la Raza Frisé Parisien”. En noviembre de 1983, en Sucy-enBrie, se unían dos Clubs diferentes en una única Sociedad denominada “Section Nationale de Canaris de Posture LA NATIONALE”, la cual, en un comunicado hecho público el 26 de marzo de 1986, tomo el nombre de “Club Technique Posture” ( C.T.P.).
En años posteriores, la falta de acuerdo entre la direcciones de los dos Clubs mencionados, determinó la disolución de la fusión precedente y los dos Clubs se registraban en la Prefectura de París respectivamente como “Section nationale des Canaris de Posture” y “Club nationale des Canaris de Posture LA NATIONALE” uno sólo de los cuales está reconocido por la U.O.F. C.O.M. France. En Italia, sobre todo en Lombardía, un cierto número de criadores se organizó para poder introducir en los Rizados de París, que se criaban exclusivamente en los colores amarillo, verde y píos, nuevas pigmentaciones. Entre 1920 y 1930, se acoplaron Rizados de París con Canarios de otras Razas. Estos acoplamientos daban buenos resultados desde el punto de vista del color, pero a costa de los rizos y la talla. Entre los años 1920 y 1928, el blanco era la tonalidad que más interesaba introducir en el Frisé Parisien. De la literatura italiana de aquellos tiempos extraigo la siguiente noticia.
A los Rizados de París amarillos unicolores y a los Holandeses del Norte se le acoplaron Canarios blancos dominantes comunes o Harzer blancos, incluso mestizos blancos nacidos de blanco común x Yorkshire o Lancashire Plainhead. Estos experimentos originaron Canarios blancos y amarillos, más o menos rizados y de talla y longitud variable, por lo que en aquellos años, los Rizados blancos se subdividieron en tres Variedades: Milanbianco giboso, Milanbianco ligero y Milanbianco gigante. Milanbianco giboso Entre los años 1928 y 1940, el Milanbianco giboso era bastante apreciado y se veía frecuentemente en las exposiciones, en particular en las de Milán y Monza. Era un canario blanco rizado, con una longitud de 16 cm, en forma de “C”, derivado del Holandés del Sur y del Holandés del Norte.
Milanbianco ligero En Italia, los criadores de Lombardía, en particular los de las ciudades de Milán y Monza, en su búsqueda de Canarios rizados blancos de talla y formas cada vez mayores, acoplando Holandeses rizados del Norte amarillos nevados y Canarios Harzer blancos, entre los años 1934 y 1938, en sólo cinco años seleccionaron un Canario rizado de pore elegante, con una ongitud entre 16 y 18 cm, de cabeza pequeña y cuello largo, plumaje rizado blanco denso, hombros desarrollados, d i ét i densos y simétricos, flancos abundantes, largos y simétricos, miembros inferiores largos pero no rígidos y cola muy larga. En conjunto, se trataba de un bello Canario, con rizos bien distribuidos y bastante pronunciados, con la cola muy larga y porte erecto, que le confería una particular elegancia. Pero los criadores no se contentaron con este Milanbianco ligero. Su meta era obtener un Rizado de París totalmente blanco.
Entre los años 1930 y 1939, con el fin de obtener Canarios blancos muy rizados y de mayor talla, los criadores de Monza Berva, Gallo, Astorri, y Agradi y Spadini, de Milán, desarrollaron acoplamientos entre los más desarrollados de los Milanbianchi ligeros y los Rizados de París amarillos unicolores. En alrededor de 10 años de selección dieron vida a Canarios blancos rizados, de 19 cm de longitud, de plumaje denso, elegantes, imponentes, muy parecidos a los Rizados de París, de los que se diferenciaban por tener una talla un poco inferior, porte erecto y por ser muy vivaces, prolíficos y robustos. Llamaron a este bellísimo Canario Milanbianco gigante. Con el paso de los años, el Milanbianco gigante, como consecuencia de otros cruces con el Parisino, aumentó de talla y su plumaje se hizo más largo, vaporoso y abundante. Los mejores ejemplares alcanzaron las dimensiones de los Rizados de París.
Entre 1950 y 1960, se podían admirar en las exposiciones italianas Milanbianchi gigantes, clasificados entre los Rizados de color, que reunían todas las características de los mejores Rizados de París amarillos, pero con el plumaje blanco inmaculado. Según viejos criadores, parece que antes de la última Guerra Mundial, el número de Milanbianchi gigantes, con las características de los mejores Rizados de París, era muy superior al de postguerra. Pero desde 1974 en adelante, los rizados blancos presentaban, salvo excepciones, talla y rizos inferiores a los del verdadero Rizado de París y la longitud media de esta Variedad del Parisino estaba alrededor de los 18 cm. El Milanbianco gigante era un bellísimo Canario rizado, de porte erecto, dotado de una vivacidad que no se encuentra en el Rizado de París, rústico y los mejores ejemplares seleccionados criaban directamente a su prole sin necesidad de nodrizas de otras Razas.
En los concursos no se admitían los píos, en aquellos tiempos llamados “manchados”; los plumajes lipocrómicos (claros) se admitían a concurso sólo si no tenían manchas oscuras y los plumajes melánicos (oscuros) no debían presentar manchas claras. En un tiempo, se admitían a concurso incluso ejemplares con no más de 3 manchas y cada mancha no debía superar 1 centímetro cuadrado de superficie. Hoy sólo se admiten ejemplares con colores uniformes y sin manchas. Otros colores diferentes del blanco Además de blancos, los criadores italianos realizaron acoplamientos entre Rizados de París y Canarios comunes de colores de gama oscura (brunos, grises, isabela, ágata, etc) y de gama clara (rojos, naranjas, rosa, salmón, etc.) y tras 15 años de selección obtuvieron Canarios Rizados un poco más pequeños que los Rizados de París.
Los primeros mestizos nacidos de Rizado de París x Canario sajón de color de plumaje liso eran, obviamente, de talla muy inferior y mucho menos rizados que sus progenitores Parisinos. Pero los mestizos acoplados de nuevo con Rizados de París, año tras año, fueron gradualmente aumentando sus rizos y su talla, obteniéndose ejemplares similares a los de la Raza francesa, aunque seguían siendo de talla un poco inferior. Los italianos, con el fin de evitar arruinar las características distintivas de la Raza francesa, diferenciaron claramente dos Clases en las exposiciones: Clase Rizado de París (en amarillo intenso o nevado, verde o pío amarillo-verde) y Clase Rizados de color (en todos los colores diferentes a los de la clase precedente). Prácticamente es posible introducir todos los colores del Canario sajón pero desde finales de 1950, los criadores italianos descubrieron que no todos los colores confieren un tono vaporoso y bien coloreado.
Un buen color se manifiesta plenamente en un plumaje liso y adherido, mientras que la distribución e intensidad del color en los rizados presenta limitaciones debidas a los rizos. Se constató que los mejores colores se manifestaban en los plumajes nevados (rosas, blancos, naranjas, rojos o salmón), mientras era más difícil una buena coloración en los plumajes intensos, tanto melánicos como lipocrómicos. En esos años, la mayor parte de los criadores de Rizados de color lo eran de colores llamados rosados, de un tenue color rosa delicado, sobre un plumaje vaporoso y bien rizado. Algunos criadores aconsejaban acoplamientos rosado x blanco porque, según ellos, daban descendencia con colores más puros. Cualquiera que sea el color que se pretenda insertar en los rizados, hay que tener presente en los acoplamientos buscar tallas lo mayores posible y con buenos rizos.
La cría de los Rizados de color debe tender a la obtención de hijos lo más parecidos posible al Rizado de París típico, o sea aquel que respeta las características de su estándar. Los Rizados de color, si se crían y seleccionan bien, son Canarios bastante robustos, rústicos, prolíficos, de cría no demasiado complicada y no necesitan nodrizas. Los ejemplares más robustos, mejor rizados y más prolíficos, con plumaje firme son capaces, en algunos casos, de mejorar las características debilitadas y la escasa prolificidad de los Rizados de París criados por nodrizas y resultan eficaces los cruces Rizado de París “puro” x Rizado de color y posterior selección de la descendencia. Recordemos que hoy en día el Estándar admite casi todos los colores.
Rizado de color y Rizado de París de color Como ya hemos dicho, lo criadores italianos quisieron introducir nuevos colores en el Rizado de París y dieron vida así a los Rizados de color, con pigmentación diferente a la de los típicos colores de la Raza francesa: blancos, brunos, grises, naranja, etc., originando una Subraza, reconociéndose oficialmente los colores: bruno, pizarra, blanco y naranja. Esta Subraza, que debía asemejarse lo más posible al Rizado de París típico, pero con colores diferentes al amarillo, verde y pío amarillo-verde, fue reconocida por la O.M.J/C.O.M. a nivel internacional. Pero esta decisión no complació a los técnicos franceses y, en 1982, pidieron a la C.O.M. que eliminase la Subraza italiana, y así lo hizo en 1983. En consecuencia, a nivel internacional pueden ser expuestos Rizados de París y se admiten todos los colores.
En la práctica, en los concursos bajo la égida de la C.O.M. se exponen preferentemente Rizados de París en sus colores típicos y raramente aparecen ejemplares con otros pigmentos. Por el contrario, en Italia, donde es elevado el número de amantes de los Rizados de color con colores diferentes a los de la Raza francesa, los técnicos italianos han reconocido oficialmente, sólo para Italia, la Clase de inscripción RIZADO DE PARÍS DE COLOR en los plumajes blanco, bruno, pizarra y naranja, que no deberán presentar ninguna mancha de color contrastante y que se enjuician en la misma planilla de enuiciamiento del Rizado de París.
Con el fin de mantener intacta esta Subraza, muy apreciada en Italia, la Comisión Técnica italiana especifica: “Pequeñas manchas del subplumaje, prácticamente invisibles al ojo profano, no supondrán demérito para el ejemplar, que por este motivo será penalizado sólo con un punto en la voz plumaje.” El Rizado de París de color es un Frisé Parisien a todos los efectos, que en Italia puede ser expuesto, a gusto del criador, bien como Rizado de París, en su Clase, bien como Rizado de París de color en la Clase a ellos reservada.
Repetimos que en todo caso la planilla de enjuiciamiento es la misma y evidentemente también el Estándar Considerando que los jueces italianos, a estas alturas ya por costumbre, evalúan un poco más benévolamente a los ejemplares blancos si se exponen en la Clase tradicional (actualmente Rizados de París de color) respecto a los Rizados de París clásicos de igual belleza y que, por consiguiente tienen mayores posibilidades de obtener premio, en la práctica, en Italia, ningún Rizado de París blanco se expone en la Clase Rizado de París. Y con mayor razón, lo mismo vale para los ejemplares de color bruno, pizarra y naranja. En todos los casos, los colores deben ser puros, es decir sin trazas melánicas visibles externamente en los lipocrómicos y sin trazas lipocrómicas visibles en los melánicos. Si no fuese así, no serían enjuiciados y deberían ser inscritos en la Clase Rizado de París.









| Concepto | Puntos |
|---|---|
| Fuerza, longitud | 10 puntos |
| Plumas, calidad, cantidad | 10 puntos |
| Elegancia, porte | 10 puntos |
| Manto, hombros, ramillete | 10 puntos |
| Jabot, doble, desarrollado | 10 puntos |
| Flancos fuertes, vueltos hacia arriba y simétricos | 10 puntos |
| Cabeza | 6 puntos |
| Cuello | 2 puntos |
| Oliva, plumas de gallo | 5 puntos |
| Alas largas, regulares, sin cruzar las puntas | 10 puntos |
| Patas culottées , jambes de chenille, dedos | 5 puntos |
| Cola | 4 puntos |
| Condición general | 8 puntos |
| Total | 100 puntos |






Texto: Giorgio de Baseggio. Créditos fotográficos conservados en el artículo.




